31 de octubre de 2026

En los 70, unos científicos se inventaron un fantasma, lo que no esperaban es que este se comunicase con ellos

En los 70, unos científicos se inventaron un fantasma, lo que no esperaban es que este se comunicase con ellos

Si aún no tienes plan para la noche de Halloween, te propongo uno: quedar con tus amigos, inventar un fantasma y charlar con él. No, no se me ha ido la cabeza. Justamente lo que te propongo ya lo hizo en los años 70 un equipo de científicos del Grupo de Investigación Parapsicológica de Toronto. Básicamente, querían comprobar si los fenómenos que se dan normalmente durante las sesiones de espiritismo se deben a factores externos o algo relacionado con las personas que participan en ellas. Para estudiarlo, se inventaron un fantasma al que bautizaron como Philip. Todo iba bien hasta que un día Philip empezó a comunicarse con ellos.

Philip Aylesford. Para dar más realismo a su experimento, estos científicos inventaron la historia de su fantasma. Se trataba de un hombre llamado Philip Aylesford, señor de Diddington Manor en el siglo XVII. Aunque el nombre de su señorío suene a chiste, es un lugar real de Inglaterra. En la historia, el pobre Philip se había casado por motivos políticos con una mujer a la que no quería, por lo que acabó enamorándose de otra mujer a la que su esposa, cuando se enteró, acusó de bruja. Después de ver cómo ejecutaban a su amada, Philip se había suicidado tirándose desde un muro. En las sesiones de espiritismo realizadas por los científicos, simplemente se limitaban a intentar hablar con él, sin ninguna treta. Para sorpresa de nadie, el fantasma no se comunicó con ellos. Pero después algo cambió.

Espiritismo victoriano. Para dar un toque más de realismo a su experimento, estos científicos decidieron emular las condiciones en las que se realizaban las sesiones de espiritismo en la época victoriana. Este periodo estuvo muy marcado por el espiritismo. A menudo, las personas de la alta sociedad contrataban a médiums para dar un toque distinto a sus fiestas y muchísimas personas aseguraban haber hablado con sus seres querido (y no tan queridos) fallecidos.

En este caso no hubo nadie que hiciese de médium, pero sí que se imitaron los cánticos, chistes, charlas relacionadas… Poco a poco, la mesa empezó a vibrar y a deslizarse, a veces incluso parecía que levitaba, y Philip se comunicó con ellos: un golpe para “sí”, dos para “no”.

Posibles explicaciones. Ninguno de los científicos se esperaba lo que ocurrió, así que todos se lanzaron a hacer sus conjeturas. Uno de ellos, George Owen, señaló que este experimento era la demostración de que cualquier persona podría aprender psicoquinesis si era capaz de concentrar energía mental. El resto, en cambio, pensaron que se trataba de un caso de efecto ideomotor.

¿Ideoqué? El efecto ideomotor fue una de las hipótesis que se lanzaron en la época victoriana para explicar los múltiples casos de comunicación con los muertos que ocurrían en las sesiones de espiritismo. Casi todas coincidían en que había movimientos de mesas, péndulos que basculaban o golpes. Justo lo que hacía Philip para comunicarse. Según científicos de la época como el médico William Benjamin Carpenter, ciertos pensamientos, ideas o expectativas pueden provocar movimientos musculares involuntarios. Por lo tanto, las personas sugestionadas serían las que moverían el vaso sobre la ouija o provocarían el temblor de la mesa, por ejemplo.

El poder de la sugestión. La sugestión es mucho más poderosa de lo que parece. La literatura científica está llena de ejemplos de epidemias misteriosas que terminaron siendo casos de “histeria colectiva”, como la epidemia de risa de Tanganica de 1962. Hasta 95 niñas de un mismo internado experimentaron esta curiosa afección, caracterizada por una risa descontrolada que duraba desde unas pocas horas hasta 16 días, con una media de una semana. Durante meses, se siguió extendiendo por más colegios de la zona, con cientos de personas afectadas. 

La histeria colectiva, conocida también como enfermedad psicógena masiva se da cuando una serie de síntomas aparecen en varias personas simultáneamente sin causa aparente, simplemente por pura sugestión. Suele asociarse al estrés y la ansiedad, algo que puede darse cuando estás intentando hablar con los muertos. Cuando eso se junta con el efecto ideomotor, el resultado puede ser imparable. Eso explica lo que le pasó a aquellos científicos en los 70. Al menos, gracias a eso, el pobre Philip tuvo unos cuantos amigos nuevos con los que hablar. 

Imagen | Colton Sturgeon (Unsplash)

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Ya podemos medir el hidrógeno cósmico sin mapas de galaxias. Es un paso clave para entender la energía oscura

Ya podemos medir el hidrógeno cósmico sin mapas de galaxias. Es un paso clave para entender la energía oscura

Nuestro Universo se expande más o menos como un globo que se infla poco a poco. La expansión no se debe a que las galaxias se muevan por el espacio, sino a que el propio espacio se estira. Por eso se usa la metáfora del globo. Si las visualizamos como puntos dibujados en un globo, cuando este se va inflando se separan cada vez más. Hoy en día sabemos que, además, esa expansión se está acelerando con el tiempo. Se cree que esto se debe a una energía misteriosa, bautizada como energía oscura. Pero es tan enigmática que ni siquiera sabemos cómo se comportará con el tiempo. 

Ahora, un equipo internacional de científicos ha dado un paso para poder comprobarlo, midiendo la emisión de hidrógeno neutro procedente del Universo. Para ello han usado un método que ya existía, pero lo han perfeccionado. 

CHIME. El Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment (CHIME) es un experimento que mide el hidrógeno procedente de distintas ubicaciones del Universo. Dado que el hidrógeno es el elemento más abundante del Universo y el ingrediente principal de las estrellas, es una buena señal para ver cómo se han ido separando las galaxias. 

Hasta ahora, CHIME medía el hidrógeno acumulado procedente de distintos puntos y distancias. Si medía mucha intensidad en un punto, se entendía que había muchas galaxias. Si había menos, se interpretaba que había pocas. Pero aquí hay dos problemas. Por un lado, CHIME mide también interferencias procedentes de la Tierra y ruido de fondo de las emisiones de la Vía Láctea. Por otro lado, para saber si realmente estaba captando la ubicación de galaxias, era necesario comparar los datos con mapas de galaxias tomados por telescopios. Esto era muy caro. Por eso, los autores de los dos estudios que se han publicado recientemente hicieron una serie de cambios en el software que permitieron medir el hidrógeno directamente. 

Por qué el hidrógeno. En los albores del Universo, la materia era un gas denso y caliente, por el que viajaban ondas de presión. Sin embargo, unos 380.000 años después del Big Bang, esta materia se fue enfriando poco a poco, hasta un punto en el que esas ondas dejaron de propagarse y se quedaron “congeladas”. Podríamos compararlo con un estanque cuya agua se congela justo después de lanzar una piedra, de modo que la onda que esta genera se queda dibujada para siempre. El resultado es una huella con un tamaño de 500 millones de años luz, en la que, por la conformación que tenía entonces el Universo, es más probable encontrar materia agrupada.

Para comprender cómo se expande el Universo y qué energía lo está provocando, habría que hacer un seguimiento de esa huella, cuyo tamaño aparente cambia con la distancia. Como cuando un pintor representa un árbol más pequeño si está más lejos o más grande si está cerca del observador. Dado que esa materia que se agrupa debe tener una gran proporción de hidrógeno, para seguirla lo ideal es medir este elemento. Aquí es donde entra en juego CHIME. 

Lo que ya se ha visto. Los científicos que mejoraron el software de CHIME usaron datos de 94 noches de observación de este experimento tomados en 2019. Esta vez no fue necesario recurrir a catálogos establecidos para medir los niveles de hidrógeno. Y lo mejor es que lo que encontraron es consistente con las predicciones del modelo cosmológico estándar, por lo que parece que el método funciona. De todos modos, con solo 94 noches no se puede analizar la evolución de la energía oscura. Eso esperan hacerlo a partir de ahora, con los 7 años de observación de los que disponen gracias a CHIME. 

Tres escenarios posibles. La energía oscura podría evolucionar de muchas formas, aunque estos científicos valoran tres: una expansión eterna, un big rip o un big crunch. El primer escenario sería el menos dramático, ya que la expansión seguiría eternamente, sin llegar a ningún punto crítico. En cambio, con el big rip la energía oscura sería cada vez más intensa, de modo que la expansión se aceleraría hasta vencer a las fuerzas que mantienen la materia cohesionada. Primero se separarían los cúmulos de galaxias, después las galaxias individuales, a continuación las estrellas, luego los planetas y finalmente se desgarrarían hasta los átomos. 

En el caso del big crunch, ocurriría lo contrario. La energía oscura se debilitaría y toda la materia se condensaría de manera que el Universo colapsaría. Sería como un Big Bang hacia atrás. De momento, es imposible saber el escenario que tendrá lugar; pero, quizás, con 7 años de observación de CHIME podamos conseguirlo. Ahora, al menos, sabemos que el nuevo método funciona. 

Imágenes |  Colaboración CHIME

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Bill Gates (70 años), fundador de Microsoft, advierte sobre la IA: "Nunca ha existido un arma tan poderosa" y exige límites obligatorios por seguridad

Bill Gates (70 años), fundador de Microsoft, advierte sobre la IA: "Nunca ha existido un arma tan poderosa" y exige límites obligatorios por seguridad

La IA está avanzando a tal velocidad que plantea nuevas dificultades para controlar sus posibles usos maliciosos. Aunque las grandes compañías tecnológicas continúan desarrollando modelos cada vez más capaces, algunas de las figuras más importantes de la industria consideran que confiar exclusivamente en las empresas para garantizar su seguridad ya no es suficiente, y Bill Gates ha sido el último en sumarse a esta corriente.

El cofundador de Microsoft habló sobre esta cuestión en una entrevista concedida a NBC News en la que reclamó una mayor intervención de los gobiernos. Así, el empresario considera imprescindible establecer mecanismos de vigilancia y protección que las compañías estén obligadas a incorporar en sus sistemas.

Bill Gates cree que las empresas no pueden controlar la IA por sí solas

Durante la conversación, Gates aseguró que "nadie piensa que la autorregulación sea suficiente". Para el empresario, tanto los responsables políticos como las fuerzas de seguridad deben participar en la definición de las medidas de protección, sobre todo si existe la posibilidad de que estas herramientas se utilicen para cometer delitos o desarrollar ataques informáticos.

Cuando habla de las consecuencias que podría tener un uso malintencionado de la tecnología, su advertencia va un paso más lejos. Gates defiende que nunca ha existido un arma tan poderosa como la combinación de personas con malas intenciones y herramientas avanzadas de IA, así que menciona riesgos como los ciberataques contra infraestructuras como resultado de esto. Además, también habla de la posibilidad de que grupos pequeños adquieran capacidades que antes estaban reservadas a grandes Estados.

Pese a todo lo que compartió, Gates no propone paralizar el desarrollo de la inteligencia artificial. De hecho, su planteamiento consiste en incorporar sistemas de supervisión que permitan conocer qué están haciendo los modelos mientras se establecen medidas de seguridad obligatorias. Tal y como detalló, estas exigencias supondrían un coste adicional para las empresas sin frenar de forma considerable sus avances.

La dificultad estará en conseguir que gobiernos y compañías adopten criterios comunes, especialmente en un contexto de competencia tecnológica internacional. Gates considera que alcanzar acuerdos globales podría resultar incluso más complicado que las negociaciones sobre armamento nuclear durante la Guerra Fría. Su advertencia apunta a una cuestión fundamental para el futuro de la inteligencia artificial: quién debe supervisar sus capacidades y hasta dónde debería permitirse que actúe sin intervención humana.

Foto | Bill Gates (YouTube)

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La gran coalición de empresas preocupadas por la ciberdefensa ante la IA, encabezados por la empresa que crea la IA más sofisticada para atacar

La gran coalición de empresas preocupadas por la ciberdefensa ante la IA, encabezados por la empresa que crea la IA más sofisticada para atacar

Resulta un poco irónico que OpenAI, una de las empresas que desarrollan la IA más conocida del mundo (ChatGPT), la que es capaz de hacer posibles los ciberataques cada vez más sofisticados que se conocen hasta el momento, sea quien promueva esta iniciativa titulada «Un llamamiento a la acción colectiva en ciberdefensa».

La metáfora la han puesto fácil: es algo así como fabricar lanzallamas y hacer luego un llamamiento a favor de la prevención de incendios. WTF.

La lista de empresa firmantes ya va por unas 166, a saber: Accenture, Adobe, AMD, Anthropic, AWS, BBVA, CapGemini, Circle, Cisco, Citi, Cloudflare… y estas son solo los que empiezan por A, B y C.

En la lista de objetivos vulnerables (a los «lanzallamas») han incluido menciones especiales a los hospitales, redes de suministro de agua e infraestructuras de Internet. Yo incluiría las redes de energía (electricidad, principalmente) y la manipulación informativa de masas (casi trivial), porque suenan más «atacables».

La propuesta plantea cuatro frentes de actuación: organizaciones, empresas de ciberseguridad, gobiernos y desarrolladores de IA. La idea de los Mundos de Yupi: compartir información, herramientas de defensa, financiación y soluciones, especialmente para servicios esenciales con pocos recursos. Supongo que estarán pensando en el tipo de Nebraska aquel o a los coleguillas de OpenSSL o curl. Si no es eso, mal vamos.

A mi todo esto me parece palabrería de la buena, lejos de toda practicidad, porque como ya se ha demostrado más de una vez esto parece más una carrera para que cada cual salve su culo que una iniciativa organizada por el bien de la humanidad. No lo olvidemos: son empresas. Y el único objetivo de las empresas es satisfacer a los accionistas ($$$). Veremos si esta página no está dando un 404 dentro de unos meses. Al tiempo.

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30 de octubre de 2026

Meta avisará a los padres cuando un adolescente busque repetidamente contenidos de suicidio o autolesiones en Facebook

Un paraguas protege a un adolescente de una nube oscura, metáfora de las alertas parentales sobre autolesiones.

Meta ha empezado a desplegar en Facebook las alertas que avisan a los padres cuando su hijo adolescente busca de forma repetida, en poco tiempo, términos relacionados con el suicidio o las autolesiones. Las alertas llegan solo a los padres que supervisan una cuenta de adolescente y se extienden a todo el mundo. También avisarán cuando una conversación del adolescente con Meta AI, en Facebook, Instagram o Messenger, sugiera que puede estar en riesgo. Lo ha anunciado Meta en una actualización de su blog oficial del 29 de octubre, y lo cuenta Engadget.

No es una función nueva, sino la ampliación de la que Meta estrenó en Instagram en febrero. La novedad es que llega a Facebook y que incluye las conversaciones con su asistente de IA.

¿Cuándo salta la alerta?

Cuando el adolescente busca varias veces, en un periodo corto, términos de suicidio o autolesiones. Meta no publica la cifra exacta. Explica que eligió un umbral que exige unas pocas búsquedas en poco tiempo, «pecando de prudente», y reconoce que algunas alertas pueden no responder a un motivo real de preocupación. Para fijarlo, según la compañía, analizó cómo se busca en Instagram y consultó a su grupo asesor sobre suicidio y autolesiones.

El aviso llega por correo electrónico, SMS o WhatsApp, según los datos de contacto disponibles, y también como notificación en la aplicación. Al abrirlo, el padre o la madre ve que su hijo ha intentado buscar esos términos de forma repetida y recibe recursos de expertos para abordar una conversación delicada. Según Engadget, la alerta no detalla los términos concretos buscados ni el contenido de las conversaciones con Meta AI.

En el caso de Meta AI, la compañía explicaba en julio que las conversaciones que su sistema detecta se revisan manualmente antes de enviar la alerta, y que si la intención no está clara, avisará igualmente.

¿Qué ve el adolescente?

Tanto el adolescente como el adulto que lo supervisa reciben un aviso previo de que estas alertas existen. Además, según Meta, las búsquedas de términos claramente relacionados con el suicidio se bloquean y redirigen a recursos de ayuda y a organizaciones locales, el contenido que promueve el suicidio o las autolesiones está prohibido y el de personas que cuentan sus propias dificultades se oculta a los adolescentes. La compañía asegura que contacta con los servicios de emergencia cuando detecta un riesgo inminente.

La condición imprescindible es la supervisión. Las alertas solo funcionan si los padres la han activado en una cuenta de adolescente, el sistema con el que Meta lleva tiempo empujando a los menores hacia perfiles más controlados. Es un buen momento para repasar las recomendaciones de tiempo de pantalla para niños y las edades mínimas para usar asistentes de IA en España.

¿Cómo se ha desplegado hasta ahora?

Por fases, a lo largo de 2026. Meta anunció las alertas de búsqueda en Instagram el 26 de febrero, primero en Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá. En mayo las extendió a la Unión Europea, Brasil e India, y en agosto a todo el mundo. En julio añadió las alertas por conversaciones con Meta AI en Instagram, con la promesa de llevarlas a todos los países antes de que acabe el año. Ahora llega el turno de Facebook.

La compañía se apoya en la opinión de especialistas. En su anuncio de febrero, Sameer Hinduja, codirector del Cyberbullying Research Center, defendía que permitir a los padres intervenir puede ser extremadamente importante cuando un joven busca información sobre el suicidio o las autolesiones. Vicki Shotbolt, consejera delegada de Parent Zone, subrayaba que los padres necesitan esa información para apoyar a sus hijos.

Mi lectura: la idea es razonable y está bien planteada en un punto clave, que es no enseñar a los padres qué buscó exactamente su hijo. Pero tiene dos límites evidentes. El primero, que depende de que los padres hayan activado la supervisión. El segundo, que la alerta solo cubre lo que ocurre en las aplicaciones de Meta. La alerta es útil como señal para iniciar una conversación, no como red de seguridad. Creo que lo que de verdad ayuda es que el adolescente sepa que puede hablar con alguien.

Si tú o alguien de tu entorno está pasando por un momento difícil, en España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, gratuita, confidencial y disponible las 24 horas. Si hay un riesgo inminente, llama al 112.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí