12 de mayo de 2026

La IA prometía descentralizar el conocimiento. Está haciendo exactamente lo contrario

La IA prometía descentralizar el conocimiento. Está haciendo exactamente lo contrario

Todo el debate sobre la IA gira en torno a lo mismo: empleo, deepfakes, derechos de autor, automatización. Son preguntas razonables. Pero hay una que importa en un nivel superior: ¿quién controla lo que la IA considera la verdad? Porque la IA, que parecía la gran descentralizadora, es en realidad la tecnología más centralizadora desde la imprenta.

El telón de fondo. Cuando llegó la imprenta, los reformistas protestantes la vieron como el fin del monopolio papal sobre el conocimiento: si cualquiera podía leer la Biblia, el papa perdía su autoridad. Y en parte tenían razón. Pero la imprenta también estandarizó el inglés como lengua dominante, liquidó dialectos regionales y, de paso, hizo posible al Estado moderno: sin texto barato y reproducible no hay leyes uniformes ni recaudación de impuestos a gran escala.

Lo que parecía una liberación también fue una centralización. Solo que tardamos dos siglos en darnos cuenta.

Entre líneas. Con la IA el proceso va mucho más rápido. Cuando Google muestra una respuesta de Gemini en AI Overviews, la mitad de los usuarios ya no hace clic en nada y el 26% cierra la búsqueda directamente. Las búsquedas sin clics han pasado del 54% al 72%.

La web abierta, con toda su diversidad y su caos, está perdiendo usuarios a manos de una sola respuesta sintetizada, como ha analizado la periodista Jerusalem Demsas en The Argument.

Y esa respuesta no es neutral. Los LLMs se entrenan sobre todo con grandes periódicos anglófonos, Wikipedia y textos académicos. Las fuentes locales o minoritarias apenas existen en el corpus. Y durante el ajuste fino los modelos se calibran para alinearse con el consenso experto y esquivar posiciones incómodas. No es un espejo de la diversidad humana sino una foto de lo que aparece en el centro de ella.

Sí, pero. Se puede argumentar que los usuarios pueden pedirle a la IA que defienda cualquier postura y que la diversidad está en el uso aunque no en la producción. Es un argumento que tiene algo de razón. Pero la imprenta también producía contenidos muy variados, lo que centralizaba era quién fijaba los estándares. Aquí los estándares los fija un corpus hecho en Silicon Valley para los chatbots occidentales.

El caso de Grok es bastante ilustrativo. Cuando Musk intentó que el modelo se alejara del consenso progresista, el sistema empezó a generar contenido antisemita en cuestión de días. Tuvo que dar marcha atrás. Los valores de un LLM no están en una capa superficial que se pueda retocar, están metidos en el corpus desde el principio.

La gran pregunta. ChatGPT está cada vez más cerca de los mil millones de usuarios semanales. Los modelos de élite los desarrollan unas pocas empresas: OpenAI, Anthropic y Google, fundamentalmente. Podemos añadir a xAI. Lo que viene después llega desde China: DeepSeek, Moonshot, Alibaba... Los investigadores de esos modelos de élite, en gran medida, han estudiado en los mismos sitios, han trabajado en las mismas oficinas y comparten, en líneas generales, las mismas referencias culturales.

El riesgo de esta descentralización no es que la IA mienta más que Google. El riesgo es que cuando la IA se equivoca, lo hace hacia el centro, no hacia el conspiracionismo. El riesgo es que ese centro lo estén fijando, sin que nadie lo haya decidido, unas pocas personas en San Francisco.

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Hay gente que compra plantas para purificar el aire de su casa. La realidad es que está perdiendo el tiempo

Hay gente que compra plantas para purificar el aire de su casa. La realidad es que está perdiendo el tiempo

A la hora de querer dar un poco de vida a nuestras casas, lo primero en lo que pensamos es en poner varias plantas con la idea de que, además de darle un toque más natural, también limpiarán el aire que respiramos. Y no es para menos, porque basta con dar una vuelta por internet o por los pasillos de cualquier vivero para encontrarnos con la promesa de que el poto, la lengua de suegra o la cinta son "purificadores naturales" que eliminan toxinas. Pero no es así.

El origen de la idea. Para entender por qué creemos ciegamente en el poder purificador de las plantas que podemos tener en nuestra casa, la responsabilidad está en la NASA y sus estudios clásicos publicados en los 80. Aquí, en su búsqueda por encontrar formas de limpiar el aire en estaciones espaciales, los investigadores colocaron distintas plantas en cámaras herméticamente selladas e inyectaron compuestos orgánicos volátiles que eran eliminados en parte por las plantas. 

Esto fue algo muy relevante, pero la extrapolación a la población en general, no tanto. Y es que estas investigaciones se hicieron en una cámara hermética de un laboratorio, y de momento un hogar o una oficina no está cerrada de manera hermética, sino que hay posibilidad de que el aire entre y salga de manera constante a través de ventanas, puertas o grietas. Pero este detalle no ha calado tanto en la población. 

Un baño de realidad. Este llegó en el año 2019, donde un estudio de la Universidad de Drexel analizó una docena de estudios previos para evaluar el rendimiento real de las plantas usando una métrica estándar: la tasa de suministro de aire limpio o CADR por sus siglas en inglés. Aquí la conclusión a la que se llegó es que las plantas en maceta no mejoran la calidad del aire en interiores de manera relevante. 

Y la explicación es puramente mecánica, puesto que la ventilación normal de cualquier edificio elimina los compuestos orgánicos volátiles a un ritmo más rápido que la capacidad de absorción de una planta de interior.

El tamaño importa. Con esta premisa, para que las plantas lograran igualar la purificación que consigue el sistema de ventilación de un edificio estándar o el simple acto de abrir unas ventanas, necesitarías entre 10 y 1.000 plantas por metro cuadrado. Es decir, tendrías que convertir el salón literalmente en una selva tropical densa e intransitable para notar la diferencia. 

Excepciones muy controladas. Esto no significa que todos los estudios a favor de las plantas mientan, sino que el contexto lo es todo, ya que algunos estudios apuntan a un descenso de los niveles de CO₂. 

Un ejemplo notable es un estudio realizado en una escuela de Portugal, donde se introdujeron macetas en aulas y se midió una mejora en el aire. Sin embargo, los propios científicos advierten que estos son entornos altamente específicos y controlados y sus resultados no se pueden extrapolar matemáticamente a lo que ocurre en el salón de un piso normal o en una oficina estándar.

No hay evidencia. Ante todo esto que ya conocemos, las autoridades son tajantes al apuntar que no hay evidencia de que un número razonable de plantas de interior elimine cantidades significativas de contaminantes en hogares y oficinas. 

Qué tenemos que hacer. Para poder mejorar la calidad del aire dentro del hogar, lo importante aquí está en reducir el uso de productos químicos y evitar fumar en interiores. Además, abrir las ventanas todos los días para renovar el aire es la medida estrella, así como la instalación de purificadores de aire que son casi obligados en muchos casos para las personas que cuentan con alergias importantes. 

Imágenes | freepik

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Tatooine ya no es ciencia ficción: un nuevo método de búsqueda detecta decenas de posibles planetas con dos soles que nos habían pasado desapercibidos

Tatooine ya no es ciencia ficción: un nuevo método de búsqueda detecta decenas de posibles planetas con dos soles que nos habían pasado desapercibidos

Hoy en día, se conocen más de 6.000 planetas que, como el nuestro, giran alrededor de una estrella. En cambio, solo se ha logrado dar con 18 planetas que orbitan alrededor de un sistema binario, con dos estrellas. Por este motivo, se consideran una rareza. Son tan raros que el más conocido de todos ellos es Tatooine y, lejos de existir, pertenece a la ficción de Star Wars. Sin embargo, un equipo de científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur ha decidido cambiar el método que usamos para buscar planetas. Al hacerlo, han encontrado de golpe 27 candidatos a planetas con dos soles. 

Un método infrautilizado. El método que han usado estos científicos se conoce como precesión absidial. Ya se usaba en el pasado para caracterizar sistemas binarios de estrellas. Sin embargo, hasta ahora no se había empleado para comprobar si hay otro objeto, como un planeta, dentro de ese mismo sistema. 

A grandes rasgos, consiste en localizar posibles cambios en el calendario de eclipses de las dos estrellas. Si estos cambios no pueden explicarse con la relatividad general o la física estelar, debe haber algo que está perturbando sus movimientos. Ha sido así como, gracias al telescopio TESS, se han localizado 27 candidatos a planetas circumbinarios (con dos soles), aunque aún habrá que confirmar cuáles son realmente planetas. 

Estrellas que juegan al escondite. Los eclipses se producen cuando, desde la posición del telescopio que las observa, una estrella interrumpe la luz de la otra. En un sistema binario conocido, estos eclipses son predecibles. Por eso, si vemos algo que no cuadra, podría haber un planeta en medio. TESS normalmente se basa en el método del tránsito para detectar exoplanetas

Este detecta perturbaciones periódicas en el brillo de una estrella, que podrían indicar que un planeta está cruzando entre ella y el telescopio. Sin embargo, si el planeta tiene una órbita irregular que no se encuentra en la línea visual del telescopio, puede pasar desapercibido. En cambio, con este nuevo método ese no es un problema, porque no hay que ver el planeta o los cambios en el brillo de la estrella. Se centra más bien en los efectos gravitacionales que afectan a sus dos estrellas. No importa que su órbita no sea visible para nosotros.

Es solo el principio. Este equipo ha detectado 27 candidatos a planetas circumbinarios en un total de 1.590 sistemas de dos estrellas analizados. Eso significa que aproximadamente el 2% de estos sistemas podrían alojar planetas. Si esto es cierto, próximamente podrían detectarse miles de planetas más. Durante mucho tiempo, la detección de exoplanetas habría estado de lo más sesgada.

Planeta circumbinario Representación artística de un sistema con dos estrellas

Una gran variedad. El posible planeta circumbinario más pequeño que se ha detectado tiene una masa similar a la de Neptuno, mientras que el más grande es 10 veces más masivo que Júpiter. El más cercano está a 650 años luz de nosotros, mientras que el más lejano se posiciona a 18.000 años luz. Hay candidatos en los cielos del norte y del sur. En definitiva, hay una gran variedad. Eso también apoya la hipótesis de que ahí fuera hay una gran variedad de planetas que, hasta ahora, habían sido invisibles para nosotros. 

¿Y ahora qué? Ahora será necesario comprobar cuáles de esos 27 candidatos son realmente planetas. Algunas estrellas, como las enanas marrones o las enanas blancas, podrían alterar también el calendario de eclipses del sistema binario. Incluso los agujeros negros podrían hacerlo. Por eso hay que descartar que se trate de alguno de estos fenómenos. Para resolver esta cuestión se usará otro instrumento, el telescopio anglo-australiano de Coonabarabran. Con él se podrían detectar esos otros objetos muy masivos. Si no se encuentra una explicación plausible, se concluiría que sí es un planeta.

Lo que podemos aprender. Disponer de técnicas para detectar otro tipo totalmente diferente de exoplaneta nos da mucha más información sobre la formación planetaria. Podría haber planetas similares a la Tierra, cuya única diferencia sea la existencia de dos soles. Incluso alguno de ellos podría alojar vida o haberla albergado en el pasado. El abanico de posibilidades se abriría muchísimo. Aproximadamente la mitad de las estrellas del universo se encuentran en sistemas binarios o de múltiples estrellas. Y todo eso está aún sin explorar. 

Imagen | Star Wars | NASA/JPL-Caltech/T. Pyle

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El cifrado de extremo a extremo es una idea genial y por eso es casi imposible entender por qué Instagram lo elimina. Casi

El cifrado de extremo a extremo es una idea genial y por eso es casi imposible entender por qué Instagram lo elimina. Casi

En una era en la que muchos usuarios pueden estar preocupados por su privacidad y buscan asegurar que sus conversaciones sean lo más seguras posibles, Meta ha realizado un movimiento curioso. El pasado 8 de mayo, tal y como estaba previsto, Instagram eliminó el cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos. La gran pregunta ahora no es ya cómo comunicarnos de manera segura sino algo más profundo: qué interés puede tener Meta en esas conversaciones.

Y la IA protagoniza las primeras sospechas.

En corto. Aunque parezca contradictorio, Meta es una compañía que ha mostrado cierta preocupación por permitir que el usuario tenga conversaciones privadas seguras. WhatsApp lleva años con el cifrado de extremo a extremo y, aunque tardó en llegar más de lo deseable, FaceBook e Instagram también lo implementaron para los mensajes directos hace años. En pocas palabras, el cifrado de extremo a extremo (E2EE) es una tecnología que asegura que sólo el emisor y el receptor puedan leer los chats.

Hay aplicaciones que lo implementaban por defecto (WhatsApp), pero en Instagram no era así. Es el usuario el que debía activarlo y, en caso de hacerlo, de manera automática y de forma transparente para el usuario, el dispositivo bloquea el mensaje mediante una clave única que impide que cualquiera que no sea el receptor acceda a la conversación. Se acabó.

Descarga tus mensajes. Como decimos, ha sido en su blog de soporte donde Meta ha confirmado que los mensajes cifrados de extremo a extremo dejan de estar disponibles en Instagram. Desde el pasado 8 de mayo, de hecho, y si tienes algún chat que estaba protegido de este modo, aparecerá un mensaje con las instrucciones para descargar los mensajes y mantenerlos a salvo en caso de que quieras hacerlo.

Presión. El fin de esta función de seguridad no ha venido acompañada de un motivo por el cual Meta abandona esta función, pero es evidente que la compañía no lo ha hecho simplemente porque sí. Hace unas semanas, cuando se anunciaron los planes de la compañía, un portavoz de Meta comentó a The Guardian que “muy pocas personas estaban optando por enviar mensajes cifrados de extremo a extremo”.

Ese era el principal motivo que aludían para dejar de prestar servicio, pero no hay que rascar mucho en la superficie para encontrar motivos más turbios. Por ejemplo, diferentes organismos policiales (la Interpol, la Agencia Nacional del Crimen de Reino Unido o el FBI) han estado presionando a FaceBook para que les otorgaran acceso a mensajes cifrados. Porque claro, esta tecnología es muy útil para todos aquellos que valoramos la privacidad, pero también da alas a quienes la quieren usar con fines mucho más oscuros.

Hay organizaciones que han criticado la implementación en apps como Instagram porque apuntan que, si bien es útil, si la compañía no ejecuta medidas adecuadas en materia de seguridad, puede intensificar actos de explotación sexual infantil, terrorismo o dar alas al extremismo violento. De hecho, el gobierno de Reino Unido lleva un tiempo buscando que Signal, Telegram, WhatsApp o iMessage se abran o acaben con ese cifrado de extremo a extremo. Y Apple ha tenido una mediática batalla contra el FBI por eso mismo.

La sospecha. Pero claro, para una compañía que lleva desde 2019 enarbolando el discurso de que el cifrado en sus aplicaciones era el camino a seguir para proteger a los usuarios, este movimiento se antoja extraño y ya hay quien apunta a razones más prácticas para Meta que, simplemente, contentar a los gobiernos. Esas razones son la capacidad de entrenar a la IA.

Porque si no hay cifrado, no hay nada oculto. Y, aunque no haya un humano leyendo (aunque cada vez parece más evidente que detrás de la IA hay humanos etiquetando lo que nuestros dispositivos de vídeo y voz ven y escuchan), tener acceso a las conversaciones de millones de usuarios permite que los algoritmos se sigan entrenando con el objetivo de ofrecer publicidad más personalizada (algo en lo que Meta se ha puesto muy agresiva estos últimos meses) o chatbots que puedan seguir bebiéndose Internet. No es una teoría tan descabellada.

WhatsApp. “Cualquiera que quiera mantener la mensajería con cifrado de extremo a extremo puede irse a WhatsApp”, es la recomendación de la propia Meta y algo que dijeron tanto en las declaraciones a The Guardian como en su página de soporte. Porque para su app de comunicación sí continúan empujando de manera agresiva ese argumento de “exprésate con libertad con el cifrado de extremo a extremo”, el “muéstrate tal cual eres, habla con libertad” y el “nadie más tiene acceso, ni siquiera WhatsApp”.

Ver que la compañía mantiene ese cifrado en WhatsApp, pero no en una Instagram que cada vez más es un bazar hace que pierda cierto peso la opinión de que retiran el cifrado de extremo a extremo atendiendo, únicamente, a la presión gubernamental. De la manera que sea, como dice la propia Meta, si quieres privacidad en tus conversaciones… tendrás que irte a WhatsApp.

O a cualquier otra app con cifrado de extremo a extremo.

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11 de mayo de 2026

En 1724 cayó un meteorito en Alemania: acabamos de descubrir que contenía un material 'imposible' para la física

En 1724 cayó un meteorito en Alemania: acabamos de descubrir que contenía un material 'imposible' para la física

En julio del año pasado una investigación académica sacudió la física de materiales con un protagonista inesperado: una roca espacial recogida en Alemania hace tres siglos. En su interior albergaba un mineral cuyo comportamiento térmico no encaja en ninguna clasificación conocida. Lo más desconcertante no es el material en sí (que también), sino que llevaba criando polvo en una vitrina desde 1724: nadie lo había mirado con el instrumental adecuado hasta ahora. 

El meteorito de 1724. Llamado "meteorito de Steinbach" por la región alemana de Sajonia donde cayó. Los restos pasaron rápidamente a engrosar las colecciones de los museos por su origen exótico y su belleza, sin llamar especialmente la atención de la comunidad científica. Entre ellos, en el Museo Nacional de Historia Natural de París, donde está el fragmento que se usó para esta investigación.

Lo que contiene ese fragmento es tridimita meteórica, una forma de dióxido de silicio extraordinariamente rara en la Tierra. Es un polimorfismo del cuarzo que solo se genera bajo condiciones extremas de temperatura y presión, unas condiciones que no se dan en la geología terrestre ordinaria, pero sí en impactos de meteoritos o en entornos volcánicos.

Por qué es importante. En una frase: por sus propiedades.  La tridimita del meteorito de Steinbach mantiene una conductividad térmica prácticamente constante entre los −193 °C hasta 107 °C de temperatura (80 y los 380 kelvin), algo que más allá de significar que conduce el calor igual aunque estés en el invierno frío de Islandia o en una ola de calor en el desierto, tiene una particularidad: ningún material conocido se comporta así. 

Esa estabilidad térmica es una rareza en sí misma en tecnología de materiales y le confiere una aplicabilidad clara para la gestión térmica: permite diseñar dispositivos electrónicos que no se sobrecalientan y sistemas de aislamiento aeroespacial con una eficiencia impensable bajo las leyes de la física clásica. 

Contexto. En 2009 el físico Michele Simoncelli junto a Nicola Marzari y Francesco Mauri desarrollaron una ecuación unificada basada en el formalismo de transporte de Wigner capaz de describir simultáneamente el comportamiento térmico de cristales, vidrios y cualquier estado intermedio. Esa ecuación predecía teóricamente la existencia de materiales con conductividad térmica invariante a la temperatura como este. El problema es que nadie había encontrado ese material en el mundo real.

En el universo la mayoría de los minerales se forman bajo presiones y temperaturas terrestres que fuerzan a los átomos a adoptar redes cristalinas estándar. Pero en el cinturón de asteroides, los restos de protoplanetas diferenciados experimentan procesos de enfriamiento y colisiones catastróficas que generan fases minerales que no existen de forma natural en la corteza terrestre. La tridimita es común en rocas volcánicas, pero esta de origen meteórico tiene la ventaja de llevar millones de años estabilizándose térmicamente en el espacio.

Algo no cuadra. Hasta ahora la ciencia asumía que un material sólido debía ser o un cristal (estructura ordenada) o un vidrio (estructuras ordenadas) y sus propiedades térmicas dependían de esa estructura: la conductividad térmica de un cristal decrece al aumentar la temperatura porque las vibraciones de la red cristalina (los fonones) se dispersan entre sícon más intensidad. En un vidrio ocurre justo lo contrario porque su desorden interno facilita formas de transmitir el calor adicionales al calentarse. Son tendencias opuestas, robustas y bien documentadas experimentalmente durante décadas. 

El meteorito de Steinbach se salta las reglas y se comporta como ambos a la vez. La tridimita meteórica de Steinbach tiene una estructura atómica que presenta orden en los enlaces químicos como un cristal y desorden geométrico en la disposición de esos enlaces como un vidrio. Esa combinación genera una compensación exacta entre ambos mecanismos de transporte, el de propagación (propio de cristales) y el de tunelización (propio de vidrios), es lo que el equipo de investigación llaman conductividad PTI, propagation-tunneling-invariant.

Cómo lo han descubierto. El descubrimiento ha sido posible gracias a la termorreflectometría, que mide variaciones en la reflectividad óptica de una superficie al ser excitada térmicamente con un láser pulsado, permitiendo inferir la conductividad térmica con alta resolución. Lo que vieron fue que los átomos de silicio no estaban en filas perfectas, pero tampoco al azar: seguían una secuencia de "orden de rango medio" que anteriormente solo existía en modelos matemáticos, confirmando punto por punto las predicciones de la ecuación de Wigner. 

Sí, pero. La tridimita meteórica es disruptiva en tecnología de materiales, el problema está en la reproducibilidad y la escasez. Hasta ahora solo hemos encontrado este material en el meteorito de Steinbach, una muestra limitada de un hito astronómico acaecido hace tres siglos. Conseguirlo de meteoritos es sencillamemnte inviable y el reto de fabricar este vidrio-cristal de forma sintética no es pequeño precisamente. Una curiosidad: el paper explica que en el cráter Gale marciano también se ha detectado tridimita, lo que genera preguntas sobre cómo ha influido en la historia geológica del planeta rojo o abre la posibilidad de una eventual minería espacial.

Por otro lado y aunque es cierto que el material desafía las leyes de la física, es importante destacar que hablamos de la física actual: no es que las leyes fueran falsas, es que simplemente eran incompletas.


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Portada | Fred Kruijen y Batu Gezer 

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La noticia En 1724 cayó un meteorito en Alemania: acabamos de descubrir que contenía un material 'imposible' para la física fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



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