5 de agosto de 2026

«Mira mamá, sin cookies»: una web que revela todo lo que un sitio web que se visita puede saber de ti y además te explica cómo lo hace

«Mira mamá, sin cookies»: una web que revela todo lo que un sitio web que se visita puede saber de ti y además te explica cómo lo hace

I didn’t set a cookie («No he puesto ni una cookie») es un proyecto de esos de fin de semana de Kuber Mentha, que andaba investigando la identificación mediante huellas digitales (fingerprinting) de los visitantes a una página web. El resultado es tan inquietante como didáctico, además de ser de código abierto. La página es una especie de demo y no está pensada para «hacer el mal», así que ni guarda tus datos. Y, apropiadamente, no te pone ni una cookie, como su propio nombre indica.

Y es que las cookies son como las brujas malas de la web, unas asustar viejas: todo el mundo las acusa de ser lo peor y en realidad hoy en día ya no hacen ni falta. Tan es así que la página de Mentha puede identificar 166 señales distintas para crear un fingerprint único e identificar a los visitantes. No hace falta ni darle permisos (aunque en un momento dado los pide, como un extra); todo sucede a través de los datos expuestos por los navegadores web y los datos que circulan en cada conexión.

En la misma visita se puede ir viendo (¡tachán, tachán! paso a paso para hacerlo más inquietante) datos como el sistema operativo, el navegador web real (aunque intente ocultarse), el proveedor de Internet o la ciudad (más o menos). También están otros muy típicos como la resolución de pantalla, el nivel de batería, el hardware gráfico y el número de cámaras y micrófonos conectados. Más llamativas son las fuentes tipográficas o incluso poder distinguir si el usuario utiliza herramientas de programación. Esto último me pareció un buen truco: contrastando las fuentes tipográficas instaladas con una lista de las más habituales en programación se puede saber si la persona es programadora o no (y casi seguro que acierte). Toma perfilado.

Otro dato que me sorprendió es que sepa cuántas voces sistéticas (texto-a-voz) hay instaladas en el sistema, supongo que cosa de mi MacOS; por no hablar de que hace un gran guiño al decir «tu navegador pide el Do Not Track para evitar el seguimiento… pero lo he ignorado». ¡Touché! Además, descubrió que tenía instalado y activado mi media player (ni me acordaba) con un truco muy ingenioso: hace una petición a varios de los puertos típicos, mide el tiempo de respuesta y si en vez de una denegación en unos 30-60 ms (que sería lo habitual si el puerto está cerrado) la petición se deniega en más de 1200 ms… es que el puerto existe y por tanto esa aplicación (media player) está abierta localmente. ¡Muy bueno!

También hay otro par de datos relativos al comportamiento humano del usuario, para lo cual muestra cómo es capaz de analizar el ritmo de escritura y bastante información sobre el perfil publicitario (qué temas de interés, qué has buscado…), dado que el resto de dato pueden enviarse como parte de una puja publicitaria OpenRTB en apenas una décima de segundo. Esto ya inquieta más.

La combinación de todo esto crea una huella digital del navegador (browser fingerprint) con, cierto número de bits de entropía que te dicen cuán improbable es que seas el mismo visitante que otro. En mi caso solo 1 de cada 145 millones de personas tenemos exactamente la misma configuración, así que… no puedo refugiarme en la masa.

El autor recuerda al final del todo que en este proyectillo el objetivo no es recopilar datos, sino mostrar cómo se hace: junto a cada sección hay un enlace que explica las técnicas usadas. Todo funciona localmente en el navegador y el proyecto es de código abierto para quien quiera aprender más. Y, parafraseando al chiste infantil, «mira mamá, sin cookies».

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El choque de un Falcon 9 en la Luna ha sido un aviso. SpaceX y la NASA ya diseñan el protocolo para que no vuelva a ocurrir

El choque de un Falcon 9 en la Luna ha sido un aviso. SpaceX y la NASA ya diseñan el protocolo para que no vuelva a ocurrir

La etapa superior de un cohete de SpaceX impactará hoy en la Luna (en el momento de escribir este artículo debería haberlo hecho ya, pero aún no hay informaciones al respecto). No ha sido algo deliberado, pero sí que le ha venido bien a la ciencia para estudiar cómo se distribuyen las partículas liberadas y validar los sistemas de detección de seísmos de la Luna. Sí, es útil, pero solo ahora que no hay astronautas viviendo en nuestro satélite. Cuando se instalen las primeras bases lunares, este tipo de colisiones podrían ser un riesgo. Por eso, SpaceX ya está trabajando con la NASA para estudiar formas de evitar que esto ocurra de nuevo en el futuro.

No es lo mismo que en LEO. SpaceX tiene bastante experiencia desorbitando las etapas superiores de sus cohetes. La mayoría de sus cohetes son reutilizables, por lo que la etapa inicial, el propulsor, aterriza en nuestro planeta para futuros usos. En cambio, la etapa superior se queda vagando en el espacio una vez que se libera la carga útil del cohete. Cuando esto ocurre en la órbita terrestre baja (LEO), es fácil desorbitar las piezas de forma controlada para que vuelvan a Tierra y se quemen al cruzar nuestra atmósfera.

En cambio, el cohete que ahora está dando tanto de lo que hablar se envió con cargas útiles dirigidas a la Luna. Se encontraba en una órbita de más alta energía, por lo que no se puede desorbitar tan fácilmente. 

La solución que acabó en colisión. Los cohetes en órbitas Tierra-Sol-Luna de más alta energía pueden convertirse en basura espacial peligrosa cuando se encuentran a la deriva. Por eso, se hacen maniobras para intentar controlar su trayectoria. El problema es que, por lo visto, han sido esas maniobras, junto a la intensa actividad solar y el efecto de la gravedad lunar, las que han llevado al Falcon 9 de cabeza a la Luna. Por eso, SpaceX ha anunciado que está trabajando con la NASA para buscar otras alternativas.

James Webb como precedente. Cuando el telescopio espacial James Webb se lanzó en 2022, se hicieron los cálculos necesarios para enviarlo alrededor del Sol, evitando colisiones con la Tierra en, como mínimo, un siglo, pero posiblemente miles de años. Aunque aún no se ha hablado del protocolo que seguirán SpaceX y la NASA, podría estar basado en algo similar a lo que se hizo con el cohete de James Webb.

Más cohetes. SpaceX se ha convertido en el MRW del espacio. Cada vez más compañías eligen sus cohetes para lanzar sus cargas útiles, ya sea a órbita terrestre baja o a órbitas de más alta energía. Por eso, la compañía espera depositar muchas etapas superiores en el espacio próximamente. Es importante que trabaje en los mejores métodos para desorbitarlas, estén a la altura que estén. Cuando haya bases en la Luna, dejar que impacte sobre ella será una opción peligrosa. Es el momento de empezar a ensayar alternativas. 

Imagen | Wikimedia Commons

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En 1997, un ordenador redefinió para siempre el ajedrez. OpenAI cree estar en condiciones de hacer lo mismo con las matemáticas

En 1997, un ordenador redefinió para siempre el ajedrez. OpenAI cree estar en condiciones de hacer lo mismo con las matemáticas

Era mayo de 1997 y Gari Kaspárov sufría la derrota definitiva frente a Deep Blue. El considerado hasta entonces como mejor ajedrecista de la historia no solo estaba triste y avergonzado: también estaba picado. En la rueda de prensa posterior dijo: "Que nadie interprete esto como una derrota definitiva del hombre ante la máquina. La competición no ha hecho más que empezar". 

Pero fue la derrota definitiva del hombre ante la máquina. Al menos, la primera.

Ahora parece que tenemos otra cerca. Una que ya no va de ajedrez, sino de matemáticas. 

Qué ha pasado. OpenAI presentó Astra, una versión interna de su nuevo modelo de inteligencia artificial generativa. Lo hizo además a lo grande, afirmando que dicho modelo había logrado resolver o avanzar en la resolución de diez problemas matemáticos que llevaban sin avances durante al menos una década, "y en la mayoría de los casos mucho más tiempo".

Bastan 2.000 dólares para cambiar las matemáticas. Los problemas van desde el empaquetamiento de esferas en alta dimensión hasta la criptografía basada en retículos, y todos ellos fueron resueltos por una versión interna de Astra, con un coste total de menos de 2.000 dólares en tokens a precio de la API de GPT-5.6 Sol. 

La IA está cambiando las matemáticas en 2026. En abril ya vimos como GPT-5.4 había logrado resolver uno de los célebres problemas de Erdös en apenas 80 minutos, y hace apenas dos semanas el modelo Fable 5 de Anthropic también ayudó a resolver una conjetura de hace casi un siglo. Terence Tao, considerado "el Mozart de las matemáticas" hoy en día, ha convertido a la IA en su gran aliada a la hora de buscar soluciones a nuevos problemas matemáticos, 

Cómo se construyeron las pruebas. Según describen responsables de OpenAI, Astra se combinó con una supervisión humana en distintas fases. Mientras Astra generaba argumentos matemáticos, expertos en este ámbito los convirtieron en manuscritos y luego se formalizó cada argumento en un certificado Lean —un sistema que permite verificar automáticamente que una demostración es correcta—. La compañía también ha publicado un documento adicional generado por su IA que reconstruye todo el proceso de razonamiento que ha seguido en cada prueba.

Un resultado especialmente llamativo. Entre las diez pruebas destaca la refutación de las llamadas cotas exponenciales, que es el problema 21 de la teoría de Ramsey y que también es el problema 183 de Erdös. El matemático Thomas Bloom, responsable del sitio erdosproblems.com, explicó en X que este era el resultado que más le sorprendió de toda la lista publicada por OpenAI. 

Asombro y cautela. Aunque algunos investigadores celebraron los resultados en X, otros pidieron prudencia. El matemático Bharath Ramsundar advirtió que "estamos construyendo rápidamente una torre de resultados de IA 'quizás verdaderos'" y defendió no dar estos descubrimientos por buenos hasta que matemáticos humanos los revisen y alcancen un consenso sobre su validez real. Otro experto, Ital Sher, fue más allá, y propuso que debería ser también obligatorio en estos casos publicar la lista completa de problemas que se intentaron y no se resolvieron, no solo los éxitos, para poder evaluar de forma adecuada la capacidad real del sistema. La investigadora Jenny Lorraine Nielsen afirmó en X que al menos una de esas demostraciones contiene un error. 

Mi modelo es mejor que el tuyo. Este lanzamiento de OpenAI llega justo días después de que Anthropic "presumiera" de que Mythos Preview encontró nuevas debilidades criptográficas tras gastar 100.000 dólares en tokens. Esa otra carrera para demostrar que sus modelos encuentran aún más fallos de seguridad que los de OpenAI se une ahora a esta otra que desafía la capacidad humana para resolver problemas matemáticos. 

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Concurso nacional llevará a escolares a uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo

El concurso «Buscando Galaxias Extrañas», impulsado por el Núcleo Milenio de Galaxias MINGAL junto al Observatorio Las Campanas, invita a estudiantes de 6° básico a 4° medio de todo Chile a convertirse en científicos ciudadanos. Los dos participantes con mayor número de clasificaciones de galaxias obtendrán un viaje, con todos los gastos pagados, a uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo.

Estudiantes de enseñanza básica y media de todo Chile ya pueden participar en el concurso «Buscando Galaxias Extrañas», organizado por el Núcleo Milenio de Galaxias MINGAL en colaboración con el Observatorio Las Campanas. La iniciativa premiará a los dos participantes que realicen la mayor cantidad de clasificaciones de galaxias con un viaje, con todos los gastos pagados, al Observatorio Las Campanas de la Carnegie Institution for Science, ubicado en la Región de Atacama y reconocido como uno de los principales centros de investigación astronómica del mundo.

Además, el establecimiento educacional que reúna el mayor número de clasificaciones recibirá la visita de investigadores del Núcleo Milenio de Galaxias MINGAL, quienes desarrollarán una jornada de divulgación científica con actividades especialmente diseñadas para la comunidad escolar.

El concurso forma parte del proyecto «Manos a la Ciencia» y se desarrollará entre el 31 de julio y el 31 de octubre de 2026. Está dirigido a estudiantes desde 6° básico hasta 4° medio de cualquier establecimiento educacional del país. La participación es individual, pero cada clasificación suma tanto para el estudiante como para el puntaje de su establecimiento, incentivando el trabajo colaborativo para optar al premio destinado al colegio con mayor participación.

La iniciativa es liderada por la astrónoma Yara Jaffé, directora alterna del Núcleo Milenio de Galaxias y académica de la Universidad Técnica Federico Santa María, quien explica que el objetivo científico del concurso es identificar galaxias con morfologías poco comunes.

«Son aquellas que presentan desviaciones de las formas típicas, ya sean espirales, elípticas o lenticulares. Queremos encontrar indicios de interacciones pasadas con otras galaxias o con el entorno que las rodea para entender cómo las galaxias se transforman y evolucionan a medida que recorren la gran telaraña cósmica del universo», señala.

Cómo participar en la búsqueda de galaxias extrañas

Para participar, los estudiantes deberán registrarse en la plataforma Zooniverse, siguiendo las instrucciones disponibles en las bases del concurso. Una vez inscritos, podrán comenzar a clasificar imágenes obtenidas por telescopios profesionales respondiendo preguntas guiadas que les permitirán identificar la forma de las galaxias y reconocer aquellas que presentan estructuras poco habituales.

Cada clasificación será registrada automáticamente y contabilizará tanto para el ranking individual como para el de su establecimiento educacional.

Los dos estudiantes que realicen la mayor cantidad de clasificaciones durante el período del concurso viajarán al Observatorio Las Campanas junto a un adulto responsable y un profesor de su establecimiento. El premio considera pasajes, traslados, alojamiento, alimentación, una visita guiada al observatorio y regalos institucionales.

Por su parte, el establecimiento educacional que acumule el mayor número de clasificaciones recibirá una jornada científica organizada por investigadores y profesionales del Núcleo Milenio de Galaxias MINGAL. La actividad podrá incluir charlas de astronomía, talleres de ciencia ciudadana, observación astronómica y un encuentro con científicos, y podrá realizarse en cualquier región del país.

Sobre la importancia de esta colaboración, Yara Jaffé destaca que el apoyo de los estudiantes permitirá avanzar en investigaciones que, de otra manera, requerirían muchos años de trabajo.

«El Universo tiene casi 14 mil millones de años y estos procesos son demasiado lentos para observarlos directamente. Por eso necesitamos estudiar cientos de miles de galaxias que se encuentran en distintas etapas de su evolución. La ayuda de los estudiantes nos permitirá encontrar estas galaxias especiales y avanzar en una investigación científica que sería imposible realizar únicamente con equipos de investigadores».

Ciencia ciudadana al servicio de la astronomía

«Buscando Galaxias Extrañas» forma parte de «Manos a la Ciencia», la plataforma de ciencia ciudadana creada por el Núcleo Milenio de Galaxias gracias al financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El portal reúne diversos proyectos abiertos a la comunidad y pone a disposición de estudiantes, docentes y público general videos, tutoriales y material pedagógico para facilitar la participación en investigaciones científicas reales, sin necesidad de contar con conocimientos especializados.

La iniciativa surgió como respuesta al enorme volumen de imágenes generadas por los telescopios modernos, cuya revisión supera la capacidad de los equipos científicos.

«Necesitamos observar cientos de miles de galaxias y por eso estamos invitando al público a ayudarnos a encontrar estas galaxias en interacción. Queremos democratizar la ciencia y hacerla más participativa, especialmente entre las comunidades hispanohablantes. Creemos que involucrar a estudiantes en investigaciones reales puede despertar vocaciones científicas y acercarlos al trabajo que hacemos los astrónomos», concluye Jaffé.

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LHAASO confirma Cygnus X-3 como el acelerador de partículas más potente conocido: 30 PeV, 30 veces más de lo esperado

LHAASO confirma Cygnus X-3 como el acelerador de partículas más potente conocido: 30 PeV, 30 veces más de lo esperado

El observatorio chino de rayos cósmicos LHAASO (Large High Altitude Air Shower Observatory) confirmó el 2 de agosto de 2026 que el sistema binario Cygnus X-3 es el acelerador de partículas cósmicas más potente descubierto hasta la fecha, con capacidad de acelerar partículas a energías de al menos 30 PeV (petaelectronvoltios). Las teorías previas establecían que los rayos cósmicos dentro de la Vía Láctea podían alcanzar como máximo energías de 1 PeV — Cygnus X-3 supera ese límite 30 veces.

El anuncio lo hizo el Instituto de Física de Alta Energía (IHEP) de la Academia China de Ciencias, responsable de la gestión científica de LHAASO. El sistema está ubicado en la provincia de Sichuan (China) a 4.410 metros de altitud sobre el nivel del mar y cubre 1,36 kilómetros cuadrados de detectores — uno de los observatorios terrestres de rayos cósmicos más grandes del mundo.

Qué es Cygnus X-3 y por qué acelera partículas a esta escala

Cygnus X-3 es un sistema binario de alta masa en la constelación del Cisne, a aproximadamente 7.000-10.000 años luz de la Tierra. Está compuesto por dos objetos: un objeto compacto (un agujero negro o una estrella de neutrones — su naturaleza exacta sigue siendo debatida) y una estrella masiva compañera de tipo Wolf-Rayet. El sistema se conoce desde los años 1970 como fuente de radio potente y variable.

El mecanismo de aceleración que LHAASO ha confirmado involucra los jets relativistas del sistema. Cuando el objeto compacto acreta material del viento estelar intenso de la estrella compañera, forma un disco de acreción que genera jets de plasma a velocidades relativistas (cercanas a la velocidad de la luz). En esos jets, partículas cargadas (principalmente protones) son aceleradas mediante varios mecanismos: aceleración difusiva por ondas de choque, aceleración de Fermi de segundo orden y reconexión magnética.

LHAASO lo confirma porque detectó rayos gamma de ultra-alta energía (fotones de hasta 3,7 PeV) que solo pueden ser producidos por partículas cargadas con energías de al menos 30 PeV interactuando con el material del entorno. Los fotones son neutros, así que viajan en línea recta desde la fuente — son la «señal» que indica que ahí está el acelerador. Las partículas cargadas en sí mismas son desviadas por los campos magnéticos galácticos y no llegan a la Tierra en línea recta.

Un detalle científicamente valioso: el flujo de fotones detectado por LHAASO muestra modulación orbital — varía en sincronía con el período orbital de Cygnus X-3 (4,8 horas). Esa modulación es la «firma» que confirma que la fuente es el sistema binario y no una nube de fondo o una fuente extendida.

Por qué importa para el misterio de los rayos cósmicos

El origen de los rayos cósmicos galácticos — partículas de alta energía que bombardean continuamente la Tierra desde el espacio — es uno de los problemas más longevos de la astrofísica. El «rodillazo» (en inglés, knee) del espectro de energía de los rayos cósmicos alrededor de 1 PeV ha sido un marcador misterioso durante décadas: la distribución de energías cambia bruscamente en ese punto, lo que sugiere que la fuente de los rayos cósmicos por encima de 1 PeV es diferente de las fuentes por debajo.

Los remanentes de supernovas eran los candidatos clásicos para acelerar partículas hasta 1 PeV. Cygnus X-3 demuestra que los sistemas de microquásares binarios de alta masa son también aceleradores que pueden superar ese límite. La combinación de datos de LHAASO con los de los telescopios gamma espaciales Fermi-LAT apunta a que la aceleración ocurre en el jet, no en el viento estelar.

Las herramientas de IA para análisis de imágenes y datos científicos tienen aplicación directa en el procesado de los datos de LHAASO: el observatorio genera terabytes de datos de rayos cósmicos que requieren clasificación automática para identificar señales de interés. El escáner de ultrasonido de cuerpo completo con IA de Midjourney/Butterfly Network comparte metodología con los instrumentos de LHAASO: ambos detectan «señales» en fondos de ruido estadístico — en medicina, tejido anormal; en astrofísica, fotones de alta energía provenientes de fuentes específicas. El modelo DeepSeek R1 que igualó a GPT-4 usando menos recursos: la capacidad científica china de producir resultados punteros con infraestructura optimizada —tanto en IA como en astronomía con LHAASO— sigue el mismo patrón.

Mi valoración

Lo que más me convence del descubrimiento de LHAASO es la firma de modulación orbital. No es simplemente «detectamos fotones de alta energía de esa dirección» — es «detectamos fotones de alta energía cuya intensidad varía exactamente con el período orbital conocido de Cygnus X-3». Esa correlación hace el descubrimiento robusto: no es una fluctuación estadística ni una confusión de fuentes.

Lo que más me preocupa de la interpretación es la incertidumbre sobre si el objeto compacto es un agujero negro o una estrella de neutrones. Los mecanismos de aceleración pueden depender de esa diferencia, y después de 50 años de observaciones de Cygnus X-3, seguimos sin saberlo con certeza. El descubrimiento de LHAASO es espectacular; la física de fondo sigue siendo más incierta de lo que los titulares sugieren.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un PeV y cómo se compara con otras escalas de energía?

Un PeV (petaelectronvoltio) equivale a 10¹⁵ electrovoltios. Para contextualizar: el gran colisionador de hadrones (LHC) del CERN puede acelerar protones hasta 6,8 TeV (teraelectronvoltios) = 0,0068 PeV. Las partículas que Cygnus X-3 acelera a 30 PeV tienen casi 4.400 veces más energía que las del LHC, la máquina de partículas más potente construida por el ser humano.

¿LHAASO es el único observatorio que detecta este tipo de fenómenos?

No. LHAASO es el más sensible actualmente para este rango de energías. El Observatorio Pierre Auger en Argentina y el Telescope Array en Utah detectan rayos cósmicos de ultra-alta energía (por encima de la escala del EeV). HAWC en México también estudia fuentes gamma de alta energía. Para Cygnus X-3 específicamente, el primer indicio de su actividad gamma fue publicado en 2025 por la propia LHAASO; el anuncio del 2 de agosto de 2026 consolida esa detección con más datos.

¿Cygnus X-3 puede ser peligroso para la Tierra?

No directamente. Los rayos cósmicos de alta energía como los que Cygnus X-3 produce bombardean continuamente la atmósfera terrestre. La atmósfera funciona como escudo: las partículas primarias se desintegran en cascadas de partículas secundarias que se disipan antes de llegar al suelo. A escala de 7.000-10.000 años luz de distancia, Cygnus X-3 no representa ningún riesgo para la Tierra.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí