20 de septiembre de 2026

Irán y China usan IA autónoma para campañas de influencia que ya no necesitan operadores humanos

Irán y China usan IA autónoma para campañas de influencia que ya no necesitan operadores humanos

El New York Times publicó hoy un análisis sobre la nueva generación de operaciones de influencia de Irán y China: campañas que funcionan de forma autónoma, con agentes de IA que generan contenido, identifican audiencias y ajustan los mensajes sin intervención humana constante. El NYT está detrás de paywall, pero el tema lleva semanas siendo documentado por Recorded Future, la unidad de inteligencia de Insikt Group, y por Radio Free Europe.

El giro es significativo. Las campañas de influencia de estado-nación llevan años usando IA para escalar contenido y crear cuentas falsas. Lo nuevo —y lo que el NYT documenta hoy— es la autonomía: operaciones que generan un ciclo completo de desinformación sin que un operador humano tome decisiones en cada paso.

¿Qué hace diferente a esta nueva generación?

La inteligencia de Recorded Future publicó en julio un análisis sobre el uso iraní de IA generativa en operaciones de influencia. El informe, elaborado por el Insikt Group, documenta cómo actores vinculados al estado iraní —APT42, STORM-2035 y otros grupos— usan IA para tres funciones hasta hace poco exclusivamente humanas.

La primera es la generación de personas creíbles: perfiles en redes sociales con historia, escritura coherente y comportamiento que pasa los filtros de autenticidad básicos. En 2023, esto requería diseñadores, redactores y gestores de cuentas. En 2026, es un pipeline automatizado.

La segunda es la adaptación lingüística y cultural. Irán ha operado durante años con contenido que revelaba su origen por errores de idioma o referencias culturales incorrectas. Los modelos actuales eliminan ese talón de Aquiles: el contenido generado en inglés americano coloquial ya no suena a traducción.

La tercera —la más relevante desde el punto de vista operativo— es el ajuste de mensajes en tiempo real. Un agente autónomo puede monitorizar la reacción a una narrativa, identificar qué versiones del mensaje generan más engagement y ajustar el contenido siguiente sin esperar instrucciones humanas.

¿China va en la misma dirección?

El patrón chino es diferente pero convergente. OpenAI documentó en mayo de 2026 el desmantelamiento de una campaña llamada «Data Center Bandwagon», en la que actores vinculados a una empresa tecnológica china usaron ChatGPT para generar comentarios que fomentaban la oposición local a centros de datos en Estados Unidos. Los operadores se hacían pasar por ciudadanos americanos y personalizaban el contenido por código postal.

Los investigadores de RFE/RL, citados esta semana en el contexto del artículo del NYT, señalan algo importante: Rusia, Irán y China no coordinan estas operaciones en tiempo real, pero sí aprenden unos de otros. Rusia fue la pionera con las operaciones del Internet Research Agency en 2016. Irán adoptó el modelo hack-and-leak. China lo ha adaptado a sus objetivos de competencia económica. Lo que el NYT documenta hoy es que los tres actores han dado el salto a la autonomía operativa.

¿Está preparada la defensa?

La respuesta corta, según Max Lesser del Digital Forensic Research Lab citado por RFE/RL, es no. Los sistemas actuales de detección se basan en patrones de comportamiento conocidos: cuentas que actúan de forma coordinada, textos con marcas lingüísticas detectables, imágenes con artefactos de generación. Los modelos actuales borran esas marcas.

La solución técnica más prometedora —la marca de agua en contenido generado por IA— tiene el problema de que quien quiere usar IA para desinformación no usa las plataformas que aplican marca de agua. El problema es estructural: la misma tecnología que permite a cualquier empresa crear contenido personalizado a escala permite también a cualquier actor estatal crear desinformación personalizada a escala.

California está estudiando hoy un kill switch para modelos frontera. Es una respuesta al riesgo de agentes autónomos que escapan de sus entornos. Pero las campañas de influencia autónomas de Irán y China no necesitan un modelo frontera: usan las mismas APIs comerciales que cualquier empresa de marketing. No hay kill switch para eso.

¿Qué se puede hacer para defenderse?

La defensa tiene tres capas que funcionan mejor en conjunto que por separado.

La primera es la detección automatizada. Meta, Microsoft y Google han invertido en sistemas de identificación de comportamiento coordinado inauténtico: cuentas que publican de forma sincronizada, contenido con marcas lingüísticas estadísticas propias de la traducción o el idioma generado. El problema es que cada mejora del sistema defensor enseña a los atacantes a evadir la siguiente versión. Es una carrera en la que el atacante solo necesita tener éxito una vez.

La segunda es la educación mediática. El Digital Forensic Research Lab y grupos similares llevan años formando a periodistas, moderadores y ciudadanos en la detección de desinformación. Los indicadores siguen siendo útiles para la mayoría de operaciones: buscar la fuente original, verificar la antigüedad de una cuenta, comprobar si una imagen aparece en otros contextos. El problema es que la escala de producción automatizada supera con creces la capacidad humana de verificación manual.

La tercera —y la menos desarrollada— es la regulación de las APIs. Si los actores estatales usan las APIs de OpenAI, Anthropic o Google para generar contenido, esas empresas tienen la capacidad técnica de detectar y bloquear patrones de uso que correspondan a operaciones de influencia. OpenAI y Anthropic ya lo hacen: las interrupciones de campañas documentadas en 2024 y 2026 vinieron de sus propios equipos de seguridad. Pero el reporting es voluntario, sin estándares comunes ni obligaciones de divulgación pública.

El marco regulatorio para las plataformas —el DSA europeo, las directivas de la FTC americana— está diseñado para el contenido que ya está publicado, no para los pipelines de generación. Cerrar ese gap requeriría una coordinación entre gobiernos y empresas de IA que, en el contexto político actual, es difícil de imaginar a corto plazo.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

Durante décadas pensamos que los hombres cazaban y las mujeres cuidaban. La genética cuenta una historia mucho más compleja

Durante décadas pensamos que los hombres cazaban y las mujeres cuidaban. La genética cuenta una historia mucho más compleja

Durante décadas, la arqueología estuvo influida por interpretaciones androcéntricas, puesto que la imagen tradicional que ha llegado hasta nuestros días nos dibujaba un pasado rígido en el que el hombre salía a cazar, mientras la mujer se quedaba cuidando a la prole en el asentamiento. Sin embargo, el estudio del ADN está cambiando la interpretación de la organización social prehistórica.

Un nuevo estudio. Ahora la arqueología está revisando estas interpretaciones demasiado centradas en los hombres. Pero la prehistoria no fue generalmente matriarcal, sino que la evidencia demuestra una gran diversidad. Los descubrimientos apuntan a que las sociedades prehistóricas mostraban una enorme pluralidad en la división del trabajo, el estatus, la movilidad y el parentesco. 

Había de todo. Frente a los viejos estereotipos, la ciencia ha demostrado que las mujeres participaron en la caza prehistórica y que algunas alcanzaron un estatus elevado. Por ejemplo, en un enterramiento de los Andes peruanos de unos 9.000 años, una persona enterrada con herramientas de caza de grandes animales fue identificada como una mujer joven mediante análisis proteómico y osteológico. 

Pero no se queda aquí, puesto que también se encontraron 27 individuos de sexo identificado enterrados con herramientas de caza, de los cuales 16 eran hombres y 11 eran mujeres. Esto hace que las mujeres cazadoras no fueran necesariamente una excepción dentro de esta sociedad. 

En Europa, el análisis genético también ha obligado a reescribir algunas placas de museos. Por ejemplo, en el célebre enterramiento de Birka, en Suecia, se halló un individuo con armas y equipamiento militar que durante mucho tiempo se asumió que era un hombre. Sin embargo, el análisis genómico confirmó una combinación cromosómica XX y esta prueba apoya que una mujer fue enterrada con un conjunto de objetos asociado a una posición militar o de autoridad, si bien demostrar el sexo biológico no prueba automáticamente que esa persona ejerciera una función militar concreta, dirigiera tropas o combatiera.

Además, el poder político y el alto estatus tampoco eran exclusivos de los varones. Aquí, un trabajo sobre las élites celtas de la Europa central en la Edad del Hierro demostró que las estructuras de poder no pueden reducirse a un modelo universal de herencia exclusivamente masculina. La evidencia genética y arqueológica concluye que algunas mujeres pudieron formar parte de linajes dominantes y desempeñar un papel importante en la continuidad de la autoridad mediante la sucesión dinástica. 

El hogar es de ellas. Más allá de figuras individuales con poder, existen pruebas de que hubo comunidades con prácticas centradas en linajes femeninos. Por ejemplo, el asentamiento neolítico de Çatalhöyük es un gran escenario donde los investigadores obtuvieron genomas de 131 individuos. Aquí, en los enterramientos situados bajo una misma vivienda, las conexiones genéticas se establecían predominantemente a través de la línea materna.

Y esto es bastante importante, porque los autores estimaron que las hijas permanecían vinculadas a las casas entre el 70% y el 100% de las veces. Esto es bastante importante porque se vio que en el interior de las viviendas existían prácticas centradas en linajes femeninos y posiblemente cierta matrilocalidad.

Imágenes | Yunus Emre Ilıca

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Durante años nos dijeron que el huevo era enemigo del colesterol. La ciencia empieza a contar otra historia

Durante años nos dijeron que el huevo era enemigo del colesterol. La ciencia empieza a contar otra historia

Durante mucho tiempo, el huevo se ha visto como el gran enemigo en nuestra dieta, puesto que se ha convertido en un gran mantra el hecho de que comerlos con frecuencia es una vía rápida para aumentar los niveles de colesterol y sufrir problemas de corazón. Sin embargo, la evidencia más reciente que tenemos sobre la mesa apunta a que este aumento es bastante moderado y es por ello que no hay que tenerle miedo si el consumo entra dentro de cierta lógica. 

El mito del colesterol. Históricamente, la regla que se tiene en mente es que, si comemos alimentos con mucho colesterol, el colesterol en sangre subirá en la misma proporción. Pero la mayoría de los estudios epidemiológicos y clínicos no muestran una correlación directa y consistente entre la cantidad de colesterol que 'comemos' y el colesterol en nuestra sangre. 

Y es que aquí es cierto que los huevos tienen un impacto en nuestros análisis de sangre, pero no como creíamos. Las revisiones que se han hecho demostraron que el consumo de huevos aumenta el colesterol total y el colesterol LDL, considerado como "malo", así como el HDL, que es el considerado como "bueno". 

Se estudia. Si concretamos más, un estudio de 2018 cuantificó este aumento en unos 5,5 mg/dL para el LDL, y 2,1 mg/dL para el HDL. Dado que ambos tipos de lipoproteínas suben simultáneamente, las ratios de riesgo cardiovascular apenas cambian. De hecho, una revisión de este mismo año destaca que el aumento estimado de colesterol sérico es de apenas un 2-3% por cada huevo. 

El verdadero culpable. Si el colesterol del huevo no es el factor determinante, entonces... ¿Qué nos está provocando dislipemias? Y aquí el factor más importante es el patrón dietético global, es decir, todo lo que comemos en nuestra dieta sin hacer hincapié específicamente en el huevo. 

Aquí un ensayo publicado en 2025 dejó esto bastante claro, puesto que concluyó que el colesterol LDL se relacionaba claramente con la ingesta de grasa saturada, pero no con el colesterol dietético. Pero lo mejor es que se vio que consumir dos huevos diarios dentro de una dieta baja en grasas saturadas no elevó el colesterol LDL frente a una dieta de control sin huevos. 

Las guías. Con estas nuevas pruebas encima de la mesa, las guías dietéticas estadounidenses eliminaron el clásico límite estricto de 300 mg al día de colesterol dietético. El mensaje oficial ha pasado a centrarse en el patrón dietético global, haciendo hincapié en todos los alimentos que cuentan con grasas saturadas y grasas trans, en lugar de demonizar los alimentos concretos. 

La importancia de los matices. Grandes investigaciones internacionales que han agrupado a más de 177.000 personas en 50 países no han encontrado una asociación significativa entre un mayor consumo de huevos (hasta 7 a la semana) y la mortalidad total o los eventos cardiovasculares mayores.

Sin embargo, no hay que caer en la idea de que se pueden comer muchísimos huevos al día, puesto que todo en exceso puede ser finalmente muy perjudicial. Es aquí donde entra la regla del sentido común, puesto que tomar una gran cantidad de huevo al día sí que puede acabar siendo muy perjudicial; aunque si entra dentro de un consumo normal, no hay que tener mucha preocupación.

Imágenes | Muhammed Salih Karabağ  

En Xataka | La ciencia que hay detrás de la “vacuna contra el colesterol alto”: una revolución médica en dos pinchazos al año

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La "línea de visión" más larga de todo el planeta: una fotografía real de Turquía vista a 500 kilómetros desde el Cáucaso

La "línea de visión" más larga de todo el planeta: una fotografía real de Turquía vista a 500 kilómetros desde el Cáucaso

El Shkhara está en el Cáucaso, tiene 5.193 metros de altura, es la montaña más alta de Georgia y hace muga con Rusia. El Karagöl es una cadena montañosa turca situada en el noreste de Turquía, en la provincia de Giresun, en la región del mar Negro, con su cima principal a 3.107 metros. Entre un pico y otro hay casi 500 kilómetros de distancia, una auténtica barbaridad imposible de divisar con el ojo humano. Pero no con una cámara y bajo ciertas condiciones.

Una línea de visión de récord. Pues bien, el 15 de diciembre de 2024, el fotógrafo eslovaco Richard Jezik logró capturar el Shkhara desde un subpico cercano al Karagöl y batió un récord: la línea de visión más larga de todo el planeta Tierra, certificado por Guinness World Records, con 493,07 kilómetros. Nunca antes el ojo humano había visto tan lejos... con ayuda de un teleobjetivo, claro. La foto es verdaderamente impresionante.

Hacer una fotografía así no es algo que pase por casualidad, porque te llevas tu cámara mientras haces senderismo: Jezik lleva documentando este tipo de observaciones desde 2018 y persiguiendo esta foto desde 2023. Porque para conseguir este documento gráfico necesitó sangre, sudor y lágrimas: ascender hasta la cima a pie porque la nieve impedía el acceso en coche, pasar la noche a -12°C con rachas de viento de hasta 20-25 m/s y esperar hasta el amanecer para apretar el disparador, explica el Guinness.

Cómo es posible. Esencialmente hay dos factores que explican que esta imagen sea físicamente posible:

  • La geometría: cuanto más altos son los dos puntos, más lejos se puede ver antes de que la curvatura terrestre haga de las suyas. Ya hemos visto que el Shkhara ronda los 5.200 m, el subpico de Karagöl los 3.000 m. ¿La explicación? El alcance visual aumenta con la raíz cuadrada de la altitud.
  • Una refracción atmosférica fuera de lo normal, como explica el físico Michael Vollmer: cuando hay aire frío pegado a la superficie con aire más cálido justo encima, la luz se curva siguiendo aproximadamente la curvatura de la Tierra, lo que permite ver más allá del horizonte para un avistamiento "extremo" como este.

La carrera por ver más lejos. Desde el Ezkaba de Ezkabarte, mi monte de referencia en Pamplona, los días despejados pueden llegar a verse los Pirineos a casi 100 kilómetros de distancia, pero eso no es nada comparado con lo que hacen estos fotógrafos especialistas en avistar largas distancias. Un par de ejemplos: en 2016, Marc Bret fotografió el macizo de los Écrins desde el Pic de Finestrelles en los Pirineos, a 443 kilómetros.  En 2023, el chileno Roberto Antezana fotografió el Aconcagua desde el Cerro Champaquí, en Argentina, a una distancia de 483,5 kilómetros. 

Hasta el infinito y más allá. Cada nuevo récord se ha establecido gracias a dos cosas: mejor tecnología fotográfica y comprender mejor el fenómeno de la refracción. Un par de trucos para llegar más lejos con tus fotografías de expertos en el fenómeno: mejor en invierno, de madrugada y sobre grandes masas de agua fría, justo lo que hizo Jezik.

Pero, ¿hasta dónde? El proyecto AllTheViews ha estimado cada visión posible de la Tierra y ha llegado a una conclusión: el punto con mayor alcance teórico del planeta sería una cresta sin nombre cerca de la frontera entre India y China, vista desde el Pik Dankova (Kirguistán), a algo más de 530 kilómetros.


En Xataka | Solo hay un monte importante en el mundo que jamás ha registrado un serio intento de ascensión y está en China: el Kailash

En Xataka | Creíamos que los conocíamos todos, pero no: acabamos de "descubrir" un nuevo pico de 3.000 metros en el Pirineo catalán


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La noticia La "línea de visión" más larga de todo el planeta: una fotografía real de Turquía vista a 500 kilómetros desde el Cáucaso fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



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Court Filing Shows Microsoft Exec Called AI Training the "Largest Labor Theft in Human History"

The court documents made public this week show that Brent Hecht, Microsoft's director of applied science, had cautioned that people could view large language models as involving a form of theft on an unprecedented scale.

He stated that generative AI might represent the largest instance of labor theft in human history. These remarks appear to go against the official position taken by both Microsoft and OpenAI in their legal response to the action brought by the news organizations.

The document also contains internal comments from OpenAI, in which executive Greg Brockman admitted that ChatGPT is able to reproduce sentences from New York Times articles word for word.

The comments came out during the copyright lawsuit that The New York Times filed in late 2023.

Internal AI Copyright Concerns and the Fair Use Defense

Hecht stated in the most recent filing that generative AI could represent the greatest theft of labour in human history; he explained that companies such as Microsoft, OpenAI, and others train their models by using large quantities of material from the open internet, a practice which is at the heart of the copyright lawsuit.

The document also contains internal OpenAI comments on the ability of AI to reproduce news articles. Greg Brockman, an executive at OpenAI, stated that ChatGPT is capable of predicting and completing sentences based on material from the New York Times. Hecht also maintained that winning the lawsuit would mean that the defendants had to bring into question the concept of fair use.

Microsoft and OpenAI assert that using articles from the New York Times and other publications as a basis for training AI models constitutes fair use, just as it would if a student were reading books. They also state that the generative AI output derived from those articles alters the original material sufficiently.

It appears that these internal remarks question that view. OpenAI has in the past stated that it is impossible to train AI without using material that is copyrighted, and last year Nick Clegg, a former executive at Meta, made the same argument, saying that AI would not be able to survive if copyright law were strictly enforced.

The training of AI models by companies still involves the use of large quantities of user data, articles, and similar material. According to TechSpot, Meta came under criticism for having trained its artificial intelligence on employee behaviour. Microsoft's GitHub Copilot uses user data unless users choose to withdraw from this practice.

Twitch only very recently permitted streamers to opt out, having previously trained its system on their content. Moreover, some AI developers have also purchased books, scanned them, and then destroyed them in order to gather training data.

AI's Threat to Publishers and the Unresolved Copyright Case

Another major aspect of the New York Times' lawsuit is the impact of generative AI on the news business model. Currently, Google and the other search engines display AI-generated summaries of articles when users carry out searches, a move which could lead to fewer visits to news websites.

This week, an executive at OpenAI who has been involved with ChatGPT stated that publishers are facingw a serious threat due to AI. The comments are taken from the court documents in the current lawsuit and represent the companies' internal opinions rather than their official legal stance.

Both Microsoft and OpenAI are still asserting that AI training constitutes fair use. The case is still going on and it is not known how the court will treat these internal comments.

There has been no decision so far on the copyright claims, and the issue of whether AI training is fair use remains unresolved in the courts.

Thank you for being a Ghacks reader. The post Court Filing Shows Microsoft Exec Called AI Training the "Largest Labor Theft in Human History" appeared first on gHacks.



☞ El artículo completo original de Arthur Kay lo puedes ver aquí