Para millones de personas, el día no empieza hasta que la primera taza de café toca su mesa. Algo que tiene bastante sentido por cómo afecta el café a nuestro cerebro para poder espabilarnos y mejorar la concentración, pero la realidad es que tiene muchos más efectos más abajo del cerebro. Hablamos del intestino, por donde pasa y tiene una gran implicación en la microbiota.
La microbiota. Cada vez hay más investigación que está centrada en la microbiota, las bacterias que tenemos en nuestro sistema digestivo y que tienen un papel cada vez más relevante en nuestro día a día. En este caso, cuidar estas bacterias de nuestro interior es algo prioritario para poder tener una buena salud, incluso para evitar enfermedades importantes.
Ahora la ciencia comienza a vislumbrar que el café es mucho más que un vehículo para la cafeína, y que tiene una importante implicación en la modulación de la microbiota intestinal.
Más allá de la cafeína. Solemos pensar que el café no es más que "agua con cafeína", salvo que se le eche un poco de azúcar para quitar su amargor. Pero la realidad es que tenemos una gran 'sopa' de compuestos bioactivos. La ciencia está viendo como el café es clave por su impacto intestinal gracias a dos de sus componentes: los polifenoles y la fibra dietética.
Esto es algo que ahora mismo se está analizando a través de estudios en el laboratorio y en modelos animales donde han visto que gran parte de estos compuestos llegan intactos al colon sin digerir. Allí actúan como 'comida' para las bacterias que se encuentran ahí, como por ejemplo el ácido dihidroferúlico, que tiene efectos locales antiinflamatorios. Es decir, actúa como algo parecido a un prebiótico.
El efecto 'jardinera'. Si tratamos el intestino como un jardín, el café parece funcionar como un fertilizante selectivo. Aunque la evidencia en humanos es todavía heterogénea, varios patrones se repiten en la literatura científica como por ejemplo un estudio de intervención en humanos que mostró que tres tazas de café diarias durante tres semanas aumentaban la abundancia de Bifidobacterium, un género clásicamente asociado a la salud intestinal.
Pero no se queda aquí, ya que otro gran estudio metagenómico poblacional asoció el consumo de bebidas ricas en polifenoles como el café, té o vino tinto con una mayor diversidad alfa. Esto es algo que dentro de este mundo se asocia a una mayor resiliencia y salud en la microbiota.
El descubrimiento reciente. Publicado en Nature en el año 2024, la ciencia encontró una asociación muy específica: quienes consumen café habitualmente tienen una presencia mucho mayor de la bacteria Lawsonibacter asaccharolyticu.
Una bacteria que no es un cualquiera, sino que ayuda a la digestión y también le ofrece al colon los elementos necesarios para que tenga mucha más energía e incluso previene su inflamación. Es por ello que tener esta bacteria en un gran número en nuestro intestino la verdad es que es muy beneficioso.
Tener salud metabólica. Tener a las bacterias de nuestro intestino 'contentas' es fundamental como hemos visto. La hipótesis principal que respalda todo esto se centra en la capacidad de las bacterias de fermentar la fibra y los polifenoles del café produciendo ácidos grasos de cadena corta como el butirato.
Estos compuestos son el combustible favorito de las células del colon y tienen propiedades antiinflamatorias sistémicas. Esto podría explicar, al menos parcialmente, por qué los estudios epidemiológicos suelen asociar el consumo moderado de café con una mejor salud metabólica y cardiovascular.
La letra pequeña. Antes de que corras a por tu quinta taza, es necesario poner freno y mirar las limitaciones de los estudios actuales, puesto que no todo es de color de rosas. Y es que la ciencia, a pesar de ofrecer estos beneficios, apunta a que falta evidencia clínica robusta.
Hay que tener en cuenta aquí que no todos los cafés son iguales, puesto que no es lo mismo el café soluble, un espresso o usar un filtro en una cafetera. Y además, no todas las personas responden igual porque cada microbiota es literalmente un mundo diferente en cada organismo.
Faltan grandes ensayos. Aunque en el laboratorio y sobre el papel pueda sonar todo superbién, hay que tener presente que todavía faltan muchos estudios que demuestren que el café causa una mejora directa en enfermedades a través de la microbiota. Y es que aunque el café alimente a tus Bifidobacterias no elimina el hecho de que el exceso de cafeína provoca insomnio, ansiedad o taquicardias en personas sensibles.
Además, los beneficios observados en la microbiota se asocian al café negro o con poca leche. Si tu "café" es un batido cargado de azúcar, natas y siropes, el impacto negativo de los ultraprocesados sobre tu intestino anulará probablemente cualquier beneficio de los polifenoles.
Imágenes | Nathan Dumlao CDC
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La noticia Tomar café por las mañanas tiene consecuencias muy positivas para alguien inesperado en tu cuerpo: la microbiota fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí