13 de abril de 2026

Estados Unidos está lanzando esferas gigantes al mar con un objetivo: aprovechar una de las mayores fuentes de energía renovables

Estados Unidos está lanzando esferas gigantes al mar con un objetivo: aprovechar una de las mayores fuentes de energía renovables

La energía undimotriz tiene una gran ventaja respecto a otras fuentes de energía renovables más populares, como el sol o el viento: nunca descansa. Las olas son un recurso casi continuo y enormemente energético. Y sin embargo, es el patito feo de las energías verdes porque su carácter imprevisible y nada constante convierte la extracción energética en una tarea titánica en términos de eficiencia. 

Una startup estadounidense, Panthalassa, lleva tiempo probando en aguas del Pacífico un prototipo que replantea desde la base cómo relacionarse con el océano: en lugar de resistirlo, le sigue la corriente.

El invento. El Ocean-2 es un dispositivo que a simple vista parece una boya gigante. De hecho, en las pruebas en Puget Sound, Washington, varias personas reportaron un objeto flotante no identificado. La parte esférica del extremo (el nodo) tiene casi 10 metros de diámetros y está montada sobre un casco tubular de aproximadamente 60 metros de largo (que queda sumergido bajo el mar). Pero la analogía con la boya es acertada en tanto en cuanto es una estructura simple que se balancea con las olas. Cuando está en horizontal se desplaza y cuando está en vertical (cuando parece una boya) entra en funcionamiento.

Por qué es importante. Porque los océanos cubren el 71% de la Tierra y su energía tiene una ventaja de la que solar y la eólica carecen: constancia. El océano genera energía independientemente de que sea de día o de noche, aunque esté en calma o el cielo esté nublado, lo que convierte esta fuente de energía en el complemento ideal para estabilizar redes. El problema endémico de esta tecnología es su baja eficiencia. Si este prototipo logra escalarse, podría convertirse en una alternativa y complemento de energía limpia e independiente para zonas costeras.

Contexto. En plena carrera por la IA y los centros de datos, el gran cuello de botella de Estados Unidos es la energía, tanto es así que están desempolvando viejas soluciones energéticas como centrales fósiles y resucitando su industria nuclear. Por supuesto y aunque su papel en la guerra de EEUU, Israel e Irán es diferente a la de Europa y también lo es su al acceso al petróleo, la realidad es que que el precio del barril esté desbocado tampoco les beneficia. En ese escenario, está ampliando su inversión en renovables.

La energía de las olas lleva décadas prometiendo y decepcionando. La sal, la corrosión, el crecimiento biológico en las estructuras y el coste brutal del mantenimiento en alta mar han hundido, literal y figuradamente, decenas de proyectos en todo el mundo. El resultado: casi todo se ha quedado en fase piloto. Tampoco la eficiencia ha sido nunca como para tirar cohetes. Y mientras la undimotriz se ha estancado, el precio de la solar y la eólica ha caído tan rápido que ha dejado otras energías limpias sin ventaja competitiva. Sin embargo, la energía de las olas está ante otra oportunidad: Ocean Energy Europe cifra en 165 MW la cartera de despliegues planificados hasta 2030 y Estados Unidos ha invertido 591 millones de dólares en energía oceánica en los últimos cinco años.

Cuánta energía produce y usos. En la prueba logró generar hasta 50 kW en condiciones de oleaje decentes, suficiente para alimentar una pequeña ciudad costera. No obstante, su aplicación prioritaria no es la red eléctrica doméstica, sino algo más específico como los combustibles limpios y la computación: producir hidrógeno verde que se transporta a costa en barcos autónomos, y alimentar centros de datos en el océano.

Cómo lo hacen. El diseño del Ocean-2 tiene un punto más filosófico que técnico: no es tanto resistir el océano sino acompañarlo. Con el oscilar de las olas, el agua se impulsa a través de una tubería interna hacia la superficie esférica y luego desciende por turbinas para generar energía. Apenas tiene partes móviles, más allá de la turbina, integrada en la estructura de acero

La boya no tiene redes ni elementos que puedan atrapar fauna marina, opera en silencio y con movimientos lentos: el responsable ambiental de Panthalassa, el Dr. Liam Chen, explicaba para la TV local KOMO que su diseño suave y de bajo impacto le permite "vivir en armonía con el océano". Las pruebas en Puget Sound no mostraron alteraciones visibles en el ecosistema marino circundante. Según el cofundador, Garth Sheldon-Coulson, se pueden fabricar estas máquinas por alrededor de 1500 dólares el kilovatio.

Qué viene después. Como cuenta su cofundador, llevan unos diez años trabajando: los primeros cuatro o cinco años fue solo I+D, en 2021 lanzaron su antecesor el Ocean-1, en 2024 vio la luz el Ocean-2 y el Ocean-3 ya está en desarrollo y va con paso firme en su financiación.

Sí, pero. Hasta el momento, todo son pruebas y prototipos porque el proyecto se encuentra en fase experimental, es decir, no hay ni un solo kilovatio comercial generado, ni una red conectada, ni tampoco datos de durabilidad a largo plazo. Y el mar no es un entorno fácil precisamente: saber cómo aguantará los temporales y el paso del tiempo, cómo será el mantenimiento o simplemente algo tan básico como el traslado de la energía del dispositivo a la red es esencial es esencial. Sin olvidar del coste, especialmente habida cuenta del desplome de los costes de la solar o la eólica, ambas tecnologías ya maduras, consolidadas y baratísimas.


En Xataka | Con el petróleo por las nubes, Japón ha resucitado una vieja idea para extraer energía infinita del océano

En Xataka | Algo está pasando en los océanos para lo que no tenemos una explicación convincente: las olas están desapareciendo

Portada | Panthalassa y Matt Paul Catalano 


-
La noticia Estados Unidos está lanzando esferas gigantes al mar con un objetivo: aprovechar una de las mayores fuentes de energía renovables fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



☞ El artículo completo original de Eva R. de Luis lo puedes ver aquí

Smartphones sin inteligencia artificial: por qué el próximo gran nicho del mercado móvil podría ser el que vaya contra la corriente

Google mejora el acceso al modo IA en Chrome para móviles

Todos los fabricantes de smartphones están metiendo inteligencia artificial en sus teléfonos. Todos. Samsung con Galaxy AI, Google con Gemini Nano, Apple con Apple Intelligence, Xiaomi, OnePlus, Motorola — la carrera es unánime. Y un periodista de Android Police acaba de publicar hoy un argumento que suena a herejía pero que tiene más lógica de la que parece: cree que los smartphones sin inteligencia artificial serán el próximo gran nicho del mercado.

La tesis es provocadora pero sencilla: la mayoría de funciones de IA que los fabricantes añaden a los móviles en 2026 no las usa casi nadie. Consumen batería, generan preocupaciones de privacidad, y su principal valor es dar a los departamentos de marketing algo que poner en los anuncios. ¿Y si existiera un mercado de compradores dispuestos a pagar precio premium por un móvil excelente que simplemente no tenga IA?

¿Cuánta gente usa realmente las funciones de IA en su móvil?

Los datos disponibles son reveladores. Según encuestas de satisfacción de usuarios publicadas en los últimos meses, entre el 60% y el 70% de las funciones de IA integradas en smartphones no se utilizan de forma regular. La mayoría de compradores activan la función una vez —por curiosidad— y no vuelven a tocarla.

Piensa en tu propio uso. ¿Cuántas veces has usado «Circle to Search» de Google esta semana? ¿La función de resumen automático de notificaciones de Apple Intelligence? ¿El borrado generativo de objetos en fotos de Samsung? Probablemente menos de lo que sugieres cuando alguien te pregunta.

El patrón es consistente: los fabricantes lanzan funciones de IA con grandes campañas de marketing, los medios especializados las cubren extensamente, los usuarios las prueban durante la primera semana y luego vuelven a usar el teléfono exactamente igual que antes. La IA en el móvil, para la mayoría, es una feature de demo, no de uso diario.

¿Qué problemas reales genera la IA en los smartphones?

Más allá de la utilidad discutible, la IA en móviles tiene costes concretos que los fabricantes prefieren minimizar en sus presentaciones.

Consumo de batería. Los modelos de IA que se ejecutan localmente en el dispositivo —lo que se conoce como on-device AI— requieren procesadores especializados (NPUs) que consumen energía. Samsung reconoció que Galaxy AI puede reducir la autonomía hasta un 15% en uso intensivo. En un mundo donde la duración de la batería sigue siendo la queja número uno de los usuarios, añadir funciones que la reducen es una contradicción difícil de justificar.

Privacidad. Muchas funciones de IA requieren enviar datos a servidores externos para su procesamiento. Tu voz cuando usas el asistente. Tus fotos cuando usas el borrado generativo en la nube. Tu historial de uso para personalizar sugerencias. Los fabricantes aseguran que los datos se anonimizar y protegen, pero cada nueva filtración de datos erosiona esa confianza.

Complejidad. Cada función de IA añade opciones al sistema. Menús de configuración más largos, notificaciones sugiriendo que uses funciones que no pediste, interfaces que intentan anticiparse a lo que quieres hacer. Para un segmento creciente de usuarios, esa «inteligencia» se siente como ruido.

¿Existe realmente un mercado para móviles premium sin IA?

El precedente más cercano son los dumbphones —teléfonos básicos sin apps, sin internet, solo llamadas y mensajes—, un nicho que lleva varios años creciendo silenciosamente. Marcas como Light Phone y Punkt venden dispositivos a precios premium (300-400 dólares) a compradores que quieren desconectar del smartphone. Nokia ha reactivado modelos clásicos con ventas sorprendentemente sólidas.

El argumento del periodista de Android Police va más allá: no se trata de volver al Nokia 3310. Se trata de un smartphone completo —pantalla excelente, cámara de alta gama, rendimiento fluido, batería generosa— que simplemente no incluya funciones de IA. Sin asistentes proactivos, sin sugerencias no solicitadas, sin procesamiento de datos para «personalizar la experiencia».

Suena contraintuitivo cuando todos los fabricantes van en dirección contraria. Pero entre las tendencias tecnológicas que ya veíamos venir estaba el concepto de «fatiga tecnológica» —un cansancio acumulado ante la complejidad creciente de los dispositivos—. La IA en el móvil puede estar acelerando esa fatiga.

¿Es viable que un fabricante lance un móvil anti-IA?

Técnicamente, sí. Un fabricante podría tomar un chipset de gama alta, desactivar la NPU (unidad de procesamiento neuronal), liberar esa energía para batería, y vender el dispositivo como «un smartphone para personas que quieren un smartphone, no un asistente». El coste de desarrollo sería mínimo: es más fácil quitar funciones que añadirlas.

Comercialmente, el riesgo es real pero calculado. El mercado de smartphones premium está saturado —cada año las mejoras son más marginales— y los fabricantes necesitan diferenciarse. Hasta ahora, la diferenciación ha sido «más IA». ¿Y si alguien se diferencia con «cero IA»?

El paralelismo con la alimentación es útil: cuando todos los productos del supermercado empezaron a llevar aditivos, surgió un mercado premium de productos «sin aditivos, sin conservantes, sin colorantes». No porque los aditivos fueran siempre malos, sino porque un segmento de consumidores estaba dispuesto a pagar más por la simplicidad.

Cuando mapeamos las tecnologías que marcarán la próxima década, la IA figuraba como la tendencia dominante. Pero toda tendencia dominante genera su contratendencia. Y cuando hasta las gafas de sol ya vienen con IA integrada, la pregunta no es si habrá rechazo, sino cuándo se convierte en un producto que alguien pueda vender.

¿Apuesta arriesgada o visión de futuro?

El argumento de que los smartphones sin IA serán un nicho relevante no es una predicción sobre el fin de la IA. Es una observación sobre la naturaleza humana: cuando todo el mundo hace lo mismo, siempre hay espacio para quien hace lo contrario. Y cuando ese «mismo» incluye funciones que la mayoría no usa, consume batería que todos necesitan y plantea preguntas de privacidad que nadie quiere responder, el espacio para lo contrario podría ser más grande de lo que los fabricantes imaginan.

No será el mercado mayoritario. Pero los nichos premium son extraordinariamente rentables. Pregúntale a Tesla, que empezó vendiendo coches eléctricos cuando nadie los quería. O a Apple, que lanzó un teléfono sin teclado cuando todos los smartphones tenían uno.

A veces, el próximo gran negocio no está en añadir más. Está en tener el valor de quitar.




☞ El artículo completo original de Juan Diego Polo lo puedes ver aquí

Linux 7.0 Released With Official Rust Support and New Code for SPARC and Alpha CPUs

Linus Torvalds has announced the release of Linux kernel 7.0. This version uses a rounded number because the 6.x series reached a point where a clean rollover helps avoid confusion. Torvalds has made it clear that major version numbers do not necessarily indicate architectural changes.

The release also included a comment from Torvalds about the increasing role of AI in kernel development. He noted that AI tools are likely to continue uncovering corner cases for some time, which he described as possibly becoming the 'new normal" for the foreseeable future.

Official Rust Support And Other Notable Changes in Linux 7.0

The most notable update in Linux 7.0 is the end of experimental support for the Rust programming language, which is now officially supported for kernel development. Rust had been in an experimental phase within the kernel for several release cycles. With the move to official support, developers can now write kernel code in Rust without it being considered provisional.

Linux 7.0 introduces several updates, including enhanced support for ARM, RISC-V, and Loongson processors. It also offers more advanced KVM virtual machine support for AMD EPYC 5 CPUs. The filesystem has been made more resilient against corruption through self-healing XFS. Additionally, new code has been added for SPARC and DEC Alpha processors, as spotted by Phoronix.

AI Bug Reports and the Linux 7.0 Release Process

Torvald's comment about AI tools highlights a growing trend in kernel development. Kernel maintainer Greg Kroah-Hartman recently pointed out that AI has become a helpful tool for spotting bugs within the maintenance team.

He also updated the kernel security documentation to better guide AI tools in submitting properly formatted security bug reports, especially as the number of AI-generated reports has increased significantly in recent weeks. Linux 7.0 is now available for download at kernel.org.

Thank you for being a Ghacks reader. The post Linux 7.0 Released With Official Rust Support and New Code for SPARC and Alpha CPUs appeared first on gHacks.



☞ El artículo completo original de Arthur Kay lo puedes ver aquí

En apariencia es una saludable app para que los hombres se "desenganchen" del porno. Por detrás hay algo más inquietante

En apariencia es una saludable app para que los hombres se "desenganchen" del porno. Por detrás hay algo más inquietante

"Abraza esta pausa. Reflexiona antes de recaer". No se refiere a alcohol ni drogas, sino al porno. Con este reclamo se presenta Quittr, una app para personas que buscan superar su adicción al porno. Aunque te puedes registrar como mujer, la app está claramente enfocada al público masculino, así que me he hecho pasar por Manuel 28 y me he hecho una cuenta. No he tardado mucho en darme cuenta de que dejar el porno es la excusa para vender algo más. 

Nada más empezar, la app te hace un cuestionario sobre tus hábitos de consumo, como la frecuencia con la que ves porno y qué síntomas negativos has notado en tu vida (me ha llamado la atención que uno de ellos era "Sentirse distante a dios", esto ya da pistas de a dónde nos dirigimos). Nada más terminar el cuestionario ya tenían un plan personalizado para Manuel y además me prometían que para el 7 de junio habría dejado el porno. La parte mala es que me iba a costar 31,99 euros al año, 20,99 euros si aceptaba la oferta. Dejar el porno tiene un precio. 

No he pagado, pero sí que he estado indagando sobre las funciones que ofrece Quittr. La app hace un seguimiento de tu progreso, el cual está representado con "el árbol de la vida" y, cuanto más aguantas sin porno, más crece. También ofrece ejercicios motivadores, tiene un "botón del pánico" por si estás a punto de recaer y también permite chatear con otros miembros de la comunidad.

Basado en la ciencia, pero poco 

Quittr

Tanto en la web como en la propia app dicen varias veces que el método de Quittr está basado en la ciencia, pero veamos si es así. Nada más terminar el cuestionario aparece un mensaje que afirma que la pornografía es una droga y que "libera una sustancia química en el cerebro llamada dopamina". 

Según la definición de la OMS, una droga es "un compuesto natural o sintético, que actúa sobre el sistema nervioso central y produce alteraciones en los procesos que regulan pensamientos, las emociones, la percepción y el comportamiento". Ver porno puede generar placer, pero no se está introduciendo nada en el organismo, sino que es una respuesta natural.

En este sentido, si la pornografía es una droga porque "libera dopamina", también deberíamos considerar droga cualquier cosa que nos genere placer, desde la comida hasta tener la casa ordenada. Lo que sí puede es provocar un consumo compulsivo, que podríamos calificar de adicción, que es muy distinto. La guía clínica CIE-11 recoge el "trastorno por conducta sexual compulsiva", pero claro, eso vende menos. 

En la descripción de la app también afirman que su método está "basado en una amplia investigación sobre la ciencia de las adicciones", pero no aparece ningún enlace a ningún estudio.

El movimiento NoFap

Curioseando la web, me he encontrado con que hay varios influencers que promocionan la app. Pues bien, todos son creadores de contenido fitness cristianos como por ejemplo Jeremiah Jones o Caleb Hammett. Cuando he entrado en el apartado del blog de noticias ya me ha quedado claro de qué va esto. 

Nofap Algunas de las noticias del blog de Quittr.

El movimiento NoFap nació como una especie de grupo de apoyo para personas que quieren dejar la masturbación, bien porque la perciben como adicción o también por razones religiosas. Esta idea empezó a popularizarse hace unos años y su base científica es un estudio realizado en 2003 que relacionaba el aumento de los niveles de testosterona con la abstinencia de masturbación. El estudio fue refutado, pero sigue citándose en estos círculos.

En los inicios, los seguidores del NoFap buscaban subir su testosterona y mejorar su salud, pero en la actualidad se ha convertido en un estilo de vida con un fuerte componente religioso. En España tenemos el referente de René ZZ, cuyo contenido dio un giro radical de los tatuajes a la religión, la superación personal y el abandono de la masturbación. 

Aplicaciones como Quittr o Relay se venden como la solución a la adicción al porno, que es algo que muchas personas van a ver como positivo, pero no destacan tanto la parte religiosa que aboga por esos modelos de abstinencia rígidos y moralistas. En Slate cuentan la historia de uno de estos hombres que entró en NoFap buscando dejar el porno y acabó atrapado en un ciclo de recaídas y vergüenza extrema que acabó afectando gravemente a su salud mental.

El otro secreto de Quittr

Además del componente moralista que esconde Quittr, hay otro hecho que se ha conocido hace poco y es un problema de seguridad en su app. Cuentan en 404media que varios hackers avisaron a los creadores de la app de una vulnerabilidad grave que dejaba al descubierto los datos de sus usuarios, entre los que hay menores. 

El fallo no era poca cosa. Se trataba de un error en la configuración de Google Firebase que permitía que cualquiera se autenticara como administrador y leyera la base de datos. Entre los datos de los usuarios está la edad, la frecuencia con la que ven porno e incluso mensajes sobre sus hábitos de masturbación. 

El problema ya no es que exista la vulnerabilidad, es que los responsables de Quittr no hicieron nada durante al menos seis meses. El primer investigador que avisó a la empresa llegó a hablar con el fundador de la app Alex Slater, que respondió que lo solucionaría en cuestión de horas, pero meses después seguía sin solucionarse. Finalmente, reaccionaron cuando 404media insistió por tercera vez. 

Imagen | Franco Alva en Unsplash

En Xataka | Ya hay un país europeo que obliga a tener 18 años para ver porno en Internet. Y ya hay mil formas de saltárselo

-
La noticia En apariencia es una saludable app para que los hombres se "desenganchen" del porno. Por detrás hay algo más inquietante fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .



☞ El artículo completo original de Amparo Babiloni lo puedes ver aquí

El plástico es la gran pesadilla del reciclaje. El ácido de las baterías de coches aspira a ser la gran pesadilla del plástico

El plástico es la gran pesadilla del reciclaje. El ácido de las baterías de coches aspira a ser la gran pesadilla del plástico

Tenemos un problema con el reciclaje. Así, en general e incluso en los países que más se esfuerzan y complican las cosas. Pero, en concreto, tenemos un problema con el reciclado de plásticos. Es un proceso difícil y, por tanto, caro, más que producir nuevo plástico, lo que conduce a un escenario en el que la basura potencial se va acumulando. Para complicar más las cosas, hay muchos tipos de plásticos, y algunos son terriblemente difíciles de reciclar. Pero la Universidad de Cambridge ha tenido una idea: un reactor solar para fulminar esos plásticos difíciles.

Y el ingrediente secreto es el ácido de la batería de los coches.

El dato. Antes de entrar en el ‘invento’ de Cambridge, vamos con algo de contexto. Reciclar no es recoger, y viceversa. Un ejemplo de esto es Japón, un país en el que hay zonas en las que hay 45 categorías distintas de basura que los ciudadanos deben separar y donde se recicla apenas un 20%. En España, con un sistema infinitamente menos obsesivo, estamos alrededor del 39%.

Y lo que no se recicla se quema en Japón y se envía a vertederos en España. Centrándonos en el plástico y según los investigadores de Cambridge, el mundo produce 400 millones de toneladas al año y se recicla apenas el 18%. Y, como digo, hay plásticos como el nailon o el poliuretano que son particularmente complejos de reciclar debido a que su estructura química es muy resistente, lo que hace que descomponerlos sea complejo y muy caro.

Fulminador de plástico. Ahí entra en juego el descubrimiento de la universidad de Cambridge. Lo que han desarrollado es un reactor alimentado por energía solar que utiliza un ingrediente muy especial: ácido de baterías de coches. Este componente rompe las cadenas estructurales de los polímeros en bloques químicos más básicos y, por tanto, más fáciles de asimilar, como el etilenglicol.

Una vez obtenido el nuevo material, un fotocatalizador muy especial es el que permite convertirlo en hidrógeno y ácido acético, acabando con ese plástico ‘rebelde.

De chiripa. Desde el equipo de investigadores comentan que el descubrimiento fue prácticamente un accidente ya que sabían que el ácido de baterías podía utilizarse para el proceso, pero no era conveniente porque, al igual que funde los plásticos, se ‘come’ los catalizadores. El suyo, sin embargo, resistió, y resulta es es barato y escalable.

Se trata de un fotocatalizador compuesto por nitruro de carbono funcionalizado con cianamida e integrado con disulfuro de molibdeno promovido con cobalto. Muchísimo texto para decir que es un material híbrido específicamente diseñado para mantenerse estable en un entorno fuertemente ácido. Según el equipo, es económico y soluciona dos problemas a la vez: disuelve los plásticos difíciles y reutiliza el ácido de baterías que suele acabar como desecho tras extraer su contenido en plomo para la reventa.

Futuro. En las pruebas, el equipo apunta que el sistema ha funcionado durante más de 260 horas sin perder rendimiento y funciona con los plásticos mencionados, pero también con el de las botellas de plástico que tampoco son particularmente fácil de tratar. Aseguran que su descubrimiento ofrece una potencial reducción de costes en las tareas de reciclado porque, además, se produce hidrógeno reutilizable en el proceso.

La clave aquí es encontrar la manera de recolectar el ácido de las baterías antes de que se neutralice para usarlo de manera ininterrumpida para descomponer los plásticos. Desde el equipo comentan que no prometen solucionar el problema, pero demuestran cómo los residuos pueden convertirse en un recurso.

Nueva vida. Este enfoque aborda el problema desde el ángulo de la descomposición, pero hay otras propuestas para dar una segunda vida a estos plásticos. Porque puede que 'fundirlos' sea caro, pero si se meten en prensas se pueden convertir, directamente, en ladrillos o en adoquines para las calles. Es lo que propone Nzambi Matee, una ingeniera de materiales keniana que se ha propuesto convertir esos residuos en material de construcción.

Al igual que el experimento de la Universidad de Cambridge, aborda dos problemas a la vez: reciclado y creación de necesarios elementos de construcción no contaminantes, y esta idea sí está calando porque las autoridades han dado luz verde para utilizar este ladrillo 2.0 para pavimentar las calles de Nairobi. 

Volviendo al ácido de baterías, la rama empresarial de la Universidad de Cambridge busca comercializar la empresa, pero ahora queda lo más complicado: que se convierta en un estándar.

Imágenes | Universidad de Cambridge (Beverly Low)

En Xataka | El gran problema de la energía nuclear siempre han sido sus residuos. Rusia ya puede reciclarlos hasta cinco veces

-
La noticia El plástico es la gran pesadilla del reciclaje. El ácido de las baterías de coches aspira a ser la gran pesadilla del plástico fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .



☞ El artículo completo original de Alejandro Alcolea lo puedes ver aquí