17 de julio de 2026

¿Por qué dos ríos atmosféricos con la misma humedad pueden provocar lluvias muy distintas en los Andes?

Un estudio analizó 50 ríos atmosféricos —grandes corredores de humedad que llegan desde el océano Pacífico— para responder ¿por qué algunas tormentas generan precipitaciones mucho más intensas que otras, aun cuando transportan cantidades similares de humedad? La investigación fue liderada por Dipjyoti Mudiar, durante su postdoctorado en la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), y contó con la participación del académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI e investigador titular de Data Observatory, Cristian Martínez-Villalobos.

Un nuevo estudio revela que la cantidad de humedad transportada por un río atmosférico no es suficiente para anticipar la intensidad de las lluvias que producirá al llegar a Chile. La investigación demuestra que las precipitaciones también dependen de la interacción entre esa masa de aire húmedo, la temperatura y el relieve abrupto de la cordillera de los Andes.

El trabajo, liderado por Dipjyoti Mudiar y desarrollado junto a Cristian Martínez-Villalobos, doctor en Ciencias Atmosféricas y Oceánicas, entrega una respuesta a una interrogante relevante para la meteorología y la gestión de riesgos: ¿por qué dos ríos atmosféricos con características similares pueden generar lluvias completamente diferentes?

Este conocimiento adquiere especial relevancia ante el sistema frontal que afecta actualmente a gran parte del territorio nacional, asociado precisamente a un río atmosférico zonal del mismo tipo que fue analizado en la investigación.

El estudio también contó con la participación de los investigadores Raúl Valenzuela y Roberto Rondanelli, en colaboración con la Universidad de Chile y la Universidad de O’Higgins. Sus resultados fueron publicados en la revista científica Geophysical Research Letters.

Qué descubrieron

Los investigadores analizaron 50 ríos atmosféricos zonales registrados entre 1980 y 2023 utilizando principalmente ERA5, una reconstrucción atmosférica de alta resolución que combina observaciones meteorológicas con modelos numéricos. El análisis se complementó con registros de rayos y observaciones satelitales de nubes.

Entre las variables estudiadas destacaron la cantidad de humedad transportada; la humedad relativa cerca de la superficie; la intensidad del ascenso del aire; y la pendiente del terreno.

Los resultados muestran que la lluvia no depende únicamente del vapor de agua disponible, sino también de las condiciones atmosféricas locales y de la interacción del flujo de aire con la cordillera.

«Encontramos que no basta con saber cuánta humedad trae una tormenta. Cuando ese aire húmedo llega a las laderas abruptas de los Andes, la cordillera lo obliga a ascender y enfriarse. Si el aire cercano a la superficie ya está muy húmedo, este proceso favorece un ascenso más intenso, la formación de nubes profundas y precipitaciones mucho mayores», explica Cristian Martínez-Villalobos.

Además de explicar mejor los eventos extremos en Chile, el estudio propone un marco conceptual que podría aplicarse a otras grandes cordilleras del mundo, donde la interacción entre los ríos atmosféricos y el relieve también favorece precipitaciones intensas.

Aportes para el pronóstico y la gestión del riesgo

Los hallazgos tienen implicancias directas para mejorar los pronósticos meteorológicos y la prevención de desastres asociados a lluvias extremas, como inundaciones y remociones en masa.

Según los autores, incorporar de mejor manera las condiciones locales —como la humedad cercana a la superficie y la topografía— en los modelos meteorológicos permitiría anticipar con mayor precisión cuándo y dónde un río atmosférico tiene mayor potencial de generar precipitaciones peligrosas.

Respecto al contexto actual, Martínez-Villalobos señala que «hay antecedentes que sugieren que El Niño puede favorecer una mayor ocurrencia o intensidad de ríos atmosféricos, aunque hay que ser cautos al atribuirle directamente un evento particular. Lo que sí sabemos es que el sistema frontal que afecta a Chile durante estos días está asociado a un río atmosférico zonal del mismo tipo que analizamos en este estudio».

En definitiva, la investigación demuestra que estimar la intensidad y distribución de las precipitaciones requiere mucho más que medir la humedad transportada por una tormenta. Comprender cómo interactúan la humedad, la temperatura y el relieve andino resulta clave para mejorar la predicción de eventos extremos y fortalecer la preparación frente a sus impactos.

DOI https://doi.org/10.1029/2025GL119839

La entrada ¿Por qué dos ríos atmosféricos con la misma humedad pueden provocar lluvias muy distintas en los Andes? se publicó primero en Revista Ecociencias.



☞ El artículo completo original de Revista Ecociencias lo puedes ver aquí

No hay comentarios.:

Publicar un comentario