9 de septiembre de 2026

OpenAI dice que su IA ha resuelto uno de los Problemas del Milenio de matemáticas, pero la historia tiene más capas

OpenAI dice que su IA ha resuelto uno de los Problemas del Milenio de matemáticas, pero la historia tiene más capas

OpenAI anunció el 8 de septiembre que un modelo interno sin nombre público —descrito como «significativamente más capaz que GPT-6 Astra»— ha producido una prueba matemática formal que resuelve el Problema de existencia y suavidad de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio del Instituto Clay. Si la prueba supera la revisión independiente de la comunidad matemática, sería solo el segundo Problema del Milenio resuelto en la historia, 23 años después de que Grigori Perelman resolviera la Conjetura de Poincaré en 2003.

El problema lleva sin resolverse aproximadamente 90 años. Las ecuaciones de Navier-Stokes describen el movimiento de fluidos —cómo se mueve el agua, el aire, cualquier gas o líquido— y la pregunta era si siempre tienen soluciones suaves y continuas, o si bajo ciertas condiciones pueden desarrollar singularidades (puntos donde las ecuaciones «estallan»). La IA de OpenAI argumenta que pueden: encontró una configuración específica en la que un vórtice se aprieta y gira cada vez más rápido —lo que los matemáticos llaman blowup en tiempo finito— mientras la energía del fluido permanece acotada. La prueba está formalizada en Lean, un lenguaje de verificación matemática formal que puede comprobarse automáticamente. Si el verificador de Lean acepta el certificado, la demostración es correcta sin ambigüedad. Hay una matización crucial que los titulares tienden a enterrar: la solución cubre dos de los cuatro enunciados que el Premio del Milenio exige para dar el problema por completamente cerrado. No es resultado menor —estos dos enunciados son el núcleo de lo que llevaba décadas sin demostración formal—, pero tampoco es el cierre definitivo. OpenAI lo reconoce: ha declarado explícitamente que no reclamará el Premio del Milenio por este resultado.

¿Qué recursos usó OpenAI para llegar aquí?

Diez mil agentes de IA trabajando en paralelo durante 88 horas, con costes de compute que según el Wall Street Journal se cuentan en millones de dólares. No es algo que un laboratorio universitario pueda reproducir mañana.

Para entender la escala: el modelo primero atacó una versión simplificada del problema —la ecuación de Euler forzada en lugar de Navier-Stokes completa— usando 1.000 agentes durante 50 horas. Cuando el resultado fue prometedor, escaló al problema completo con los 10.000 agentes. El sistema produjo también 249 páginas de argumentos matemáticos y 62 páginas de notas de razonamiento paso a paso que permiten a los matemáticos humanos seguir el camino y cuestionar cada decisión.

La racha que OpenAI inició en agosto resolviendo 10 problemas matemáticos sin resolver en décadas ya había señalado que el laboratorio había encontrado en las matemáticas un campo donde sus modelos podían demostrar capacidades verificables. Navier-Stokes es el salto cuantitativo más grande de esa trayectoria: de problemas abiertos por décadas a problemas abiertos por casi un siglo con premio de un millón de dólares en juego.

La controversia con Alpöge y Buckmaster: ¿quién llegó primero a qué?

El mismo 8 de septiembre, el matemático de la NYU Tristan Buckmaster y Levent Alpöge, investigador de Anthropic, publicaron de forma independiente una prueba de blowup en tiempo finito para las ecuaciones de Euler forzadas en 3D —un problema relacionado pero distinto del Navier-Stokes que atacó OpenAI.

La secuencia, según el relato de OpenAI, fue la siguiente: el 1 de septiembre, investigadores de la empresa oyeron un rumor de que dos Problemas del Milenio habían sido resueltos. Pusieron su sistema a trabajar en los que quedaban. El 6 de septiembre completaron la prueba de Navier-Stokes y la verificación en Lean. Entonces contactaron con Alpöge y Buckmaster para ofrecerles un anuncio conjunto, y fue en ese momento cuando descubrieron que los trabajos no eran sobre el mismo problema.

OpenAI ha reconocido formalmente la prioridad del trabajo de Alpöge y Buckmaster sobre las ecuaciones de Euler. La pregunta que varios matemáticos están formulando en público es si el sistema de OpenAI tuvo acceso —de alguna forma que la empresa no puede descartar con certeza— a la línea de trabajo de los investigadores antes de que la publicaran. OpenAI afirma que el sistema no accedió a ningún trabajo externo antes de su publicación pública, pero la coincidencia de fechas y enfoques genera preguntas legítimas sobre la metodología de divulgación responsable cuando se trabaja con modelos de este nivel.

Llevamos cubriendo los avances de la IA en matemáticas desde que DeepMind publicó AlphaProof con resultados en la Olimpiada Matemática Internacional, y el patrón que hemos observado en la Declaración de Leiden, donde 130 matemáticos advirtieron sobre los riesgos de la IA en su campo, es exactamente esto: el problema no es si la IA puede hacer matemáticas, sino quién tiene el poder de elegir qué preguntas atacar y quién se lleva el crédito cuando los resultados coinciden con el trabajo de investigadores independientes.

Qué significa para la ciencia y qué no significa

El resultado de Navier-Stokes tiene consecuencias físicas concretas. Las ecuaciones son el modelo más usado para simular fluidos en ingeniería, diseño de aviones, modelado climático y medicina. Saber que bajo ciertas condiciones las ecuaciones producen singularidades —comportamientos físicamente imposibles en la realidad— indica que el modelo matemático tiene límites. Esto no invalida las ecuaciones para la mayoría de aplicaciones prácticas; significa que los físicos necesitan entender en qué régimen los efectos de blowup son relevantes.

El modelo que resolvió Navier-Stokes no tiene fecha de lanzamiento. OpenAI lo describe como un «modelo interno» disponible solo para investigación. Los avances previos de OpenAI en benchmarks matemáticos de alto nivel como FrontierMath mostraban la trayectoria, pero ninguno había llegado a este nivel de resolución de un problema abierto de primera magnitud.

Lo que convierte este anuncio en algo más que un headline es la verificación en Lean: a diferencia de anuncios anteriores de «IA resuelve problema matemático», aquí hay un certificado que cualquier sistema de verificación formal puede comprobar automáticamente. La discusión ya no es sobre si el sistema parece convincente; es sobre si el verificador acepta la prueba. Y esa es una pregunta con respuesta objetiva. La controversia con los investigadores independientes, en cambio, no tiene respuesta objetiva fácil, y es la señal más importante de todo el anuncio: a medida que la IA se adentra en la investigación de frontera, las preguntas sobre prioridad y atribución van a seguir apareciendo.

El Clay Mathematics Institute, que gestiona los Problemas del Milenio, no se ha pronunciado oficialmente. El proceso de verificación independiente que precede a la concesión del premio de un millón de dólares puede llevar meses o años, independientemente de que haya verificación en Lean. La historia reciente de afirmaciones de pruebas matemáticas que luego resultaron incompletas justifica esa cautela, aunque la verificación formal en Lean reduce significativamente el margen de error respecto a demostraciones puramente narrativas.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

OpenAI ha encontrado el socio ideal para ganar su apuesta por los chips de IA de próxima generación

OpenAI ha encontrado el socio ideal para ganar su apuesta por los chips de IA de próxima generación

La estrategia de OpenAI en el ámbito del desarrollo de sus propios aceleradores para inteligencia artificial (IA) es muy ambiciosa. Aunque sabemos desde hace más de un año que este laboratorio estaba diseñando su propio chip para inferencia, la presentación oficial de Jalapeño llegó a finales del pasado mes de agosto. Y lo hizo con una apuesta contundente bajo el brazo: OpenAI quiere reducir su dependencia de las GPU de Nvidia.

No obstante, la firma liderada por Sam Altman no está recorriendo este camino sola. El diseño de Jalapeño lo ha llevado a cabo de la mano de Broadcom, y de producirlo se encargará TSMC en alguno de sus nodos de vanguardia. OpenAI aún no ha confirmado qué tecnología de integración utilizará este fabricante de circuitos integrados taiwanés en su acelerador para inferencia, pero probablemente se tratará de alguno de los nodos de las familias de 2 o 3 nm.

Sea como sea, este es solo el principio de esta historia. OpenAI ya está hablando de la segunda y la tercera generación de Jalapeño. De hecho, la segunda está en desarrollo, y la tercera se encuentra en la fase de diseño preliminar. Lo interesante es que, según Reuters, Altman y sus colegas han llegado a un acuerdo con Samsung para que los ingenieros de ambas compañías trabajen juntos en el desarrollo de las próximas generaciones de aceleradores para IA de OpenAI.

Samsung, una pieza clave en el futuro hardware de OpenAI

Harrison Kim, el máximo responsable de OpenAI en Corea del Sur, ha declarado que una de las áreas en las que la colaboración de su compañía y Samsung más ha avanzado es, precisamente, la investigación y producción conjunta de chips para IA de próxima generación. Kim no ha explicado qué papel desempeñará exactamente Samsung en el desarrollo y la producción de las próximas generaciones de aceleradores de OpenAI, pero hay dos factores muy importantes que probablemente explican su contribución.

Con toda probabilidad OpenAI no puede competir con Nvidia o Apple por la prioridad de acceso a los nodos de vanguardia de TSMC

Por un lado, Samsung tiene en producción a gran escala nodos litográficos de vanguardia equiparables a los más avanzados de TSMC. Esta última compañía es "la campeona" de la industria de los semiconductores si nos ceñimos al rendimiento por oblea, pero su competidora surcoreana es una alternativa lógica.

Además, los directivos de TSMC han reconocido en varias ocasiones que sus líneas de producción no dan abasto, especialmente los nodos de vanguardia de 2 y 3 nm. Y en su cartera de clientes Nvidia y Apple tienen prioridad por la enorme producción sostenida durante años que han pactado con TSMC. Con toda probabilidad OpenAI, por muy ambicioso que sea su plan, no puede competir con Nvidia o Apple por la prioridad de acceso a los nodos de vanguardia de TSMC.

OpenAI no es en absoluto el único laboratorio de IA que quiere reducir su independencia de Nvidia. Anthropic ha estado explorando la posibilidad de comprar MatX por unos 7.000 millones de dólares, para desarrollar sus propios aceleradores para IA. Google tiene sus TPU (Tensor Processing Unit) 8t y 8i, ambas de última generación. Y Meta, su familia de aceleradores MTIA (Meta Training and Inference Accelerator), con el recién presentado MTIA 300 a la cabeza. La industria de la IA lo tiene claro: los aceleradores y las memorias son recursos estratégicos, y no tener su aprovisionamiento bien atado podría ser un error fatal.

Imagen | Samsung

Más información | Reuters

En Xataka | La paradoja de la IA de frontera: cuanto más útil se vuelve, menos sabemos qué pasa en su interior

-
La noticia OpenAI ha encontrado el socio ideal para ganar su apuesta por los chips de IA de próxima generación fue publicada originalmente en Xataka por Laura López .



☞ El artículo completo original de Laura López lo puedes ver aquí

El bajón de las 15h no es culpa tuya: la ciencia explica por qué tu cerebro se apaga cada tarde

El bajón de las 15h no es culpa tuya: la ciencia explica por qué tu cerebro se apaga cada tarde

El mayor delito de los teleoperadores que te llaman para venderte sus productos no es que insistan mucho o que a veces hagan caso omiso a la Lista Robinson. Lo peor es que muchos te llaman en pleno bajón fisiológico. A las 3 de la tarde, cuando tienes todas las guardias bajas porque lo único que quiere tu cerebro es dormir. ¿Casualidad? No lo creo. Pero dejando eso a un lado, el tema del bajón de las 15 es de lo más curioso. Aún es de día. El Sol está en todo lo alto del cielo, pero nuestros ritmos circadianos flojean. Sentimos la necesidad imperiosa de echar una siesta para poder subsistir. Si no, convertimos al café en nuestro mejor amigo. ¿Pero a qué se debe todo esto? Lo cierto es que es importante saberlo, ya que entenderlo nos puede ayudar a prevenirlo en la medida de lo posible.

El modelo de los dos procesos. Nuestra capacidad para mantenernos despiertos o con sueño depende de algo conocido como modelo de dos procesos. Este consta, como su propio nombre indica, de dos procesos que ocurren simultáneamente. Por un lado, cuando nos despertamos, nuestro cerebro empieza poco a poco a acumular adenosina, una molécula que influye en la sensación de somnolencia. Si esta actuase por sí sola, iríamos acumulando cada vez más sueño desde que abrimos los ojos por la mañana. Pero generalmente esto no es así. Una vez que tomamos el café del desayuno y entramos en el mundo, pasamos unas cuantas horas bastante activos. Siempre que hayamos descansado bien, claro.

Si la adenosina no hace de las suyas es gracias a un segundo proceso guiado por los ritmos circadianos. Estos se regulan generalmente a través de la luz, de manera que cuando es de día nos mantenemos despiertos y a medida que se hace de noche vamos aumentando la somnolencia. En esto último entra en juego la melatonina, que se une a toda esa adenosina acumulada, llevándonos directos a la cama. Hasta aquí todo bien, ¿pero cómo no consiguen los ritmos circadianos frenar el bajón de la tarde si a esa hora es totalmente de día?

Picos y valles. La adenosina aumenta de forma lineal, pero los ritmos circadianos no evolucionan en línea. Existen picos y valles en los que nos mantenemos más o menos alerta. Concretamente, tras despertar por la mañana, la somnolencia disminuye durante 1–2 horas (nos espabilamos). Se mantiene relativamente baja durante la mañana, pero a primera hora de la tarde , entre las 13 y las 15 más o menos, aparece un repunte de somnolencia: el bajón de las 15. Después, a última hora de la tarde, el ritmo circadiano vuelve a impulsar la alerta y nos sentimos más despiertos otra vez, incluso a veces más que a mediodía. Ya cerca de la hora de acostarnos, la somnolencia sube de golpe, porque se va la luz y se libera melatonina. Es cuando más sueño tenemos y percibimos que ha llegado la hora de dormir. 

La comida también influye en el bajón de las 15. Hay estudios que demuestran que, en realidad, no es necesario haber comido para experimentar el bajón de las 15. Sin embargo, sí que parece que, al comer mucho, el efecto se intensifica. Aunque los motivos no están claros, la profesora de anatomía de la Universidad de Bristol Michelle Spear explica en un artículo para The Conversation que podría deberse al sistema de orexinas del cerebro. Este es un sistema regulado desde el hipotálamo, que ayuda a mantener la vigilia y es sensible a señales metabólicas, como el consumo de glucosa. Por eso, cuando se detecta un aumento en los niveles de glucosa, podría inhibirse temporalmente esa estimulación de la vigila y favorecerse el sueño.

Puedes hackearlo… un poquito. Normalmente, intentamos luchar contra el bajón de las 15 a golpe de café o té, pero desgraciadamente no es la mejor solución. La cafeína bloquea temporalmente los receptores de adeonsina, pero esta sigue acumulándose, de modo que, cuando pasa el efecto, nos llevamos el tortazo igual. Además, no hace nada contra el propio bajón de los ritmos circadianos. Por eso, la mejor opción, según explica también Spear, es jugar con la luz. Es cierto que a las 3 de la tarde es de día, pero si estamos encerrados en casa o la oficina puede que no percibamos la luz natural, que es la que estimula la vigilia en los ritmos circadianos. Por eso, esta científica recomienda abrir las ventanas y buscar la luz natural y, si no es posible, usar luz artificial con un alto componente azul, que imite la luz natural del día. Otra opción es una siesta cortita, de unos 10 minutos, al principio de la tarde, pero eso no siempre es posible. 

beber café Beber café no es la mejor solución

Con todo esto, los teleoperadores seguirán siendo un incordio, pero al menos tendremos un poco más de energía para enfrentarnos a sus llamadas. Vale, no es la única razón por la que el bajón de las 15 es molesto, pero de alguna manera tenía que empezar el artículo. 

Imágenes | Magnific

En Xataka | Algo nos está robando el sueño y no son solo las pantallas. Un neurólogo nos ayuda a entender qué está sucediendo de verdad



-
La noticia El bajón de las 15h no es culpa tuya: la ciencia explica por qué tu cerebro se apaga cada tarde fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

¿Y si el calor que desprende tu coche se pudiera convertir en frío para tu casa en verano? Estos científicos han encontrado una manera de hacerlo (y sin electricidad)

¿Y si el calor que desprende tu coche se pudiera convertir en frío para tu casa en verano? Estos científicos han encontrado una manera de hacerlo (y sin electricidad)

Usar el calor que sobra para producir frío. Aunque parezca magia, hoy estamos un paso más cerca de hacerlo realidad. Los investigadores del Instituto Tecnológico de Karlsruhe en Alemania y de la Universidad de Tsukuba en Japón han conseguido desarrollar un prototipo que convierte las altas temperaturas en aire fresco. 

Y para colmo, lo hace sin necesidad de un motor eléctrico.

No es brujería. Es tecnología elastocalórica. Este dispositivo usa dos películas ultrafinas de níquel y titanio que tienen memoria de forma, cada una con una función diferente. En un primer paso, cuando se expone a una fuente de calor, la primera película (el actuador) se contrae bruscamente para recuperar su forma y convierte esa energía térmica en una fuerza de tracción mecánica directa. 

A continuación, esta fuerza estira una segunda película (el refrigerador) diseñada para enfriarse cuando se libera la tensión. Este principio recuerda al de un refrigerante convencional, solo que aquí no hay un fluido que se evapore. Por el contrario, el efecto de refrigeración se produce mediante la deformación de un material sólido. Además, como el ciclo se acciona mediante estos movimientos mecánicos, no necesita un motor eléctrico para funcionar.

Los datos sobre la mesa. Como cuenta SciTechDaily, en las pruebas iniciales los investigadores lograron una reducción de temperatura de unos 13ºC en el material termoelástico a partir de una temperatura de entrada de 86ºC en el actuador. También usaron una fuente de calor externa con 130ºC que dio resultados fiables y logró el 84% de la eficiencia de enfriamiento máxima teórica, un porcentaje por encima de los módulos termoeléctricos que se usan en la actualidad.

¿Por qué es especialmente interesante? Aunque aún es un prototipo, se trata de un sistema de refrigeración que podría aprovechar distintas fuentes de calor para utilizarlo como fuente de energía del proceso de refrigeración. Pensemos, por ejemplo, en el calor residual que desprende nuestro coche tras un viaje o en las altas temperaturas que alcanza un centro de procesamiento de datos. En el futuro, esta tecnología podría aprovechar estas fuentes de calor que ya existen para crear refrigeración sin necesidad de aportar electricidad adicional para accionar el ciclo.

Más sostenible que otras fórmulas. La refrigeración de estado sólido es una alternativa potencialmente más sostenible que otras opciones, como la refrigeración por compresión tradicional, que puede usar componentes muy nocivos para el medioambiente y, además, consume mucha electricidad. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la calefacción y la refrigeración son los usos de energía más utilizados en el mundo y son un factor crítico en los esfuerzos para reducir las emisiones y mitigar el cambio climático. De ahí que avances científicos como esta tecnología elastocalórica, capaces de aprovechar el calor que ya generamos, puedan suponer un antes y un después en la refrigeración de nuestro día a día.


Imagen | Weston Chen

En Xataka | Mientras debatimos cuánta electricidad necesita la IA, China ya tiene un centro de datos que funciona con energía limpia


-
La noticia ¿Y si el calor que desprende tu coche se pudiera convertir en frío para tu casa en verano? Estos científicos han encontrado una manera de hacerlo (y sin electricidad) fue publicada originalmente en Xataka por Alexandra Ramírez .



☞ El artículo completo original de Alexandra Ramírez lo puedes ver aquí

El Skylab y el ordenador de IBM que despertó tras cuatro años como si el tiempo no hubiera transcurrido

Alan Bean en el ATMDC del Skylab / NASAEl Skylab fue la primera estación espacial estadounidense, un laboratorio que la NASA lanzó al espacio en 1973 para estudiar el Sol, observar la Tierra y comprobar cómo se desenvolvían los humanos en estancias prolongadas en órbita. Durante 171 días trabajaron allí tres tripulaciones, hasta 1974. Luego permaneció en órbita hasta los seis años, 1979.

IBM suministró los ordenadores que controlaban su orientación y la de sus instrumentos, los llamados ATMDC (Apollo Telescope Mount Digital Computer). Su historia aparece en The Skylab Computer System, un capítulo de Computers in Spaceflight: The NASA Experience, de James E. Tomayko y tiene algunas anécdotas muy buenas.

Un ordenador potente para la época

El sistema llevaba dos ATMDC, basados en el procesador TC-1 de la familia IBM 4Pi. Eran máquinas de 16 bits con 32 KB de memoria cada una (menos que un Commodore C-64, vamos). Una trabajaba y la otra permanecía apagada como reserva. Lo de tener un ordenador de repuesto ya era buena idea antes de que existieran las «actualizaciones automáticas». Hay que tener en cuenta el estado de la informática en aquella época; por situarnos, podrían haber elegido un PDP-8, un PDP-11 o quizá un HP 2116A, que eran lo más de lo más.

El estreno del Skylab fue bastante más emocionante de lo recomendable, para susto de todos. Durante el lanzamiento se perdió un panel solar, otro se quedó atascado y la estación sufrió daños en su protección térmica. Los controladores tuvieron que utilizar el ordenador durante dos semanas para mantener un equilibrio entre generar electricidad y evitar que el laboratorio se recalentara mientras preparaban las reparaciones que llevaría la primera tripulación. ¿Cómo se resolvió todo aquello?

Seguir leyendo: El Skylab y el ordenador de IBM que despertó tras cuatro años como si el tiempo no hubiera transcurrido

# Enlace permanente



☞ El artículo completo original de alvy@microsiervos.com (Alvy) lo puedes ver aquí