El 7 de junio de 2026 en Nueva York, Axiom Space y Prada presentaron el componente más íntimo del traje espacial que los astronautas de la misión Artemis IV usarán para caminar sobre la Luna en 2028: el LCVG (Liquid Cooling and Ventilation Garment), la prenda interior de refrigeración y ventilación que se lleva directamente sobre la piel. Lo cubre hoy The Verge con galería de imágenes.
La analogía que usa la prensa anglosajona es tan exacta como poco glamurosa: «unas mallas térmicas de alta tecnología». La prenda lleva integrada una red de tubos que recorre los principales grupos musculares del astronauta. Durante la actividad extravehicular, agua enfriada circula por esos tubos extrayendo el calor que genera el cuerpo en movimiento y liberándolo al espacio a través del sistema de soporte vital del traje. El resultado es que el astronauta puede hacer trabajo físico intenso durante hasta 8 horas en el exterior lunar sin sobrecalentarse.
¿Por qué Prada en un traje espacial?
La pregunta tiene respuesta técnica, no solo de marketing. Cuando Axiom Space y Prada anunciaron su primera colaboración en octubre de 2024 para diseñar la capa exterior del traje AxEMU (Axiom Extravehicular Mobility Unit), la asociación fue recibida con escepticismo en algunos sectores: ¿qué tiene que aportar una casa de moda italiana a un traje espacial?
La respuesta es ingeniería de materiales y precisión de fabricación. Prada lleva décadas trabajando con materiales técnicos para ropa de alto rendimiento —desde prendas náuticas hasta artículos de montaña— y tiene experiencia en construcción de capas múltiples con requisitos de durabilidad extrema. La capa exterior del AxEMU anunciada en 2024 debía soportar temperaturas de -170°C en las zonas de sombra del Polo Sur lunar durante al menos dos horas.
El LCVG va en el extremo opuesto: no protege del frío exterior sino del calor interior. El astronauta puede generar hasta 500 vatios de calor durante actividad física moderada. Sin el LCVG, la temperatura interior del traje subiría rápidamente a niveles insoportables. El sistema incluye además una red de ventilación que circula oxígeno sobre la cara del astronauta, eliminando el CO₂ exhalado que se envía al sistema de soporte vital para ser filtrado y reutilizado.
La mejora técnica clave que Axiom Space destaca respecto a los diseños anteriores es el circuito de refrigeración redundante: si el circuito primario falla durante una caminata lunar, el secundario entra en funcionamiento. Los trajes de la era Apolo no tenían esta redundancia.
El contexto: Artemis IV, no Artemis III
Un detalle que conviene clarificar: el LCVG revelado hoy está diseñado para la misión Artemis IV, actualmente programada para principios de 2028, no para Artemis III. Hay cierta confusión en la cobertura porque la primera colaboración Axiom-Prada (la capa exterior) se anunció en el contexto de Artemis III; el LCVG interior es una segunda fase del trabajo conjunto orientada a Artemis IV.
La NASA no ha confirmado la fecha definitiva de ninguna de las dos misiones, que han experimentado varios desplazamientos de calendario. Fox Business señala que «la NASA anunciará tres nuevas misiones lunares mientras la agencia corre para construir una base lunar permanente antes de finales de 2026», lo que añade urgencia al calendario de desarrollo de trajes.
El traje AxEMU completo es el resultado de capas que trabajan en conjunto: el LCVG interior (revelado hoy), la capa intermedia de presurización, y la capa exterior de protección térmica y micrometeoritos (revelada en 2024). Cada capa tiene un proveedor y una función diferente; Prada contribuye con materiales y construcción en ambas capas de contacto con el astronauta.
Mi valoración
Lo que más me convence de la colaboración Axiom-Prada, vista desde este ángulo técnico, es que deja de parecer un acto de marketing y empieza a parecerse a lo que los dos socios dicen que es: ingeniería de materiales aplicada a un problema extremo. Un LCVG con doble circuito de refrigeración y 8 horas de autonomía en el Polo Sur lunar es un reto técnico serio, y que Prada participe en el diseño de la construcción dice algo sobre la seriedad del encargo.
Lo que más me preocupa es el calendario. Artemis ha retrasado fechas en múltiples ocasiones, y una misión tripulada a la superficie lunar en 2028 sigue siendo un objetivo ambicioso. El LCVG puede estar certificado para 2028; la misión completa depende de muchas más variables.
Lo más estructuralmente significativo es el modelo que establece: traer a diseñadores de moda como socios de ingeniería en programas espaciales tripulados. Si funciona bien, el patrón se reproducirá. La pregunta a 12 meses es si el LCVG supera sus pruebas de certificación en el Laboratorio de Flotabilidad Neutra de la NASA sin modificaciones mayores. Mi predicción: sí, con algunos ajustes menores, y el anuncio de certificación llegará antes del lanzamiento de Artemis III.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre Artemis III y Artemis IV?
Artemis III está diseñada para ser el primer alunizaje tripulado desde 1972, con la primera mujer y la primera persona de color en la superficie lunar. Artemis IV añade un segundo alunizaje con más tiempo de actividad extravehicular y los primeros pasos hacia el establecimiento de infraestructura permanente. El LCVG anunciado hoy está certificado para Artemis IV, aunque será compatible con Artemis III si se usa el AxEMU completo.
¿Qué temperatura hay en el Polo Sur lunar donde aterrizarán los astronautas?
El Polo Sur lunar tiene temperaturas extremas y variables. Las zonas de luz solar pueden alcanzar los +120°C; las zonas permanentemente en sombra pueden bajar hasta los -240°C. Las misiones Artemis apuntan a zonas en los bordes de cráteres donde hay ciclado de luz y sombra, con temperaturas que oscilan entre -100°C y +30°C aproximadamente, según el ciclo diurno lunar.
¿Cuánto pesa un traje espacial moderno completo?
El traje AxEMU completo pesa aproximadamente 136 kg en la Tierra (sobre 22 kg en la gravedad lunar, equivalente a 1/6 de la terrestre). Eso es significativamente menos que los trajes de la era Apollo, que pesaban alrededor de 180 kg. La reducción de peso es crítica para la movilidad en superficie lunar y la autonomía de los astronautas.
☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí
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