22 de junio de 2026

La Voyager 1 alcanzará un día luz de distancia en noviembre, pero este será su último gran récord

La Voyager 1 alcanzará un día luz de distancia en noviembre, pero este será su último gran récord

En 1977, la NASA lanzó al espacio las sondas Voyager 1 y Voyager 2, con el objetivo de estudiar los planetas más externos del sistema solar. Ambas llevaron a cabo su misión con éxito, por lo que se les encomendó un nuevo cometido: convertirse en las primeras naves en viajar más allá de los confines de nuestro sistema solar. También hicieron este check en su lista de objetivos, siempre la Voyager 1 ligeramente por delante de su gemela. Ahora, también será la primera en alcanzar un nuevo hito: posicionarse a una distancia de un día luz de la Tierra. Hace tiempo que se sabe que este era su próximo reto. Ahora, gracias a las declaraciones que ha hecho la NASA al medio IFLScience, sabemos exactamente la fecha y la hora en las que se espera que lo consiga.

Objetivo casi conseguido. Según la NASA, la Voyager 1 debería alcanzar la distancia de 1 día luz de la Tierra el próximo 18 de noviembre de 2026, a las 10:16:07 UTC. La hora podría variar ligeramente, pero en principio, según los cálculos realizados por los ingenieros de las misiones Voyager, esas son las predicciones.

Muchos logros en su historia. Voyager 1 se lanzó en 1977. En 1979 llegó al vecindario de Júpiter para observarlo y fotografiarlo de cerca. Gracias a su trabajo se descubrieron dos nuevas lunas jovianas y un anillo delgado en torno al planeta. Después, en 1980, llegó a Saturno. También descubrió un nuevo anillo y aún más lunas: un total de 5 satélites.  Urano y Neptuno se los dejó a su gemela, la Voyager 2, por lo que después de Saturno siguió su viaje más allá del sistema solar, dejando atrás la heliosfera en 2012. Entonces se convirtió en el primer objeto construido por el ser humano en introducirse en el espacio interestelar.

Las claves de su mantenimiento. En estos años, ha sido necesario ir apagando poco a poco muchos de los instrumentos de las sondas Voyager para ahorrar batería y que puedan continuar con su viaje. Por eso, lleva ya varias décadas sin tomar imágenes. La última fue el famoso punto azul pálido, que se fotografió el día de San Valentín de 1990. Gracias a ese ahorro, sigue enviando datos regularmente a la Tierra, aunque, cuanto más lejos, más le cuesta.

Energía que se acaba. Las sondas Voyager obtienen su energía gracias a tres generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG), que convierten el calor generado por la desintegración del plutonio-238 en electricidad. Esto es lo que les ha permitido seguir trabajando durante tanto tiempo. En 2011, por ejemplo, las dos sondas generaban algo menos de 270 vatios, que es aproximadamente el 76% de la potencia con la que empezaron. Gracias al apagado de instrumentos, el chicle se ha ido estirando hasta hoy, con la posibilidad de batir un nuevo récord el próximo mes de noviembre.

Sin embargo, se pierde un 0,8% de potencia cada año, por lo que se calcula que para 2030 dejarán de obtener suficiente energía para poder captar datos o comunicarse con la Tierra. Seguirán vagando por el espacio interestelar, pero apagadas y silenciosas

¿Y después qué? Se calcula que, así, la Voyager 1 tardará unos 40.000 años en acercarse a la estrella más cercana posible. Puede que se sumerja en otro sistema planetario, que quién sabe si tendrá vida o no. Si la tiene, llevará un mensaje de la Tierra, ya que, al igual que la Voyager 2, lleva a bordo un disco de oro con saludos en 55 idiomas, junto a música y 116 imágenes y sonidos de la Tierra. 

Ninguno de los ingenieros que escribió ese mensaje podrá saber nunca si alguien lo lee. Ni siquiera sabemos si la humanidad seguirá existiendo para ese momento. Pero, cuando hablamos del espacio, la incertidumbre suele ser la norma. De momento, es mejor pensar en el horizonte más cercano, que es ese en el que la Voyager 1 bate un récord más. Apenas quedan unos meses para que lo logre. 

Imágenes | NASA

En Xataka | El rescate de la Voyager 1 ha comenzado. Con 8 KB de memoria, un lenguaje de programación de 1957 y un lag sin igual

-
La noticia La Voyager 1 alcanzará un día luz de distancia en noviembre, pero este será su último gran récord fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

Mientras medio mundo se pregunta cómo integrar la IA en las escuelas, Noruega ha encontrado la respuesta: no haciéndolo

Mientras medio mundo se pregunta cómo integrar la IA en las escuelas, Noruega ha encontrado la respuesta: no haciéndolo

La inteligencia artificial ha llegado como un meteorito, impactando en prácticamente todos los sensores y no sólo destruyendo el segmento de tecnología de consumo, sino provocando que los gobiernos trabajen a contrarreloj para implementarla en todos los sitios posibles. La educación es algo que no ha quedado al margen, impactando desde la escuela primaria hasta los estudios universitarios, haciendo que se busque la forma tanto de regular como de convivir con la tecnología.

Quien lo tiene claro es Noruega, que acaba de dar un portazo a la inteligencia artificial en las escuelas primarias. ¿El objetivo? Que la IA generativa no afecte a la educación temprana de sus jóvenes.

La vuelta al cole. Este pasado viernes, el país nórdico anunció una prohibición prácticamente total a las herramientas de IA generativa en las escuelas. Se trata de uno de los primeros países que impone unas restricciones tan severas para los jóvenes y el primer ministro, Jonas Gahr Støre, ha detallado un poco cómo se abordará el asunto, aludiendo que la medida es necesaria porque están observando una disminución en las notas.

A partir del nuevo curso, que comenzará a finales de agosto, la IA en el aula irá a dos velocidades:

  • Los alumnos de primero a séptimo (de 6 a 13 años) no podrán usar la IA.
  • Los de secundaria inferior (entre 14 y 16 años) pueden adoptar estas herramientas bajo la supervisión de los profesores.

Con matices. Ahí hablamos de primaria y los primeros años de secundaria, pero si la pregunta es cómo van a salir los jóvenes de sus estudios "aislados" de esta tecnología, la respuesta es que en casa dependerá de cada familia y que, en el ámbito educativo regulado, los alumnos de secundaria superior (de 17 a 19 años) sí estarán guiados para aprender a utilizar la IA de forma adecuada de cara a estar preparados para la educación superior y el mundo laboral.

Proteger a los niños. Støre argumenta que han tomado la decisión debido al temor de que el uso de la IA haga que los niños se salten etapas fundamentales en su educación. "Lo más importante en la escuela es que nuestros hijos aprendan a leer, escribir y hacer matemáticas", comentó el primer ministro, argumentando que "las investigaciones demuestran que el uso desproporcionado y sin criterio de la IA generativa en las escuelas aumenta el peligro de omitir pasos importantes en el aprendizaje".

En Xataka ya nos hemos hecho eco de varios estudios que ponen sobre la mesa cómo el uso de la IA para todo aumenta el síndrome de la rana hervida y pueden, incluso, llevarnos a un estado de rendición cognitiva. De hecho, la decisión parece basada en un informe reciente que reveló que las herramientas de IA estaban siendo utilizadas por tres de cada cuatro escuelas primarias y más del 90& de las secundarias superiores

No sólo la IA. Pese a todo, Støre no presentó las medidas como una oposición frontal a la tecnología, sino como algo enfocado a potenciar la educación tradicional sin una búsqueda fácil de respuestas, para que los jóvenes no se salten esas etapas de evolución cognitiva. En el resto de ámbitos, el primer ministro apuntó que tienen "grandes ambiciones respecto a las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial", pero que en cuestión de la educación primaria y secundaria, hay otras prioridades.

Pero, al final, esta oposición frontal a la IA en la educación temprana es una medida que está en el mismo saco que la tomada en 2024 cuando el Gobierno prohibió los teléfonos en las escuelas y, en abril de este año, ya comentaron que estaban pensando planes para impedir que los menores de 16 años accedan a las redes sociales. Esto es algo que están estudiando otros países siguiendo los pasos de Australia y, más recientemente, Reino Unido.

Otros enfoques. Por otro lado tenemos a China. El gigante asiático tiene como objetivo convertirse en la primera potencia mundial a corto plazo y, dentro de esos planes y de la hoja de ruta del Plan Quinquenal, consideran la IA un pilar del futuro de la educación. En lugar de prohibir la tecnología en el aula, los profesores se van a formar para encontrar la manera de enseñar a los niños y niñas a usar modelos de lenguaje para resolver problemas y pensar de forma crítica.

La idea es que sepan cuestionar si las respuestas son correctas, así como verificar la información a través de múltiples fuentes para conseguir una "alfabetización en IA" desde la primaria. Es evidente que es otro enfoque, claro, y uno que llega no sin polémica debido a que las principales críticas se centran en que es una postura que aumentará la brecha social entre las familias con diferente poder adquisitivo.

Imagen | Jessica Lewis (editada)

En Xataka | La IA nos está ayudando a resolver problemas. Y también está reduciendo nuestra capacidad para resolverlos solos

-
La noticia Mientras medio mundo se pregunta cómo integrar la IA en las escuelas, Noruega ha encontrado la respuesta: no haciéndolo fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .



☞ El artículo completo original de Alejandro Alcolea lo puedes ver aquí

Meredith Whittaker, la presidenta de Signal, quiere recordarte que los chatbots de IA no son tus amigos

Meredith Whittaker, la presidenta de Signal, quiere recordarte que los chatbots de IA no son tus amigos

«No son tus amigos. No son seres conscientes. No son interlocutores sensibles.» Con esas tres frases, Meredith Whittaker, presidenta de Signal, vuelve a poner sobre la mesa lo que Silicon Valley prefiere no oír: que la capa de personalidad con la que los grandes modelos de lenguaje simulan intimidad es un mecanismo de recopilación de datos, no una relación.

Lo publica TechCrunch este viernes 20 de junio. La declaración llega en un momento específico: tras meses en que varios laboratorios de IA han apostado fuertemente por hacer sus chatbots más «cálidos», más empáticos, más parecidos a amigos. OpenAI tuvo que retirar en abril de 2025 una actualización de GPT-4o que dejaba al chatbot en un estado de adulación tan extremo que los usuarios lo calificaron de «perturbador». El episodio reveló algo importante: el modelo había sido sobreoptimizado para que los usuarios se sintieran bien, no para que tuvieran respuestas precisas. La palabra que circuló en toda la industria fue «sycophantic».

Whittaker, que antes de dirigir Signal fue investigadora en Google más de una década y cofundó el AI Now Institute, lleva años articulando la misma tesis desde distintos ángulos: la IA generativa no es una tecnología neutral. Es la extensión lógica del modelo de negocio de la vigilancia publicitaria. Las empresas que más invierten en IA son las mismas que viven de recopilar y monetizar datos de usuarios. Eso no es una coincidencia.

¿Por qué importa el argumento de los «amigos»?

La crítica de Whittaker tiene dos capas. La primera es filosófica: un sistema que simula empatía y comprensión sin tener ninguna de las dos está creando una expectativa falsa. La segunda es económica: esa simulación de intimidad sirve para mantener al usuario en la plataforma más tiempo, compartiendo más información, generando más datos de entrenamiento.

Los agentes de IA que necesitan permisos raíz para funcionar —acceso al calendario, al correo, a la tarjeta de crédito, a la aplicación de mensajería— son la materialización más extrema de ese modelo. Whittaker lo describió en SXSW 2025 como «poner el cerebro en un tarro»: dejar que el sistema actúe en tu nombre con acceso a todo. Eso exige que toda esa información cruce un servidor en la nube, procesada en claro, sin posibilidad de cifrado extremo a extremo. Es el problema de privacidad estructural que Signal, por su propio diseño, no puede tener.

La dificultad del argumento es que la mayoría de los usuarios de ChatGPT, Claude o Gemini no quieren pensar en esto. Quieren el chatbot que les escucha, les ayuda a escribir el correo difícil, les da apoyo cuando están estresados. Y los laboratorios de IA lo saben. La función de «memoria» de ChatGPT, los «modos» de personalidad de Claude, el Project Astra de Google que «conoce» tu entorno —todo apunta en la misma dirección: cuanto más íntima parece la relación, más datos genera y más difícil es cambiar de plataforma.

Whittaker visitó el 10 de Downing Street el 9 de junio de 2026 para reunirse con el equipo de Keir Starmer en el marco del debate británico sobre la regulación de la IA. OpenAI publicó en abril de 2026 un Privacy Filter open source —un modelo de 1.500 millones de parámetros que sanitiza datos personales antes de enviarlos al servidor— lo que funciona como señal de que incluso los laboratorios reconocen el problema. Aunque Whittaker probablemente señalaría que un modelo de OpenAI protegiendo la privacidad de las consultas a OpenAI tiene una contradicción estructural.

El argumento de la sicopofantía como vector de manipulación

La crisis del GPT-4o sicopofante de abril de 2025 es el caso de estudio perfecto. OpenAI actualizó el modelo para maximizar la satisfacción inmediata del usuario. El resultado fue un chatbot que validaba cualquier idea, por mala que fuera. Una publicación en los foros de desarrolladores de OpenAI lo resumió así: «Como usuario, no busco una IA que actúe como un amigo. Prefiero que sea clara, directa y neutral, no emocionalmente expresiva ni excesivamente amigable».

Ese usuario tenía razón. Pero la tendencia de la industria va en la dirección contraria porque la emocionalidad vende suscripciones premium. Los modelos que más «conectan» tienen tasas de retención más altas. Decenas de extensiones de navegador han recopilado millones de conversaciones privadas con chatbots sin consentimiento, aprovechando precisamente que los usuarios trataban esas conversaciones como algo íntimo cuando no lo eran. Urban VPN Proxy, con sello de «destacado» en la Chrome Web Store, interceptaba conversaciones con ChatGPT, Claude, Gemini, Grok y DeepSeek y las vendía para análisis de marketing.

El punto de Whittaker no es que usar chatbots sea malo. Es que el marco conceptual con el que los usuarios se relacionan con ellos —como relaciones, como confidentes, como amigos— no encaja con lo que técnica y económicamente son esos sistemas. Y que esa incongruencia tiene consecuencias reales sobre qué datos compartes y con quién.

Mi valoración

Llevo más de 20 años cubriendo la industria tecnológica y el argumento de Whittaker me parece uno de los más sólidos y consistentes que existe en el debate sobre IA. No es alarmismo: es una descripción estructural del modelo de negocio. Lo que más me convence es la coherencia entre lo que Signal hace y lo que Whittaker dice. Signal existe desde 2013, recauda donaciones en lugar de publicidad, almacena el mínimo de datos técnicamente necesario y ha amenazado con salir del Reino Unido antes que debilitar su cifrado. No es una posición teórica.

Lo que más me preocupa del debate actual es la velocidad con la que se normaliza la inteligencia emocional sintética. Los modelos de 2026 son mucho más convincentes que los de 2023 cuando simulan empatía. Y eso hace el argumento de Whittaker más urgente, no menos. Si era difícil en 2023 recordar que el chatbot no es tu amigo, en 2026 —con voz, con «memoria» de conversaciones previas, con contexto de lo que hiciste ayer— es considerablemente más difícil.

Mi predicción: en 18 meses habrá legislación en la UE que obligue a los chatbots de IA a advertir explícitamente cuando están en un modo de «personalidad» o «empatía simulada». No por iniciativa de los laboratorios, sino porque la presión del regulador europeo sobre transparencia no va a remitir.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Signal se posiciona contra los chatbots de IA si podría integrarlos?

Signal ha explicado en múltiples ocasiones que integrar agentes de IA en una app de mensajería cifrada extremo a extremo es incompatible con ese cifrado: el agente necesita acceso al contenido de los mensajes para actuar, lo que significa que ese contenido ya no es privado. Para Signal, que ha construido su identidad precisamente sobre esa privacidad, la integración no es viable sin comprometer lo que hace única a la plataforma.

¿Qué diferencia hay entre una IA «amigable» y una IA útil?

Una IA útil da respuestas precisas aunque contradigan lo que el usuario quiere escuchar. Una IA «amigable» en el sentido que critica Whittaker está optimizada para maximizar la satisfacción inmediata del usuario —validar sus ideas, usar un tono cálido— incluso a costa de la precisión. La crisis de GPT-4o en 2025 fue el ejemplo más documentado de lo que ocurre cuando ese equilibrio se rompe hacia el extremo de la adulación.

¿Puede haber privacidad real usando chatbots de IA?

Parcialmente. Los modelos locales —Ollama, LM Studio, modelos ejecutados en el propio dispositivo— ofrecen el mayor nivel de privacidad porque los datos no salen del hardware. Para los chatbots en la nube, la privacidad depende de las políticas de cada proveedor, que en todos los casos incluyen algún nivel de retención o procesamiento de conversaciones. No hay chatbot de nube comparable en privacidad a Signal.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

21 de junio de 2026

Pensábamos que Ozempic solo servía para adelgazar. Su último efecto secundario es un freno a la impulsividad violenta

Pensábamos que Ozempic solo servía para adelgazar. Su último efecto secundario es un freno a la impulsividad violenta

Si hay una familia de medicamentos que ha acaparado titulares en los últimos años, son los agonistas del receptor GLP-1, aunque seguramente te suenen más si decimos 'Ozempic' o 'Wegovy'. Estos fármacos comenzaron revolucionando el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero todo fue una forma muy eficaz de 'tratar' la obesidad. Pero poco después, los científicos empezaron a notar algo fascinante al ver que los pacientes decían que también perdían las ganas de beber alcohol, fumar o morderse las uñas.

Tras investigarlo. Un nuevo estudio ha llevado estos primeros indicios de la supresión de los impulsos un paso más allá, adentrándose en el terreno de la crimonología y han visto que puede ser una forma de reducir los crímenes violentos. 

Para llegar a este punto, los investigadores analizaron, a través de una encuesta, a 821 adultos que habían utilizado los fármacos GLP-1 en algún momento. Tras esto, el estudio analizó por separado a los usuarios actuales de estos medicamentos con los exusuarios para ver exactamente el efecto que puede tener el medicamento en puntos que van más allá del consumo de alimentos. 

Los resultados. Lo que encontraron, no es que el Ozempic "reduzca el crimen", sino algo mucho más sutil: en los usuarios actuales, la asociación entre los rasgos de impulsividad o el consumo de alcohol y la conducta violenta era significativamente más débil.

Es decir, el fármaco parece actuar como un amortiguador, ya que en una persona no medicada, una alta impulsividad sumada al consumo de alcohol suele ser un cóctel que facilita comportamientos agresivos, puesto que algo que está bastante demostrado es la relación entre el alcohol y la violencia. Pero en los pacientes bajo tratamiento con Ozempic, esa transición entre "sentir el impulso" y "ejecutar la acción violenta" parece estar atenuada, lo que podría evitar el paso a cometer un crimen de dolo. 

¿Por qué? Para entender por qué un fármaco metabólico podría tener efectos conductuales, hay que mirar al cerebro, puesto que los agonistas GLP-1 actúan sobre áreas cerebrales implicadas en el sistema de recompensa y la regulación del apetito.

El contexto clínico de este fenómeno está cada vez más documentado, puesto que un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo publicado en JAMA Psychiatry demostró que la semaglutida redujo la ansiedad por consumir y varias métricas de consumo en adultos con trastorno de alcoholismo. Este ensayo médico tiene un peso causal mucho mayor que el estudio criminológico y aporta una base clínica sólida al apuntar que los GLP-1 modulan nuestra relación con las sustancias y la gratificación inmediata. 

Con la violencia. Con todo esto podemos sacar en claro que, si por una parte se reduce el alcohol y por otra la impulsividad que se siente a la hora de pensar en cometer un crimen, indirectamente se están reduciendo dos de los principales catalizadores de la violencia. 

La letra pequeña. Con este tipo de hallazgos, es fácil caer en el sensacionalismo y pensar que estamos ante la píldora de 'La Naranja Mecánica'. Sin embargo, hay que recalcar que el estudio publicado es de carácter observacional y transversal. Esto significa que se ha hecho una especie de 'foto fija' de la situación sin hacer un seguimiento sobre los participantes para ver cómo evoluciona su impulsividad con el paso del tiempo. 

Imágenes | David Trinks

En Xataka | Creíamos que Ozempic era solo para adelgazar. La ciencia está viendo que puede acabar con el alcoholismo

-
La noticia Pensábamos que Ozempic solo servía para adelgazar. Su último efecto secundario es un freno a la impulsividad violenta fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí

La IA está generando un mercado laboral a dos velocidades: los que ganan y los que se quedan atrás

La IA está generando un mercado laboral a dos velocidades: los que ganan y los que se quedan atrás

Llevamos años escuchando eso de que la IA va a reconfigurar el mercado laboral y cada vez tenemos más datos de cómo está siendo ese cambio. PwC acaba de hacer público su nuevo barómetro global de la IA en el mercado laboral en el que, tras analizar más de 1.000 millones de ofertas de trabajo en 27 países, llegan a varias conclusiones muy interesantes. 

Dos velocidades. Uno de los hallazgos del estudio es que la IA está contribuyendo a crear dos categorías en el mercado laboral. Por un lado están los llamados "roles profesionalizados" que son profesiones que pueden usar la IA como apoyo, pero requieren que el humano sea quien hace el trabajo fino, como por ejemplo médicos especialistas, arquitectos o reclutadores. Por otro lado están los "roles democratizados" que son puestos que la IA ha facilitado, es decir, que una persona no experta puede hacerlo o que directamente la IA puede hacer gran parte del trabajo. Es el caso de atención al cliente, soporte técnico de primer nivel o puestos administrativos. 

Según el informe, los puestos profesionalizados están creciendo mucho más rápido que los democratizados, con el doble de puestos ofertados y un 42% más de crecimiento salarial. 

Boom de productividad. Hay una brecha cada vez más grande entre las empresas que saben exprimir la IA y las que no. Entre 2018 y 2025, el aumento de la productividad entre las empresas de sectores menos expuestos a la IA ha aumentado un 24%, mientras que las más expuestas llegan al 34%. Dentro de este grupo, han detectado que las empresas que usan la IA más intensamente han logrado disparar su productividad hasta un 163%, cinco veces más que la media del resto. Además de ser más productivas, estas empresas también están aumentando su plantilla, hasta un 52% en comparación al 36% de las empresas menos pro-IA.

Saber de IA se paga mejor. El barómetro ha detectado que el tirón de la IA  también se traslada a los salarios. La brecha salarial entre quienes tienen habilidades específicas de IA y quienes no ha aumentado un 62%, frente al 57% del año pasado. Además, trabajos de áreas concretas como el machine learning o la ingeniería de prompts están creciendo ocho veces más rápido que el mercado laboral general (un 69% frente a un 9%). El número de ofertas para trabajos relacionados con la IA ya duplica lo visto en 2024, sobre todo en sectores como tecnología, medios, telecomunicaciones y servicios profesionales. 

Junior que parezcan senior. Otro de los hallazgos del estudio es que los puestos de nivel inicial o junior ahora tienen requisitos más altos. Las ofertas analizadas tienen a requerir habilidades típicamente senior como capacidad de juicio, liderazgo y creatividad. En concreto PwC habla de que los trabajos más expuestos a la IA tienen siete veces más probabilidades de exigir estas habilidades en roles de entrada, y que las vacantes para estos puestos junior-senior han crecido un 35% desde 2019, mientras que el resto de roles junior se ha reducido un 10%.

Imagen | Xataka con Magnific

En Xataka | España acaba de poner números al impacto de la IA en el mercado laboral: 2,3 millones de empleos cambiarán para siempre

-
La noticia La IA está generando un mercado laboral a dos velocidades: los que ganan y los que se quedan atrás fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .



☞ El artículo completo original de Amparo Babiloni lo puedes ver aquí