14 de septiembre de 2026

Lo que hagas entre los 45 y los 65 años podría librarte de 13 años de demencia

Lo que hagas entre los 45 y los 65 años podría librarte de 13 años de demencia

A medida que la población mundial envejece, también aumentan los trastornos asociados a la edad. Según la OMS, más de 57 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de demencia y se calcula que la cifra podría ascender hasta los 139 millones para 2050. Hay factores de riesgo que no se pueden evitar, como el componente genético. Sin embargo, sí que hay algunas papeletas que podemos evitar comprar. Y sobre todo, según un estudio publicado recientemente en Estados Unidos y China, una edad a la que es especialmente importante cuidarse.

Tres papeletas que puedes evitar. Este estudio se llevó a cabo mediante el análisis de 12.409 historiales médicos durante 26 años. El objetivo era comprobar si había algún factor de riesgo fuertemente asociado al desarrollo de demencia y, sobre todo, si había algún margen de edad en el que fuese especialmente importante la prevención. Tras el análisis estadístico, se vio que había tres factores que disparaban el riesgo de demencia cuando se daban entre los 45 y los 65 años: la hipertensión, el tabaquismo y la diabetes.

De hecho, se vio que las personas que no tenían ninguno de esos factores de riesgo en ese grupo de edad se relacionaban con una media de 13 años adicionales sin demencia. Además, la probabilidad de muerte también era menor. 

Otros factores controlados. Está claro que hay otros factores bien conocidos que influyen en el desarrollo de demencia. Es, por ejemplo, el caso del sexo (las mujeres son más propensas al desarrollo de demencia) o la presencia del gen APOE4, asociado a un mayor riesgo de alzhéimer. Por eso, estos factores y otros similares se ajustaron a la hora de hacer el análisis estadístico. El objetivo era aislar otros factores de riesgo, independientemente de los que ya se conocían.

El papel cardiovascular. En general, los tres factores que se señalan en el estudio están relacionados con la salud cardiovascular. La hipertensión es un claro reflejo del mal estado de los vasos sanguíneos, mientras que el tabaquismo y la diabetes están estrechamente asociados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Por eso, el papel de este sistema en el desarrollo de demencia está más que claro. En cuanto a la edad, es evidente que es importante cuidarse en cualquier momento, pero el periodo entre los 45 y los 65 años fue el que mostró un papel más importante en la posterior aparición de demencia. Por eso, los autores del estudio animan a las personas de esa edad a poner mucha atención en cuidar su salud. 

No afecta igual a todo el mundo. Cabe destacar que los resultados no son iguales para todos los grupos poblacionales que se tuvieron en cuenta y que, además, se dejaron muchos fuera. Por ejemplo, solo se tomaron datos de personas de Estados Unidos, no hay garantía de que las cifras sean extrapolables a otros países. En cuanto a los estadounidenses, las mujeres con los tres factores de riesgo vivieron en promedio 18,1 años sin demencia desde el inicio del estudio, frente a 16,6 años en hombres. Por otro lado, las personas blancas con los tres factores vivieron de media 19,6 hasta desarrollar demencia, en comparación a los participantes negros, que vivieron 16 años. Parece, por lo tanto, que los hombres y las personas negras pierden más años libres de demencia que las mujeres y las personas blancas con esos mismos factores. 

También hay limitaciones. Los propios autores del estudio dejan claro que este es un estudio observacional. Eso significa que solo se ha visto una relación, pero que no se ha podido establecer si es causal o casual. Vamos, que puede que haya una explicación o que los resultados sean simple casualidad. Aun así, los datos parecen suficientemente relevantes para animar a la población a prestar atención a los tres factores de riesgo mencionados.

Todo esto se debe estudiar con calma para establecer, de forma individualizada, las mejores formas de prevenir la demencia. Por ahora, está claro que, para todo el mundo, cuidar la salud cardiovascular es un punto clave. 

Imágenes | Magnific

En Xataka | Sabíamos desde hace tiempo que nuestro corazón "se arregla" a sí mismo. Ahora sabemos mejor cómo

-
La noticia Lo que hagas entre los 45 y los 65 años podría librarte de 13 años de demencia fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

Hemos visto un agujero negro escupir plasma a 13 veces la velocidad de la luz. No, no se ha roto la física

Hemos visto un agujero negro escupir plasma a 13 veces la velocidad de la luz. No, no se ha roto la física

Corría el año 2019 cuando vivimos uno de los hitos más importantes de la astronomía reciente. Por primera vez, pudimos ver la imagen de un agujero negro. O, al menos, de su silueta. Un agujero negro, como su propio nombre nos hace intuir, no se puede fotografiar. Aquella imagen fue posible gracias al procesamiento de imágenes con un algoritmo de IA especializado en fotografías cósmicas, llamado CHIRP. Ahora, otro grupo de científicos ha usado un algoritmo similar llamado Kine para obtener otra imagen histórica: el vídeo con más resolución hasta la fecha de los jets o chorros de un agujero negro.

Dos agujeros negros bailando entre sí. El vídeo se ha llevado a cabo con imágenes de 3C 345 una galaxia extremadamente activa con un núcleo que libera un potente chorro de material, incluyendo gas y plasma, a casi la velocidad de la luz. Dicho chorro procede de un agujero negro supermasivo, posiblemente orbitado por otro, de manera que la influencia gravitacional de ambos da lugar a un chorro variable que ha llamado la atención de los científicos desde que se descubrió. 

Casi 30 años de fotografías. En realidad, el vídeo en cuestión es una reconstrucción realizada con 116 imágenes, tomadas entre 1995 y 2022. Son casi 30 años de fotografías, con las que, gracias al procesamiento de Kine, se ha obtenido el vídeo de este tipo con mayor resolución hasta la fecha. En concreto, se ha obtenido 4 veces más resolución y 140 veces más contraste que con los métodos estándar.

¿Más rápido que la velocidad de la luz? Esta reconstrucción permite algo que hasta ahora parecía imposible: medir la velocidad del chorro de gas y plasma emitido desde el agujero negro. Y aquí llega lo increíble: el resultado, medido desde la Tierra, es algo imposible, ya que se han obtenido cifras superiores a la velocidad de la luz. Nada puede superar dicha velocidad, por lo que está claro que es un efecto óptico. 

Cuando miramos a la bóveda celeste, la vemos en dos dimensiones. Sin embargo, esta tiene profundidad. Por eso, cuando se emite un chorro de luz hacia nosotros, desde la Tierra vemos como si todos los fotones estuviesen a la misma distancia. No percibimos que unos, los del punto de salida, están más lejos y otros más cerca. El resultado es que los detectores en la Tierra pueden captar que hay fotones que llegan hasta nosotros rapidísimo. Creemos que han recorrido mucho espacio en muy poco tiempo, pero en realidad puede que esos fotones sean de la parte del chorro que está más cerca de nosotros, de modo que, en realidad, no han recorrido tanto espacio. Ese es el efecto óptico al que se someten los detectores y telescopios aquí en la Tierra.

Chorro Agujero Negro Foschi et al / Nature

Cifras sorprendentes. Teniendo en cuenta que no deja de ser un efecto óptico, las velocidades que se han medido para el chorro del agujero negro son de entre 9 y 13 veces la velocidad de la luz. Curiosamente, las zonas más brillantes del mismo no parecen moverse mucho más deprisa, pero lo hacen más o menos en el mismo orden de magnitud que el resto. Esto sorprende, porque tradicionalmente se pensaba que esos puntos más brillantes eran el resultado de frentes de choque. Es decir, un fenómeno que ocurre cuando el plasma que viaja más rápido choca con el que va más lento por delante. Este choque genera un efecto de compresión y calentamiento que libera una gran cantidad de energía. Se creía que el brillo era por eso. Pero claro, la velocidad de esas zonas más brillantes del chorro no parece asociarse con un fenómeno tan violento.

Más pruebas. Por otro lado, los choques en las capas de plasma pueden alterar mucho el campo magnético, dejando un rastro en forma de picos de polarización. Sin embargo, cuando se midió la polarización del chorro del agujero negro de 3C 345, no se detectó tal cosa. Parece que el brillo debe tener otro origen. Aún no sabemos cuál. Lo que está claro es que, si los métodos de medición y grabación de agujeros negros siguen evolucionando, poco a poco podremos responder todas esas preguntas que han sido un misterio durante décadas. 

Imagen|  X-ray: NASA/CXC/INAF-Brera/L. Ighina et al.; Illustration: NASA/CXC/SAO/M. Weiss; Image Processing: NASA/CXC/SAO/N. Wolk

En Xataka | Pensábamos que el corazón de la Vía Láctea era un inmenso agujero negro. Las matemáticas nos han cambiado esta idea


-
La noticia Hemos visto un agujero negro escupir plasma a 13 veces la velocidad de la luz. No, no se ha roto la física fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

La próxima gran revolución en memorias se llama wurtzita. Para disgusto de EEUU, está en las manos de China

La próxima gran revolución en memorias se llama wurtzita. Para disgusto de EEUU, está en las manos de China

La comunidad científica sabe desde hace ocho años que la wurtzita tiene un potencial enorme para la producción de chips de memoria. En 2018 el equipo de investigación liderado por Simon Fichtner, un científico alemán especializado en ciencia de materiales y semiconductores, demostró por primera vez la presencia de ferroelectricidad en el material semiconductor nitruro de aluminio y escandio (AlScN), que se caracteriza por su estructura de wurtzita.

Y es que la wurtzita es eso, una estructura cristalina, y no un elemento químico. Algunos materiales con estructura de wurtzita, como el AlScN, son ferroeléctricos. Además, tienen dos estados de polarización eléctrica estables que pueden ser usados para representar los unos y los ceros de las memorias. El AlScN en particular es muy interesante debido a que tiene una polarización remanente muy alta. Esto significa, sencillamente, que sobre el papel es posible utilizarlo para fabricar memorias no volátiles (preservan los datos sin alimentación eléctrica), que, además, pueden ser más pequeñas y rápidas.

Sin embargo, el AlScN tiene un problema: se degrada después de llevar a cabo muchos ciclos de escritura. Pero unos investigadores de la Universidad de Xidian (China) han encontrado la forma de que este material no se deteriore. En el artículo científico que publicaron en Science el pasado 10 de septiembre demuestran que la estructura de AlScN/AlN (nitruro de aluminio) que han elaborado es capaz de superar los 10.000 millones de ciclos de escritura.

La wurtzita da a China la oportunidad de reducir su dependencia tecnológica

El equipo chino, cuyo primer autor es Ruiqing Wang, se dio cuenta de que los materiales ferroeléctricos con estructura cristalina de wurtzita se degradan rápidamente debido a la acumulación y migración de vacantes de nitrógeno, y encontró la solución a este problema: una superred de AlScN/AlN capaz de confinar esas vacantes. No obstante, los 10.000 millones de ciclos de escritura que ha alcanzado su material también son el resultado de la aplicación de un protocolo dinámico de recuperación, un mecanismo que en esencia es una especie de "descanso eléctrico" programado para la memoria.

Lo novedoso del trabajo de los científicos de Xidian reside en que han alcanzado esa resistencia confinando las vacantes de nitrógeno

Curiosamente, el equipo de Ruiqing Wang no es el primero que ha conseguido superar los 10.000 millones de ciclos de escritura en un material ferroeléctrico con estructura de wurtzita. Hyunmin Cho al frente de un equipo internacional publicó en enero de 2026 un artículo en Nature Communications en el que explica cómo consiguió una resistencia superior a 10.000 millones de ciclos utilizando condensadores ferroeléctricos de AlScN de menos de 50 nm. Lo novedoso del trabajo de los científicos de Xidian reside en que han alcanzado esa resistencia confinando las vacantes de nitrógeno.

Estamos ante un avance experimental muy importante en un tipo de memoria que tiene un potencial enorme, pero esto no implica que esta tecnología vaya a reemplazar a las memorias DRAM o NAND actuales a corto plazo. Para que llegue este escenario, aún es necesario resolver varios desafíos muy importantes en el ámbito de los materiales ferroeléctricos con estructura de wurtzita, como son su fabricación a gran escala, su densidad, su velocidad o su consumo. Eso sí, el hito de los 10.000 millones de ciclos elimina una de las restricciones prácticas que impedían la llegada de estas memorias tan revolucionarias.

Para China liderar la investigación abierta en este campo es crucial. Actualmente para acceder a las memorias HBM (High Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda) que necesitan sus centros de datos para inteligencia artificial (IA) depende en gran medida de los fabricantes surcoreanos (SK hynix y Samsung) y estadounidenses (Micron). Sin embargo, los materiales ferroeléctricos con estructura de wurtzita podrían ofrecerle la oportunidad de intentar cambiar la base tecnológica sobre la que se disputará la siguiente carrera en el ámbito de las memorias de alto rendimiento. Y de ganarla.

Imagen | Fraunhofer-Gesellschaft

Más información | Science

En Xataka | Nadie habla del fabricante de chips de memoria casi desconocido que quiere aliviar la crisis: Nanya Technology

-
La noticia La próxima gran revolución en memorias se llama wurtzita. Para disgusto de EEUU, está en las manos de China fue publicada originalmente en Xataka por Laura López .



☞ El artículo completo original de Laura López lo puedes ver aquí

En 1976, un becario de la NASA compró 1.150 cintas de la agencia por 200 dólares. 32 años después descubrió que lo que había en tres valía 1,82 millones

En 1976, un becario de la NASA compró 1.150 cintas de la agencia por 200 dólares. 32 años después descubrió que lo que había en tres valía 1,82 millones

En 1976, Gary George pagó 217,77 dólares por unas 1.150 cintas magnéticas que la NASA había decidido liquidar como material excedente. Su plan era sencillo: venderlas a televisiones para que grabaran encima de ellas. Pero su padre reparó en las etiquetas de tres rollos y le aconsejó conservarlos. En ellas se podía leer: “APOLLO 11 EVA | July 20, 1969”. 

George tardaría décadas en descubrir exactamente qué había comprado.

Un becario y las cintas de la NASA. Gary George era estudiante de ingeniería en la Universidad Lamar y había conseguido unas prácticas en el Johnson Space Center de la NASA en 1973. Como otros compañeros, acudía ocasionalmente a subastas de excedentes del Gobierno y en junio de 1976 visitó una celebrada en la base aérea de Ellington, cerca de Houston. 

Allí se llevó por 217,77 dólares un lote de aproximadamente 1.150 rollos de cinta magnética pertenecientes a la NASA, una compra que tenía para él un objetivo puramente comercial: algunos de los rollos Ampex de vídeo podían borrarse, reutilizarse y venderse a televisiones locales.

Tres cajas y una etiqueta. George vendió parte del material, donó algunas cintas a su universidad y a una iglesia que retransmitía sus servicios y desechó otras que apenas tenían valor. Entre unas 65 cintas de vídeo de dos pulgadas había, como decíamos, tres cajas etiquetadas “APOLLO 11 EVA | July 20, 1969 REEL 1–3”, acompañadas de la referencia técnica de los equipos que las habían grabado. 

George no les concedió demasiada importancia, pero su padre vio las palabras Apollo 11 y le recomendó que aquellas tres no las vendiera ni permitiera que nadie grabara encima. Ese pequeño gesto evitó que acabaran como buena parte de las otras 1.147 cintas.

Apollo 11 Launch Gpn 2000 000630 Apollo 11

Lo que había dentro. Las tres cintas contenían aproximadamente 144 minutos de la actividad extravehicular del Apollo 11 del 20 de julio de 1969, incluyendo el descenso de Neil Armstrong, la llegada de Buzz Aldrin a la superficie, la bandera estadounidense, los experimentos, la recogida de muestras y la conversación con Richard Nixon. 

Eran grabaciones NASA de primera generación realizadas en Mission Control sobre cintas Quadruplex de dos pulgadas después de convertir a NTSC la señal slow-scan recibida desde la Luna. Eso les permitía conservar una calidad superior a muchas de las copias televisivas que llegaron al público, cuya señal tuvo que recorrer sucesivos enlaces antes de ser distribuida por las grandes cadenas.

A Man On The Moon As11 40 5903 Cropped Buzz Aldrin en la Luna, en una fotografía tomada por Neil Armstrong, quien puede verse reflejado en la visera junto con la Tierra, el módulo lunar Eagle y la bandera de los Estados Unidos

Lo que no eran. Aquí existe una distinción importante. La cámara Westinghouse utilizada en la Luna transmitía a diez imágenes por segundo mediante un formato slow-scan que fue recibido por estaciones terrestres y grabado en 45 grandes rollos SSTV. Esos eran los registros originales de mayor calidad y la NASA terminaría concluyendo que probablemente habían sido borrados y reutilizados. 

Las cintas de George no eran esos originales perdidos, sino las grabaciones realizadas en Houston después de convertir aquella señal al estándar televisivo NTSC. Su relevancia residía precisamente en ser registros de primera generación extraordinariamente bien conservados, aunque algunas informaciones posteriores y la propia promoción de la subasta exageraron su singularidad al presentarlas como si fueran las únicas o las mismísimas cintas desaparecidas.

32 años sin reproducir el Apollo 11. George conservó los rollos durante décadas y prácticamente se olvidó de ellos hasta que, en 2008, un conocido relacionado con la ingeniería de vídeo de la NASA le contó que la agencia llevaba tiempo buscando las grabaciones originales del paseo lunar ante la proximidad del 40 aniversario. 

El formato de las cintas hacía además muy difícil comprobar su contenido, porque necesitaban equipos Ampex de una época ya desaparecida. Finalmente encontró al archivista David Crosthwait, de DC Video en California, y en octubre de 2008 las cintas fueron reproducidas posiblemente por primera vez desde 1969: después de décadas almacenadas, estaban en un estado extraordinario y posteriormente fueron digitalizadas sin compresión.

Apollo11tv5 La señal original de televisión de barrido lento de la cámara de televisión del Apolo, fotografiada en Honeysuckle Creek el 21 de julio de 1969

Tres cintas que valen una fortuna. Sotheby's sacó los tres rollos a subasta en Nueva York el 20 de julio de 2019, exactamente 50 años después del primer paseo humano sobre la Luna, con una estimación de entre uno y dos millones de dólares. De hecho, tres compradores pujaron durante casi cinco minutos y el martillo terminó en 1,82 millones, unas 8.000 veces los 217,77 dólares que George había pagado por el lote completo de más de mil cintas. 

La ironía es todavía mayor porque en 1976 un único rollo Ampex nuevo podía costar alrededor de 260 dólares: George había pagado por 1.150 cintas usadas menos de lo que costaba una sola nueva.

De excedentes a historia. El enorme precio no procedía únicamente de las imágenes que contenían, porque el paseo lunar había sobrevivido en otras grabaciones y la propia NASA recalcó antes de la subasta que las cintas no aportaban imágenes históricas desconocidas. Su extraordinario valor estaba en el objeto: tres registros NASA contemporáneos, de primera generación y excepcionalmente conservados de uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX. 

La historia terminó así con una paradoja difícil de mejorar: una agencia capaz de enviar seres humanos a la Luna perdió o reutilizó parte de sus mejores registros del acontecimiento, mientras tres cintas que había vendido como excedentes a un estudiante por una fracción de dólar por rollo... acabaron valiendo 1,82 millones.

Imagen | Sotheby’s, NASA

En Xataka | Hemos dedicado seis años a procesar imágenes de un agujero negro para llegar a una conclusión: Einstein tenía razón

En Xataka | La mala noticia es que el oxígeno de la Tierra tiene fecha de caducidad. La buena es que no estaremos aquí para verlo

-
La noticia En 1976, un becario de la NASA compró 1.150 cintas de la agencia por 200 dólares. 32 años después descubrió que lo que había en tres valía 1,82 millones fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .



☞ El artículo completo original de Miguel Jorge lo puedes ver aquí

Resultados PISA 2025: Chile necesita una educación STEM para la sustentabilidad 

Por Martín Bascopé, director Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC), Pontificia Universidad Católica de Chile, Campus Villarrica 

«Lo que se requiere ahora es construir el puente entre esa disposición y la capacidad  técnica de diseñar soluciones reales, y ese puente tiene un nombre: educación STEM+  centrada en desarrollo sustentable, con pensamiento de diseño, con anclaje territorial y  con tiempo docente protegido para hacerlo posible».

Martín Bascopé

Los resultados de PISA 2025, dados a conocer esta semana, confirmaron una caída histórica en el  desempeño general de los estudiantes chilenos en matemática y lectura. Pero dentro de ese panorama  adverso apareció un dato que merece una lectura distinta: en la nueva escala de Ciencias Ambientales — que mide la capacidad de comprender los sistemas de la Tierra, analizar impactos humanos y proponer  soluciones sostenibles—, Chile obtuvo 442 puntos, consolidándose nuevamente como uno de los sistemas  educativos de mejor desempeño de América Latina, aunque todavía por debajo del promedio de la OCDE. 

Ese resultado no debería leerse como un triunfo aislado, sino como una señal de algo más profundo:  nuestros estudiantes están dispuestos a comprometerse con la crisis ambiental. El propio análisis  regional de la OCDE sobre PISA 2025 lo advierte con una frase que debería inquietarnos como educadores:  la región muestra una «preocupación sin base técnica». Es decir, existe una alta motivación y una fuerte  creencia en la propia capacidad de generar cambios, pero esa agencia estudiantil corre el riesgo de  volverse inefectiva si no está respaldada por conocimientos científicos y capacidades de diseño que  permitan traducir la preocupación en soluciones viables. 

Ahí está, exactamente, el desafío y la oportunidad que enfrenta la educación STEM en Chile. 

Del conocimiento disciplinar a la capacidad de diseñar soluciones 

Durante años, la educación en Ciencias ha sido evaluada casi exclusivamente por su capacidad de  transmitir contenidos. PISA 2025 nos obliga a mirar más allá: no basta con que un estudiante entienda  cómo funciona un ecosistema si no desarrolla, junto con ese conocimiento, la capacidad de intervenir  sobre los problemas socioecológicos de su territorio. Esa es precisamente la promesa del pensamiento de diseño (design thinking) aplicado a la educación: no reemplaza el conocimiento científico, lo pone al  servicio de una pregunta concreta y de una comunidad concreta. 

El aprendizaje basado en proyectos, cuando se organiza en torno a preguntas del tipo «¿Cómo podemos  diseñar una solución para…?», transforma la sala de clases en un espacio de indagación real. Los  estudiantes dejan de ser receptores de contenidos ambientales y pasan a ser diseñadores de soluciones  frente a problemas que ya conocen y que les importan: la contaminación de un lago, la pérdida de  humedales, la gestión de residuos de su propio barrio. Ese tránsito —de la preocupación a la capacidad de  actuar con conocimiento técnico— es exactamente lo que los datos de PISA muestran como pendiente en  nuestra región. 

«PISA 2025 nos obliga a mirar más allá: no basta con que un estudiante entienda cómo  funciona un ecosistema si no desarrolla, junto con ese conocimiento, la capacidad de  intervenir sobre los problemas socioecológicos de su territorio». 

Un modelo que ya se está construyendo desde el sur de Chile 

Este no es un desafío solamente teórico. Desde el Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC), en el Campus  Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se ha venido desarrollando desde hace más da una  década una línea de trabajo —»Educación y Aprendizajes para la Sustentabilidad«— que integra  precisamente pensamiento de diseño, sustentabilidad y formación docente, con proyección para toda  América Latina. 

El Faro de Sustentabilidad es la plataforma que sintetiza esa apuesta:  una colaboración entre CEDEL UC y la Fundación Internacional Siemens Stiftung —ligada también a la Red  STEM Latinoamérica— que ofrece de manera gratuita un conjunto de recursos educativos para inspirar,  idear, desarrollar y comunicar aprendizajes basados en proyectos en torno a los desafíos de una educación  para la sustentabilidad. Su metodología, que parte de un desafío formulado como «¿Cómo podemos  diseñar una solución para…?», combinada con la exploración territorial y la síntesis colaborativa, ofrece un  modelo replicable de cómo llevar el aprendizaje basado en proyectos desde la teoría a la práctica de aula,  con foco en problemas socioecológicos reales del territorio en que cada estudiante vive. 

Entre sus recursos destaca una herramienta de autoevaluación de proyectos STEM+, pensada para  directoras, directores, equipos técnico-pedagógicos y profesionales de la educación que lideran iniciativas  con enfoque STEM+ en su territorio. En menos de quince minutos, quien la completa recibe por correo un  reporte que analiza su proyecto en seis dimensiones clave para el desarrollo de habilidades STEM+ y su  impacto territorial —una retroalimentación pensada explícitamente para la mejora continua, no para la certificación o el ranking. A eso se suman podcasts (como «Un Café con Futuro» y «Metodologías Activas  STEM+»), un registro de experiencias STEM+ ya implementadas y un diplomado, todo bajo licencia Creative Commons de acceso abierto. 

Ese tipo de infraestructura gratuita es exactamente lo que permite que la biotecnología, la  biorremediación y las soluciones basadas en la naturaleza dejen de ser una aspiración y se conviertan en  experiencias de aula concretas. Estos enfoques tienen algo que ningún contenido abstracto logra con la  misma fuerza: le dan a un estudiante un sentido de aplicabilidad inmediato. Un humedal artificial que  limpia agua, un biofiltro construido con materiales locales, un microorganismo que degrada un  contaminante específico: son soluciones tangibles, visibles, que un adolescente puede tocar, medir y  mejorar. Y son, además, exactamente el tipo de experiencia capaz de convertir una preocupación  ambiental difusa en una competencia técnica concreta —el eslabón que, según muestra PISA, hoy falta en  la región. 

«Ese tipo de infraestructura gratuita es exactamente lo que permite que la biotecnología, la biorremediación y las soluciones basadas en la naturaleza dejen de ser una aspiración y  se conviertan en experiencias de aula concretas». 

El cuello de botella no son las herramientas: es el tiempo docente 

Aquí conviene ser honesto sobre un punto que suele pasarse por alto en el entusiasmo por la innovación  educativa: en Chile ya existen herramientas metodológicas pensadas específicamente para este contexto  —el Faro de Sustentabilidad es una de ellas, pero no la única—. El problema no es, entonces, la falta de  metodologías. El problema es que diseñar una experiencia de aprendizaje basada en proyectos, con foco  territorial y vínculo con actores externos, requiere tiempo de planificación que la carga horaria docente  actual simplemente no contempla. 

Sin espacios protegidos y reconocidos institucionalmente para que los equipos docentes planifiquen,  prototipen y ajusten este tipo de experiencias, la innovación queda limitada a la voluntad individual de  quienes están dispuestos a hacerlo fuera de su horario contratado. Y sin ese tiempo, tampoco es posible  construir algo igualmente decisivo: la colaboración sostenida entre escuela, academia y sector privado  interesado en desarrollo tecnológico, que es justamente lo que permite que un proyecto escolar no se quede en una maqueta de feria científica, sino que dialogue con investigadores, con la autoridad ambiental  regional y con actores que puedan escalar esas soluciones.

«El problema no es, entonces, la falta de metodologías. El problema es que diseñar una  experiencia de aprendizaje basada en proyectos, con foco territorial y vínculo con actores  externos, requiere tiempo de planificación que la carga horaria docente actual simplemente no contempla». 

Una agenda pendiente 

Los datos de PISA 2025 le entregan a la política educativa chilena una oportunidad poco frecuente: un  indicador que no exige inventar una motivación desde cero, porque ya está instalada en los propios  estudiantes. Lo que se requiere ahora es construir el puente entre esa disposición y la capacidad técnica  de diseñar soluciones reales, y ese puente tiene un nombre: educación STEM+ centrada en desarrollo  sustentable, con pensamiento de diseño, con anclaje territorial y con tiempo docente protegido para  hacerlo posible. 

Es una oportunidad única de fortalecer y poner en valor la educación técnica en Chile, invirtiendo en sus  profesores, generando capacitaciones y oportunidades de desarrollo profesional que les permitan  implementar innovación educativa. Nuestro país ya tiene ya experiencias que muestran el camino, y con  vocación de proyectarse a toda la región. La pregunta que queda abierta es si estamos dispuestos, como  sistema educativo, a darles el tiempo y las alianzas que necesitan nuestros docentes, para dejar de ser  experiencias piloto y convertirse en política pública.

La entrada Resultados PISA 2025: Chile necesita una educación STEM para la sustentabilidad  se publicó primero en Revista Ecociencias.



☞ El artículo completo original de Revista Ecociencias lo puedes ver aquí