26 de enero de 2026

Microsoft Keeps Adding Windows Features, But Trust Keeps Eroding

Windows 11 is not a bad operating system. In fact, by most technical measures, it is faster, more secure, and more consistent than its predecessor. The platform has benefited from years of under-the-hood work, and for many users, it runs just fine day to day.

And yet, frustration around Windows has rarely felt higher.

Spend a few minutes in any Windows-focused forum, subreddit, or comment section and the pattern is clear. Complaints aren’t centered on performance or stability. They’re about surprise changes, forced decisions, broken updates, and a growing sense that Microsoft is no longer building Windows with its users.

That disconnect is the real issue Microsoft needs to confront.

Windows doesn’t have a feature problem

Microsoft ships new Windows features at a steady pace. Copilot integrations, UI refreshes, AI-powered tools, and ongoing app updates arrive regularly. On paper, this should be a good thing.

Instead, many of these additions land poorly. Not because they are useless, but because they arrive without clear consent, explanation, or an easy way to opt out. Features appear in the taskbar. Ads show up in places users consider core system UI. Defaults change after updates. Privacy and telemetry settings feel fragmented and hard to reason about.

Each decision on its own might be defensible. Together, they create fatigue.

Users increasingly feel like Windows is something that happens to them after Patch Tuesday, not something they actively control.

Patch Tuesday keeps making things worse

Recent Patch Tuesday incidents have amplified this sentiment. Emergency out-of-band updates, broken shutdown behavior, cloud app failures, and encryption key controversies all feed the same narrative: Microsoft is moving fast, but not carefully enough.

When updates introduce new problems — or fix one issue while breaking another — trust erodes quickly. Even users who understand the complexity of Windows development grow wary when reliability feels inconsistent.

At that point, even positive changes are viewed with suspicion.

Control matters more than novelty

Most Windows users are not anti-change. They are anti-surprise.

They want to know what is changing, why it is changing, and how it affects their setup. They want system-level features to be optional, not mandatory. They want ads out of the operating system they paid for. They want privacy controls that are centralized, understandable, and respected.

Above all, they want agency.

When users feel that Microsoft’s priorities — AI promotion, service integration, data collection — consistently override user choice, confidence fades. Once trust is gone, no amount of polish can compensate.

The missing piece is a clearer contract with users

Microsoft does not need to redesign the Start menu again. It does not need more experimental UI changes. What it needs is a clearer, more consistent relationship with its users.

That starts with predictable behavior:

  • No ads in core system interfaces
  • No forced features without clear opt-in
  • Transparent communication about updates and roadmaps
  • Centralized, meaningful privacy controls
  • Feedback programs that visibly influence decisions

None of this is radical. It is basic respect for the people who rely on Windows every day.

Windows itself is not in crisis. But the relationship between Microsoft and its users is strained, and strained relationships do not improve through surprise updates or silent policy shifts.

They improve through clarity, consistency, and trust — rebuilt one decision at a time.

Where do you think Windows is heading?

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☞ El artículo completo original de Arthur K lo puedes ver aquí

El talón de Aquiles silencioso de la criptografía cuántica: cuando un milímetro cuenta

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La distribución cuántica de claves (o QKD) suele presentarse como una forma elegante de blindar comunicaciones: en lugar de confiar solo en “candados matemáticos”, se apoya en el comportamiento de los fotones y en una idea muy intuitiva: si alguien intenta mirar el mensaje por el camino, deja huella. Al tocar un estado cuántico, lo alteras. Es como intentar leer una carta sellada sin que se note: el sello termina marcado.

Esa propiedad convierte a QKD en un enfoque atractivo para infraestructuras críticas, banca, gobiernos o centros de datos. El matiz es que esa seguridad “de libro” vive en un laboratorio ideal. En el mundo real, QKD necesita una cosa tan poco glamourosa como decisiva: un enlace físico impecable entre emisor y receptor. Y ahí aparece un enemigo discreto, casi doméstico, pero capaz de erosionar el sistema por dentro: el error de apuntamiento.

Qué es el error de apuntamiento y por qué importa tanto

Imagina que intentas apuntar con un puntero láser a un sensor pequeño al otro lado de una habitación. Si tu mano tiembla un poco, el punto se desplaza. En comunicaciones ópticas inalámbricas, esa “mano” tiembla por vibraciones mecánicas, turbulencia atmosférica, microdesalineaciones del montaje o limitaciones de los mecanismos de seguimiento. En QKD, ese desplazamiento no es un simple inconveniente: puede cambiar cuántos fotones llegan, cuántos se detectan bien y cuántos acaban convertidos en ruido.

Cuando el haz no cae donde debe, baja la eficiencia de detección y sube la tasa de errores. En QKD, ese incremento se mide con una métrica clave: la QBER (quantum bit error rate), el porcentaje de bits que llegan “torcidos”. Un poco de QBER es normal; demasiado, y el sistema deja de poder destilar una clave realmente secreta. Dicho en una metáfora cotidiana: si en una receta confundes una pizca de sal con una pizca de azúcar, aún se salva; si lo haces con media taza, el plato ya no tiene arreglo.

Un marco analítico que pone números a un problema subestimado

Un trabajo reciente, publicado en IEEE Journal of Quantum Electronics, propone un marco analítico para cuantificar cómo el error de apuntamiento afecta a QKD en enlaces de comunicaciones ópticas inalámbricas. El estudio se centra en el protocolo BB84, uno de los más usados y estudiados, y aporta expresiones analíticas para probabilidades de error y de “sift” (el filtrado de bits que realizan emisor y receptor para quedarse con los compatibles). Los autores, Yalçın Ata y Kamran Kiasaleh, plantean que el problema había recibido menos atención de la que merece en escenarios ópticos reales, justo donde la alineación es más delicada.

La idea potente del enfoque es combinar modelos estadísticos de desalineación del haz con teoría de detección de fotones, para aterrizar el impacto en dos resultados que importan en producción: la QBER y la tasa de clave secreta (o SKR), que indica a qué ritmo se pueden generar claves compartidas seguras.

Por qué Rayleigh y Hoyt importan más de lo que parece

Hasta aquí, uno podría pensar: “vale, el haz se mueve, suben los errores”. La novedad está en cómo se modela ese movimiento. El estudio utiliza distribuciones Rayleigh y Hoyt para describir el error de apuntamiento de forma más realista, incluyendo casos en los que las desviaciones horizontales y verticales no se comportan igual. En otras palabras, no asume que el temblor del “puntero láser” sea idéntico en todas direcciones.

Esta elección no es un capricho matemático: muchos sistemas reales tienen asimetrías. Un montaje puede ser más estable en un eje que en otro; el viento puede empujar más en una dirección; el mecanismo de seguimiento puede corregir mejor vertical que horizontal. Modelar ese detalle permite predecir mejor cuándo el sistema aguanta y cuándo empieza a fallar de manera silenciosa.

Lo que ocurre con la QBER y la SKR cuando el haz “se va” un poco

Con el marco analítico en mano, el estudio deriva cómo cambian la probabilidad de error y la de sift bajo distintos patrones de desalineación. A partir de ahí calcula la QBER y, usando esa QBER, la SKR. El hallazgo central es tan intuitivo como incómodo: pequeñas desalineaciones sostenidas degradan el rendimiento de manera significativa, elevando la QBER y reduciendo la SKR.

En la práctica, esto se parece a intentar mantener una videollamada con una red Wi-Fi que no se corta del todo, pero que pierde paquetes cada pocos segundos: la llamada sigue “conectada”, aunque cada vez entiendes menos y terminas repitiendo frases. En QKD, repetir o corregir tiene límites: hay un punto a partir del cual ya no puedes garantizar que la clave final sea secreta.

El trabajo también analiza el efecto del tamaño del haz (su “anchura”, lo que en óptica se relaciona con el beam waist). Un haz más ancho puede implicar más sensibilidad a ciertos errores de apuntamiento, y el resultado global es un deterioro medible del rendimiento.

Apertura del receptor: ayuda, pero no es magia

Una respuesta instintiva ante un haz que no siempre cae donde toca es agrandar el “cesto”: aumentar la apertura del receptor para capturar más luz. El estudio confirma que esto puede mejorar el rendimiento, aunque con un matiz importante: la mejora no crece indefinidamente. Llega un punto de rendimientos decrecientes, donde abrir más el receptor aporta poco respecto al coste, la complejidad o el ruido que pueda introducirse.

Aquí la analogía es simple: si se te cae arroz al suelo, usar un recogedor más grande ayuda; si ya estás recogiendo casi todo, un recogedor gigante no compensa y puede estorbar. En ingeniería, ese “no compensa” es crucial porque la seguridad no vive aislada: vive dentro de presupuestos, consumo, tamaño, peso y mantenimiento.

La sorpresa: la asimetría puede jugar a favor

Uno de los resultados más llamativos es que la desalineación asimétrica —cuando los errores horizontal y vertical difieren— puede ser favorable en ciertos escenarios, mejorando el rendimiento frente a un error simétrico equivalente. Suena contraintuitivo, porque solemos asociar “asimetría” con “imperfección”. Aquí, esa imperfección puede dar un perfil estadístico que penaliza menos la detección efectiva o que permite estrategias de diseño más eficientes en el receptor.

Traducido a un ejemplo cotidiano: si una puerta roza un poco solo por un lado, quizá puedas ajustar una bisagra y convivir con ello; si roza por todos los lados a la vez, el arreglo se complica. Para QKD en enlaces ópticos, reconocer esa asimetría abre una vía pragmática: no siempre se trata de eliminar el error, sino de entender su forma y diseñar alrededor de ella.

Fotones, seguridad y el requisito de una SKR no nula

Para que QKD sea útil, la tasa de clave secreta debe ser mayor que cero: si el sistema no puede extraer ni un goteo de bits realmente secretos, no hay clave que intercambiar. El estudio señala que, para lograr una SKR no nula bajo ciertas condiciones de apuntamiento, puede ser necesario aumentar el número medio de fotones por pulso. Esto, en el lenguaje de seguridad cuántica, es un equilibrio delicado: más fotones pueden mejorar la detección, aunque también hay que cuidar los supuestos de seguridad del protocolo y las contramedidas típicas de implementaciones reales.

Lo relevante para el lector no es memorizar el parámetro, sino la lección: la seguridad cuántica no es solo teoría; es también presupuesto de fotones, sensibilidad del detector, estabilidad mecánica y estadística del entorno.

Qué cambia para quienes diseñan y despliegan QKD

El valor de este tipo de trabajo no está en asustar con “una debilidad”, sino en poner foco donde a veces se mira menos: el hardware y la alineación. QKD promete detectar al intruso, sí, pero también puede verse degradado por algo tan prosaico como una vibración o una mala calibración. Eso no “rompe” la física cuántica; recuerda que la ingeniería manda.

Para proveedores y equipos de ciberseguridad, el mensaje práctico es claro: al evaluar QKD en enlaces ópticos, conviene preguntar por el presupuesto de apuntamiento, los modelos que usan para estimarlo, la tolerancia real de QBER y las condiciones bajo las que la SKR se mantiene viable. SciTechDaily recogía esta idea al subrayar que desalineaciones diminutas pueden socavar el rendimiento sin hacer ruido.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

25 de enero de 2026

El gran problema de las baterías de ion litio es su degradación con el paso del tiempo. Un ajuste químico puede cambiarlo

El gran problema de las baterías de ion litio es su degradación con el paso del tiempo. Un ajuste químico puede cambiarlo

Da igual que sea un móvil, un portátil, la Nintendo Switch o una Dyson: conforme lo vayas usando, la autonomía de la batería se va a ir reduciendo. Sí, las baterías de ion litio han cambiado el mundo y desde hace años son el estándar absoluto en electrónica de consumo, pero la degradación con el paso del tiempo es su mal endémico. Mientras buscamos alternativas a esta tecnología, un equipo de investigación ha encontrado una solución prometedora en una aparentemente simple ajuste químico.

El avance. La idea principal de esta investigación no es cambiar los materiales principales de la batería, sino simplemente añadir una pequeña cantidad de un aditivo: el difluorofosfato de litio. Su existencia no es nueva, pero esta investigación liderada por el profesor Chunsheng Wang de la Universidad de Maryland revela lo eficaz que es para estabilizar las baterías.

Por qué es importante. Porque las baterías de ion litio están presentes en todas partes y esta modificación permitiría prolongar su vida útil utilizando una química estándar y de bajo coste. El resultado de su experimento es que con este aditivo se puede optimizar las baterías para maximizar potencia y energía, o bien para lograr una mayor vida útil y estabilidad.

A efectos prácticos, el estudio evidencia cómo con este ajuste mantuvieron una capacidad significativamente mayor después de cientos de ciclos de carga y descarga. Como explica Wang, "Es una modificación relativamente sencilla de las baterías actuales". O lo que es lo mismo, después de haber ejecutado pruebas de seguridad y ciclos prolongados, "podría llegar de forma realista a los consumidores".

Breves apuntes del mecanismo de una pila. Las baterías de iones litio están conformadas por un ánodo negativo y un cátodo positivo y tienen un separador poroso entre ambas. El conjunto está sumergido en un electrolito cuya misión es permitir que los iones de litio se muevan entre electrodos durante la carga y descarga. 

Con la descarga, el ánodo libera electrones al circuito eléctrico (da electricidad al dispositivo) e iones al electrolito, reencontrándose en el cátodo. Con la carga, una fuente externa (el cargador) invierte el proceso "bombeando" los iones de vuelta al ánodo para almacenar la energía en la estructura química. La degradación de su capacidad con el uso se produce por la pérdida irreversible del litio en reacciones químicas secundarias y por la fatiga mecánica de los electrodos.

Lithium Ion Battery Esquema básico del funcionamiento de una batería de ion litio. Walter Davison. Vía: Wikimedia

En detalle. Si profundizamos un poco más en la explicación anterior, aparece la interfase de electrólito sólido (SEI), una capa delgada que se forma en el ánodo durante las primeras cargas. En las baterías estándar, esta capa es frágil y se rompe con el uso, consumiendo litio y reduciendo la vida útil de la batería. 

Mediante una reacción sencilla inspirada en la química orgánica, este aditivo hace que el electrolito sea más propenso a aceptar electrones, haciendo que la degradación esté más controlada. En pocas palabras, ayuda a formar una SEI más robusta, elástica y uniforme, actuando así como una suerte de escudo que evita que el electrolito reaccione de forma parásita con los electrodos. Además, es una química flexible que puede ajustarse para que sea más o menos protectora y la presencia del aditivo minimiza la presencia de grietas en el cátodo.

En Xataka | Han encontrado la forma de convertir edificios altos en baterías. Y eso convierte a Benidorm en nuestra mejor baza

En Xataka | China vendió baterías baratas durante años. El problema es que entre tanto nadie construyó una alternativa

Portada | John Cameron


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La noticia El gran problema de las baterías de ion litio es su degradación con el paso del tiempo. Un ajuste químico puede cambiarlo fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



☞ El artículo completo original de Eva R. de Luis lo puedes ver aquí

Cómo mejorar las respuestas de Gemini: 14 pasos para garantizar mayor calidad y mejores fuentes

Cómo mejorar las respuestas de Gemini: 14 pasos para garantizar mayor calidad y mejores fuentes

Vamos a darte 14 consejos para mejorar las respuestas de Gemini, de forma que la inteligencia artificial de Google sea más precisa. Son consejos relacionados con mejorar los prompts de Gemini, e incluso la manera en la que interactúas con esta IA.

Porque no es lo mismo simplemente hacerle una pregunta genérica que darle el contexto adecuado o una estructura mejor a tus preguntas. Por eso, te diremos estas cosas que conviene tener en cuenta para afinar al máximo y que la respuesta se acerque más y mejor a lo que tienes en mente, ya sea un texto o una imagen.

No le hables como  si fuera Google

Como escribir

Los chats de inteligencia artificial están entrenados para entender el lenguaje natural. Esto quiere decir que no es necesario que escribas solo usando palabras clave como haces con Google u otros buscadores, sino que tienes que escribirle de una manera más orgánica y natural.

Vamos, que cuando le hagas una petición a Gemini tienes que hablarle como harías como una persona, explicando bien lo que quieres. Sí, si le escribes "móviles mejor cámara 2026" va a entender a lo que te refieres, pero puede haber un sitio para errores y malas interpretaciones que no habría si le escribes lo que quieres con naturalidad.

Especifica bien lo que quieres decir

Ten precision

El primer consejo para mejorar las respuestas de Gemini es especificar todo lo que puedas los detalles de la respuesta que quieras conseguir. Tu pregunta debe ser clara y precisa, y tener en cuenta el contexto y el propósito de lo que quieres conseguir.

Por ponerte un ejemplo, una cosa es pedirle que te escriba un correo electrónico para pedir una cosa. Sin embargo, si especificas detalles como que sea en inglés o el tono que quieres utilizar, como que sea profesional, el resultado que te da será más preciso.

Detalles, detalles, detalles

Detalles

Lo siento, voy a insistir con el punto anterior. Pero es que es vital no ahorrar detalles a la hora de hacer peticiones. No te dejes nada, porque cada uno de los detalles que aportes van a ayudar a que la IA tenga algo más de contexto a la hora de componer su respuesta.

Al crear imágenes, cada detalle que aportes hará los resultados más personales, y con los textos pasa lo mismo: todos los detalles que puedas dar enriquecerán la respuesta. Puedes decir a quién va dirigido el texto, la finalidad, o lo larga que quieres la respuesta. También dile formatos como resumido o por puntos, qué parte de un suceso o tema quieres que te explique, qué evento, todo lo que se te ocurra.

Ve componiendo prompt a prompt

Componiendo

Es evidente que a la primera no se te van a ocurrir todos los detalles que quieres. Por eso, cuando una respuesta no es la que esperas, puedes volver a preguntar usando el mismo prompt pero añadiéndole cosas. Y así, poco a poco irás componiendo una petición bastante más concreta.

Imagínate que le pides que te explique un suceso, pero la respuesta es demasiado vaga. Entonces, puedes pedirle que te lo diga desde un punto de vista concreto, luego puedes añadirle el tono, y así poco a poco ir mejorándolo. Además, tampoco hace falta que escribas todo el prompt. Si le dices algo como "házmelo más formal", sabrá que se te refieres a la respuesta que te acaba de dar.

Pide que use la estructura que necesites

Estructura

Cuando le pidas a Gemini que componga un texto, es posible que tengas una finalidad o una estructura en mente, y que el resultado que te de la IA sea totalmente diferente. Por eso es importante que menciones esa finalidad o estructura en el prompt.

Por ejemplo, si quieres pedirle a Gemini una comparativa no es lo mismo que te haga un pequeño texto o que te haga una lista de puntos a favor o en contra. Por eso importa especificarlo. También puedes pedir que sea un documento académico, que tenga un formato lo determinado, que use viñetas, lo que necesites.

Adapta las explicaciones a ti

Diez años

Si le pides a Gemini que te explique una cosa de la que no tienes ni idea, es posible que si la respuesta es algo técnica tampoco la entiendas demasiado, o que te parezca un poco complicada. En estos casos, vas a poder adaptarla haciendo que te lo explique de forma más sencilla.

Un clásico a la hora de pedir definiciones más mascada es añadir algo como"explícamelo como a un niño de 10 años". También puedes adaptarlo a otras edades, o incluso a cursos escolares concretos. Cuando lo hagas, Gemini cambiará la terminología y los ejemplos para hacerlos mucho más sencillos, básicos y entendibles.

Especifica las fuentes que quieras usar

Fuentes

A la hora de responderte, Gemini combina una base de conocimientos con la que ha sido entrenada e información que saca de Internet. Y al componer una respuesta utilizará estas fuentes para generarla. Sin embargo, también puedes especificar de dónde quieres que saque la información en el caso de que quieras que use una fuente de conocimiento concreta.

Por ejemplo, no es lo mismo preguntarle "qué es el cambio climático" que preguntarle "Explícame lo que es el cambio climático basándote en investigaciones académicas y estudios revisados por pares". Con esto le estás pidiendo que no saque la información de cualquier parte, sino solo de un tipo concreto de fuente más fiable, y a la hora de darte la explicación incluirá citas mencionando de dónde la ha sacado.

Menciona instituciones o medios concretos

Fuentes concretas

Además de tipos de fuentes genéricas, también puedes pedir que use fuentes concretas. Esto pueden ser instituciones u organismos, así como páginas web o medios de comunicación específicos. Puedes incluso pedir autores o estudios concretos.

Porque no es lo mismo pedirle que te diga el tiempo que va a hacer mañana que pedirle que te diga esto "según AEMET". Tampoco es lo mismo pedir información médica de forma genérica que pedirle que te lo diga "según la OMS" o "según publicaciones de Harvard".

Pide que cite las fuentes

Pide fuentes

Como te hemos dicho, Gemini puede sacar la información de múltiples fuentes, y a veces puede ser un poco confuso saber de dónde viene qué. Por eso, puedes pedirle que te diga las fuentes que ha utilizado para que te especifique de dónde ha venido la información.

Pide que te de enlaces

Enlaces

Pero más allá de saber las fuentes utilizadas, quizá quieras hacer comprobaciones manuales del contenido de estas. Así podrás revisar que no saque la información de sitios obsoletos, o simplemente profundizar en la información por tu cuenta.Para eso, puedes pedirle los enlaces de las fuentes que ha usado en las respuestas. 

Pide datos actualizados

Actualizado

Aunque Gemini buscará información de Internet, no siempre mostrará por defecto la información más actualizada. A veces le será más fácil simplemente mirar en su base de conocimiento. 

Por eso, cuando estés buscando información actual conviene que le pidas datos actualizados, o que le des una referencia general. Por ejemplo, no es lo mismo pedirle que te diga los mejores discos del rock a pedirle que te diga los mejores discos del rock "de 2026" o "de los últimos 5 años".

Pide que verifique la información

Verifica

"¿Estas seguro de esto? Por favor, verifica que lo que dices es correcto". Con este prompt le vas a pedir a Gemini que vuelva a revisar las respuestas que te haya dado, y así hacer un doble check con el que se corrija a si mismo en el caso de detectar un fallo.

Porque a veces Gemini va a cometer errores sin ni siquiera saberlo, y pidiéndole que lo revise todo de nuevo muchos de ellos serán corregidos. Eso sí, no siempre se corrigen todos.

Fórmula "Persona + Tarea + Contexto + Formato"

Formula

Si con todos los consejos que te hemos dado no terminas de aclarar cómo componer tu prompt, puedes recurrir a la fórmula "Persona + Tarea + Contexto + Formato". Es una buena manera de asegurarte de que lo que le pides lo haces con un prompt completo.

En persona, puedes decir que actúe como alguien concreto, como un experto en marketing. Con tarea, pides lo que quieras que haga, y luego le das el contexto que quieras. Por ejemplo, la tarea puede ser escribir un correo de seguimiento para un cliente, y el contexto que el cliente asistió a nuestro webinar sobre SEO pero no ha comprado el curso. Y al final, añade un formato como "tono profesional", un máximo de palabras, o lo que quieras.

Si Gemini se bloquea, abre chat nuevo

Hay veces en las que parece que Gemini se bloquea dándote respuestas demasiado similares, sobre todo a la hora de pedir imágenes, deja de haber variedad. En estos casos, lo mejor es siempre cerrar el chat y abrir uno nuevo volviéndole a pedir lo que querías.

Extra: No te olvides de verificar la información

Tanto Gemini como el resto de chatbots de inteligencia artificial cometen errores y muestran información incorrecta. Simplemente sufren lo que se llaman "alucinaciones", y pueden servirte información falsa con la misma convicción con la que lo harían con la real, sin poder distinguirla.

Por eso da igual que le pidas que verifique la información, siempre es importante verificar por tu cuenta las respuestas, sobre todo buscando otras fuentes en la que se pueda contrastar. Sí, es algo tedioso, pero hoy en día la IA todavía no está en un nivel en la que podamos creer todo lo que nos dice.

En Xataka Basics | Alternativas a ChatGPT y Gemini sin límites: las mejores alternativas gratis con más funciones y menos restricciones

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La noticia Cómo mejorar las respuestas de Gemini: 14 pasos para garantizar mayor calidad y mejores fuentes fue publicada originalmente en Xataka por Yúbal Fernández .



☞ El artículo completo original de Yúbal Fernández lo puedes ver aquí

Esta herramienta bloquea todas las funciones de IA y otros elementos que no quieres de tu navegador: y lo hace sin instalaciones

Esta herramienta bloquea todas las funciones de IA y otros elementos que no quieres de tu navegador: y lo hace sin instalaciones

Instalar un navegador es sencillísimo, y las empresas se han hecho cargo para que así siga siendo. Lo realmente complicado es utilizarlo sin todos los extras que no queremos y que nos estorban a la hora de navegar por internet, que es precisamente su propósito original.

Con esa aparentemente loca idea de usar un navegador solamente para navegar, un desarrollador ha lanzado "Just the Browser", una herramienta que permite desactivar funciones de inteligencia artificial, contenido patrocinado, telemetría y otras características que muchos odiamos de los principales navegadores. Te cuento cómo funciona, porque igual te interesa.

Navegadores cada vez más saturados de funciones

El creador de esta iniciativa es Corbin Davenport, desarrollador de software y escritor tecnológico. Davenport parte de una premisa sencilla: los navegadores modernos se han alejado de su función básica para convertirse en plataformas repletas de funciones que muchos usuarios consideran distracciones.

Y si no quieres IA en tu navegador, cada vez lo tienes más difícil, ya que tanto Chrome, como Edge o incluso Firefox apuntan hacia un futuro cargado de IA generativa, te guste o no. Por suerte tenemos medidas para solventar esto, y “Just the Browser” es una de ellas.

La clave de Just the Browser: las políticas de grupo empresariales

Policies

Lo ingenioso de Just the Browser es su enfoque. Y es que en lugar de crear un fork de otro navegador popular (como hacen proyectos como LibreWolf, Waterfox o Pale Moon), utiliza las configuraciones de políticas de grupo que Google, Mozilla y Microsoft proporcionan para empresas y organizaciones.

Estas políticas empresariales permiten a los departamentos de informática bloquear ciertas funciones en ordenadores de trabajo o educativos. Davenport ha aprovechado esta funcionalidad para ponerla al servicio de usuarios individuales que desean un navegador más limpio.

El proceso no modifica archivos ejecutables ni requiere extensiones adicionales. Simplemente aplica configuraciones que los propios navegadores están diseñados para respetar de forma permanente, algo que no siempre ocurre con los ajustes que las empresas proporcionan a los usuarios domésticos.

Qué elimina exactamente

Just the Browser desactiva varios elementos de tu navegador:

  • La mayoría de funciones de IA generativa, tanto en la nube como locales, con la excepción de la traducción de páginas en Firefox.
  • Integraciones de compras: seguimiento de precios, códigos de cupones, ofertas de préstamos.
  • Contenido patrocinado o de terceros: artículos sugeridos en páginas de nueva pestaña, sugerencias de sitios promocionados.
  • Recordatorios para establecer el navegador como predeterminado.
  • Experiencias al ejecutar por primera vez el navegador e importación automática de datos.
  • Telemetría y recopilación de datos (manteniendo los informes de fallos cuando el navegador lo permite como opción separada).
  • Funciones de inicio automático con el sistema operativo.

Según Davenport, estas configuraciones son limitadas en alcance porque cada usuario tiene su propia definición de lo que considera bloatware. El proyecto no aspira a un minimalismo extremo ni instala extensiones de privacidad adicionales.

Instalación sencilla mediante scripts

Script

La herramienta está disponible para Windows, macOS y Linux. Su sitio web oficial ofrece scripts de instalación automatizados que funcionan ejecutando un único comando en la terminal del sistema. Los usuarios también pueden descargar los archivos de configuración directamente desde su página de GitHub para aplicarlos manualmente.

Las políticas activas pueden verificarse en cualquier momento accediendo a ‘about:policies’ en Firefox o ‘chrome://policy’ en navegadores basados en Chromium. Posiblemente te aparezca un mensaje de que "Tu navegador está siendo administrado por tu organización", una advertencia común de los navegadores cuando se aplican políticas de grupo, pero nada que levante sospechas.

El proyecto es completamente de código abierto y Davenport espera que la comunidad ayude a mantener actualizadas las configuraciones a medida que los navegadores evolucionen.

Limitaciones

Por el momento, la herramienta solo funciona en ordenadores de escritorio. No hay soporte para dispositivos móviles, aunque ya hay usuarios que han publicado peticiones en la página de GitHub para añadir compatibilidad en sistemas Android e iOS.

Hay que tener en cuenta que la efectividad de Just the Browser depende de que los navegadores continúen respetando estas políticas de grupo. Si Google, Mozilla o Microsoft deciden eliminar o modificar estos controles empresariales, las configuraciones podrían dejar de funcionar. No obstante, dado que estas políticas están diseñadas para clientes corporativos, es improbable que las eliminen sin previo aviso.

Imagen de portada | Denny Müller

En Xataka | ChatGPT Atlas: qué es, cómo funciona y cómo usar este navegador de internet con inteligencia artificial

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La noticia Esta herramienta bloquea todas las funciones de IA y otros elementos que no quieres de tu navegador: y lo hace sin instalaciones fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .



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