27 de febrero de 2026

El Pentágono abre la puerta a Grok en redes clasificadas y enfría su apuesta por Claude: control, ética y dependencia tecnológica

Llave dorada flotando sobre nube, rodeada de candados, simbolizando seguridad digital y Microsoft Authenticator

La noticia que está agitando a Washington no gira tanto en torno a si Grok es más capaz que Claude, sino a una pregunta más incómoda: cuando una IA entra en sistemas militares clasificados, ¿quién decide lo que se puede hacer con ella y hasta dónde llegan los límites? Según informó Axios, la compañía de Elon Musk, xAI, ha firmado un acuerdo que permitiría desplegar su modelo Grok dentro de los entornos más sensibles del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Ese movimiento llega en pleno choque entre el Pentágono y Anthropic, la empresa detrás de Claude, por una cláusula que suena burocrática pero tiene consecuencias enormes: el Gobierno quiere poder usar estos modelos para “cualquier propósito legal” (“all lawful purposes”), una fórmula habitual en contratos federales. Anthropic, en cambio, mantiene barreras que impiden usos vinculados con vigilancia masiva o armas autónomas totalmente letales, incluso si el despliegue ocurre en entornos gubernamentales.

Imagina que alquilas un coche para trabajar y el arrendador te entrega las llaves con una condición: “puedes conducirlo, pero no por ciertas carreteras”. El Pentágono está pidiendo el coche sin esas restricciones; Anthropic insiste en que algunas carreteras no deberían existir, o al menos no deberían recorrerse con ese vehículo.

Por qué Claude tenía una posición privilegiada en inteligencia y defensa

Hasta ahora, el contexto favorecía a Anthropic: Claude era el único modelo de “frontera” autorizado para operar en redes clasificadas, un detalle clave porque no hablamos de un chatbot para redactar correos, sino de herramientas integradas en flujos de análisis de inteligencia, planificación estratégica, apoyo a programas tecnológicos sensibles y, según las informaciones periodísticas, tareas relacionadas con operaciones en el campo.

Esa integración es como empotrar un sistema eléctrico en un edificio: cambiar el proveedor no es solo “instalar otra app”, implica validar seguridad, compatibilidad, trazabilidad de resultados, y ajustar procesos de usuarios que ya dependen de él. Por eso, incluso dentro del propio Departamento de Defensa se admite que “sacar” a Claude de redes clasificadas sería técnicamente complejo y potencialmente disruptivo, tal como recogen medios que han seguido el pulso entre las partes.

A todo esto se suma una dimensión delicada: cuando una herramienta se convierte en infraestructura, el coste de reemplazo no es solo dinero, también es tiempo y riesgo operativo. Si una IA está embebida en tareas de alto impacto, el listón para introducir un sustituto sube muchísimo.

El punto de fricción: salvaguardas frente a “uso legal” sin matices

La tensión se ha ido calentando porque el Pentágono busca margen operativo total dentro de lo legal, mientras Anthropic defiende límites concretos. En piezas recientes, Axios describía incluso un escenario de ultimátum y falta de progreso en negociaciones, con Anthropic manteniendo su negativa a ceder en puntos como la vigilancia masiva y la participación en sistemas de armas autónomas plenamente letales.

The Verge añadió contexto al presentar el choque como un caso casi existencial para Anthropic: ceder podría contradecir su política de uso aceptable, no ceder podría costarle su posición privilegiada en redes clasificadas y desencadenar represalias contractuales.

Este es el tipo de discusión que, vista desde fuera, suena abstracta, pero por dentro define el “manual de conducción” de la IA militar. Si la cláusula “cualquier uso legal” se impone como estándar, las empresas con políticas más restrictivas quedan en desventaja frente a competidores dispuestos a firmar sin reservas, aunque luego prometan autocontrol interno.

Grok en clasificado: lo que se gana y lo que se arriesga

Con el acuerdo de xAI, Grok podría dar el salto de entornos no clasificados a los más protegidos. Eso tiene sentido dentro de una estrategia de “multi proveedor”: diversificar reduce la dependencia de un único actor y aumenta el poder de negociación del Estado.

Ahora bien, incluso dentro del aparato de defensa hay dudas sobre si Grok puede igualar la madurez de Claude en contextos delicados. Aquí importa menos el marketing y más lo que los equipos llaman “ser battle-tested”: cómo responde el modelo en escenarios reales, con datos sensibles, con exigencias de auditoría, con presión de tiempo y con consecuencias si un resumen sale mal o una inferencia es errónea.

En paralelo, Grok ya tiene historial de polémicas reputacionales. Varios medios han recordado el episodio en el que el chatbot generó contenido extremista y antisemita y llegó a autodenominarse “MechaHitler”, una señal de alarma cuando el destino potencial son redes clasificadas. En estos entornos, la discusión no es solo “qué puede hacer el modelo”, sino “qué no debe hacer nunca”, y cómo se demuestra que esos límites se cumplen.

Un tablero más grande: ChatGPT, Gemini y la carrera por entrar en redes sensibles

La disputa no ocurre en el vacío. En 2025, la Administración estadounidense impulsó listas de proveedores aprobados y movimientos de compra centralizada. Reuters informó de la incorporación de ChatGPT (OpenAI), Gemini (Google) y Claude (Anthropic) a una lista federal de vendedores de IA, un paso que facilita adquisiciones por agencias.

Por su parte, xAI anunció “Grok for Government” en julio de 2025, un enfoque explícito hacia clientes públicos y seguridad nacional, según la comunicación de la propia empresa. En otras palabras: Grok no está apareciendo de golpe en la conversación militar; llevaba tiempo llamando a esa puerta.

El fondo de la cuestión es que el Pentágono quiere que la IA sea un componente estructural de su aparato, y eso empuja a que más modelos busquen entrar en entornos clasificados. Si uno se convierte en proveedor único, también se convierte en cuello de botella, y esa dependencia es justo lo que ahora se intenta evitar.

La sombra de las operaciones sensibles y el papel de integradores como Palantir

Un punto especialmente controvertido del relato periodístico es la afirmación de que Claude habría apoyado una operación relacionada con Venezuela mediante una colaboración con Palantir, según se ha publicado en medios. Este tipo de afirmaciones, por su naturaleza, son difíciles de verificar públicamente y suelen estar rodeadas de versiones parciales. Lo relevante, más allá del detalle concreto, es la señal: los modelos ya no se usan solo para tareas administrativas, también se integran con plataformas de análisis y operación que funcionan como “sistema nervioso” de decisiones.

En ese ecosistema, los integradores importan tanto como el modelo. Una IA puede ser potente, pero si no encaja con los sistemas existentes, con la seguridad requerida y con los circuitos de aprobación, su despliegue se frena. Por eso, el debate sobre cambiar de proveedor tiene un componente técnico que suele quedar fuera de titulares: migraciones, pruebas de seguridad, calibración de resultados, capacitación, y cómo se documenta todo para auditoría y cumplimiento.

Entre rendimiento, control y riesgo ético: la decisión que marca tendencia

Lo que está haciendo el Pentágono se parece a reorganizar una cocina industrial: no solo importa el cuchillo más afilado, también quién controla el acceso, cómo se limpian las herramientas, qué pasa si alguien se corta y quién asume la responsabilidad. La IA aplicada a defensa combina rendimiento con gobernanza. Si se prioriza el control operativo absoluto, ganan los modelos que aceptan cláusulas amplias. Si se priorizan límites éticos explícitos, ganan los proveedores que imponen salvaguardas incluso a costa de contratos.

A corto plazo, la entrada de Grok en redes clasificadas apunta a una estrategia de diversificación y presión negociadora sobre Anthropic. A medio plazo, podría sentar un precedente: que el acceso a los contratos más sensibles dependa de aceptar el “uso legal” sin reservas. Y ahí es donde se juega algo más grande que una pelea entre empresas: se define qué tipo de IA militar se normaliza y qué líneas rojas se consideran opcionales.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

Llevamos décadas preguntándonos si ser vegetariano previene el cáncer. Ya tenemos una respuesta muy clara

Llevamos décadas preguntándonos si ser vegetariano previene el cáncer. Ya tenemos una respuesta muy clara

Hay un sinfín de dietas en las diferentes partes del mundo, condicionadas en buena parte por la sociedad y la cultura local, como por ejemplo en España, donde destaca la dieta mediterránea, que es variada. Pero el foco del debate está puesto en cuál es la mejor dieta para mantener una buena salud a largo plazo. Y aquí la dieta vegetariana tiene mucho que decir. 

Dando respuestas. Durante años, hemos sabido que reducir el consumo de carne procesada es beneficioso para la salud, pero un nuevo macroestudio liderado por la Universidad de Oxford ha puesto sobre la mesa datos contundentes sobre cómo la elección dietética impacta directamente en el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer. 

El trabajo publicado en la revista British Journal of Cancer se consolida como el mayor análisis realizado hasta la fecha sobre este tema. Y no es para menos, puesto que los investigadores han podido analizar los historiales de 1,8 millones de mujeres y hombres que participaron a su vez en nueve estudios prospectivos a lo largo de tres continentes. 

Un escudo. Hasta ahora, estudios previos ya apuntaban a que los vegetarianos tenían un menor riesgo oncológico, pero no se contaba con la potencia estadística necesaria para afinar los datos y hacer esta afirmación rotunda. Pero este estudio ha llegado para cambiar esto, puesto que los investigadores revelan que los vegetarianos tienen un riesgo significativamente menor de padecer cinco tipos de cáncer frente a las personas que comen carne regularmente.

Resultados. Obviamente, hay otros muchos factores que inciden en este asunto como el peso o el estilo de vida, pero aun ajustando los datos, se ha visto un resultado claro, que se resume en las siguientes reducciones de riesgo:

  • 31% menos de riesgo de padecer mieloma múltiple. 
  • 28% menos de riesgo de padecer cáncer de riñón. 
  • 21% menos de riesgo de padecer cáncer de páncreas. 
  • 12% menos de riesgo de padecer cáncer de páncreas. 
  • 9% menos de riesgo de padecer cáncer de mama. 

Pero lo curioso de estos datos es que para otros diez tipos de cánceres estudiados, como el de pulmón en no fumadores, la ciencia no ha encontrado una diferencia significativa. Y esto abre la puerta a ver el por qué esta dieta es tan específica para unos cánceres concretos. 

La letra pequeña. No todo es tan positivo con esta dieta, puesto que el estudio ha dejado ver que los vegetarianos presentan casi el doble de riesgo de desarrollar un cáncer de esófago en comparación con las personas que comen carne en su dieta. 

¿Por qué? Según los investigadores, los beneficios de la dieta vegetariana en el cáncer se explican gracias a la mayor ingesta de frutas, verduras, fibra y la ausencia de carnes procesadas. Pero el hecho de tener más riesgo de tener cáncer de esófago se relaciona con las deficiencias nutricionales que pueden presentar los vegetarianos. 

Y es que la falta de ciertos nutrientes exclusivos o más presentes en los alimentos de origen animal podría estar debilitando las defensas naturales de este tejido.

El resto de dietas. Además de la guerra que puede existir entre carne y vegetales, los investigadores han querido ir más allá para ver el resto de la dieta. En este caso, los pescetarianos, que no consumen carne, pero sí pescados y mariscos, presentaron un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, riñón y colon. 

Pero cuando hablamos de los veganos, es donde hay ciertos matices importantes, puesto que se ha visto que tienen un mayor riesgo de padecer cáncer colorrectal. Sin embargo, los propios investigadores apuntan a que todavía no hay suficientes casos estadísticos para evaluar con precisión el impacto del veganismo en los cánceres más raros. 

Las recomendaciones. Ante este estudio, todo lo que venía haciendo en oncología se mantiene, puesto que la norma entra en priorizar los granos enteros, las legumbres, las frutas y las verduras en la dieta, limitando el consumo de carnes rojas y procesadas. Aunque lógicamente asegurando siempre cubrir todas las necesidades nutricionales y siguiendo los consejos médicos. 

Imágenes | amin ramezani 

En Xataka | Tomarse una caña o un vino a los 65 años parece una indulgencia inocua. Cada vez tenemos más evidencias de lo contrario

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La noticia Llevamos décadas preguntándonos si ser vegetariano previene el cáncer. Ya tenemos una respuesta muy clara fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



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Cómo saber si la música que escuchas en Spotify o Apple Music es de un artista real o está hecha por inteligencia artificial

Cómo saber si la música que escuchas en Spotify o Apple Music es de un artista real o está hecha por inteligencia artificial

Vamos a darte algunas pistas sobre cómo detectar si la música que estás escuchando es de un artista real o está hecha por inteligencia artificial. Nos vamos a centrar en esa música que hay en plataformas de streaming como Spotify o Apple Music. La manera de detectarlo no es buscando cosas en la música en sí, sino fijándonos en el artista que ha creado la canción.

La música hecha por inteligencia artificial no para de inundar los servicios de streaming, y estos están teniendo bastantes problemas para detenerla. Muchas veces es fácil de detectar, es música sin alma, pero de una u otra manera, están ahí llevándose clics y escuchas, y el dinero que debería ir para músicos de verdad.

Por eso, vamos a darte una lista de cosas en las que deberías fijarte para detectar si lo que escuchas es de un músico real o no. No es que si se cumple con uno de estos puntos ya sea música hecha por IA, sino que cuantos más de estas banderas rojas levante, más se apuntará en esa dirección.

Escucha atentamente la música

Si te vas a poner a comprobar si un artista es real o son canciones hechas por IA posiblemente es porque estás notando algo raro en la música. Aquí, lo vas a poder notar sobre todo dependiendo del género musical que escuches. Esto es así porque elementos como voces excesivamente limpias o falta de respiraciones naturales pueden ser el primer indicativo, aunque en algunos géneros comerciales también vas a encontrar esto por el exceso de producción.

En defintiva, la música sonará artificial, sin alma. Las frases en el caso de cantar sonarán mecánicas y sin nada de emoción, y las letras también bastante malas. Fíjate en cómo suenan los instrumentos musicales, porque si suenan como demasiado compactos, como una papilla donde no distingues cada uno de ellos y su sonido limpio puede ser también por una IA... o de nuevo, por una mala producción.

Biografía y foto del artista

Si la música te ha dejado con sospechas, toca entonces pulsar en el nombre del artista para entrar en su perfil dentro de la plataforma de streaming. Lo primero que puede hacerte sospechar es que no haya una foto del artista o de la banda, y que en lugar de eso haya algún paisaje o imagen genérica. 

El hecho de que la foto de la banda no sea una foto de los músicos o del solista ya es algo que nos debe hacer sospechar. En el caso de aparecer foto de personas puedes fijarte si está hecha por IA, si se ve poco natural o hay un exceso de tratado de la imagen, pero normalmente los artistas de IA no suelen arriesgarse a esto.

También conviene revisar la biografía del artista o la banda. Fíjate en algunas señales sospechosas, como que no ponga nombres de los integrantes, de dónde son, o esos datos biográficos que suelen darte un poco más de contexto de los artistas. En su lugar, los "músicos" hechos por IA pondrán descripciones ambiguas, y habrá veces que en un arrebato de honestidad directamente digan que es música hecha por inteligencia artificial.

Discografía y volumen de lanzamientos

El siguiente paso sería mirar sus álbumes. Si ves que sus primeros lanzamientos tienen ya muchos años a sus espaldas bien, esto indicaría que es una banda normal, porque la IA que genera música solo lleva un par de años o tres siendo capaces de asemejarse a la música real.

Si los lanzamientos que tienen son todos nuevos, también puede ser porque sea un nuevo artista. Entonces fíjate en el volumen de los lanzamientos. Los músicos humanos, los de carne y hueso, pueden tardar de uno a cinco o seis años en lanzar cada nuevo disco. Si ves que el artista lleva 2 o 5 álbumes completos lanzados en dos meses, entonces esto debería activar todas las alarmas. Es IA.

Y con esto nos referimos a álbumes, no a sencillos ni canciones sueltas. También deberías fijarte en cómo suena la música. Si todas las canciones parecen demasiado iguales también deberías sospechar, y si los títulos de los temas son demasiado genéricos y sencillos también. 

Los artistas reales no son una fábrica de donuts, no van a sacar un disco cada dos semanas o cada dos meses, porque esto requiere un proceso de composición, grabación, masterización, creación de los formatos físicos. Nadie te va a lanzar 40 canciones en un año si no hace trampas.

Busca información del artista y de sus conciertos

Si tus sospechas siguen ahí, entonces llega el siguiente nivel, el de buscar información de estos artistas en otras páginas. Lo primero podría ser buscar fotos o vídeos de conciertos en directo en YouTube, Facebook o Instagram. También busca noticias en webs musicales.

También puedes buscar fechas de conciertos, si aparecen en festivales, si son mencionados en redes. Vamos, que haya prueba de que son artistas que alguien ha visto o ha conocido, porque lo normal es que el objetivo de los músicos sea tocar en directo, no simplemente grabar discos.

También puedes buscar su nombre en plataformas especializadas. Discogs es la mayor base de datos de discos y lanzamientos musicales de Internet, es un buen sitio donde empezar, además de la Wikipedia o All Music. También busca medios especializados, como Metal Archives para el rock y heavy metal, y los que haya para otros géneros musicales.

Al final, si parece como si el artista no existiera porque no hay ni fotos ni ninguna referencia fuera de las plataformas de streaming... posiblemente sea porque no existen.

Habrá artistas que usen IA

En definitiva, si todo lo que te hemos dicho arriba apunta en una dirección, ya habrás localizado a un falso músico que realmente es un algoritmo de IA. Pero no olvides que algunos artistas pueden ser realies y utilizar la inteligencia artificial para crear la música. 

Esto puede suceder de varias maneras. Puede que yo me presente como un artista real pero que haga música por inteligencia artificial porque realmente no soy músico. Entonces, sería como un pintor que hace cuadros con ChatGPT, el considerarlo un artista o no ya depende de cada uno. Pero también puede suceder que los músicos utilicen algunas aplicaciones de IA para ayudarles con los arreglos o para cambiar alguna cosa. 

En Xataka Basics | Crea tu propio Spotify: 14 servidores de audio para alojar tu colección de música y escucharla donde quieras

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Se acabó la era del WhatsApp totalmente gratis: la suscripción para evitar anuncios ya es oficial en Europa

Se acabó la era del WhatsApp totalmente gratis: la suscripción para evitar anuncios ya es oficial en Europa

Los rumores llevaban tiempo circulando, pero ahora ya no hablamos de especulación. Meta ha confirmado que los anuncios llegarán a WhatsApp. La compañía introduce así publicidad en la aplicación de mensajería más utilizada del mundo y, al mismo tiempo, abre la puerta a una alternativa para quienes prefieran evitarlos: una suscripción que permitirá eliminar la publicidad desde el propio móvil con unos pocos toques. El cambio no es menor. De hecho, todo apunta a que estamos ante uno de los giros más importantes en la historia de la plataforma.

WhatsApp con publicidad: qué cambia. Con la confirmación oficial sobre la mesa, la pregunta inmediata es dónde aparecerán esos anuncios y hasta qué punto alterarán la experiencia de uso. Según explica la propia compañía en su página de ayuda, la publicidad no invadirá las conversaciones privadas. Los anuncios se mostrarán únicamente en los estados y en los canales, mientras que los “mensajes y llamadas personales” seguirán libres de publicidad. En otras palabras, los espacios más íntimos de la aplicación permanecerán intactos, mientras que la publicidad se concentrará en las áreas más cercanas al contenido público o compartido.

Cómo quitar los anuncios de WhatsApp. Con la llegada de los anuncios surge inevitablemente otra pregunta: cómo evitar que aparezcan. Si no queremos que mensajes promocionales se cuelen entre los estados o en los canales que seguimos, la única vía será pagar. Meta ha optado por introducir una suscripción que permitirá recuperar una experiencia sin publicidad dentro de la aplicación. Es una estrategia que encaja con el movimiento que la compañía ya ha iniciado en Facebook e Instagram, donde ofrece versiones sin anuncios a cambio de un pago mensual.

La suscripción de WhatsApp. Aquí es donde entra en escena la opción para eliminar la publicidad. Según explica la compañía, esta suscripción estará disponible en la región europea, aunque no todos los usuarios podrán activarla automáticamente desde el primer momento. Para poder suscribirse es necesario cumplir dos condiciones: tener la cuenta de WhatsApp vinculada al centro de cuentas de Meta y ser mayor de 18 años. El proceso para activar la suscripción se realiza desde la propia aplicación y sigue estos pasos:

  • En WhatsApp, tocar Ajustes > Cuenta.
  • Ir a Preferencias de anuncios para los estados y canales y seleccionar Sin anuncios.
  • En el centro de cuentas, tocar Preferencias de anuncios > Suscribirte para usar sin anuncios.
  • Pulsar Continuar con la suscripción.
  • Revisar la suscripción y tocar Continuar > Continuar con el pago.
  • Pulsar Pagar ahora para completar el pago mediante Apple App Store o Google Play Store.
  • Tocar Cerrar después de ver la pantalla de confirmación.

Cuánto cuesta la suscripción de WhatsApp. El precio es, sin duda, uno de los aspectos más relevantes, y por ahora sigue rodeado de cierta incertidumbre. En nuestras pruebas desde España, la opción para activar la suscripción todavía no aparece disponible, algo que podría explicarse por un despliegue gradual que Meta estaría realizando por fases. Con una cuenta de WhatsApp vinculada al centro de cuentas, de momento solo es posible activar la suscripción sin anuncios en Facebook e Instagram, con un precio de 5,99 euros al mes para una cuenta y 4 euros al mes por cada cuenta adicional si la gestión se realiza desde un navegador web.

Whatsapp Ads 2

El sitio especializado WABetaInfo, una fuente habitual para seguir las novedades de WhatsApp, señala que los pagos de esta suscripción serán mensuales. Según explica, el precio puede variar dependiendo de la plataforma y de la ubicación del usuario. Quienes se suscriben desde Facebook.com o Instagram.com suelen pagar alrededor de 3 euros al mes para eliminar los anuncios, mientras que hacerlo a través de Apple App Store o Google Play Store elevaría la cifra hasta unos 4 euros al mes. Conviene tomar esta información con cautela. Por nuestra parte, hemos escrito a Meta para intentar confirmar los detalles y aclarar cuál será el precio definitivo.

Qué pasa con la privacidad de los chats. La llegada de la publicidad también abre otra cuestión evidente: qué ocurre con la privacidad de las conversaciones. En este punto, WhatsApp insiste en que el funcionamiento de la plataforma no cambia. Los mensajes siguen protegidos mediante cifrado de extremo a extremo, lo que significa que nadie fuera de la conversación puede acceder a su contenido. Según explica Meta, la segmentación de anuncios se basará en señales limitadas, como el idioma, el país o la interacción del usuario con otros anuncios dentro de la plataforma. Las conversaciones, al menos sobre el papel, seguirán siendo privadas.

Imágenes | Meta

En Xataka | Ya sabemos cómo van a funcionar los anuncios en ChatGPT. Tenemos malas y no tan malas noticias

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La noticia Se acabó la era del WhatsApp totalmente gratis: la suscripción para evitar anuncios ya es oficial en Europa fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .



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Astrónomos detectan un sistema solar que, según dicen, no debería ser posible

Un sistema planetario a 116 años luz de la Tierra desafía todo lo que sabemos sobre cómo nacen los planetas — y un astrónomo chileno es parte del debate.

Un sistema exoplanetario ubicado a unos 116 años luz de la Tierra podría revolucionar nuestra comprensión de cómo se forman los planetas. Descubierto con telescopios de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), y publicado el pasado 12 de febrero de 2026 en la prestigiosa revista Science, este hallazgo está generando revuelo en la comunidad astronómica internacional — incluida la participación de un destacado astrónomo chileno.

Un sistema “al revés”

Cuatro planetas orbitan la estrella LHS 1903, una enana roja — el tipo de estrella más común en el universo — dispuestos en una secuencia verdaderamente peculiar: el planeta más cercano a la estrella es rocoso; los dos siguientes son gaseosos; y luego, de manera completamente inesperada, el planeta más alejado es también rocoso.

Esta configuración contradice de manera directa el patrón observado tanto en nuestra galaxia como en nuestro propio sistema solar, donde los planetas rocosos (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) orbitan más cerca del Sol, mientras que los planetas gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) se encuentran más lejos.

Sistema LHS 1903 comparado con nuestro sistema solar La inusual disposición del sistema LHS 1903: rocoso-gaseoso-gaseoso-rocoso. Crédito: X/@astronomy_free

¿Por qué los sistemas suelen seguir el mismo orden?

Para entender por qué este sistema es tan sorprendente, hay que recordar cómo se forman los planetas, según la teoría estándar. Los astrónomos creen que los planetas nacen dentro de un disco de gas y polvo que rodea a una estrella joven. Cerca de la estrella, las temperaturas son extremadamente altas y los compuestos volátiles — como el agua y el dióxido de carbono — se evaporan. Solo los materiales resistentes al calor extremo, como el hierro y los minerales formadores de roca, logran unirse en granos sólidos. Por eso, los planetas que se forman en esa zona interior tienden a ser rocosos.

Más lejos de la estrella existe lo que los científicos llaman la “línea de nieve” (snow line): una frontera más allá de la cual las temperaturas son suficientemente bajas para que el agua y otros compuestos se congelen en hielo sólido. Este proceso permite que los núcleos planetarios crezcan con mayor rapidez. Cuando un planeta en formación alcanza unas 10 veces la masa de la Tierra, su gravedad es capaz de atrapar enormes cantidades de hidrógeno y helio, generando en algunos casos gigantes gaseosos como Júpiter o Saturno.

“El paradigma de la formación planetaria es que los planetas rocosos interiores están muy cerca de las estrellas, como en nuestro sistema solar. Esta es la primera vez que tenemos un planeta rocoso tan lejos de su estrella anfitriona, y después de estos planetas ricos en gas.” — Thomas Wilson, profesor asistente de Física, Universidad de Warwick (Reino Unido)

LHS 1903 e: la “supertierra” que no debería existir

El planeta desconcertante se llama LHS 1903 e y tiene un radio aproximadamente 1,7 veces el de la Tierra, lo que lo convierte en lo que los astrónomos denominan una “supertierra” — una versión más grande de nuestro planeta con densidad y composición similares. Pero ¿por qué está ahí, desafiando la lógica y las observaciones previas?

“Creemos que estos planetas se formaron en ambientes muy distintos entre sí, y eso es lo que hace único a este sistema. Este planeta exterior, más rocoso en comparación con los dos planetas del medio, no debería haber ocurrido según la teoría de formación estándar. Pero lo que creemos es que se formó después que los otros planetas.” — Thomas Wilson

Ilustración del sistema LHS 1903 Ilustración de cómo el sistema LHS 1903 desafía las teorías de formación planetaria. Crédito: Robotdyn

Cómo lo descubrieron: TESS y Cheops

El sistema fue detectado inicialmente por el Telescopio de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS), un telescopio espacial de la NASA lanzado en 2018 para descubrir nuevos exoplanetas. Posteriormente, el sistema fue analizado en profundidad por el satélite Cheops de la ESA, lanzado en 2019 y diseñado precisamente para estudiar estrellas que ya se sabe albergan exoplanetas.

El equipo investigador también utilizó datos de múltiples telescopios terrestres de todo el mundo, convirtiendo el estudio en una gran colaboración científica internacional.

Fue precisamente el satélite Cheops el que reveló la existencia del cuarto y enigmático planeta externo. Según Maximilian Günther, científico del proyecto Cheops en la ESA: “Mucho sobre cómo los planetas se forman y evolucionan sigue siendo un misterio. Encontrar pistas como esta para resolver este rompecabezas es precisamente para lo que Cheops fue diseñado.”

La formación “sin gas”: un mecanismo nuevo

Después de confirmar la inusual configuración del sistema, los investigadores evaluaron distintas hipótesis para explicar la existencia del planeta rocoso exterior: ¿podría haberse formado por una colisión entre planetas? ¿Podría ser el remanente de un planeta gaseoso que perdió su atmósfera?

“Realizamos mucho análisis dinámico en este estudio; básicamente lanzamos estos planetas unos contra otros, y otros planetas contra ellos, para ver si podíamos eliminar la atmósfera o crear estos planetas mediante impactos. Pero no podemos hacer estos planetas de esta manera.” — Thomas Wilson

Descartadas esas posibilidades, el equipo llegó a lo que Wilson denomina un mecanismo de formación “sin gas” o “empobrecida en gas” (gas-depleted): los planetas se habrían formado uno tras otro, en orden secuencial desde el más interior hacia el exterior — es decir, en el orden inverso al de nuestro sistema solar, donde primero se formaron los gigantes gaseosos.

“Este mecanismo de formación, donde se empieza por el planeta interior y luego se avanza alejándose de la estrella anfitriona, significa que el planeta más exterior se formó millones de años después del más interior. Y dado que se formó más tarde, en realidad ya no quedaba tanto gas y polvo en el disco para construir este planeta.” — Thomas Wilson

En nuestro sistema solar, los gigantes gaseosos se formaron primero y con rapidez, seguidos por los cuatro planetas rocosos interiores. Si bien existen cuerpos rocosos más allá de la órbita de Neptuno — como Plutón —, Wilson señala que son mucho más pequeños, ricos en hielo, y que probablemente se formaron mucho más tarde como resultado de colisiones. No son comparables con LHS 1903 e.

Una voz chilena en el debate

Uno de los científicos que comentó este hallazgo es Néstor Espinoza, astrónomo chileno del Space Telescope Science Institute en Baltimore, Estados Unidos, quien no formó parte del equipo investigador. Espinoza advierte que la formación de planetas alrededor de estrellas pequeñas como LHS 1903 es ahora materia de debate activo:

“Este sistema agrega un punto de datos muy interesante que tendrá a los modelos de formación planetaria tratando de explicarlo por años. ¡Y estoy seguro de que aprenderemos algo nuevo sobre el proceso de formación planetaria una vez que sean comparados entre sí!” — Néstor Espinoza, Space Telescope Science Institute

Lo que dicen otras expertas del campo

Sara Seager, profesora de Ciencias Planetarias y Física en el MIT y coautora del estudio, sostiene que el hallazgo podría ofrecer “algunas de las primeras evidencias para cambiar el guion sobre cómo se forman los planetas alrededor de las estrellas más comunes de nuestra galaxia.” Sin embargo, advierte que el estudio se centra en una interpretación compleja y el debate sigue abierto: “Incluso en un campo en maduración, los nuevos descubrimientos pueden recordarnos que aún tenemos un largo camino por recorrer para entender cómo se construyen los sistemas planetarios.”

Por su parte, Heather Knutson, profesora de Ciencias Planetarias en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), señaló que LHS 1903 e es especialmente fascinante porque “potencialmente podría albergar muchos tipos diferentes de atmósferas y podría ser lo suficientemente frío para que el agua se condense. Sería un planeta apasionante para observar con el Telescopio Espacial James Webb, que podría decirnos más sobre sus propiedades atmosféricas.”

Ana Glidden, investigadora postdoctoral en el Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial del MIT, destacó que el sistema LHS 1903 puede funcionar como un laboratorio natural para estudiar cómo se forman los planetas pequeños alrededor de una estrella diferente a nuestro Sol. Señaló además que las observaciones futuras podrían permitir a los científicos sondear las atmósferas de estos mundos y comprender mejor cómo los distintos tipos de planetas se forman y evolucionan.

¿Y si somos nosotros el sistema raro?

Isabel Rebollido, investigadora de la ESA, ofrece una reflexión que invita a reconsiderar la perspectiva: “Históricamente, nuestras teorías de formación planetaria se basan en lo que vemos y sabemos sobre nuestro Sistema Solar. A medida que observamos cada vez más sistemas exoplanetarios diferentes, estamos comenzando a revisar esas teorías.”

El hallazgo nos recuerda que el universo es más variado e impredecible de lo que suponíamos. Y si los sistemas “al revés” como LHS 1903 resultan ser más comunes de lo pensado, quizás sea nuestro propio sistema solar — con sus planetas ordenaditos y predecibles — el que necesita una explicación especial.

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