Llevamos años observando cómo los extremos climáticos golpean distintas partes del globo terráqueo, teniendo la experiencia en España aún muy marcada. Pero con el aumento de las temperaturas hasta el extremo, uno de los mayores temores de los climatólogos y economistas es la sincronía de las sequías globales. Es decir, un escenario en que las principales regiones productoras de alimento se secaran al mismo tiempo. La buena noticia es que la ciencia apunta a que la Tierra (de momento) no se está secando.
Un problema. Lógicamente, si los principales países del mundo donde se produce trigo, arroz, maíz o soja tuviesen sequía de manera simultánea, tendríamos un grandísimo problema de abastecimiento de productos, lo que para muchos es una auténtica pesadilla.
Pero aquí los investigadores han llegado a una conclusión: las sequías globales sincronizadas están severamente limitadas y apenas afectan a entre el 1,8% y el 6,5% de la superficie terrestre global al mismo tiempo. Sin duda, un gran respiro para los economistas que veían el fin del mundo tal y como lo conocemos y que ha sido publicado en Nature. Pero lo más impresionante es que todo esto es gracias a los océanos.
Lo que sabíamos. Hasta ahora, sabíamos que los grandes fenómenos climáticos como El Niño o la Oscilación del Atlántico Norte, podían alterar los patrones de lluvia a miles de kilómetros de distancia mediante lo que los científicos llaman "teleconexiones". Y es algo que el propio equipo de investigación apuntó en el pasado: hay nodos de sequía interconectados en diferentes latitudes, la mayoría en Norteamérica, Sudamérica, África y Australia. Es decir, cuando hay sequía en un lugar, puede trasladarse a otro.
Pero, si estos nodos están conectados... ¿Por qué no se seca todo el planeta a la vez cuando hay una anomalía como El Niño? La respuesta está en la variabilidad oceánica.
Un aliado. En este caso, los océanos actúan como un inmenso mecanismo regulador y es por ello que los autores hablan literalmente de un fenómeno denominado 'atrapamiento geográfico'. De esta manera, las dinámicas de los océanos obligan a que la escala de estos extremos hidrológicos se quede confinada en ciertas zonas, impidiendo que la sequía se propague por todos los continentes de forma simultánea entre los diferentes nodos.
Importa más que no llueva. Otro de los hallazgos que pueden llegar a sorprender deriva de un mito común sobre las sequías extremas. En este caso solemos asociar automáticamente las peores sequías con las olas de calor asfixiantes, pero, sin embargo, los datos de los últimos 120 años son claros al apuntar que la falta de precipitaciones domina sobre las altas temperaturas a la hora de determinar la severidad de una sequía. Es decir, interesa que no llueva a que haga un calor extremo.
Concretamente, la falta de lluvia es responsable de dos tercios del impacto de la severidad de estos eventos, relegando la temperatura a un papel secundario, aunque nada desdeñable en un mundo que camina hacia un calentamiento de hasta tres grados centígrados.
Son buenas noticias. Que el planeta tenga mecanismos para evitar una sequía global total es una excelente noticia para la seguridad alimentaria mundial y los mercados internacionales, al asegurar el abastecimiento de los supermercados. Pero los científicos apuntan a que no hay que bajar la guardia.
Hay que tener presente que, aunque 6,5% de tierra afectada simultáneamente, máximo de posibilidades que hemos dicho antes, parezca pequeño a escala planetaria, si ese porcentaje coincide exactamente con los grandes "graneros del mundo", el desastre económico y humanitario puede ser igualmente devastador. De esta manera, las regiones identificadas como "hubs" albergan gran parte de la producción agrícola global, y el estudio advierte de una vulnerabilidad sistémica creciente en estas zonas.
Imágenes | edcharlie
-
La noticia El gran temor de la economía era una sequía global simultánea. La ciencia ha encontrado a nuestro salvavidas fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí