19 de octubre de 2026

La psicología dice que las personas que dejan el móvil boca abajo no es para ocultar nada; en realidad, es una táctica para evitar distracciones

La psicología dice que las personas que dejan el móvil boca abajo no es para ocultar nada; en realidad, es una táctica para evitar distracciones

Una comida, dos personas. Antes de que llegue la primera ración, uno de los comensales gira su teléfono y lo deja sobre el mantel con la pantalla hacia abajo. Hay quien lo interpreta como desconfianza, pero la explicación es otra: quiere librarse de las notificaciones y las llamadas entrantes y de la presión constante de estar disponible en todo momento. Al fin y al cabo, es solo una interpretación, y no se apoya en ningún experimento científico que estudie sus motivaciones.

Lo que sí han estudiado los experimentos es el efecto de tener el móvil a la vista.

En la Universidad de Essex, Andrew Przybylski y Netta Weinstein realizaron un experimento con parejas de desconocidos que hablaban entre ellos durante diez minutos con un teléfono o un cuaderno sobre una mesa cercana. 

En su trabajo, publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, el teléfono se asoció con una menor cercanía y una conversación de menor calidad y, en un segundo experimento, con una menor confianza y empatía, aunque solo cuando hablaban de algo personal: con un tema trivial no hubo diferencias. Después, otro grupo de científicos, ya fuera del Reino Unido, llevó la comparación a conversaciones reales.

Shalini Misra, de Virginia Tech, observó 100 conversaciones reales entre dos personas en entornos informales. Aquellas que tuvieron lugar sin ningún dispositivo a la vista salieron mejor valoradas. “En presencia de un dispositivo móvil hay menos contacto visual”, resumía la investigadora.

Matt Johnson, profesor en la Hult International Business School, recopiló varios de estos trabajos en su artículo ‘The Psychology of the Face-Down Phone’ (la psicología del móvil boca abajo). Según los experimentos que recoge, no hace falta usar el aparato para que afecte a la atención, y cuanto más difícil es la tarea, más pronunciado es el efecto.

También repasa los experimentos de Elizabeth Dunn (Universidad de Columbia Británica): en grupos de tres a cinco personas sentadas en una cafetería, quienes tenían el teléfono sobre la mesa (¡cualquiera podría hacer esto!) se sintieron más distraídos y disfrutaron mucho menos del encuentro.

¿Y qué ocurre con la práctica de poner el móvil boca abajo?

El experimento más conocido sobre el tema es el de “pérdida cognitiva” (“brain drain”) de Adrian Ward y sus colegas de la Universidad de Texas en Austin, en el que 520 estudiantes realizaron una serie de pruebas de memoria y razonamiento. El móvil se situaba o en otra habitación, o en el bolsillo o el bolso de los participantes, o sobre la mesa, donde se les indicaba que lo pusieran boca abajo en un sitio marcado del escritorio.

Fueron las personas que lo dejaron sobre la mesa las que obtuvieron los peores resultados en las pruebas. Según el trabajo, publicado en 2017, la mera presencia del propio smartphone reduce la capacidad cognitiva disponible, aunque no se use ni se piense en él.

Quienes lo dejaron en otra habitación obtuvieron los mejores resultados, mientras que los del bolsillo o del bolso obtuvieron resultados intermedios. Girar el móvil lo quita de la vista, pero el cacharro sigue ahí. En un segundo experimento del mismo trabajo, el efecto se mantuvo con el teléfono apagado del todo, algo que se repasaba en mayo de 2026.

Movil Boca A Abajo

¿Son suficientes las pruebas?

No del todo. Una réplica directa del experimento hecha en la Universidad de Western Ontario, publicada en Acta Psychologica en octubre de 2022, encontró que el efecto no se repetía: no hubo diferencias entre tener el móvil sobre la mesa, en el bolsillo o fuera.

Sin embargo, un equipo de la Universidad de Augsburgo juntó 22 estudios en un metaanálisis publicado en Behavioral Sciences en septiembre de 2023 y sí encontró el efecto, sobre todo en pruebas de memoria y atención, más débil en tareas sencillas y más fuerte en los estudios hechos en Asia que en los de Europa y Norteamérica.

Además, se aconseja precaución al sacar conclusiones sobre quien deja el móvil boca abajo, porque puede hacerlo por razones muy variadas: educación, costumbre o pura comodidad.

Cómo hacer que el gesto sirva para algo más

La forma más sencilla de que girar el teléfono tenga sentido es que lo silencie. Esta opción está disponible en los teléfonos Pixel de Google, en la función Silenciar al girar, que llegó a los Pixel 2 en noviembre de 2019 con una actualización de Bienestar digital y activaba el modo No molestar al poner el teléfono boca abajo. 

Los propietarios de iPhone no tienen esta función incorporada, pero los modos de Concentración se pueden activar a mano o programar para que se enciendan solos a una hora concreta. Esto último es útil si la comida o la reunión tiene una hora fija.

Por último, no existe ningún ajuste, ni en iPhone ni en Android, que elimine la distracción de tener el móvil cerca durante una comida o una reunión. En el experimento de la Universidad de Texas en Austin, lo que mejor funcionó fue dejar el teléfono en otra habitación; la réplica de Western Ontario no encontró esa diferencia, y el metaanálisis de Augsburgo sí encontró el efecto, sobre todo en memoria y atención.

Imágenes | Image GPT

-
La noticia La psicología dice que las personas que dejan el móvil boca abajo no es para ocultar nada; en realidad, es una táctica para evitar distracciones fue publicada originalmente en Genbeta por Redacción de Genbeta .



☞ El artículo completo original de Redacción de Genbeta lo puedes ver aquí

Todo listo para el lanzamiento de la misión Martian Moons Exploration (MMX) rumbo a las lunas de Marte

Todo está listo en la plataforma LA-Y2 del Centro espacial de Tanegashima en Japón para el lanzamiento de la misión MMX (Martian Moons Exploration, Exploración de las lunas marcianas) de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Colaboran en ella la Agencia Espacial Europea (ESA), la NASA, el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) francés, y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

El objetivo es estudiar Fobos, la luna más grande de Marte, y traer muestras de su superficie de vuelta a la Tierra. Aunque también le echará un ojo a Deimos cuando empiece el camino de regreso. También está previsto que deposite el rover Idefix, desarrollado por el CNES y el DLR, sobre la superficie de Fobos.

El lanzamiento correrá a cargo de un cohete H3-24 y está programado para las 21:41, hora peninsular española (UTC +2). Se podrá seguir a través de Internet a partir de las 20:45.

Si todo va según lo previsto MMX entrará en órbita alrededor de Marte en agosto de 2027 y se convertirá en un cuasisatélite de Fobos en septiembre. Idefix será aterrizará sobre la superficie de la luna a principios de 2029 para una misión de 100 días en los que estudiará la composición de su superficie. Su datos servirán también para determinar dónde se tomarán las muestras en 2030, muestras que aterrizarán en el desierto en Australia en 2031. Se espera que traiga al menos 10 gramos.

La sonda MMX, con un peso de poco menos de 4,5 toneladas, se compone de tres partes: el módulo de propulsión, el módulo de retorno y el módulo de exploración. En total monta once instrumentos, siete en el módulo de exploración y cuatro en Idefix.

La descripción
De izquierda a derecha el módulo de propulsión, el de retorno y el de exploración – JAXA

Es una misión de primeros, pues será la primera misión en «orbitar» Fobos, la primera en tomar muestras de una luna que no sea la Luna, y la primera en traerlas de vuelta a la Tierra. Rusia lo intentó con la sonda Fobos-Grunt, que fue lanzada en 2011. Pero un fallo en el software de la segunda etapa del cohete que la lanzó la dejó varada en órbita terrestre, con lo que terminó haciendo una reentrada no controlada en la atmósfera terrestre.

Japón, por su parte, ya ha traído a tierra muestras de dos asteroides: de Itokawa con la misión Hayabusa y de Ryugu con Hayabusa 2.

La idea es que con los datos que obtenga MMX y con el análisis de las muestras que traiga podamos hacernos una idea de cómo se formaron y de qué están compuestas Fobos y Deimos, lo que a su vez nos ayudará a saber más de la historia de nuestro sistema solar.

Mientras, el congreso de los Estados Unidos ha cancelado a todos los efectos la misión de retorno de muestras de Marte de la NASA, así que todo indica que será China quien lo consiga primero con la misión Tianwen-3.

# Enlace permanente



☞ El artículo completo original de wicho@microsiervos.com (Wicho) lo puedes ver aquí

Cuánto tarda hoy un atacante en adivinar tu contraseña: lo que dice (y lo que no) la tabla de Hive Systems

Cuánto tarda hoy un atacante en adivinar tu contraseña: lo que dice (y lo que no) la tabla de Hive Systems

Una contraseña de 8 caracteres aleatorios con mayúsculas, minúsculas, números y símbolos aguantaría 132 años frente a un atacante bien equipado. Una de 16 letras minúsculas, también aleatorias, aguantaría 9.000 millones de años. Esa comparación, sacada de la edición de 2026 de la tabla de Hive Systems, resume la lección más útil que deja: la longitud pesa mucho más que la mezcla de símbolos.

En corto: esta guía explica qué mide exactamente la tabla más compartida sobre fuerza bruta de contraseñas, por qué sus cifras son un escenario optimista para ti y qué conviene hacer con tus claves.

¿Qué es la tabla de Hive Systems y qué edición es la última?

Es un gráfico anual que estima cuánto tardaría un atacante en probar por fuerza bruta todas las combinaciones posibles de una contraseña, según su longitud y los tipos de caracteres que usa. A octubre de 2026, la edición más reciente es la de 2026, publicada el 14 de julio de 2026 por la empresa de ciberseguridad estadounidense Hive Systems, que la elabora desde 2020. La compañía calcula que la han visto más de 6 millones de personas.

La explicación metodológica de la tabla 2026 deja claro algo que se pierde cuando la imagen circula por redes: no mide cuánto tarda alguien en adivinar tu contraseña escribiéndola en una página web. Mide otra cosa.

Qué mide: el ataque fuera de línea

La tabla supone que tu contraseña ya ha sido robada en una filtración, en forma de hash, y que el atacante la ataca en su propio hardware sin límite de intentos. Un hash es una versión cifrada en un solo sentido: los servicios no guardan tu contraseña, sino su hash. El atacante genera combinaciones, calcula el hash de cada una y busca coincidencias.

Por eso Hive responde así a la duda más habitual, la de que las webs te bloquean tras varios fallos: sí, pero da igual. Ese bloqueo solo protege el formulario de acceso; con la base de datos robada no hay límites, ni alertas, ni nadie que frene al atacante.

Los supuestos de la edición 2026 son estos:

  • Hardware: 16 tarjetas gráficas NVIDIA RTX 5090 de consumo, alquiladas en la nube en dos máquinas de ocho. Hive explica que ya no encontraba equipos de doce tarjetas en alquiler y que montó lo que haría un atacante motivado.
  • Hash: bcrypt con factor de trabajo 10 (1.024 iteraciones). Hive lo elige tras revisar filtraciones catalogadas por Have I Been Pwned, donde bcrypt ha tomado el relevo de MD5, y considerar que es un valor realista a la vista de los ajustes por defecto de herramientas populares, que van del 10 al 12.
  • Velocidad medida: 138.675 hashes por segundo en conjunto, un 24 % más que el equipo de 2025.

Un dato curioso del informe: las tarjetas para juegos baten a las de centro de datos. Según Hive, ocho NVIDIA A100, diseñadas para IA, tardarían unos 52 años en una contraseña de 8 letras mayúsculas y minúsculas; ocho RTX 5090, 23.

Por qué la longitud gana a la complejidad

Cada carácter extra multiplica el número de combinaciones mucho más que añadir un tipo de símbolo, y la tabla 2026 lo hace visible si comparas sus celdas:

Contraseña aleatoria Tiempo máximo en la tabla 2026
8 caracteres, todo mezclado 132 años
8 letras minúsculas 2 semanas
12 letras minúsculas 21.000 años
12 caracteres, todo mezclado 3.000 millones de años
16 letras minúsculas 9.000 millones de años

Dieciséis minúsculas superan a doce caracteres con todos los símbolos. Es lo mismo que recomienda el NIST en su guía de autenticación SP 800-63B-4: exige un mínimo de 15 caracteres para contraseñas que se usan como único factor y prohíbe a los servicios imponer reglas de composición, como obligar a mezclar tipos de caracteres.

Y el tiempo se acorta cada año. Para la misma contraseña de 8 caracteres con todo mezclado y el mismo hash, Hive calcula 225 años en 2024, 164 en 2025 y 132 en 2026, una caída de entre un 20 % y un 25 % anual. Agotar todas las combinaciones de 8 minúsculas cuesta, según sus cálculos, unos 3.400 dólares (≈ 3.020 euros al cambio de octubre de 2026) de alquiler de tarjetas gráficas.

Lo que la tabla no te dice

Que sus tiempos son el mejor caso posible para ti. Hive lo reconoce en el apartado de limitaciones: supone contraseñas generadas al azar, que no han aparecido en ninguna filtración anterior y que el atacante parte de cero. Los atacantes reales empiezan por diccionarios, contraseñas ya filtradas y patrones humanos.

La propia Hive lo midió este año: con una sola RTX 5090, una contraseña de ocho caracteres con mezcla de símbolos como la de su ejemplo cayó en unos tres segundos cuando el atacante probó primero las variaciones predecibles. Es decir, «P@ssw0rd2026» no tiene la fortaleza de su columna, aunque la cumpla sobre el papel.

¿Y la IA? Hive sostiene que no acelera la fuerza bruta: el cálculo de hashes es un problema de potencia bruta y, en sus pruebas, el hardware de IA no rinde mejor. Lo que sí ha hecho la IA, según la empresa, es abaratar la tarea de montar y coordinar varias máquinas alquiladas, y mejorar la parte «pensante» del ataque, como encontrar la vulnerabilidad que permite robar la base de datos. Es su interpretación, no una medición, pero encaja con su metodología.

Dos matices más que conviene tener presentes: el servicio que guarda tu contraseña puede usar un hash más débil que bcrypt, lo que acortaría todos los tiempos, y la tabla da por hecho que no tienes segundo factor o que el atacante lo ha esquivado.

Qué hacer con tus contraseñas

  1. Prioriza la longitud: 15 caracteres o más, o una frase de varias palabras al azar.
  2. Que sea aleatoria y única. Una clave reutilizada o con palabras de diccionario cae en segundos, según Hive. Lo práctico es que la genere y la recuerde un gestor de contraseñas.
  3. Comprueba si ya se ha filtrado. Algunos gestores avisan de ello: hace años que existen herramientas para saber si la contraseña que usamos se ha filtrado en internet.
  4. Activa un segundo factor o, mejor aún, usa passkeys donde puedas: así, aunque alguien descifre tu contraseña, no le bastará para entrar.

Mi lectura es que la tabla de Hive funciona mejor como argumento que como cronómetro. Sus cifras sirven para convencer a alguien de que alargue sus contraseñas; leídas al pie de la letra, transmiten una falsa tranquilidad, porque casi nadie usa claves realmente aleatorias. Si tu contraseña la has inventado tú, la columna que te corresponde es la de los tres segundos.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

Voz clonada por IA: cómo protegerte con una palabra clave familiar antes de que te llamen

Voz clonada por IA: cómo protegerte con una palabra clave familiar antes de que te llamen

En corto: esta guía es para cualquiera con padres, hijos o pareja que puedan recibir una llamada urgente con tu voz (o tú con la suya). La defensa más barata y eficaz es acordar hoy, cara a cara, una palabra clave familiar que nadie más conozca, y tener claro que ante cualquier petición urgente de dinero se cuelga y se llama al número de siempre. Al final tienes qué hacer si la llamada ya ha ocurrido.

El timo no es nuevo: es la estafa del «familiar en apuros» de toda la vida. Lo que ha cambiado es la materia prima. Según el banco británico Starling Bank, que lo cuenta en la nota de su campaña Safe Phrases, los delincuentes pueden replicar una voz con apenas tres segundos de audio, algo que se saca de cualquier vídeo subido a redes. Y el FBI ya avisaba en un aviso público de diciembre de 2024 de que se usan clips generados con IA para hacerse pasar por un familiar «en una situación de crisis» y pedir dinero inmediato o un rescate.

¿Cómo funciona una estafa con voz clonada?

Alguien graba unos segundos de tu voz, la reproduce con IA y llama a un familiar pidiendo algo urgente. El guion casi siempre combina tres ingredientes: una voz reconocible, una emergencia (accidente, detención, móvil roto) y una petición que no admite espera.

INCIBE recoge un caso real atendido por su línea de ayuda, publicado en junio de 2024: una mujer recibió una llamada de un número desconocido y escuchó la voz de su marido pidiéndole que enviara un mensaje a un número. Le pareció raro, llamó al teléfono habitual de su marido y él confirmó que no había llamado. Según INCIBE, el marido había recibido antes llamadas sospechosas en las que nadie hablaba o se oía un pitido, y algunas pedían datos personales, lo que pudo servir para capturar su voz.

Ojo: tu voz no solo sale de las redes; también puede salir de una llamada en la que contestas varias veces a un silencio.

Si quieres entender cómo se fabrican estas imitaciones y qué fallos las delatan, tienes una guía sobre cómo detectar vídeos, voces e imágenes falsas generadas con IA. Pero aviso: con audio de calidad telefónica, fiarse del oído es mala estrategia.

La palabra clave: cómo elegirla y cómo usarla

Una palabra clave familiar es un santo y seña acordado en persona que cualquiera de vosotros puede pedir en una llamada sospechosa. Si quien llama no la sabe, da igual lo convincente que suene: se cuelga. Es la recomendación que coinciden en dar INCIBE («acordar una palabra clave entre sus familiares y amigos para poder corroborar su identidad»), el FBI («crea una palabra o frase secreta con tu familia para verificar su identidad») y Starling Bank con su campaña Safe Phrases.

Para que funcione, conviene que cumpla varias condiciones:

  • Se acuerda en persona, nunca por WhatsApp ni por correo. Starling insiste en que la frase «nunca se comparta digitalmente».
  • No se puede deducir: ni el nombre del perro, ni el pueblo de los abuelos, ni nada que aparezca en tus redes.
  • Es fácil de recordar bajo presión: mejor una frase absurda que una contraseña con símbolos.
  • La conocen todos los que pueden recibir la llamada, incluidos los mayores de la familia.
  • La pides tú; no se ofrece. Si el que llama dice «soy yo, la palabra es…», algo raro pasa.

Mi lectura es que la palabra clave tiene un valor añadido que va más allá de la seguridad: obliga a tener la conversación. Una familia que ha hablado de este timo ya sabe que existe, y eso solo reduce mucho el riesgo.

¿Y si no hay palabra clave o la persona no la recuerda?

Cuelga y llama tú al número que ya tienes guardado de esa persona. Es el consejo central de la FTC, la agencia de protección del consumidor de Estados Unidos, en su alerta sobre estafas familiares potenciadas con IA: «no confíes en la voz» y contacta con quien supuestamente te ha llamado usando un número que sepas que es suyo; si no responde, prueba con otro familiar o con sus amigos. El FBI da la misma pauta para llamadas que dicen venir del banco o de cualquier organización.

Hay otras señales de alarma que la FTC destaca: la petición de pagos difíciles de revertir, como transferencias inmediatas, criptomonedas o tarjetas regalo cuyos códigos te piden leer por teléfono. INCIBE añade tres reglas básicas: no facilitar datos personales ni bancarios, no seguir indicaciones como abrir enlaces o instalar aplicaciones, y contrastar siempre con la persona que dice llamar. Las tácticas de presión son las mismas que en cualquier phishing con sus señales delatoras: urgencia, secreto y un canal que no controlas tú.

También puedes reducir la materia prima. El FBI recomienda limitar el contenido público con tu imagen o tu voz, poner las cuentas en privado y restringir los seguidores a personas que conozcas. No siempre es realista, pero sí para la cuenta de un adolescente.

¿Cuánta gente cae?

Las cifras que más circulan sobre este fraude salen de encuestas, no de fraudes confirmados. La más citada es la de Starling Bank, realizada con Mortar Research entre el 21 y el 23 de agosto de 2024 a 3.010 adultos británicos:

  • El 28 % cree haber sido objetivo de una estafa de clonación de voz en el último año.
  • El 46 % no sabía que este tipo de estafa existía.
  • Solo el 30 % diría con seguridad qué señales vigilar.
  • Un 8 % enviaría lo que le pidieran aunque la llamada le pareciera extraña.

Ojo con estas cifras: es una encuesta de un banco que lanza una campaña y mide percepción, no fraudes confirmados. Aun así, el dato del 8 % es el que más me preocupa, porque describe a gente que detecta algo raro y paga igualmente.

Qué hacer si ya te ha pasado

Si has recibido la llamada, hayas pagado o no, estos son los pasos que recomienda INCIBE para España, más uno que añadimos por sentido común (el del banco):

  1. Avisa a tus contactos para que estén alerta ante una llamada similar.
  2. Bloquea el número desde el que te llamaron.
  3. Si has pagado o dado datos bancarios, llama a tu banco cuanto antes para intentar parar la operación.
  4. Informa a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. INCIBE menciona sus herramientas de colaboración ciudadana; si hay pérdida económica, lo que procede es una denuncia formal.
  5. Busca tu información personal en internet (lo que INCIBE llama egosurfing) y, si una plataforma se niega a retirar datos publicados sin tu consentimiento, acude a la Agencia Española de Protección de Datos.
  6. Consulta al 017, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE: es gratuita y confidencial, funciona de 8:00 a 23:00 los 365 días del año y también atiende por WhatsApp (900 116 117) y Telegram (@INCIBE017).

Mi postura es clara: la tecnología de clonación va a seguir mejorando y ningún detector va a llegar a tiempo a una llamada de madrugada. La defensa que sí escala es humana, gratuita y se monta en cinco minutos de sobremesa. Si este fin de semana ves a tu familia, acordad la palabra. Es probablemente la medida de seguridad con mejor relación coste-beneficio que vas a tomar este año.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

18 de octubre de 2026

Llevamos años escuchando que adelgazar rápido provoca efecto rebote. Los expertos llevan tiempo cuestionando esta idea

Llevamos años escuchando que adelgazar rápido provoca efecto rebote. Los expertos llevan tiempo cuestionando esta idea

En la sociedad que vivimos actualmente, queremos hacerlo todo cuanto antes, mejor. Y el perder peso no es una excepción. Pero aquí las prisas por perder kilos a menudo son mal vistas, y habitualmente nos encontramos con la clásica advertencia del 'efecto rebote' o de la pérdida de músculo que se puede sufrir. Pero la verdad es que tenemos ahora mismo varias pruebas que contradicen un consejo que se ha interiorizado en nosotros. 

El espejismo inicial. Un aviso bastante repetido al inicio de las dietas estrictas es que los primeros kilos perdidos corresponden casi exclusivamente a agua y glucógeno, no a grasa corporal, que es lo que nos interesa. Y aquí la ciencia no tiene problemas, puesto que el glucógeno (que son nuestras reservas energéticas inmediatas) se almacena en el cuerpo profundamente hidratado. 

Esta peculiar composición es precisamente lo que explica la caída de peso rápida e ilusoria al inicio de las dietas muy bajas en calorías. También da explicación a la recuperación de peso casi inmediata y exagerada que ocurre en el momento en que una persona vuelve a comer muchos carbohidratos en su día a día. 

El efecto rebote. Quizás este sea el dogma más extendido cuando hablamos de la pérdida de peso, y es que este concepto nos apunta a que si perdemos peso y posteriormente volvemos al sedentarismo, vamos a recuperar el peso anterior y un poco más. Pero aquí un estudio realizado con 200 personas con obesidad ha llegado para contradecir esta idea. 

Y es que, para llegar a esta conclusión, los investigadores los separaron en un grupo que perdió peso rápidamente en 12 semanas y otro grupo que lo perdió de manera gradual en 36 semanas. Una vez hecho esto, se esperaron 144 semanas para comprobar que ambos grupos habían recuperado el mismo peso, algo que contradice lo dicho. 

No es el único. Además de este, hay otros trabajos que confirman esta misma línea, como uno que igualó la pérdida total de peso entre participantes y vio que la cantidad de kilos recuperados a largo plazo fue prácticamente idéntica, independientemente de la velocidad del proceso. 

La masa muscular. Al perder kilos, a menudo se cita una "regla del cuarto" que significa que aproximadamente el 25% del peso perdido pertenece siempre a masa muscular y libre de grasa. Y aquí una revisión sobre este precepto concluyó que las pérdidas reales de tejido magro suelen ser pequeñas y que la popularización de este dato arrastra serios problemas de medición. 

Acumulación de grasa postdieta. A nivel clínico, existe un concepto llamado "fat overshooting", que describe cómo un déficit muy agresivo puede favorecer que el cuerpo acumule grasa con más facilidad tras abandonar la dieta. Y aunque este fenómeno cuenta con una base biológica plausible, los artículos de salud general suelen cometer el error de generalizarlo, ya que la prueba más consistente en este sentido ocurre al observar a personas sin obesidad que se ponen a dieta, y no tanto en pacientes que ya presentaban un cuadro clínico de obesidad previa.

No está libre de riesgo. Aunque a veces exageramos, una dieta exprés que no está bien controlada tiene problemas. Por ejemplo, se ha visto que si se sigue una dieta extrema de 500 kcal a diario logró triplicar el riesgo en los pacientes de sufrir cálculos biliares sintomáticos frente a aquellos que hacían dietas moderadas de 1.200 a 1.500 kcal, que son más normales. 

Es por todo esto que el consejo siempre es acudir a especialistas con formación específica en pérdida de peso para contar con un plan completamente personalizado, más allá de tratar de hacer dietas basándonos en posts que encontramos en internet prometiendo resultados casi milagrosos. 

Imágenes | Andres Ayrton 

En Xataka | Han encontrado en una cueva de Asturias un hombre que murió hace 8.000 años. Está tan bien conservado que ya saben qué comía

-
La noticia Llevamos años escuchando que adelgazar rápido provoca efecto rebote. Los expertos llevan tiempo cuestionando esta idea fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí