Es probablemente una de las preguntas más recurrentes de la historia de la humanidad y, sin embargo, una de las que más mitos acumula por metro cuadrado. Dejando de lado la cultura popular y los foros de internet, la literatura científica lleva años intentando cuantificar qué hay de cierto en la importancia del tamaño del pene.
La ciencia al rescate. Un estudio publicado este año en PLOS Biology ha querido resolver una duda que sin duda ha generado muchos chascarrillos y también algunos complejos en el sexo masculino. Y la verdad es que la respuesta corta a esta pregunta es que el tamaño si importa, pero quizás no por las razones que la mayoría de los hombres cree.
La teoría de la señal. Hasta ahora muchos estudios se basaban en encuestas simples para poder tener respuesta a esta pregunta. Sin embargo, este estudio ha ido un paso más allá utilizando 343 figuras en 3D para evaluar la respuesta de más de 800 participantes. El objetivo era entender el tamaño del pene no solo como una herramienta reproductiva, sino como un rasgo de señalización evolutiva.
Los resultados. En la investigación, las participantes femeninas puntuaron como más atractivos a los hombres, que combinaban tres factores: mayor altura, un torso en forma de "V" (hombros anchos y cadera estrecha) y un pene más grande. Pero hay un matiz muy importante.
La atracción no sigue una línea de "cuanto más, mejor" hasta el infinito. El estudio en este caso detectó rendimientos decrecientes, puesto que a partir de cierto tamaño, el atractivo no aumenta proporcionalmente, sino que hay un techo.
Competencia. Pero los hombres también pasaron por este estudio para evaluar el tamaño de otros hombres. En este caso se destacó que percibían a aquellos con genitales más grandes como rivales más competitivos y con mayor capacidad de pelea. Esto sugiere que, evolutivamente, el tamaño podría haber servido tanto de ornamento sexual como de señal de estatus o amenaza hacia otros machos, similar a la cornamenta de un ciervo.
Lo que prefieren ellas. Si nos alejamos de la teoría evolutiva y vamos a la preferencia declarada, el estudio de referencia sigue siendo el publicado por N. Prause en PLOS One en 2015. Este trabajo es clave porque diferenció, por primera vez con rigor, entre el tipo de relación buscada.
En este caso, al utilizar modelos 3D en mujeres heterosexuales, se mostró una preferencia específicamente por un tamaño ligeramente mayor, promediando unos 16,3 cm de longitud en un estado erecto y 12,7 cm de circunferencia. Pero en el caso de las parejas estables, la preferencia bajaba ligeramente hasta los 16 cm y 12,2 cm de circunferencia.
La lectura clave. El primer punto a destacar es que la circunferencia importa más que la longitud en la elección visual. La segunda es que estas medidas están solo "ligeramente" por encima de la media poblacional.
Una realidad mecánica. Aquí es donde la ciencia rompe la mayoría de los mitos pornográficos. Una revisión narrativa publicada en el Journal of Sexual Medicine en 2023 analizó la literatura existente para responder a la pregunta del millón: ¿da más placer un pene más grande? La respuesta es un 'depende' muy matizado.
La ciencia apunta en este caso que hay pocos estudios de alta calidad que logren vincular directamente el tamaño con el organismo, y los resultados son heterogénos. Pero si sacamos una conclusión clara, la verdad es que la calidad de la relación como la confianza o la comunicación correlaciona de una manera más sólida con la satisfacción sexual que el tamaño del miembro viril.
La ansiedad masculina. Si las preferencias femeninas son moderadas y la satisfacción depende más de la técnica que del tamaño, ¿por qué sigue habiendo tanta ansiedad entre la sociedad? Los estudios en este caso apuntan a que hay una gran desconexión entre la realidad y la percepción masculina, puesto que aproximadamente el 38% de los hombres refieren algún grado de insatisfacción con su pene. Sin embargo, la inmensa mayoría de las parejas tienen una visión positiva de los genitales de sus compañeros.
Imágenes | Deon Black
En Xataka | El deseo en tiempos de estrés y pantallas: así nació la era del sexo programado
-
La noticia La ciencia lleva años midiendo si el tamaño importa. Un estudio con simulación 3D tiene la respuesta más completa fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí