Después de las experiencias que os conté en el artículo de "La "shittización" en contra de hacer las cosas simples", que luego evolucioné y escribí en El futuro está por hackear con el titulo de "Solo para Gente Smart", le estuve dando muchas vueltas a los nuevos interfaces de usuario que tienen una alta exigencia de Nivel Cognitiva, que obliga a las personas a conocer los significados de iconos, de textos, los movimientos de la pantalla, o los flujos de navegación, y saber qué es un flujo de navegación, una acción o un comportamiento "conocido".
Día Internacional de la tecla ESCAPE.
Estas reflexiones me hicieron pensar en la tecla roja de los teclados AMSTRAD, la tecla de ESC o Escape. Una de los primeras teclas que, para los que veníamos de la máquina de escribir Olivetti era especialmente llamativa. Y molaba todo, la verdad. En las máquinas de escribir que tenían tecla roja, la ésta era para subir el carro de la cinta de tinta y escribir en ese color, como os enseñaré que hacía yo en mis primeros textos, que los tengo guardados y merecen la pena ser publicados.
La tecla ESC (Escape) es una de las teclas más antiguas y simbólicas de la informática moderna, que nació para resolver un problema muy concreto de interacción con los programas de una computadora y que se convirtió con el tiempo en un auténtico “botón de pánico” para muchos usuarios, y hoy sigue estando presente en casi todos los teclados, aunque en algunos dispositivos haya sido reemplazada por versiones táctiles o funciones virtuales - que no nos gusta a todos -.
La historia de la tecla ESC
Pero dejadme que os cuente un poco la historia, al estilo de como son las historias del libro de "Microhistorias: anécdotas y curiosiades de la historia de la informática (y los hackers)" que publicaron mis amigos Fran Ramírez y Rafel Troncoso en nuestra querida 0xWord.
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| Figura 3: Libro de "Microhistorias: anécdotas y curiosiades de la historia de la informática (y los hackers)" de Fran Ramírez y Rafel Troncoso 0xWord. |
La tecla Escape fue creada a comienzos de la década de 1960 por Robert “Bob” Bemer, programador de IBM y figura clave en la estandarización del Código ASCII. Bob Bemer buscaba una forma sencilla de cambiar entre distintos conjuntos de códigos y protocolos de comunicación utilizados por fabricantes incompatibles entre sí. Es decir buscaba "cambiar de flujo" - y por eso me acordé de ella cuando hablaba de los flujos de navegación en la televisión - entre unos y otros, así que pensó en tener una tecla especial que le permitiera "escapar" del flujo actual.
Su propuesta se integró en el estándar ASCII como el carácter de control número 27, reservado para indicar que lo que venía después ya no era texto normal sino una instrucción especial. De este modo, la tecla ESC se convirtió en la puerta de entrada a las llamadas secuencias de escape, fundamentales en los scripts de sistemas operativos UNIX/LINUX durante muchos años. La gente le tiene tanto cariño, que puedes personalizarla, y se hacen diseños especiales para los teclados. En Amazon puedes comprarte algunas Teclas ESC Espectaculares.
Su propuesta se integró en el estándar ASCII como el carácter de control número 27, reservado para indicar que lo que venía después ya no era texto normal sino una instrucción especial. De este modo, la tecla ESC se convirtió en la puerta de entrada a las llamadas secuencias de escape, fundamentales en los scripts de sistemas operativos UNIX/LINUX durante muchos años. La gente le tiene tanto cariño, que puedes personalizarla, y se hacen diseños especiales para los teclados. En Amazon puedes comprarte algunas Teclas ESC Espectaculares.
A diferencia de las letras o los números, ESC no está pensada para escribir un símbolo visible, sino para generar un carácter de control. En ASCII, ese carácter 27 se interpreta como una señal que modifica el significado de los bytes siguientes, permitiendo cambiar de color, mover el cursor o alterar el formato en terminales antiguas. Es decir, ya no estamos en el flujo de datos imprimibles, sino en el flujo de datos de control.
En los primeros sistemas basados en línea de comandos, como muchos entornos de UNIX y DOS, el uso de ESC permitía iniciar secuencias que controlaban directamente la pantalla o el dispositivo, más que el contenido del texto. Esa lógica se conserva en las “secuencias de escape ANSI” que todavía hoy emplean muchos emuladores de terminal.
Misma tecla, utilidad para los usuarios
Pero no sólo para los "programadores" tenía sentido esta tecla, ya que la tecla ESC se volvió especial y ofrecía al usuario una forma rápida de recuperar el control cuando algo no iba como se esperaba. En muchas interfaces de usuario, los programadores decidieron darle una utilizad a nivel de usuario y comenzaron a interceptar esta tecla y darle una utilidad, por lo que pulsarla comenzó a significar para los usuarios mensajes de "cancelar, abortar o salir de una operación", lo que popularizó su fama de “botón de pánico”.
Además, su posición fija en la esquina superior izquierda del teclado la hizo fácil de localizar sin mirar, lo que reforzó su papel como recurso inmediato ante errores o procesos indeseados. Con el tiempo, la metáfora de llamar a esta tecla como “escotilla de escape” se consolidó. Era y es una salida rápida para abandonar un estado incómodo del sistema del que no se sabe salir. Es decir, es como entrar y salir de una habitación.
O para Philipe Lardy, que ha abierto una Quesería
Además, su posición fija en la esquina superior izquierda del teclado la hizo fácil de localizar sin mirar, lo que reforzó su papel como recurso inmediato ante errores o procesos indeseados. Con el tiempo, la metáfora de llamar a esta tecla como “escotilla de escape” se consolidó. Era y es una salida rápida para abandonar un estado incómodo del sistema del que no se sabe salir. Es decir, es como entrar y salir de una habitación.
En mis épocas de universitario, en la asignatura de "Sistemas Operativos", teníamos que programar un driver de teclado para un sistema UNIX, y había que controlar todas las posibles excepciones. El profesor, en la evaluación de la práctica se hacía un bonito paseo por la tecla ESC para ver si la habíamos tenido presente y si no... suspenso al canto.
Una anécdota llamativa en la historia reciente de la tecla ESC fue su desaparición física en algunos modelos de MacBook Pro, donde fue sustituida por un botón virtual en la Touch Bar. Este cambio generó debate entre usuarios y desarrolladores - incluido yo mismo que me tenía cabreadísimo no tener mi tecla de ESC - . Y la explicación era que se quería tener una tecla mecánica inmediata para cancelar acciones, y si genera secuencias de escape interpreta el sistema operativo, mejor que mejor.
Por suerte la polémica fue tal que versiones posteriores de portátiles de Apple recuperaron una tecla ESC física, lo que evidenció el apego emocional y práctico que la comunidad tiene a esta tecla. Yo la sigo utilizando, por supuesto.
Día Internacional de la tecla ESC
Tanta fama tiene esta tecla que se ha llegado a celebrar un “World ESCAPE Day” como reconocimiento a su relevancia histórica en la informática personal, que es.... a ver, a ver.. mira, justo hoy, así que aproveché a guardar este post hasta hoy por eso mismo.
Hoy en día, la tecla ESC sigue utilizándose para salir de la pantalla completa en navegadores y reproductores de vídeo, cancelar diálogos y detener ciertas operaciones en software de escritorio. En muchos programas de línea de comandos y editores de texto avanzados, continúa sirviendo para cambiar de modo, abortar comandos o volver a un estado neutro. Sin embargo, su presencia física se ve cuestionada en algunos dispositivos modernos, que tienden a interfaces táctiles o teclas programables, aunque el concepto de “escape” persiste como función lógica, incluso sin un botón dedicado.
Tanta fama tiene esta tecla que se ha llegado a celebrar un “World ESCAPE Day” como reconocimiento a su relevancia histórica en la informática personal, que es.... a ver, a ver.. mira, justo hoy, así que aproveché a guardar este post hasta hoy por eso mismo.
Hoy en día, la tecla ESC sigue utilizándose para salir de la pantalla completa en navegadores y reproductores de vídeo, cancelar diálogos y detener ciertas operaciones en software de escritorio. En muchos programas de línea de comandos y editores de texto avanzados, continúa sirviendo para cambiar de modo, abortar comandos o volver a un estado neutro. Sin embargo, su presencia física se ve cuestionada en algunos dispositivos modernos, que tienden a interfaces táctiles o teclas programables, aunque el concepto de “escape” persiste como función lógica, incluso sin un botón dedicado.
Pese a todos estos cambios y transformaciones, la historia de ESC muestra cómo una pequeña tecla de control ha influido profundamente en la forma en que las personas interactúan con las máquinas, y la clave es que es fácil de entender para qué sirve, y está bien puesta. Un éxito del diseño de los interfaces de usuario que otras teclas como las Function Keys no han conseguido, a pesar de su clara utilidad.
¡Saludos Malignos!
Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)
☞ El artículo completo original de noreply@blogger.com (Chema Alonso) lo puedes ver aquí









