Cuando DeepSeek R1 fue presentado ahora hace un año, causó un auténtico terremoto en el mundo tecnológico. Lo sorprendente no fueron sus capacidades, sino que China hubiera logrado alcanzar ese nivel a pesar de los bloqueos y las zancadillas de EEUU. DeepSeek fue la prueba de que se puede hacer IA sin Estados Unidos y ahora es Europa quien necesita replicar este éxito.
Tensiones y dependencia. Las relaciones entre Estados Unidos y Europa pasan por su peor momento. La obsesión de Trump por hacerse con el control de Groenlandia y la respuesta de varios países europeos que han enviado sus tropas a la región han provocado un choque sin precedentes. En medio de las amenazas de invasión, el despliegue de tropas y los aranceles también está la cuestión de la guerra tecnológica, una guerra en la que Europa está en una posición de fuerte desentendencia de EEUU.
EEUU ejecutaba y Europa regulaba. Muy por detrás. Si China va por detrás de EEUU en IA, Europa está a años luz. Mientras las empresas estadounidenses desarrollaban los modelos y la infraestructura para entrenar sus modelos de IA, en Europa se reforzaba la regulación con la AI Act. La propia Unión Europea comprendió que este enfoque les estaba dejando atrás en la carrera de la IA y hace poco simplificaron mucho las normas. Era tarde, la brecha tecnológica ya era enorme.
Dependencia. Estados Unidos no sólo controla los modelos de lenguaje, también controla los chips para entrenarlos, los centros de datos y, sobre todo, la inversión para echar a andar todo esto. Miguel De Bruycker, responsable del Centro de Ciberseguridad de Bruselas es muy contundente: "Europa ha perdido internet (...) Si quiero que mi información esté al 100 % en la UE... sigue soñando", decía al Financial Times. En el contexto actual, esta dependencia pone a Europa en una posición muy vulnerable y se convierte en un riesgo estratégico de primer orden. EEUU podría usar su dominio como punto de presión en las negociaciones o, en el peor de los casos, restringir el acceso a sus servicios.
Una IA soberana. Cuentan en Wired que la inquietud por crear una IA europea está creciendo y ya son varios los proyectos que hay en marcha para lograrlo. El modelo más conocido es el francés Mistral, pero hay otros como Apertus en Suiza o ALIA en España. En Alemania están desarrollando SOOFI, un proyecto que pretende lanzar un modelo de lenguaje de código abierto con 100.000 millones de parámetros pensado específicamente para reducir la dependencia europea de EEUU.
La inspiración china. EEUU parecía inalcanzable, pero DeepSeek demostró que era posible lograr resultados competitivos sin tener las mejores GPUs ni los centros de datos más grandes. El hecho de apostar por el código abierto también da una ventaja ya que permite crear una base de usuarios más grande en menos tiempo, además de que más actores pueden participar en los avances. También se habla de que Europa podría incentivar a sus empresas a usar IA propia, una estrategia similar a la que sigue China con el uso de chips nacionales.
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La noticia Ha hecho falta la crisis de Groenlandia para que Europa se dé cuenta de algo: depender de la IA de EEUU es un peligro estratégico fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .
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