20 de abril de 2026

Humedales en Chile: investigación de la UdeC releva su valor biocultural y el rol clave de las comunidades en su protección

Más allá de su función ecológica, los humedales son territorios donde convergen biodiversidad, cultura y memoria. Así lo demuestra una investigación liderada por la Universidad de Concepción (UdeC), que pone en valor el rol biocultural de estos ecosistemas y destaca la importancia de las comunidades locales en su protección.

El estudio, desarrollado durante cuatro años en tres humedales costeros del centro-sur de Chile, evidencia que estos espacios no solo son clave para la biodiversidad, sino también para la identidad y el patrimonio cultural de los territorios. En este contexto, las comunidades identifican como atributos más relevantes los elementos naturales (26,46%) y los sitios de significación cultural (24,1%).

“El resultado subraya la importancia de los humedales como refugios bioculturales y como parte fundamental de la identidad territorial”, explica el investigador del Laboratorio de Estudios del Antropoceno (LEA) de la Facultad de Ciencias Forestales de la UdeC, Cristóbal Pizarro Pinochet, quien lideró la investigación.

Naturaleza, cultura y memoria

El proyecto —financiado por un Fondecyt de Iniciación— abordó la relación entre biodiversidad y diversidad cultural en un contexto de creciente degradación de los humedales a nivel global. Para ello, se estudiaron tres casos representativos: el Humedal Urbano Estero El Molino (Laraquete), el Santuario de la Naturaleza Tubul-Raqui (Arauco) y el Sitio Ramsar Monkul (Carahue).

Aunque el valor ecológico de los humedales —como refugio de aves migratorias o proveedores de servicios ecosistémicos— es ampliamente reconocido, sus dimensiones culturales han sido históricamente menos exploradas. Sin embargo, estos territorios albergan espacios fundamentales para el bienestar humano, especialmente para comunidades mapuche-lafkenche.

Una mirada territorial de la intervención a la conservación

Los humedales analizados configuran una gradiente norte-sur en la Cordillera de Nahuelbuta, reflejando distintos niveles de intervención en las últimas décadas.

Humedal Tubul-Raqui.
Humedal Tubul-Raqui/Laboratorio de Estudios del Antropoceno.

Desde ecosistemas altamente impactados por actividades industriales —como el caso de Laraquete— hasta territorios con mayor resguardo comunitario como Monkul, el estudio permitió analizar cómo los cambios productivos y eventos naturales, como los terremotos de 1960 y 2010, han transformado estos paisajes.

A través de metodologías participativas, el equipo integró investigadoras locales que trabajaron junto a las comunidades en la reconstrucción de la memoria territorial, identificando sitios de valor ecológico, cultural y espiritual mediante mapeos y entrevistas a líderes y lideresas.

El valor del agua y los territorios invisibilizados

Uno de los hallazgos clave es la relevancia de elementos del paisaje asociados al agua —como cascadas (trayenco), vertientes (menoko) y confluencias de ríos (trawunco)—, los que son reconocidos por las comunidades como espacios de alto valor biocultural.

También destacan ecosistemas como los bosques pantanosos (walve o pitrantos), que cumplen funciones ecológicas críticas, como la contención de incendios, y poseen un profundo significado espiritual y medicinal para las comunidades.

Asimismo, la investigación permitió visibilizar otros espacios tradicionalmente excluidos de la definición de humedal, como los cordones dunarios, que albergan biodiversidad relevante y especies de valor cultural. En el caso de Monkul, se identificaron al menos 26 especies con propiedades medicinales y espirituales.

Comunidades: actores clave en la conservación

Uno de los resultados más relevantes del estudio es que entre el 70% y el 80% de los sitios identificados como valiosos por las comunidades se encuentran fuera de áreas oficialmente protegidas.

“Esto evidencia que son las propias comunidades quienes, en la práctica, están resguardando estos espacios”, afirma Pizarro.

En este escenario, el proyecto impulsó diversas estrategias de conservación biocultural, incluyendo actividades de educación ambiental, talleres participativos y acciones de mediación territorial.

El caso de Monkul destaca como un ejemplo de gobernanza comunitaria, donde las comunidades lafkenche han tenido un rol activo en la protección del territorio, incluyendo su participación en el proceso de reconocimiento como Sitio Ramsar.

Desafíos y proyecciones

La investigación advierte que, pese a los esfuerzos locales, los humedales continúan enfrentando amenazas que superan la capacidad de acción de las comunidades, como el cambio climático y proyectos de alto impacto.

En este contexto, el estudio propone avanzar hacia enfoques integrados de conservación que reconozcan la interdependencia entre naturaleza y cultura, y que incorporen activamente los saberes locales en la gestión de los territorios.

Con ello, se abre una oportunidad para repensar los humedales no solo como ecosistemas, sino como espacios vivos donde se entrelazan biodiversidad, historia y comunidad.

La entrada Humedales en Chile: investigación de la UdeC releva su valor biocultural y el rol clave de las comunidades en su protección se publicó primero en Revista Ecociencias.



☞ El artículo completo original de Revista Ecociencias lo puedes ver aquí

No hay comentarios.:

Publicar un comentario