12 de abril de 2026

Si odias al texto justificado, tenemos buenas noticias: lo más probable es que tengas razón

Si odias al texto justificado, tenemos buenas noticias: lo más probable es que tengas razón

La plataforma de newsletters Substack ha lanzado esta semana la posibilidad de modificar la alineación del texto en los posts, permitiendo a sus usuarios justificar a la derecha. Muchos habrán abrazado la posibiliad porque la columna perfectamente alineada a ambos lados parece más profesional, más seria, más literaria. Sin embargo, esa sensación tiene un origen muy concreto... y ese origen nada tiene que ver con hacer los textos más legibles.

Por qué nos gusta cuadrar. Hay algo muy humano en igualar los márgenes, y crear una silueta rectangular y limpia. Es lo contrario al texto alineado solo a la izquierda, que a la derecha termina donde acaba la última palabra de cada línea. La columna justificada, en cambio, transmite orden, control y una sensación de que el texto está más pensado.

Pero. En una pantalla, la justificación casi siempre perjudica al lector. La razón tiene que ver con algo que los tipógrafos llaman «ríos tipográficos»: cuando un procesador de texto o un sistema web extiende las líneas para que lleguen al margen derecho, lo hace ensanchando los espacios entre palabras. Ese ensanchamiento no es uniforme: depende de cuántas palabras hay en cada línea y genera franjas de espacio en blanco que corren en diagonal por el texto. Es un efecto característico del justificado a la derecha y el ojo las percibe como ruido visual, con el consiguiente desgaste cognitivo y agotamiento el lector.

Cómo leemos. Los ojos no se deslizan por el texto como un escáner, sino que dan saltos en la página. Lo que los investigadores llaman movimientos sacádicos son pequeñas microlecturas de entre 7 y 9 caracteres, seguidos de paradas (fijaciones) que duran aproximadamente entre 200 y 250 milisegundos, tiempo en el que el cerebro procesa lo que acaba de capturar. Durante cada fijación, el lector mantiene la mirada sobre un grupo de palabras antes de ejecutar el siguiente salto hacia el próximo fragmento de texto.

Eso lleva a que el margen irregular derecho sea, contraintuitivamente, una ayuda a la lectura: esa silueta dentada sirve como ancla visual. El ojo, al terminar una línea, necesita encontrar el inicio de la siguiente. El patrón irregular le da pistas, una especie de perfil que reconoce. Pero si el margen derecho tiene el texto perfectamente justificado, se eliminan esas pistas: todas las líneas terminan igual, y el salto de una a otra exige más trabajo de rastreo. El margen izquierdo uniforme y predecible del texto mejora la legibilidad porque el salto de la vista al pasar de una línea a otra es inevitable, pero es preferible que luego las líneas sean uniformes, sin los mencionados ríos tipográficos. Por eso, es preferible que las desigualdades caigan al final de las líneas, donde no molestan.

Complicaciones para disléxicos. El texto justificado agrava las dificultades lectoras en personas disléxicas, ya que los mencionados ríos tipográficos rompen un ritmo que ya es frágil de por sí con esta dolencia. Al parecer, los lectores disléxicos utilizan estrategias de muestreo visual distintas a las personas que no lo son, con fijaciones más largas y saltos más cortos, lo que hace su proceso de lectura  más laborioso. Cualquier factor que añada irregularidad al espaciado complica aún más ese proceso. Por eso las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG 2.1) recomiendan explícitamente evitar la justificación completa y exigen que, si se usa, el usuario pueda desactivarla

Cómo nació la justificación. El texto justificado surgió de algo que podría describirse como la vanidad de Gutenberg, que quería que su imprenta produjera, paradójicamente, textos indistinguibles de la escritura manual. El impresor diseñó variantes de sus caracteres (versiones ligeramente más anchas y ligeramente más estrechas) para que las líneas de texto siempre llegaran al ancho completo de la caja tipográfica, sin espacios en blanco sobrantes. El texto impreso necesitaba parecerse al texto copiado a mano para ser aceptado por la sociedad, ya que los libros manuscritos eran objetos de autoridad religiosa e institucional, y la imprenta tenía que ganarse ese mismo estatus.

La práctica tipográfica de Gutenberg hizo posible la impresión justificada y esa convención quedó establecida en los estilos tipográficos que surgieron de su taller. Lo que empezó como una imitación se convirtió en norma, y la norma se convirtió en sinónimo de seriedad editorial en los siglos sucesivos.

El oficio de ajustar. Durante quinientos años, justificar el texto correctamente era un oficio. Los compositores tipográficos controlaban el ancho exacto de las columnas, ajustaban el interletrado, gestionaban la partición de palabras con silabarios y eliminaban manualmente las líneas viudas y huérfanas (esas líneas sueltas que quedan aisladas al inicio o al final de una página). Era trabajo artesanal y un texto mal justificado en una imprenta profesional era señal de incompetencia.

Llegan los procesadores. Estos programas democratizaron la justificación en los años ochenta y noventa. Microsoft Word añadió el botón de justificación y millones de personas lo activaron sin disponer de las herramientas para usarlo bien: sin control del ancho de columna, sin diccionario de silabeo activado y sin ajuste de interlineado. El resultado es lo que cualquiera puede ver en un documento Word justificado con líneas cortas: espacios entre palabras que se abren de manera grotesca, ríos tipográficos evidentes incluso para ojos no entrenados...

Y de ahí a internet. La web heredó el hábito. Como señala la Web Style Guide, referencia clásica de diseño web, "los navegadores modernos soportan texto justificado, pero lo logran mediante ajustes burdos del espaciado entre palabras", sin la sofisticación que requiere hacerlo bien. La diferencia con un libro en papel es que en el formato físico, los libros se justifican con resultados aceptables porque el editor controla variables críticas: el ancho exacto de la caja de texto, el cuerpo de la fuente, el interlineado, el silabeo automático calibrado para fuentes concretas...

Y ahí es donde puede que Substack se haya pasado de frenada, porque no ofrece nada de eso: el ancho del texto de cada dispositivo, el tamaño de fuente que cada lector haya configurado en su navegador, la resolución de la pantalla... Lo que en un monitor de 27 pulgadas puede tener una apariencia razonablemente ordenada, en un teléfono móvil con letras grandes se produce precisamente el peor escenario tipográfico: líneas cortas con pocas palabras y espaciados enormes entre ellas. Caos total bajo la apariencia de orden absoluto.

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La noticia Si odias al texto justificado, tenemos buenas noticias: lo más probable es que tengas razón fue publicada originalmente en Xataka por John Tones .



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La CIA tendrá «compañeros de trabajo de IA» integrados en todas sus plataformas analíticas en dos años y acaba de generar su primer informe de inteligencia con IA

La CIA tendrá "compañeros de trabajo de IA" integrados en todas sus plataformas analíticas en dos años y acaba de generar su primer informe de inteligencia con IA

El subdirector de la CIA, Michael Ellis, reveló el 9 de abril en un evento del Special Competitive Studies Project en Washington que la agencia integrará asistentes de IA generativa clasificada en todas sus plataformas analíticas en los próximos dos años. Los llamó «AI coworkers»: compañeros de trabajo de IA que ayudarán a los analistas con tareas básicas como redactar juicios clave, editar para claridad y comparar borradores contra estándares de tradecraft. Los humanos seguirán tomando las «decisiones clave».

Datos concretos: la CIA gestionó más de 300 proyectos de IA el año pasado. Por primera vez en su historia, la agencia usó IA para generar un informe de inteligencia completo. En una década, Ellis prevé que la CIA trate la IA como un «partner autónomo de misión» y que los oficiales gestionen equipos de agentes de IA en un modelo híbrido. También reveló que la agencia duplicó su producción de inteligencia relacionada con tecnología extranjera (semiconductores, cloud, infraestructura, ciberseguridad, I+D) y elevó su Center for Cyber Intelligence a mission center completo.

El contexto político es tenso. La CIA tiene un conflicto abierto con Anthropic: el Pentágono designó a Anthropic como riesgo para la cadena de suministro después de que la empresa se negara a relajar las salvaguardas de Claude para usos como vigilancia masiva o armas autónomas. El secretario de Defensa Pete Hegseth calificó a Anthropic de «woke» en redes sociales. Trump la acusó de estar dirigida por «left-wing nut jobs». Ellis, sin nombrar a Anthropic, dijo que la CIA «no permitirá que los caprichos de una sola empresa dicten cómo y cuándo la CIA usará legalmente sus tecnologías». La agencia parece estar construyendo capacidades internas precisamente para no depender de ningún proveedor externo que pueda poner límites éticos a su uso de IA.

Mi valoración: la frase «AI coworker» suena inofensiva hasta que recuerdas que el trabajo de la CIA incluye operaciones encubiertas, vigilancia y análisis de inteligencia que informa decisiones sobre conflictos armados. Que la IA «no hará el pensamiento por nuestros analistas» es la promesa estándar que hace cualquier empresa cuando despliega IA —hasta que la presión por velocidad y escala la convierte, en la práctica, en la primera línea de análisis que los humanos revisan por encima—. El dato más revelador es que la CIA ya generó un informe de inteligencia con IA. Eso no es un piloto; es un cambio de paradigma. Y el conflicto con Anthropic sugiere que las agencias de inteligencia están menos interesadas en IA «alineada con valores humanos» y más en IA que haga lo que se le pida sin preguntar por qué.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los «AI coworkers» de la CIA? Asistentes de IA generativa clasificada que se integrarán en las plataformas analíticas de la CIA para ayudar con tareas como redacción de informes, edición y comparación contra estándares. ¿Cuándo estarán disponibles? En los próximos dos años, según el subdirector Michael Ellis. ¿Qué pasó con Anthropic? El Pentágono la designó como riesgo para la cadena de suministro tras negarse a relajar salvaguardas de Claude para vigilancia y armas autónomas. La CIA parece estar construyendo capacidades internas para no depender de un solo proveedor.




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Australia construye la primera batería cuántica funcional del mundo: un prototipo de laboratorio que se carga más rápido cuanto más grande es

Australia construye la primera batería cuántica funcional del mundo: un prototipo de laboratorio que se carga más rápido cuanto más grande es

Un equipo de investigadores de CSIRO (la agencia científica nacional de Australia), RMIT University y la Universidad de Melbourne ha conseguido algo que llevaba años siendo solo teoría: construir, cargar, almacenar y descargar energía en una batería cuántica funcional. Es la primera prueba de concepto del mundo. El estudio se publicó en Light: Science & Applications (DOI 10.1038/s41377-026-02240-6).

Las baterías cuánticas no funcionan como las de iones de litio. En lugar de reacciones químicas, aprovechan principios fundamentales de la mecánica cuántica como la superposición y el entrelazamiento. El prototipo es un dispositivo orgánico multicapa muy pequeño que se carga inalámbricamente con un láser. Lo verdaderamente raro: en lugar de ser menos eficiente cuando crece (como ocurre con cualquier batería convencional, donde la resistencia interna y el calor aumentan con el tamaño), esta batería se carga más rápido cuanto mayor es. Es un efecto cuántico contraintuitivo llamado superextensividad o superabsorción. El doctor James Quach, líder de CSIRO en tecnologías cuánticas y autor principal, lo resume así: «Nuestros resultados confirman un efecto cuántico fundamental que es completamente contraintuitivo: las baterías cuánticas se cargan más rápido cuanto más grandes son. Las baterías de hoy no funcionan así».

El equipo usó técnicas de espectroscopía avanzada para confirmar el comportamiento de carga del prototipo. Descubrieron que retiene la energía almacenada durante seis órdenes de magnitud más tiempo del que tarda en cargarse. Esto es importante porque uno de los problemas históricos de las baterías cuánticas era que perdían la coherencia y el almacenamiento casi instantáneamente. Esa relación 10⁶ entre tiempo de carga y tiempo de almacenamiento abre por primera vez una ventana operativa real, aunque todavía a escala de laboratorio y a temperatura ambiente.

La idea de la superabsorción no es nueva. Ya cubrimos en 2022 cuando se demostró por primera vez el efecto en condiciones controladas, con moléculas en una microcavidad entre dos espejos altamente reflectantes. Lo del equipo de CSIRO es el siguiente paso lógico: pasar de «demostrar que el efecto existe» a «construir un dispositivo que carga, almacena y descarga energía». Sigue siendo una prueba de concepto. No vas a poder cambiar la batería de tu coche eléctrico por una cuántica el año que viene. Pero el hito conceptual es real.

Mi valoración: la promesa última, según el propio Quach, es «cargar coches eléctricos mucho más rápido de lo que se llena un depósito de gasolina, o cargar dispositivos a larga distancia de forma inalámbrica». Para que eso ocurra, faltan dos avances enormes: extender el tiempo de almacenamiento muy por encima de los milisegundos actuales y escalar el dispositivo más allá del tamaño de microcavidad organic. El plazo realista, según los propios autores, es de años o décadas, no de meses. Mientras tanto, hay alternativas más cercanas al uso real para almacenamiento estacionario, como las baterías de arena finlandesas que cuestan ~25$/kWh (un cuarto del litio-ion), o las baterías de flujo orgánicas sin litio para uso doméstico. El futuro del almacenamiento energético no será una sola tecnología; será un mosaico, y la batería cuántica probablemente ocupará el nicho de carga ultrarrápida y wireless cuando madure, no el almacenamiento de bulk.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una batería cuántica? Un dispositivo de almacenamiento de energía que en lugar de reacciones químicas usa efectos cuánticos como la superposición y el entrelazamiento para cargar y descargar. ¿Por qué se cargan más rápido cuanto más grandes son? Por un efecto llamado superextensividad o superabsorción: las moléculas entrelazadas absorben energía colectivamente más rápido que sumadas individualmente. ¿Cuándo veremos una batería cuántica comercial? Aún faltan años o décadas. El prototipo actual es de laboratorio y necesita extender drásticamente el tiempo de almacenamiento de energía antes de ser viable.




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Los pulpos son una fascinante y sensual caja de sorpresas: resulta que tienen un brazo amatorio que saborea el sexo de las hembras

Los pulpos son una fascinante y sensual caja de sorpresas: resulta que tienen un brazo amatorio que saborea el sexo de las hembras

Pocos animales son tan fascinantes como los pulpos. Estos invertebrados inteligentísimos (desde que vi "Lo que el pulso me enseñó" me cuesta horrores consumirlo) tienen un cerebro en cada brazo, tres corazones, sangre azul y un sistema nervioso distribuido por sus tentáculos. 

Sin embargo, uno de sus mayores misterios era verdaderamente íntimo: cómo logra un macho, en la oscuridad más absoluta de una grieta marina, localizar con precisión quirúrgica el aparato reproductor de la hembra. Hasta ahora la ciencia pensaba que era puro instinto táctil, pero no: un reciente estudio de la Universidad de Harvard publicado en Science y liderado por Pablo Villar ha descubierto que el pulpo no mira, degusta el amor con la punta de los dedos ventosas.

El escenario amatorio. El apareamiento de los pulpos es una sofisticada maniobra de extrema delicadeza. El protagonista es el hectocótilo, el tercer brazo del macho: este tentáculo no sirve para comer ni para explorar, sino para amar (en el sentido más reproductivo de la palabra). 

La maniobra es la siguiente: el macho introduce este brazo bajo el manto de la hembra y allí navega entre órganos vitales hasta encontrar el oviducto, una abertura de apenas un par de milímetros. Una vez localizado, ambos permanecen inmóviles durante aproximadamente una hora, el tiempo necesario para la transferencia de paquetes de esperma que la hembra almacenará durante toda su vida en una glándula específica.

Dedos que huelen y saborean. Lo que el estudio demuestra es que el pulpo no "ve" el camino, sino que lo "siente" en un plano químico. Si suena raro es porque efectivamente, los humanos carecemos de esa modalidad sensorial, la quimiorrecepción por contacto.

Yendo un poco más al detalle: la hembra emite progesterona, que será el faro químico para el macho en esta navegación interior. El sensor del hectocótilo está en sus ventosas, recubiertas por un epitelio similar a nuestra retina o la lengua, rico en receptores CRT1. Según el experimento, ese brazo amatorio del macho es indiferente a otras hormonas: solo cuando sus CRT1 detectan progesterona se activa la respuesta de búsqueda y acoplamiento. Es, literalmente, saborear su objetivo con la punta de los dedos.

Por qué es importante. Más allá de la evidente curiosidad biológica, este descubrimiento tiene implicaciones críticas como ayudar a entender cómo se separan las especies y cómo surge la biodiversidad, en tanto en cuanto estos receptores actúan como barrera sensorial: si el receptor del macho no encaja con la química de la hembra, no hay cópula. 

Por otro lado, también ponen encima de la mesa la gravedad de los disruptores endocrinos como contaminantes ambientales, sustancias que actúan imitando hormonas que pueden confundir al pulpo macho y hacer que se pierda. Finalmente, es valiosa información para la acuicultura: el cultivo del pulpo es un desafío mundial por su compleja reproducción y este hallazgo es un paso adelante para optimizar su cría sostenible.

De cazador a amante. Uno de los aspectos más fascinantes de este paper es cómo se originó esta habilidad: el pulpo no inventó este brazo amatorio de la nada, sino que se trata de un reciclaje de una vieja herramienta para un uso nuevo. Y es que en su origen los receptores CRT1 servían para detectar moléculas de sus presas durante la caza, pero con el paso del tiempo estos receptores mutaron con una especie de "bolsillo hidrofóbico" que posibilitó desarrollar esa sensibilidad especial hacia la progesterona. Una evolución de un sensor de supervivencia a uno de continuidad genética. 


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Portada |  Dear Sunflower 

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La noticia Los pulpos son una fascinante y sensual caja de sorpresas: resulta que tienen un brazo amatorio que saborea el sexo de las hembras fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



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Hay una competición espontánea para diseñar la "Bandera de la Humanidad". Y el mejor diseño es un grabado de la Voyager

Hay una competición espontánea para diseñar la "Bandera de la Humanidad". Y el mejor diseño es un grabado de la Voyager

Está más que visto y comprobado que las fronteras y las banderas a veces se convierten en foco de conflictos y enemistades. El hecho de ver nuestro propio planeta desde fuera, a través de las imágenes tomadas por Artemis II, nos ayuda a entender que, en el fondo, todos formamos parte de un mismo todo. Un todo que aún no cuenta con su propia bandera. Por eso, hace muchos años que cada cierto tiempo alguien propone una bandera única para toda la humanidad. Ahora, con todo lo relacionado con el viaje a la Luna, las propuestas vuelven a llegar a las redes sociales.

La primera propuesta. En 1970, un granjero de Illinois llamado James Cadle, inspirado por la llegada de los humanos a la Luna en el Apolo 11, decidió crear una bandera que representase a todo nuestro planeta. El resultado fue una bandera sencilla, fácil de reproducir, en la que se ve la Tierra como una canica azul, acompañada de otra más pequeña de color blanco, en representación de la Luna. El fondo era amarillo y negro, en honor del Sol y la negrura del espacio. La bandera se izó por primera vez en un poste de energía rural al que trepó el propio Cadle, pero después ha formado parte de varios proyectos espaciales. 

Bandera De La Tierra

Más conceptos minimalistas. Siguiendo con los conceptos minimalistas y, sobre todo, unificadores, en el año 2000 la diseñadora danesa Anne Kirstine Rønhede diseñó una nueva bandera de la Tierra. En esta ocasión también había una canica azul claro, rodeada de un borde blanco que representa su atmósfera y un fondo azul más oscuro en representación del cosmos. 

Bandera De La Tierra 2

Un símbolo de unidad. En 2015, el diseñador sueco Oskar Pernefeldt creó otra bandera de la Tierra. En ella se representan siete círculos enlazados, uno por cada continente. Se espera que pueda usarse como símbolo de la Tierra en futuras misiones a Marte.

Bandera Tierra 3

La ciencia entra en escena. La llegada a la Luna de Artemis II ha inspirado a más personas a buscar una bandera que nos represente como planeta. Y puesto que ha sido la ciencia la que nos ha llevado hasta allí, las propuestas más recientes se centran justamente en ella. Los pioneros en este tipo de mensajes fueron Frank Drake y Carl Sagan, quienes en los años 70 decidieron componer mensajes que aunaran el conocimiento científico de la humanidad para lanzarlos al espacio en busca de posible vida inteligente. 

Así surgió la Pioneer Plaque, una placa física de aluminio anodizado en oro que se fijó a las sondas Pioneer 10 y 11, por si alguna civilización alienígena interceptaba la nave. Para cubrir más espacio, también diseñaron un mensaje de radio, que fue bautizado como mensaje de Arecibo. Era una señal transmitida a través del radiotelescopio de Arecibo, de ahí su nombre. 

Una bandera basada en la Pioneer Plaque. Recientemente, la diseñadora 2D y 3D braingrub ha propuesto en su cuenta de X una bandera de la Tierra basada en uno de los componentes de la Pioneer Plaque. Se trata del mapa púlsar, un diagrama que indica nuestra ubicación exacta en la Vía Láctea. Los púlsares son un tipo de estrellas que se usan para mapear el espacio, porque emiten rayos de radio en periodos muy regulares y específicos. Como un faro único. 

bandera pulsar

En el mapa hay 14 líneas que señalan distintos púlsares ubicados alrededor de la Tierra. Cada línea, además, contiene símbolos que indican, en binario, el pulso exacto de cada uno de esos púlsares. Así, a través de su pulso único, se pueden encontrar esos faros y, mediante la distancia relativa representada en las líneas, encontrar el Sol, que es el punto en el que convergen todas ellas. Del Sol a la Tierra ya todo sería más sencillo para una civilización inteligente. 

Un momento idóneo. No es raro que esta sea una de las propuestas de bandera de la Tierra más interesantes que podemos encontrar en Internet. Sin duda, el concepto es muy sugerente, especialmente en una época en la que cada vez vemos con más claridad cuánto carecemos de unión como humanidad. 

Imágenes | NASA | James Cadle |Anne Kirstine Rønhede | Oskar Pernefeldt |braingrub

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