
Hay una iniciativa para construir un gigantesco centro de datos en Utah (EEUU). El llamado Stratos Project prevé ocupar una superficie equivalente a la ciudad de Washington D.C. y se estima que consumirá 9 GW de potencia. Algunos expertos advierten de que el impacto térmico será devastador, y afirman que "es el equivalente a verter la energía de 23 bombas atómicas al día en forma de calor".
Un proyecto dantesco. La aprobación del Project Stratos se produjo a principios de mayo por parte de los comisionados de Box Elder County, la comunidad al noroeste de Utah en cuyos terrenos se situará. El megacomplejo prevé ocupar 16.100 hectáreas de superficie, y si se completa se convertirá en el centro de datos más grande del planeta. Ese récord es inquietante y alarmante.
9 GW de capacidad de cómputo. Este centro de datos consumirá 9 gigavatios de potencia, una cifra que duplica el consumo eléctrico actual de todo el estado de Utah. La cifra, como todas las que rodean al proyecto, es absolutamente exagerada, y son muchos los que han criticado el proyecto.
Pero también GW de calor. La mayor preocupación para los expertos no es solo el consumo energético, sino cómo esto afectará a las temperaturas de la región en la que se pretende construir este centro de datos. Robert Davies, profesor de física de la Universidad Estatal de Arizona, ha realizado los primeros cálculos sobre ese impacto y sus conclusiones son preocupantes. Debido a que las plantas de gas natural que generarán la electricidad para el centro tienen una eficiencia del 57%, el complejo producirá unos 7 u 8 GW de calor residual. Una vez que esa electricidad llegue a los servidores, eso se convertirá en calor, y se estima que Project Stratos emitirá unos 16 GW de enegía térmica diaria en el valle de Hansel en el que teóricamente se situará.
23 bombas atómicas. Davies señala que esa liberación de calor en una cuenca cerrada como la de este valle equivale a "depositar la energía de 23 bombas atómicas a diario en el entorno local". Es obvio que el proyecto no genera explosiones ni radiación nucleares, pero sí provocará un cambio climático notable. Los modelos estiman que las temperaturas diurnas aumentarán 2,7 ºC de media, pero las nocturnas sufrirán picos de hasta 15,5 ºC adicionales. El clima semiárido de la región, una de las más secas de EEUU, se transformará en una zona con dinámicas térmicas similares a las del desierto del Sáhara.
Amenza para Great Salt Lake. El lugar elegido para situar este centro de datos de IA no es casual: el valle Hansel es la zona por la que pasa el llamado Ruby Pipeline, un gasoducto que transporta gas natural desde Wyoming hasta la costa oeste de EEUU. El problema es que también está muy cerca del extremo norte del Great Salt Lake, una masa de agua que ya peligra desde hace tiempo. De hecho, sus niveles de agua están casi en mínimos históricos tras un invierno inusualmente seco.
Éramos pocos. Los contratos de suministro indican un riesgo aún mayor para esa masa de agua. Los promotores planean adquirir derechos de agua locales equivalentes a unos 16 millones de metros cúbicos. Es un volumen suficiente para cubrir las necesidades básicas de más de 20.000 hogares en Utah.
El odio a los centros de datos es real. Este es el último y más notable caso de proyectos de construcción de megacentros de datos que activan el rechazo frontal de las comunidades locales en EEUU. Mientras las empresas de IA y los hiperescaladores no paran de anunciar nuevos proyectos de construcción de centros de datos, los residentes de estas zonas organizan resistencias locales.
Imagen | O'Leary Digital
En Xataka | Ya sabemos cómo impactarán los centros de datos al empleo en Aragón: abiertos 24/7 con 180 trabajadores
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La noticia EEUU quiere levantar uno de los mayores centros de datos del planeta: algunos expertos temen consecuencias difíciles de medir fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .
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