16 de julio de 2026

China, te necesitamos: solo los fabricantes chinos de memorias pueden devolver la cordura al mercado del hardware

China, te necesitamos: solo los fabricantes chinos de memorias pueden devolver la cordura al mercado del hardware

El precio de la memoria se ha transformado en una broma de mal gusto. Los módulos DDR4 y DDR5 escasean, los fabricantes de PC empaquetan equipos sin memoria suficiente y hasta Apple ha subido un 20% el precio de sus MacBooks y iPads culpando directamente a este componente. La inteligencia artificial (IA) tiene la culpa, y no hay visos de que la situación mejore pronto.

Samsung, SK hynix y Micron, que controlan alrededor del 90% de la producción mundial de DRAM, han reorientado buena parte de sus líneas de fabricación hacia la memoria de alto ancho de banda (HBM), que es la que alimenta los aceleradores para IA de Nvidia y otras compañías. El resultado es que el mercado de consumo, el que abastece nuestros ordenadores, móviles y consolas, ha quedado prácticamente abandonado a su suerte.

Y en ese vacío solo hay dos nombres capaces de aportar algo de oxígeno: CXMT (ChangXin Memory Technologies) e YMTC (Yangtze Memory Technologies Co.). Estos dos fabricantes chinos llevan años siendo actores secundarios y, de repente, se han erigido como la única variable capaz de estabilizar unos precios disparados.

Dos fabricantes, una misma oportunidad

CXMT ha protagonizado un ascenso que parecía impensable hace apenas dos años. Esta compañía ha incrementado su beneficio neto más de un 1.688% en un solo trimestre, ha firmado un contrato con Tencent valorado en unos 20.000 millones de yuanes (unos 2.750 millones de dólares) para suministrar DRAM para servidores, y ya ostenta una cuota global del 7,67% según Omdia, lo que la convierte en el cuarto mayor fabricante del planeta y el primero de China.

Mientras CXMT libra su batalla en el mercado de la DRAM, YMTC hace lo propio en el terreno de los chips NAND Flash. Esta última compañía ha pasado de una cuota del 8% a un 13% en apenas un año, y prepara en Wuhan una nueva planta cuya producción en masa arrancará durante la segunda mitad de 2026, lo que la situará como el tercer mayor fabricante mundial de NAND solo por detrás de Samsung y Kioxia. Además, YMTC ha decidido dedicar el 50% de la capacidad de su tercera planta en la ciudad, distinta de la anterior, a la fabricación de DRAM, marcando una inédita incursión en el terreno de su compatriota CXMT.

Los precios de CXMT ya empiezan a parecerse peligrosamente a los de Samsung, SK hynix o Micron

No obstante, nos conviene moderar el entusiasmo. Como pudimos comprobar en Computex, los precios de CXMT ya empiezan a parecerse peligrosamente a los de Samsung, SK hynix o Micron, y buena parte de su producción sigue destinada al mercado interno chino. Es importante que moderemos también nuestras expectativas: la avalancha de capacidad de estos dos fabricantes no llegará al mercado global hasta 2027, según las propias estimaciones de la industria.

Y es que hay otro frente que no depende de las fábricas. CXMT figura en la lista 1260H del Pentágono por sus presuntos vínculos con el Ejército Popular de Liberación, algo que ha obligado a Apple a presionar a la Administración Trump para poder comprarle chips sin represalias. Como cabe esperar, cualquier movimiento en Washington puede frenar en seco esta vía de escape justo cuando más la necesitamos.

China no va a resolver esta crisis de la noche a la mañana, pero es, hoy por hoy, la única pieza del tablero que se mueve en la dirección correcta. Que llegue a tiempo, o no, dependerá tanto de sus fábricas como de la geopolítica que las rodea.

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En 2019 descubrimos unos hongos que metabolizan el oro. Ya hay quien quiere convertirlos en la clave de la minería espacial

En 2019 descubrimos unos hongos que metabolizan el oro. Ya hay quien quiere convertirlos en la clave de la minería espacial

La historia empieza hace más de cinco años en Boddington, al sur de la ciudad australiana de Perth. Allí, entre animales asesinos y minas de oro, un equipo de investigadores del CSIRO australiano descubrió algo verdaderamente raro: que ciertas cepas del hongo Fusarium oxysporum no solo podían extraer oro de sus alrededores e integrarlo en su estructura, sino que al hacerlo conseguían propagarse más rápido que el resto.

Parecía un curiosidad sin más, pero en los últimos años la situación ha empezado a cambiar.

Pero, un momento, ¿por qué es algo tan "raro"? Buena pregunta. Al fin y al cabo, sabemos de buena tinta que los hongos "desempeñan un papel esencial en la degradación y el reciclaje de todo tipo de material orgánico (como hojas o cortezas), pero también en el ciclo de ciertos metales como el aluminio, el hierro, el manganeso y el calcio". ¿Por qué iba a ser distinto con el oro?

Porque, como explicaba Tsing Bohu, investigador a cargo del proyecto, "el oro es tan inactivo (químicamente hablando) que este tipo de interacciones es inusual y sorprendente, tenía que verlo para creerlo". Y lo vio.

De hecho, lo publicó en Nature Communications. Era la primera evidencia sólida de que los hongos podían tener un papel relevante en el ciclo del oro en la corteza terrestre.

El "champiñón" de los huevos de oro. Rápidamente la industria minera puso los ojos sobre la investigación. Sobre todo allí mismo, en Australia. La isla continente es el tercer mayor productor de oro del mundo, pero el consenso entre los analistas era que sin nuevos yacimientos la producción iba a caer (y mucho) en poco tiempo. La consecuencia directa es que esto ha hecho rentables yacimientos marginales.

En un principio, la industria pensó que la investigación del CSIRO podía servir para localizar esos nuevos depósitos. Como explicábamos hace años, en Australia es relativamente común hacer prospecciones en bosques de la familia de los aucaliptos o cerca de zonas termiteras porque tienen una estrecha relación con el metal precioso. ¿Por qué no analizar la tierra en busca de esas cepas de Fusarium oxysporum?

Pero hay una posibilidad más. Como le explicaba Eduardo Bazo a Eugenio Fernández en una entrevista muy interesante, en los últimos años han aparecido empresas que trabajan en lo que podríamos llamar "minería metabólica". Es decir, en usar organismos para extraer el oro.

"¿Y para qué quieren eso?", os podríais preguntar. "¿No es más fácil identificar dónde está el oro y extraerlo con métodos industriales?". Sí, aquí en la Tierra, sí. Pero estas empresas tienen la mirada puesta un poquito más allá: en la minería espacial.

Durante años hemos hablado de la existencia de enormes depósitos de minerales en el Sistema Solar y, durante casi los mismos, hemos fantaseado con poder explotarlas. El problema es que, más allá de las limitaciones tecnológicas actuales, a la peligrosidad de la minería normal, se le suma el hecho de que hablamos de procesar metal en el espacio.

¿Pero y si usamos 'minería metabólica'? La idea de enviar cepas modificadas de estos hongos (o de otro tipo de microorganismos) que procesaran el mineral por nosotros, todo se volvería más sencillo. No sé si más viable, pero sí más sencillo.

Es mucho menos raro de lo que parece (este tipo de enfoques lo usamos para innumerables productos que usamos habitualmente), sin embargo llevarlo al mundo de la minería parece un poco más complejo por pura eficiencia. No  obstante, eso es 'ahora'. Porque ya hay experimentos en este sentido generando platinio en condiciones de microgravedad y el cobre 'metabólico' está moviendo muchísimo dinero.

Es más, mientras escribo (y mientras la era de los materiales baratos se acaba) varios grupos de investigación están cultivando todo tipo de microorganismos con la idea de poder cultivar oro más pronto que tarde. Lo están consiguiendo.

Imagen | Dominik Vanyi | Jaap Straydo

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15 de julio de 2026

“Estamos luchando contra Satanás”: La guerra de EEUU por salvar a las abejas de la invasión de una criatura asesina

“Estamos luchando contra Satanás”: La guerra de EEUU por salvar a las abejas de la invasión de una criatura asesina

Los inspectores de abejas de Carolina del Sur describen la batalla que libra Estados Unidos contra un invasor diminuto, pero devastador, con citas bíblicas. Hablamos del avispón asiático de patas amarillas, un depredador que, en apenas tres años, ha pasado de llegar oculto en un carguero a obligar a desplegar miles de trampas, rastreadores electrónicos y equipos especializados para evitar que convierta una de las regiones con mayor población de abejas del país en un inmenso bufé.

La invasión silenciosa. Jackie Currie contaba al New York Times que llevaba más de una década criando abejas en Carolina del Sur cuando observó un comportamiento que jamás había visto. En lugar de abandonar la colmena para buscar polen, cientos de ellas permanecían inmóviles en la entrada, apiñadas como bañistas que se niegan a volver al agua tras ver un tiburón. 

Frente a ellas flotaban dos avispones asiáticos de patas amarillas. Las abejas sabían que salir significaba jugarse la vida, pero quedarse dentro suponía condenar lentamente a toda la colonia por falta de alimento. "Lo más triste es que mis abejas no saben cómo defenderse. Las que saben enfrentarse a estos avispones viven en Asia, no aquí", resume la apicultora.

Convierte colmenas en mataderos. El avispón asiático de patas amarillas mide menos que un clip, pero es uno de los cazadores más eficaces del mundo de los insectos. Se queda suspendido frente a la colmena como un colibrí hasta que una abeja se aventura a salir. Entonces la captura en pleno vuelo y la despieza con una precisión inquietante, arrancándole cabeza, patas y alas para quedarse únicamente con el abdomen, la parte más nutritiva. 

A diferencia de las abejas asiáticas, que han desarrollado estrategias colectivas para rodear y asfixiar a estos depredadores elevando la temperatura, las abejas europeas introducidas en Estados Unidos carecen de esas defensas naturales. Para ellas, el avispón representa un enemigo completamente nuevo.

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El paraíso del invasor. Originario del sudeste asiático, este avispón apareció por primera vez en Estados Unidos en 2023, probablemente tras llegar oculto en un barco de mercancías que atracó en el puerto de Savannah. Desde allí cruzó rápidamente a Carolina del Sur y encontró un escenario perfecto para multiplicarse. 

Georgia es el tercer productor de miel del país y Carolina del Sur alberga decenas de miles de colonias de abejas, un auténtico festín para un insecto que, además, no desprecia prácticamente ningún alimento. Puede alimentarse de abejas, otros insectos, restos de ciervos, cabezas de gambas abandonadas, conchas de ostras e incluso cadáveres de caimanes. El clima cálido y la abundancia de presas han convertido la región costera conocida como Lowcountry en el equivalente a un resort para esta especie invasora.

Bald Faced Hornet Dolichovespula Maculata Nest

El mal personificado. Quien mejor resume la gravedad de la situación es Brad Cavin, inspector jefe de abejas del estado y una de las personas que lideran la respuesta contra la invasión. Hijo de un pastor, suele describir su trabajo con referencias bíblicas que reflejan hasta qué punto considera trascendental la misión. 

"Esto es el Jardín del Edén y estamos luchando contra Satanás", afirma al NYT al explicar por qué dedica buena parte del año a recorrer cientos de kilómetros buscando nidos escondidos entre árboles, edificios y jardines. La comparación puede sonar exagerada, pero basta mirar las cifras para entenderla: en 2024 su equipo localizó 16 nidos; antes de terminar junio de 2026 ya había eliminado 345. Cada uno de ellos puede albergar miles de avispones capaces de extender aún más la invasión.

Miles de litros de zumo para encontrar al enemigo. Sí, porque la guerra contra el avispón se libra con herramientas poco convencionales. Los investigadores han desplegado más de 4.300 trampas fabricadas con cubos y garrafas de plástico colgadas de los árboles. El cebo tampoco tiene nada de sofisticado: una mezcla de zumo de uva y sirope de azúcar moreno bautizada como "Georgia Juice", tan irresistible para los avispones como inocua para las abejas. 

Solo durante la primera mitad de 2026 el equipo había utilizado más de 15.000 litros de zumo y más de cuatro toneladas de azúcar. Cuando las trampas capturan numerosos ejemplares comienza la auténtica investigación: los científicos colocan nuevos cebos, triangulan las rutas de vuelo e incluso marcan algunos insectos con pintura de colores para seguirlos entre la vegetación.

Pequeños “espías” electrónicos. El siguiente paso parece sacado de una película de espionaje. Algunos avispones capturados son anestesiados sobre hielo y equipados con diminutos transmisores de radio, apenas un poco mayores que un grano de arroz y con un peso similar al de un cuarto de una pasa. 

Sujetos al cuerpo mediante hilo de Kevlar y alimentados con miel antes de ser liberados, estos insectos regresan instintivamente a su nido mientras los investigadores los siguen con receptores que emiten pitidos cada vez más intensos cuanto más cerca se encuentran del objetivo. El sistema permite localizar colonias ocultas a decenas de metros de altura entre las copas de los árboles, donde de otro modo pasarían completamente desapercibidas.

Eliminar un nido exige precisión. Una vez localizado el escondite, entran en acción equipos especializados de exterminadores. Equipados con trajes de apicultor y escaleras o plataformas elevadoras, se enfrentan a enjambres que reaccionan de forma extremadamente agresiva cuando perciben una amenaza. Para reducir el uso de pesticidas, los operarios taponan primero la entrada del nido con una pequeña esponja, convirtiéndolo en una cámara cerrada donde el tratamiento resulta mucho más eficaz. 

Después desprenden cuidadosamente la estructura, la introducen en una bolsa de plástico y la trasladan a un laboratorio, donde se congela para eliminar cualquier superviviente y posteriormente se conserva como material de estudio. Algunos de estos nidos alcanzan el tamaño de una pelota de playa y albergan miles de individuos.

Salvar abejas es mucho más que proteger la producción. Si se quiere también, la lucha contra el avispón asiático va mucho más allá de evitar pérdidas para los apicultores. Las abejas desempeñan un papel esencial en la polinización de cultivos y ecosistemas enteros, de modo que su desaparición tendría consecuencias económicas y medioambientales de enorme alcance. Por eso la batalla que hoy se libra en Carolina del Sur se sigue con atención en todo Estados Unidos. 

Lo que comenzó con una apicultora viendo a sus abejas paralizadas por el miedo ha terminado convirtiéndose en una campaña científica que combina trampas, radiobalizas, cartografía y equipos de eliminación especializados. Para Brad Cavin, sin embargo, todo sigue resumiéndose en la misma imagen: un pequeño rincón del planeta donde alguien intenta impedir que un invasor convierta el Jardín del Edén en el territorio de Satanás.

Imagen | Gilles San Martin, The High Fin Sperm Whale

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La noticia “Estamos luchando contra Satanás”: La guerra de EEUU por salvar a las abejas de la invasión de una criatura asesina fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .



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La FCC aprobó el primer espejo espacial de la historia para iluminar la Tierra de noche: los astrónomos están aterrorizados

La FCC aprobó el primer espejo espacial de la historia para iluminar la Tierra de noche: los astrónomos están aterrorizados

El 10 de julio de 2026, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) autorizó a una startup de Hawthorne, California, a lanzar un satélite con un espejo de 18 metros que reflejará luz solar hacia zonas oscuras de la Tierra por la noche. La FCC aprobó la licencia. La comunidad astronómica mundial reaccionó con alarma. El debate que empieza ahora no es sobre si el espejo funciona —probablemente sí— sino sobre quién tiene autoridad para decidir cómo es el cielo nocturno del planeta.

La empresa es Reflect Orbital, fundada por Ben Nowack. El satélite, llamado Eärendil-1, pesa 142 kilogramos y lleva un reflector de película delgada que puede desplegarse hasta medir 18 metros por 18 metros. En órbita a entre 600 y 650 kilómetros de altitud, puede dirigir un parche de luz solar hacia un área circular de aproximadamente 5 kilómetros de diámetro en la superficie terrestre. Las aplicaciones que la empresa describe: extender las horas de luz para parques solares, iluminar zonas de búsqueda y rescate, dar luz a obras de construcción en regiones remotas. El precio de referencia, si el satélite funciona como se espera: unos 5.000 dólares por hora por contrato anual de mínimo 1.000 horas.

Los planes más allá del primer satélite: de 2 a 50.000

Eärendil-1 es una demostración. Reflect Orbital tiene publicado en su web un calendario de expansión:

  • Finales de 2026: 2 satélites, capaces de proyectar 0,1 lux durante 5 minutos. Comparado con la luna llena.
  • 2027: 36 satélites, 2 lux durante 2,5 horas. Comparable a iluminación de calle.
  • Finales de 2028: 1.000 satélites de mayor tamaño.
  • 2030: 5.000 satélites.
  • 2035: más de 50.000 satélites, con capacidad para simular horas de luz diurna.

Ahí está el problema. La FCC autorizó un único satélite de demostración. Cada etapa siguiente requeriría autorizaciones adicionales. Pero el precedente del primer satélite es el que los astrónomos querían impedir, y no pudieron.

Por qué los astrónomos dicen que es «peor que Starlink»

El cometa de la constelación Starlink de SpaceX ya ha generado miles de informes de interferencias en observatorios de todo el mundo. El ESO (Observatorio Europeo Austral) publicó en julio de 2026 un análisis que fija en 100.000 el límite de satélites en órbita que la astronomía puede tolerar sin ver comprometida su capacidad de observación: SpaceX planea un millón. Si ese análisis ya es preocupante para satélites de comunicación que reflejan luz de forma accidental, un satélite diseñado específicamente para maximizar el reflejo de luz solar es cualitativamente diferente.

Tony Tyson, científico jefe del Observatorio Vera C. Rubin, ha descrito la propuesta de Reflect Orbital como «incluso más disparatada» que las constelaciones de Starlink. El Observatorio Vera C. Rubin, que empezó sus operaciones en 2025 y está diseñado para capturar millones de exposiciones sensibles de campo amplio del cielo, es exactamente el tipo de instalación más afectada: un objeto brillante en movimiento atravesando el campo de visión mientras se toma una exposición de larga duración es como alguien cruzándote delante de la cámara con un reflector. La información del objeto que intentabas capturar se pierde.

El modelo del ESO publicado en junio de 2026 cuantifica el impacto. Una constelación de 5.000 satélites de Reflect Orbital podría aumentar el brillo del cielo nocturno en un 20-30%. Con 50.000, el aumento sería del 200-300%: el cielo de fondo sería de tres a cuatro veces más brillante que la línea de base natural. La astrónoma Samantha Lawler fue más directa: «Me aterra que un país pueda cambiar el cielo nocturno para todo el mundo.»

Lo que la FCC dijo (y lo que no dijo)

La FCC aprobó porque tiene autoridad para hacerlo, no porque sea el regulador más adecuado para esta decisión. La ley de comunicaciones de EE.UU. establece que es política del país «fomentar la provisión de nuevas tecnologías y servicios al público». Los efectos del satélite sobre la astronomía, la vida silvestre o los ritmos circadianos de los ecosistemas son, según la FCC, «ajenos a nuestra revisión y autorización».

La pregunta que Dark Sky UK planteó en un análisis inmediato tiene más peso que la respuesta de la FCC: «Si el regulador que autoriza estos satélites no tiene mandato para examinar qué hacen realmente al cielo o a la Tierra por debajo, ¿entonces quién lo tiene?»

La respuesta técnica es que la EPA (Agencia de Protección Ambiental) y la NASA serían las agencias relevantes para esas preocupaciones. Ninguna de las dos tiene autoridad para bloquear un lanzamiento autorizado por la FCC.

Amazon’s Project Kuiper ha abordado la preocupación por la contaminación lumínica recubriendo sus satélites con un film dieléctrico que dispersa la luz reflejada: es exactamente lo contrario de lo que diseña Reflect Orbital, cuyo producto es precisamente maximizar el reflejo de luz. BlueBird 6, el satélite de AST SpaceMobile que tiene la antena activa más grande en órbita baja, ya ha generado debates sobre el impacto en la observación astronómica de objetos grandes y brillantes en LEO: un espejo de luz solar va más allá.

Mi valoración

Que la FCC haya autorizado Eärendil-1 es coherente con su misión y con la ley que la regula. Lo que no es coherente es el vacío regulatorio que deja: ninguna agencia tiene autoridad para decidir cuánta luz artificial puede añadir al cielo nocturno una empresa privada en nombre de la innovación.

Lo que más me convence de la preocupación de los astrónomos no es el impacto de un solo satélite, sino el precedente. Una vez que un satélite de espejo está en órbita y funciona, la presión comercial para escalar es enorme. Y en 2035, si Reflect Orbital tiene 50.000 satélites, el cielo nocturno que habrán conocido mil generaciones de humanos habrá desaparecido. No como consecuencia de una decisión pública deliberada sino de la acumulación de autorizaciones individuales que nadie consideró juntas.

Lo que más me preocupa es la jurisdicción. La FCC es americana. El cielo nocturno es global. Los observatorios del ESO en Chile o los telescopios de La Palma no tienen representación en el proceso regulatorio americano que acaba de autorizar esta tecnología.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo lanzará Reflect Orbital su primer satélite?

La empresa no ha dado una fecha exacta, pero la licencia de la FCC es efectiva y la compañía ha publicado un calendario que sitúa el lanzamiento de Eärendil-1 «a finales de 2026». El satélite ya está construido, según declaraciones de la compañía.

¿El satélite puede dañar la vista si alguien lo mira directamente?

La propia Reflect Orbital ha reconocido que puede causar daño ocular si alguien lo observa a través de un telescopio con apertura superior a 12 pulgadas (unos 30 cm). La FCC concluyó que el riesgo de que una persona concreta use un telescopio de ese tamaño en el momento exacto en que el satélite pase sobre su posición es suficientemente bajo para no ser un motivo de denegación.

¿Pueden otros países bloquear el lanzamiento o los vuelos sobre su territorio?

No directamente. Las licencias de la FCC cubren operaciones desde territorio americano. El derecho espacial internacional (Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967) no incluye mecanismos para que países bloqueen satélites de terceros por impacto en el cielo nocturno. Las protestas de las agencias científicas internacionales no tienen efecto vinculante sobre la FCC.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

El argumento de la creación de empleo ha sido la gran baza para levantar centros de datos. Estaría bien si fuera cierto

El argumento de la creación de empleo ha sido la gran baza para levantar centros de datos. Estaría bien si fuera cierto

Los centros de datos consumen mucha electricidad, haciendo que suba la factura de la luz, contaminan el aire y a veces también el agua. Argumentos en contra hay cada vez más, mientras que los argumentos a favor para quien vive cerca de uno de estos mastodontes se reducen básicamente a uno: generan muchos puestos de trabajo. ¿Seguro? 

Qué está pasando. Estados Unidos concentra un tercio de todos los centros de datos del mundo. Cuentan en Futurism que hay estados compitiendo por atraer a las grandes tecnológicas, ofreciendo recursos y exenciones fiscales a cambio de que generen empleo y ayuden a desarrollar sus comunidades. Sin embargo, cada vez está más claro que la creación de empleo estable y duradero es una promesa incumplida.

Miles de millones por un puñado de empleos. En Cedar Rapids, Iowa, hay dos proyectos en marcha para dos centros de datos de QTS y Google respectivamente. Tal y como refleja el Centro de Desarrollo Económico de Cedar Rapids, para incentivar la construcción de estas infraestructuras, la ciudad les ha ofrecido una exención del 70% del impuesto sobre la propiedad durante 20 años, además de devolverles el 75% de las tasas eléctricas (un recargo municipal que se aplica en la factura). Google y QTS van a gastar 1.300 millones en sus centros de datos, pero se calcula que van a ahorrar más de 580 millones en impuestos y tasas municipales. Y dirás ¿Cuántos puestos de trabajo van a crear? Según el contrato, sólo están obligados a crear 61 puestos de trabajo permanentes. 

Por qué es importante. Los centros de datos se han convertido en el motor de la economía estadounidense, pero una cosa es la salvaje inversión de las big tech para construirlos y otra muy distinta el impacto en el empleo local. Son infraestructuras enormes, que cuestan muchísimo dinero, pero que una vez puestas en marcha funcionan prácticamente en piloto automático. Las tareas que realmente necesitan intervención humana son muy pocas en comparación a su envergadura. 

En Aragón también. Esta situación no es exclusiva de Estados Unidos, en Aragón también está pasando lo mismo. Hace poco supimos las cifras de empleo que Amazon generará en Villanueva del Gállego, donde están construyendo seis centros de datos. La empresa había hablado de hasta 29.900 puestos a tiempo completos vinculados al proyecto, pero ahí estaban contando el empleo indirecto y el inducido, como proveedores y servicios asociados. La realidad es que entre seis centros de datos, van a contratar a sólo 180 personas fijas que trabajarán a turnos para que puedan operar las 24 horas, los 365 días del año. De nuevo, la narrativa del empleo masivo hace aguas por todas partes. 

Empleo sí, pero temporal. Para construir centros de datos de esa magnitud hay que mover muchas empresas de distintos sectores, lo que indirectamente sí que genera mucho empleo. En el caso de Cedar Rapids, la ciudad presume de que los proyectos crearán "miles de empleos de construcción y oficios", el problema es qué pasará con todos ellos cuando el centro de datos se ponga en marcha. 

Según un informe reciente de Turner & Townsend del que se hacen eco en Futurism, la urgencia por construir nuevos centros de datos ha provocado que suban precios en otros proyectos como la construcción de viviendas, además de que está acaparando la mano de obra especializada en las zonas de construcción. 

Imagen | Xataka con Magnific

En Xataka | Mientras la mayoría se opone a los centros de datos de IA hay un grupo entusiasmado con ellos: los ladrones de mercancías

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La noticia El argumento de la creación de empleo ha sido la gran baza para levantar centros de datos. Estaría bien si fuera cierto fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .



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