19 de febrero de 2026

Ponerse a picotear entre horas no es una falta de voluntad, sino una batalla que perdemos en nuestro cerebro

Ponerse a picotear entre horas no es una falta de voluntad, sino una batalla que perdemos en nuestro cerebro

Una escena bastante típica en la vida de algunas personas se puede desarrollar a media tarde o incluso después de cenar, donde una fuerza interior nos arrastra a la despensa o a la nevera para tomar un poco de chocolate o algún pequeño picoteo. Y aunque esto es algo que tratamos de justificar dentro de una "falta de voluntad", la realidad es que nuestro cerebro y las hormonas están librando una batalla con nosotros en la que solemos perder. Y para entender qué es lo que está ocurriendo aquí, hay que mirar la literatura científica

Un problema de sueño. Echar la culpa a la falta de sueño de un desajuste en nuestras hormonas sin duda es uno de los pilares más sólidos de la medicina metabólica actual, y la verdad es que no es ningún tipo de mito. Esto es algo que quedó evidenciado en un estudio publicado en 2004 que demostró que cuando los jóvenes sanos restringen sus horas de sueño, ocurría un desastre a nivel endocrino.

Aquí, sus niveles de leptina, que es la hormona que envía la señal de saciedad al cerebro para que dejemos de comer, caen en picado, mientras que la grelina, que es la hormona que nos dice que sigamos comiendo, se dispara.

Una mayor ingesta. El resultado aquí no puede ser otro que el consumo de 328 kcal extra al día mediante snacks, buscando casi exclusivamente carbohidratos de rápida absorción porque nuestro cerebro nos está indicando que necesitamos alimentos que nos proporcionen energía rápidamente. Aunque en verdad es algo que no se necesita, por lo que estos alimentos acaban directamente formando más depósitos de grasa. 

Una revisión más reciente va más allá y confirma que incluso una sola noche de mal sueño es suficiente para alterar la insulina y la orexina, preparándonos fisiológicamente para un día de antojos incontrolables.

Cenar temprano. Esto es algo que en muchos países, como por ejemplo en Francia, es totalmente normal, pero en España no. Aquí la ciencia es bastante clara porque ha quedado más que demostrado que nuestro organismo no procesa los alimentos igual a las 14:00 que a las 22:00. Aquí los diferentes ensayos apuntan a que alinear nuestras comidas con los ritmos circadianos modula drásticamente las hormonas del apetito, por lo que comer mientras nuestro reloj biológico central está activo reduce los niveles medios de germina diaria y aumenta las hormonas de la saciedad por la tarde-noche. 

Esto es lo mismo que apunta un estudio publicado en 2023 que confirma que comer en horarios alineados con la luz solar mejora la sincronización entre el reloj biológico central y los relojes periféricos en los diferentes órganos. El mensaje con el que debemos quedarnos aquí es que cenar pronto literalmente apaga el deseo fisiológico de comer a medianoche porque el cuerpo entiende que el ciclo de ingesta ha terminado y comienza el ciclo de reparación

La proteína para calmar la saciedad. En este caso, el campo de la nutrición ha dejado de centrarse solo en las calorías para fijarse en la respuesta hormonal que nos genera cada alimento en nuestro cuerpo. Las diferentes revisiones apuntan a que comer en torno a 25-30 gramos de proteína de alta calidad por comida no solo optimiza la síntesis proteica muscular, sino que suprime el apetito a largo plazo y, por ende, reduce la tentación de estar picoteando entre horas. 

Un metaanálisis de 2020 corroboró esto mismo, al ver que esta cantidad de proteína en una comida reduce los niveles de grelina y aumenta la producción de hormonas que inhiben el apetito, como el famoso GLP-1 en el que se basan medicamentos como Ozempic

Estrés y cortisol. El picoteo tiene un importante componente emocional y de gestión del estrés brutal, puesto que seguramente te ha pasado que cuando estás  con más cosas encima es cuando más se come. Aquí es donde la literatura científica define el hambre hedónica como el fuerte deseo de comer por puro placer, en ausencia total de necesidad física de calorías en nuestro cuerpo. Y la culpa está en la producción extra de cortisol, que es la hormona relacionada de manera clásica con el estrés. 

Pero lo más interesante aquí es que en la gente que come por un deseo "emocional" y no por necesidad fisiológica, se vio que cuando ya veían que iba a venir una situación estresante (como una época de exámenes en estudiantes), los niveles de grelina aumentaban. De esta manera, si se está nervioso, aburrido o cansado mentalmente, el cerebro pedirá comida rica en grasas y azúcares, como unas chucherías, como mecanismo de compensación dopaminérgica. Y aquí no es que se tenga hambre, sino que hay un gran estrés. 

Imágenes | Madalyn Cox Denny Müller 

En Xataka | Creíamos que la dieta vegetariana garantizaba la longevidad. En la vejez extrema, los datos dicen justo lo contrario

-
La noticia Ponerse a picotear entre horas no es una falta de voluntad, sino una batalla que perdemos en nuestro cerebro fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí

Ni CDs ni discos duros: Microsoft acaba de dar un paso clave en su tecnología para preservar datos durante milenios

Ni CDs ni discos duros: Microsoft acaba de dar un paso clave en su tecnología para preservar datos durante milenios

Guardar datos “para siempre” es una de esas ideas que suenan sencillas hasta que miras de cerca los soportes que usamos a diario. Un archivo puede estar perfecto hoy y volverse ilegible dentro de unos años, o décadas, por degradación del material o, directamente, porque el soporte acaba fallando con el tiempo. Por eso, cuando hablamos de preservar información durante siglos, los CD, los DVD, los discos duros o las cintas no son una respuesta definitiva. Y es justo en ese hueco, el de un soporte capaz de resistir sin cuidados permanentes, donde proyectos como el de Microsoft intentan abrir una vía distinta.

Project Silica. Aquí es donde entra en juego este proyecto de Microsoft Research orientado a replantear qué significa archivar información a muy largo plazo. En lugar de confiar en tecnologías magnéticas u ópticas convencionales, el sistema utiliza láseres ultrarrápidos para modificar propiedades internas del vidrio y almacenar datos en forma de vóxeles tridimensionales, que después pueden leerse mediante técnicas ópticas asistidas por aprendizaje automático, según detalla Microsoft en un estudio publicado recientemente en la revista Nature. No busca competir con SSD o discos duros en velocidad, sino ofrecer una base material diseñada específicamente para la conservación duradera.

Mirando atrás. El gigante de Redmond lleva años trabajando en esta línea, y una de sus demostraciones más conocidas llegó en 2019, cuando consiguió guardar la película ‘Superman’ completa en un fragmento de vidrio del tamaño aproximado de un posavasos. Aquella prueba confirmó que el almacenamiento tridimensional dentro del material no era solo teórico y que, además, el soporte podía resistir calor y agua, e incluso pruebas de desmagnetización. Lo que cambia ahora no es la idea fundamental, sino el grado de desarrollo tecnológico que podría acercarla a usos reales de preservación.

Del laboratorio al vidrio común. La novedad central del anuncio de 2026 no está solo en la longevidad estimada, sino en el material utilizado para lograrla. Investigaciones anteriores dependían de sílice fundida de alta pureza, limitada en coste y producción, mientras que el nuevo estudio demuestra la posibilidad de codificar información en vidrio borosilicato, un material ampliamente disponible y mucho más barato. Según Microsoft, este avance aborda directamente los obstáculos de comercialización relacionados con el medio de almacenamiento. Ahora bien, esto no significa que la tecnología esté lista para desplegarse, pero sí reduce la distancia entre experimento científico y aplicación real.

Escritura más simple y rápida. El trabajo difundido esta semana introduce cambios relevantes en la forma de escribir y leer los datos. El equipo ha introducido los llamados phase voxels, que pueden formarse con un único pulso, y ha refinado la escritura de los vóxeles birefringentes para reducir pulsos y acelerar el proceso, incluyendo un enfoque de “escritura pseudo-de pulso único”. A esto se suman técnicas de escritura en paralelo para registrar múltiples puntos de datos de forma simultánea y un lector simplificado que pasa a necesitar una sola cámara, con apoyo de aprendizaje automático para la clasificación y la mitigación de interferencias.

Nature Silica 4 1200x800 Detalle del equipo de escritura durante la codificación de datos con pulsos láser multihaz a gran velocidad

Las cifras. Técnicamente, el sistema puede alcanzar densidades de hasta 1,59 gigabits por milímetro cúbico, lo que se traduce en unos 4,84 terabytes en alrededor de 300 capas dentro de un chip de vidrio de 12 centímetros cuadrados y 2 milímetros de grosor. Esa capacidad equivale aproximadamente a millones de libros impresos o miles de películas en 4K. Desde luego, que se trata de una capacidad que no pasa desapercibida. Como podemos ver, más que competir en velocidad, el interés está en cuánto puede conservarse en un espacio reducido durante periodos extremadamente largos.

10.000 años. Las estimaciones proceden de ensayos de envejecimiento acelerado en los que las placas de vidrio grabadas se someten a altas temperaturas para simular el paso del tiempo, una metodología habitual en ciencia de materiales. Los resultados de las pruebas realizadas por el equipo de investigación sugieren que la información podría mantenerse legible durante periodos de más de 10.000 años en condiciones de almacenamiento normales, una longevidad tremendamente superior a la de los soportes electrónicos actuales. Aun así, se trata de proyecciones basadas en modelos experimentales, no de una verificación directa a escala histórica.

Lo que sigue. Estamos ante un avance técnico sorprendente, pero la tecnología sigue dependiendo de equipamiento costoso y de velocidades de escritura muy por debajo de las soluciones comerciales actuales, factores que condicionan su viabilidad fuera del laboratorio. A esto se suman retos de producción a gran escala, compatibilidad futura y modelos de adopción en instituciones que realmente necesiten preservar datos durante siglos. Microsoft sitúa por ahora Project Silica en el terreno de la investigación compartida, abierta a que otros actores desarrollen aplicaciones concretas.

Imágenes | Microsoft

En Xataka | Los primeros discos duros de la historia eran gigantescos. Luego sucedió un milagro: la miniaturización

-
La noticia Ni CDs ni discos duros: Microsoft acaba de dar un paso clave en su tecnología para preservar datos durante milenios fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .



☞ El artículo completo original de Javier Marquez lo puedes ver aquí

El juicio contra Meta cada vez se parece más al del tabaco. Zuckerberg ha jurado cosas que sus documentos internos contradicen

El juicio contra Meta cada vez se parece más al del tabaco. Zuckerberg ha jurado cosas que sus documentos internos contradicen

Mark Zuckerberg lleva días declarando bajo juramento en Los Ángeles en el que ya se considera el mayor juicio de la historia contra una red social. Y cada sesión deja titulares incómodos para Meta.

Qué está pasando. Un tribunal de Los Ángeles juzga si Instagram es una plataforma diseñada para enganchar a menores. La demandante, una joven de 20 años identificada como K.G.M., alega que se hizo adicta a Instagram con nueve años y que eso arruinó su salud mental durante la adolescencia.

No es el único caso, ya que detrás de este juicio hay más de 1.600 demandantes, cientos de familias y más de 250 distritos escolares con quejas similares contra Meta, YouTube, TikTok y Snap. Estas dos últimas llegaron a un acuerdo económico antes de que comenzara el juicio. Meta y Google siguen dentro.

Tabaco. El paralelismo que más se repite en los medios estadounidenses es el de las tabacaleras en los años noventa, pues las empresas que conocían los daños que ocasionaban sus productos lo ocultaron y pagaron las consecuencias décadas después en los tribunales. Aquí, la acusación sostiene que Meta diseñó funciones como el scroll infinito, los 'me gusta', las notificaciones push… Todo con el objetivo deliberado de maximizar el tiempo que los usuarios pasaban en la app, incluidos los menores. Los documentos internos de la empresa están siendo la munición más pesada del juicio.

Lo que dicen esos documentos. Durante el interrogatorio, el abogado de la demandante, Mark Lanier, fue presentando ante el jurado correos electrónicos y mensajes internos de Meta. Uno de los más llamativos: un investigador de la propia empresa escribió en un email que "Instagram es una droga... somos básicamente traficantes", según compartía el Financial Times. Otro documento, de 2018, estimaba que en 2015 había cuatro millones de usuarios menores de 13 años en Instagram, lo que equivalía aproximadamente al 30% de todos los niños estadounidenses de entre 10 y 12 años. Zuckerberg había declarado ante el Congreso que los menores de esa edad no podían usar la plataforma.

Dónde chirría el testimonio. Zuckerberg insistió ante el jurado en que Meta nunca tuvo como objetivo maximizar el tiempo que los usuarios pasaban en la aplicación, que la empresa se centra en el "valor" y la "utilidad" a largo plazo. El problema es que la acusación trajo sobre la mesa emails suyos de entre 2013 y 2022 en los que ese aumento del tiempo en pantalla aparece explícitamente como una meta interna. También presentó documentos de Adam Mosseri, director de Instagram, con objetivos concretos: alcanzar los 40 minutos de uso diario en 2023 y los 46 minutos en 2026. Zuckerberg respondió que esos datos son "hitos" para medir resultados, no objetivos en sí mismos.

Los filtros. Uno de los momentos más tensos de la declaración llegó con las preguntas sobre los filtros de Instagram, ya sabes, aquellos que los usuarios pueden aplicar a su rostro a través de la cámara. En 2019, Meta los suspendió temporalmente para estudiar su impacto. 18 expertos consultados por la propia empresa concluyeron que causaban problemas de bienestar, especialmente entre adolescentes, con efectos vinculados a la dismorfia corporal. Zuckerberg decidió levantarles la restricción igualmente. En el juicio explicó que prefería “pecar por exceso a la hora de dar a las personas la posibilidad de expresarse” y que las restricciones le parecían "paternalistas".

La acusación también mostró al jurado un email de Margaret Stewart, entonces vicepresidenta de diseño de producto de Meta, advirtiendo que, aunque cumpliría la decisión de Zuckerberg, no creía que fuera "la decisión correcta dados los riesgos".

Entre líneas. Lo que hace especialmente delicado este juicio para Meta no es solo lo que Zuckerberg dice ahora, sino la distancia entre ese relato y lo que se ha ido desvelando con el tiempo a través de documentación interna y mails. La acusación opta por una estrategia con el fin de mostrar que la empresa lo sabía, que lo discutía internamente y que aun así priorizó que su plataforma creciese.

Qué se juega Meta. Una sentencia desfavorable en Los Ángeles no sería solo un golpe económico, ya que sentaría un precedente para miles de demandas similares que están esperando en los tribunales de todo el país (y de todo el globo, quizás). De momento, hay casos similares previstos para este verano en el norte de California, centrados en el impacto sobre escuelas, y otro juicio ya en marcha en Nuevo México donde el fiscal general del estado acusa a Meta de no proteger a los menores de depredadores sexuales en sus plataformas.

"Por primera vez, el CEO de Meta tendrá que sentarse ante un jurado, bajo juramento, y explicar por qué la empresa lanzó un producto que sus propios equipos de seguridad advirtieron que era adictivo y dañino para los niños", contaba Matt Bergman, abogado representante de cientos de demandantes.

Y ahora qué. El juicio se extenderá, previsiblemente, hasta finales de marzo, según cuentan desde Bloomberg. Meta mantiene su defensa en dos frentes: que la ciencia no prueba que las redes sociales sean adictivas y que la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones les exime de responsabilidad por el contenido que publican los usuarios. La acusación, sin embargo, insiste en que el caso no va de contenido, sino de decisiones deliberadas sobre cómo está construida la aplicación.

Imagen de portada | Solen Feyissa y Wikimedia Commons

En Xataka | El scroll infinito de TikTok acaba de entrar en la mira de la UE: Bruselas lo señala como “diseño adictivo” y exige cambios

-
La noticia El juicio contra Meta cada vez se parece más al del tabaco. Zuckerberg ha jurado cosas que sus documentos internos contradicen fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .



☞ El artículo completo original de Antonio Vallejo lo puedes ver aquí

Meta y la idea de una “vida social” póstuma: la patente que proponía que una IA publicara por ti tras la muerte

Ilustración subrealista de Instagram Blend con siluetas conectadas a un smartphone mostrando Reels compartidos

Cuando una persona muere, su rastro en redes sociales no desaparece con ella. Quedan fotos, comentarios, mensajes, felicitaciones de cumpleaños que siguen llegando como cartas a una casa vacía. Desde que Facebook, Instagram y otras plataformas se volvieron parte de la vida cotidiana, la gestión de las cuentas de un fallecido se ha convertido en un tema delicado: hay familias que quieren convertir el perfil en memorial digital, otras prefieren cerrarlo, y muchas se topan con procesos burocráticos que se sienten fríos en el peor momento.

En ese contexto, una idea descrita en una patente concedida a Meta en 2023 levantó ampollas por lo que sugiere sobre el futuro de la identidad online: entrenar un sistema de IA con el historial de publicaciones de un usuario para que, tras su muerte, continúe activo “en su voz”, interactuando con otros como si siguiera ahí. El reportaje que volvió a poner el tema sobre la mesa fue publicado por Futurism y recoge información de Business Insider, que revisó el documento y consultó a expertos. Según esa cobertura, Meta afirma ahora que no tiene planes de llevar ese ejemplo a la práctica.

Qué describe exactamente la patente: simular actividad cuando el usuario “no está”

La propuesta que aparece en el documento se apoya en un modelo de lenguaje o LLM: un sistema capaz de generar texto imitando patrones, estilo y hábitos a partir de datos previos. En términos cotidianos, sería como enseñar a un asistente a escribir como tú a base de leer tus mensajes, tus bromas, tu forma de saludar y hasta tus muletillas. La patente menciona que ese modelo podría usarse para “simular” al usuario cuando esté ausente, citando escenarios como una pausa larga… o que el usuario haya fallecido.

El detalle inquietante no es solo la publicación automática. Según lo descrito, el “clon” podría reaccionar con likes, dejar comentarios e incluso participar por mensajes directos. En la práctica, eso convertiría un perfil en una especie de marioneta estadística: no un recuerdo congelado, sino una presencia activa que toma decisiones comunicativas, por mínimas que parezcan.

Es importante subrayar un matiz que a menudo se pierde cuando se habla de patentes: que una empresa registre una idea no significa que vaya a implementarla. Muchas compañías patentan conceptos para proteger investigación, para bloquear a competidores o simplemente para reservarse opciones. Aun así, cuando la idea toca algo tan íntimo como la muerte, la conversación deja de ser puramente técnica.

Por qué Meta se desmarca ahora: el contexto cambió en tres años

De acuerdo con lo citado por Business Insider, un portavoz de Meta señaló que no planean avanzar con ese ejemplo. El giro tiene sentido si se mira el clima actual en plataformas sociales: la preocupación por el contenido generado automáticamente, la saturación de publicaciones de baja calidad y el temor a la suplantación de identidad están mucho más presentes que en 2023. Lo que entonces podía presentarse como “innovación” hoy se lee, con facilidad, como un riesgo.

El reportaje en Futurism sitúa la idea dentro de una carrera más amplia por encontrar usos para los LLM “tirando de todo” para ver qué encaja. Y en redes sociales, donde el negocio depende de la atención, cualquier mecanismo que aumente actividad tiene un atractivo evidente. Una cuenta que publica, comenta y responde no solo genera interacción: produce datos, alimenta sistemas de recomendación y sostiene el mercado de anuncios.

Incentivos de negocio: cuando la atención vale dinero, hasta el silencio se vuelve un problema

Facebook, por ejemplo, lleva años acumulando perfiles de personas que ya no se conectan. Muchos se convierten en páginas fantasma: felicitaciones sin respuesta, recuerdos que aparecen en “memorias” y contactos que dudan si escribir o no. Desde un punto de vista humano, ese archivo puede ser valioso; desde un punto de vista empresarial, también puede parecer un activo infrautilizado.

La profesora de derecho Edina Harbinja, de la Universidad de Birmingham, citada por Business Insider, lo resumía con crudeza: más actividad implica más contenido y más datos, útiles tanto para el presente como para el entrenamiento de IA futura. Es el tipo de lógica que hace que una idea moralmente incómoda pueda encontrar defensores en una sala de producto: no por maldad explícita, sino porque en el tablero de métricas todo lo que “mueve” parece positivo.

La metáfora aquí es doméstica: imagina una tienda cuyo escaparate se apaga cuando el dueño se va. Para una plataforma, una cuenta inactiva es un escaparate apagado; un “avatar” que publica sería una luz encendida… aunque nadie haya pedido que la enciendan después del final.

Duelo, salud mental y el derecho a que el cierre sea real

El problema es que el duelo no funciona como una línea de atención al cliente. Una parte central de despedirse es asumir la pérdida, y eso se vuelve más difícil si la tecnología simula continuidad. Joseph Davis, profesor de sociología en la Universidad de Virginia, citado en la misma cobertura, lo plantea de forma directa: “dejen que los muertos estén muertos”. La frase incomoda porque corta cualquier intento de maquillar la situación con lenguaje corporativo.

Es verdad que hay quienes podrían encontrar consuelo en releer conversaciones o en tener un espacio conmemorativo; eso ya existe en forma de perfiles memorializados y archivos personales. Lo distinto aquí es la interacción nueva, el contenido fresco creado por una máquina. Es la diferencia entre guardar un buzón de voz y recibir llamadas “nuevas” generadas por un sistema que aprendió el timbre.

Mark Zuckerberg también ha hablado de este territorio ambiguo. En una entrevista de 2023 con el podcaster Lex Fridman, mencionó la idea de que avatares virtuales podrían ayudar a revivir recuerdos y acompañar a personas en duelo, reconociendo al mismo tiempo que podría volverse insano y que habría que estudiarlo. Ese “podría ayudar / podría hacer daño” es justo el núcleo del debate: no todo lo técnicamente posible es emocionalmente sostenible.

Riesgos prácticos: consentimiento, privacidad y errores que no se pueden deshacer

Si una IA publica en nombre de alguien fallecido, surgen preguntas durísimas. La primera es el consentimiento: ¿esa persona aceptó explícitamente que, tras su muerte, una máquina escribiera por ella? No un “sí” genérico en términos y condiciones, sino un permiso claro, comprensible y reversible mientras esté viva. La segunda es la privacidad: el entrenamiento implicaría procesar años de contenido y, potencialmente, mensajes que también pertenecen a otras personas que nunca autorizaron ese uso.

Luego está el riesgo de que el sistema se equivoque. Los modelos de lenguaje pueden inventar datos, tergiversar tonos, responder con crueldad accidental o interpretar mal una relación. Un error en vida se corrige con una disculpa; un error atribuido a un fallecido puede convertirse en una herida permanente para su entorno. La propia patente, según recoge Futurism, reconoce que el impacto sería “más severo y permanente” si el usuario no puede volver a la plataforma.

Hay una capa extra: la seguridad. Una identidad póstuma automatizada sería un objetivo jugoso para estafas y manipulación. Si una cuenta “sigue activa”, mucha gente asumirá que hay intención real detrás de cada mensaje. En redes, donde ya cuesta distinguir lo auténtico de lo fabricado, añadir avatares digitales de muertos introduce una confusión ética y práctica difícil de contener.

Lo que revela esta historia: no es solo una idea macabra, es un síntoma

Aunque Meta diga que no seguirá ese camino, la existencia de la patente funciona como termómetro de una época: empresas buscando desesperadamente aplicaciones para la IA generativa, plataformas luchando por retener atención, y una cultura digital que todavía no ha acordado qué significa “morir” en internet.

La discusión de fondo no va solo de Meta. Va de qué derechos deberían existir alrededor de la identidad digital, quién puede gestionar los datos tras la muerte, cómo se protege a los familiares de usos no deseados y qué límites ponemos a la simulación de personas reales. Si la red se parece cada vez más a una ciudad, este debate es equivalente a decidir si, cuando alguien fallece, se conservan sus cartas en un archivo… o si un robot se queda viviendo en su casa, saludando a los vecinos como si nada.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

Hay un glaciar en Noruega que literalmente "late": la NASA ha visto que se acelera y frena al ritmo de las estaciones

Hay un glaciar en Noruega que literalmente "late": la NASA ha visto que se acelera y frena al ritmo de las estaciones

En las gélidas y remotas islas del archipiélago de Svalbard en Noruega, la Tierra esconde colosos de hielo con un comportamiento que fascina a la ciencia. Y no son masas estáticas heladas, sino que son ríos congelados increíblemente dinámicos que han estado bajo la atenta mirada de los satélites de la NASA. Algo realmente importante porque ha podido captar un fenómeno asombroso en el glaciar Stonebreen: un patrón de flujo que simula un "latido" estacional, y que tiene hasta un color rojo muy característico.

Un fenómeno de transformación. El reciente artículo publicado por el NASA Earth Observatory, revela cómo este glaciar se transforma durante los meses más cálidos. Los datos muestran una coreografía brutal en la que el hielo llegó a desplazarse a velocidades de hasta 2.590 metros por año en el verano de 2020. Aunque aquí la verdadera pregunta es qué hace exactamente lo que este glaciar "lata" con tanta fuerza y cómo hemos logrado medirlo con semejante precisión.

El agua de deshielo. El glaciólogo Chad Greene, investigador clave en este descubrimiento, explica que el secreto de este latido reside en el agua. Durante el verano, el agua de fusión penetra hasta la base del glaciar y esta agua aumenta drásticamente la presión hidrostática, actuando como un poderoso lubricante entre la inmensa masa de hielo y el lecho rocoso. De esta manera, al perder fricción, el glaciar se desliza hacia el océano a velocidades de vértigo.

Los científicos llaman a este fenómeno "surgencia", mientras que la inmensa mayoría de los glaciares del planeta fluyen a una velocidad más o menos constante, solo el 1% de los glaciares globales experimentan este tipo de ciclos de avance rápido y posterior letargo. Casualmente, Svalbard es uno de los lugares del mundo donde este comportamiento anómalo es más habitual.

ITS_LIVE. Rastrear el movimiento de un glaciar milímetro a milímetro no es una tarea para nada sencilla, y para lograrlo los científicos han usado esta tecnología que es una monumental iniciativa desarrollada por el Jet Propulsion Laboratory de la NASA

Este sistema actúa como un gran radar global de alta resolución y para ello, procesa de forma automatizada millones de pares de imágenes ópticas y de radar obtenidas por constelaciones de satélites como Landsat de la NASA y Sentinel de la ESA utilizando un potente algoritmo llamado autoRIFT.

Un proceso largo. No es algo que se pueda hacer en dos días de análisis, sino que para conseguir este resultado ha necesitado procesar más de 36 millones de pares de imágenes recopiladas desde 1982. Al procesar estos datos, las herramientas son capaces de generar mapas donde los colores delatan el movimiento: el rojo intenso para identificar flujos veloces y el rosa para el avance más lento. 

Un gigante frágil. La ciencia detrás de Stonebreen lleva años fascinando a los investigadores, puesto que estudios previos ya alertaban sobre la situación precaria del glaciar. En 2017, el equipo de Strozzi documentó cómo el glaciar sufría una importante desestabilización frontal, y tras un lento retroceso que duró hasta 2011, experimentó una fuerte aceleración propulsada por la pérdida de espesor y, posiblemente, por la intrusión de agua oceánica inusualmente cálida.

El problema es que parte del glaciar está anclado bajo el nivel del mar a lo largo de seis kilómetros desde su frente. Esta particularidad lo hace extremadamente vulnerable tanto al hecho de que se derrita como a la erosión que hace el propio océano que tiene delante. 

Su relevancia. En un contexto de emergencia climática como el que vivimos, entender estos latidos es vital. Como ya demostró el equipo de Noël, la baja altitud de los glaciares en Svalbard está directamente correlacionada con una altísima variabilidad en la pérdida de masa de hielo, lo que puede ser un desastre al aumentar el nivel del mar. 

Es por ello que estos proyectos son muy importantes, ya que permiten la investigación casi en tiempo real, ya no solo del maravilloso "latido" estacional de la naturaleza, sino que es nuestra mejor herramienta predictiva para calcular con exactitud cómo se comportará el deshielo y, en consecuencia, cómo afectará a todo el ecosistema. 

Imágenes | Vince Gx 

En Xataka | Se ha fundido tanto hielo en Groenlandia que el plancton ha crecido un 40%. No es una buena noticia

-
La noticia Hay un glaciar en Noruega que literalmente "late": la NASA ha visto que se acelera y frena al ritmo de las estaciones fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí