11 de julio de 2018

Científicos chilenos proponen método revolucionario para crear combustible en base CO2

El aumento de la contaminación es perjudicial para el medio ambiente y nuestra salud. Bajo esta premisa, científicos chilenos e internacionales han propuesto un método que podría ser revolucionario para producir combustible: utiliza el CO2 o dióxido de carbono.

Los investigadores están estudiando un método para aprovechar el CO2 y producir un combustible gaseoso de origen "no fósil". Recientemente publicaron un paper en la última edición de la revista Applied Catalysis B: Environmental, y tendría un potencial descontaminante enorme.

Desde Chile, colaboraron expertos de la Universidad de Chile, de la UdeC, PUC. Francisco Gracia, académico del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales de la FCFM de la Universidad de Chile, explicó en un comunicado a FayerWayer de qué se trata este método:

Nuestro trabajo busca aprovechar el CO2 emitido hacia la atmósfera y con él producir metano, que puede ser reutilizado como gas natural sintético. Nuestros datos nos confirman, con este método podemos producir 5 veces más combustible que antes.

El doctor mencionó que el desarrollo científico tomó cerca un año y para lograrlo se utilizaron sistemas de reacción del Laboratorio de Catálisis y Energía, y equipos de caracterización de materiales de la FCFM, tales como un Espectroscopio de fotoelectrones emitidos por rayos X (XPS) y un Microscopio Electrónica de Transmisión de Alta Resolución (HR-TEM).

Nuestra aspiración es consolidar esta información en el desarrollo de un sistema catalítico que nos permita desarrollar un dispositivo compacto, similar a los convertidores catalíticos de vehículos a gasolina, que pudiera instalarse en chimeneas de calderas o centrales termoeléctricas para disminuir las emisiones de CO2, aprovechándolo como materia prima energética.

En la investigación participó un grupo interdisciplinario de investigadores entre los que se cuenta: Manuel Romero-Sáez, del Instituto Tecnológico Metropolitano, Medellín, Colombia; Ana Belén Dongil, Doctora del Instituto de Catálisis y Petróleo Química de España; Noelia Benito, Doctora en Física del Departamento de Física, Universidad de Concepción; Néstor Escalona, Dr. en Química de la Pontificia Universidad Católica de Chile; y Rodrigo Espinoza con Francisco Gracia, ambos del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales FCFM de la Universidad de Chile.




☛ El artículo completo original de César Muñoz lo puedes ver aquí