20 de octubre de 2026

Entre expandir sus modelos de IA por todo el mundo o protegerlos, China tiene muy clara su decisión

Entre expandir sus modelos de IA por todo el mundo o protegerlos, China tiene muy clara su decisión

El Gobierno chino se está preparando para dar un volantazo. Durante los últimos dos años su estrategia para competir con EEUU en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) se ha sostenido sobre la distribución a gran escala de modelos con pesos abiertos que pueden ser ejecutados localmente. Su apuesta pasa por tener los modelos más baratos, personalizables y accesibles con el propósito de ser los más desplegados, y, así, debilitar a sus competidores estadounidenses desde un punto de vista económico.

Por el momento no hay ningún indicio que nos invite a prever que la estrategia de China va a cambiar en lo que se refiere a su apuesta por los modelos de IA con pesos abiertos, pero el Gobierno liderado por Xi Jinping planea introducir un cambio muy importante en su itinerario. Y es que, según SCMP, ha presentado un borrador que contempla prohibiciones y restricciones a la exportación de 23 tecnologías vinculadas estrechamente al desarrollo de la IA.

Esta iniciativa está siendo dirigida por los ministerios de Comercio y Ciencia y Tecnología, e involucra a los modelos de IA, los agentes y las tecnologías de diseño de semiconductores. Lo que persigue China es proteger sus tecnologías más avanzadas en un contexto en el que la IA y los chips son cada vez más importantes desde un punto de vista estratégico. Si esta iniciativa sale adelante, y es muy probable que lo haga en ausencia de una oposición real a la postura del Gobierno, podemos esperar que algunas de sus tecnologías más avanzadas no salgan de China.

Este plan puede perjudicar a las empresas chinas que quieren crecer en el extranjero

Para algunas compañías chinas que compiten en el mercado de los modelos de IA, como DeepSeek, Moonshot AI o Z.ai, crecer más allá de las fronteras de China es importante. Los mercados extranjeros y los acuerdos con proveedores de computación en la nube representan una fuente de ingresos muy jugosa a la que no les interesa renunciar. Según Zhang Yi, fundador y analista jefe de la consultora iiMedia, las restricciones que prepara el Gobierno chino tendrán unos costes de adaptación que deberán asumir las empresas chinas.

El borrador del Gobierno justifica esta decisión amparándose en su obligación de proteger la seguridad nacional

Además, el borrador que han presentado los ministerios de Comercio y Ciencia y Tecnología establece criterios que condicionan sobre todo la distribución de los modelos de IA más potentes. Todos aquellos que han sido entrenados con datos considerados importantes para China, los que han alcanzado determinados niveles de capacidad computacional y los que superan los dos billones de parámetros podrán verse limitados por el Gobierno.

En la práctica esto implica que los laboratorios chinos podrían verse obligados a no distribuir algunos de sus modelos de frontera fuera de China. Es un cambio de paradigma importante en la estrategia de este país asiático que podría comprometer la competitividad de algunas de sus empresas de IA. No obstante, el borrador del Gobierno justifica esta decisión amparándose en su obligación de proteger la seguridad nacional, por lo que es poco probable que finalmente este plan no se lleve a efecto.

Lo que todavía no está claro es en qué medida afectará este plan del Gobierno chino a sus modelos con pesos abiertos más avanzados. Moonshot AI y Z.ai han firmado acuerdos de reparto de ingresos con grandes proveedores estadounidenses de servicios en la nube, como Amazon Web Services, para desplegar sus modelos. Estos acuerdos pueden implicar que los pesos de los modelos se transfieran fuera de China, lo que podría entrar en conflicto con las premisas del borrador que ha preparado el Gobierno chino. De ser así, algunos laboratorios chinos perderán oportunidades de negocio.

Imagen | Пресс-служба Президента Российской Федерации

Más información | SCMP

En Xataka | China tiene un plan para ganar a EEUU la guerra de la IA. Y DeepSeek es su campeón

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Una misteriosa señal del James Webb en Fornax desconcierta a los astrónomos

Una misteriosa señal del James Webb en Fornax desconcierta a los astrónomos

Cuando miramos al cielo, vemos apenas unos cuantos puntitos brillantes sobre un montón de oscuridad. Si tenemos el privilegio de estar en un lugar alejado de la contaminación lumínica, veremos muchos más puntitos o incluso un resplandor borroso y lechoso como el que aparece ante nuestros ojos cuando los posamos en la Vía Láctea. Pero ahí fuera hay mucho más. Los telescopios espaciales se encargan de detectar objetos que el ojo no ve e incluso de desentrañar su composición. Aun así, no pueden verlo todo y a veces descubren sorpresas como la que acaba de sacar a la luz el James Webb al centrarse en uno de los puntos más observados del firmamento.

Constelación de Fornax. Un puntito minúsculo de la zona sur de esta constelación es uno de los pedazos de cielo favoritos de los telescopios espaciales. Tanto, que el Hubble pasó 270 horas observándolo para tomar una de sus imágenes más famosas: el Campo Ultra Profundo. En ese diminuto trocito se encuentran 10.000 galaxias y miles de millones de años del Universo. No es raro que se decidiera que el James Webb también mirara ahí. Gracias a su capacidad para medir en el infrarrojo cercano y medio, podría detectar lo que el Hubble no pudo captar. Era lo lógico. Sin embargo, lo que quizás no esperaban los científicos que lo hicieron fue encontrar una señal tan misteriosa que aún no la han podido identificar. 

¿Por qué ese lugar? El punto elegido de la constelación de Fornax es muy interesante, porque no hay estrellas brillantes cercanas que puedan distorsionar las señales de un Universo más profundo. 

Miles de rendijas. El James Webb analiza los objetos que tiene delante mediante la descomposición de la luz que estos emiten. Su famoso espejo dorado se encarga de recoger esa luz, que después rebota en otros espejos hasta llegar a sus instrumentos. En este caso, el estudio se centró en uno de ellos, llamado NIRSpec, que mide en el infrarrojo cercano. Dicho instrumento tiene casi 250.000 rendijas por las que pasa la luz, según cuál sea su origen. Después, se descompone en sus diferentes longitudes de onda, como la luz del sol cuando se convierte en el arcoíris al pasar por las gotas de agua.

Los distintos elementos químicos absorben o emiten en distintas longitudes de onda, dando lugar a lo que se conoce como líneas de emisión. Por eso, analizando el “arcoíris” que pasa por cada rendija, podemos saber de qué estaban compuestos los objetos que enviaron la luz hasta ella. 

Solo objetos conocidos. Normalmente, se busca un objeto que se quiere estudiar, se abren las rendijas que corresponden a él y se analiza la luz. Esto, lógicamente, es útil para estudiar objetos conocidos, pero no para estudiar lo invisible. 

Siete señales. Un equipo de científicos de la Universidad de Minnesota quería utilizar el James Webb para ver aquello que al Hubble le había pasado desapercibido. Sin embargo, no podían abrir rendijas para algo que no saben dónde está. Por eso, tuvieron una idea. Abrieron todas las rendijas, excepto aquellas que se corresponden con la ubicación de objetos cercanos que ya se habían catalogado. Así, evitarían las interferencias de su luz y analizarían solo la que procede de lugares en los que aparentemente no hay nada. Pero sí que había algo. 

Detectaron siete señales que se correspondían con objetos aparentemente invisibles. Seis eran de galaxias lejanas conocidas. Sin embargo, la séptima era un misterio. Podríamos pensar que era un error, pero se pudo detectar dos veces, con 88 días de diferencia (agosto y noviembre de 2023), y desde distintos ángulos. No era un error, pero tampoco una señal constante, ya que no aparecía en el catálogo JADES, tomado por el James Webb en 2022. 

James Webb2 NASA

Las hipótesis. Hay cuatro hipótesis sobre el supuesto origen de esta señal misteriosa. Sin embargo, ninguna cuadra del todo. Por un lado, podría ser una galaxia del Universo temprano, pero en ese caso debería haber aparecido en JADES. También podría cuadrar con una galaxia cercana, pero estaríamos ante el mismo problema. No aparece en JADES. La tercera hipótesis apunta a una supernova, pero esta debería haber producido otras líneas de emisión que no se detectaron. Finalmente, podría tratarse de un agujero negro destrozando una estrella. Sin embargo, siguen faltando pruebas. 

Por todo esto, se necesitarán observaciones de seguimiento, con una espectroscopía más profunda. Hasta que esto sea posible y se obtengan más respuestas, la señal hallada por el James Webb seguirá siendo un misterio.

Imagen | Campo Ultraprofundo del Hubble. Crédito: NASA, ESA, H. Teplitz and M. Rafelski (IPAC/Caltech), A. Koekemoer (STScI), R. Windhorst (Arizona State University), and Z. Levay (STScI)

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La generación Z no puede escapar de la IA. Tiene que aprender a dominarla

La generación Z no puede escapar de la IA. Tiene que aprender a dominarla

Casi ocho de cada diez estadounidenses pertenecientes a las generaciones Z y millennial afirman, según una encuesta de Operation HOPE y Beyond Finance que se ha hecho entre el 16 y el 18 de marzo de 2026 a 2.000 personas que nacieron entre 1981 y 2008, que suelen aplicar la estrategia de “gasto de supervivencia” (gasta ahora, ahorra más tarde) y que consideran que la creación de patrimonio es cada vez menos alcanzable (en concreto, un 71 %).

Conviene recordar que Beyond Finance es una empresa de consolidación de deudas. Sabiendo este dato, David Carroll Orr, un creador multidisciplinar con intereses en medios digitales, poesía, arquitectura y narrativa (así se define), argumenta que los jóvenes no actúan por apatía, sino que hacen una evaluación racional de un sistema que no les da dónde agarrarse, y que la inteligencia artificial está eliminando los puestos de entrada.

¿Se está cerrando el paso a la primera oferta de trabajo de forma definitiva?

Orr recurre a los datos del Burning Glass Institute sobre la contratación en puestos de nivel de entrada, que se ha ralentizado, y cita a responsables del sector de la inteligencia artificial que afirman que la mitad de los puestos de nivel júnior se automatizará.

No menciona nombres, pero la opinión más conocida al respecto es la de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien en una entrevista concedida ya avisó de que la IA podría eliminar la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial en el plazo de entre uno y cinco años y de que el paro en Estados Unidos podría subir al 10-20 %.

El propio Burning Glass Institute había publicado en julio de 2025 el informe The Expertise Upheaval, donde identificó el impacto de la inteligencia artificial en la pérdida de los primeros peldaños de la escalera de la experiencia. Era aquel espacio en el que, según Orr, el becario redactaba memorandos, revisaba documentos o escribía código y aprendía equivocándose.

Para Orr, esos peldaños corresponden al Lore (en inglés, el ensayo y error de la experiencia humana), en contraposición al Ledger (libro mayor), el registro rígido de la administración. Los puestos de entrada son el Lore de una carrera profesional, mientras que la IA generativa sería una nueva evolución del Ledger.

Grupo De Chicos Con El Movil

“Lanzar proyectiles contra la fábrica automatizada no nos devolverá los puestos de trabajo en los peldaños más bajos”, escribe Orr. Basándose en sus investigaciones sobre los archivos de la frontera estadounidense del siglo XIX, propone una salida, la “persistencia forense”: aquellas comunidades aprendieron a moverse entre los registros de tierras y los juzgados para ganar margen dentro del sistema.

Así pues, tanto la educación universitaria como la formación en el trabajo tienen que dejar de preparar a los jóvenes para comportarse como “software humano” y enseñarles a dirigir y auditar las herramientas automatizadas. “Estamos utilizando tecnología del siglo XXI para imponer una perspectiva del siglo XIX sobre el valor humano”, remata.

Las nóminas revelan, con cifras reales, los efectos de los que habla la columna. El Stanford Digital Economy Lab trabaja con datos de nóminas que ADP pone a disposición de los investigadores. Erik Brynjolfsson, Bharat Chandar y Ruyu Chen publicaron el 12 de agosto de 2026 una actualización de su estudio que calcula que los trabajadores júnior (22-25 años) en los puestos más expuestos a la inteligencia artificial tienen un nivel de empleo un 19 % inferior al esperado frente a sus homólogos en áreas menos expuestas. Con datos de julio de 2025, esa brecha era del 15 %.

Según el estudio, el empleo de esos trabajadores jóvenes en los puestos más expuestos cayó casi un 11 % entre noviembre de 2022 (lanzamiento de ChatGPT) y junio de 2026, en contraste con un aumento de alrededor del 10 % en los empleos menos expuestos. En el caso de los trabajadores más experimentados, no se aprecia una brecha comparable. En el conjunto de datos, los cambios observados se deben principalmente a que se contrata a menos gente, y no a despidos.

Los autores no son catastrofistas: no ven un desplazamiento generalizado del empleo y advierten de que sus datos describen un patrón, pero no demuestran que la inteligencia artificial lo cause. Además, el nivel educativo desempeña un papel significativo, ya que la brecha se reduce al tenerlo en cuenta. Y hay un matiz que encaja con lo que defiende Orr: en los casos en los que la inteligencia artificial refuerza a los trabajadores en lugar de sustituirlos, el empleo se mantiene o crece.

En España, los datos sobre la reducción de oportunidades en puestos de entrada también son evidentes. Según el Barómetro de Talento Digital 2026 del Observatorio del Talento Digital de DIGITALENT Group, presentado el 24 de septiembre de 2026, el 51,7 % de las empresas prevé que se reduzcan las oportunidades para perfiles júnior debido a la inteligencia artificial.

El 39,6 % sitúa el pensamiento crítico y el criterio profesional como prioridad, y solo el 2,4 % señala la programación. Solo el 20,8 % de las organizaciones considera que su plantilla está bastante o muy preparada para trabajar con IA, y solo el 29,5 % cuenta con un marco formal y comunicado sobre el uso de la inteligencia artificial.

Estos datos revelan, en línea con lo que plantea Orr, una brecha significativa en la preparación de las empresas para trabajar con inteligencia artificial. Las personas sin experiencia, aquellas que entran en el mercado laboral para adquirir el Lore en la empresa, se encuentran en una situación de incertidumbre. Según datos de la patronal DigitalES de mayo de 2026, las ofertas de trabajo para programadores júnior se han reducido un 33 % en España en un año, en comparación con un aumento del 13 % en las de perfiles sénior.

La capacitación en inteligencia artificial en el trabajo ya está regulada

En Europa, existe un reglamento que establece que las empresas que utilicen sistemas de inteligencia artificial deben ocuparse de formar a sus trabajadores en el tema desde el 2 de febrero de 2025, fecha en la que empezó a aplicarse el artículo 4 del Reglamento de IA. Esta disposición ha sido modificada por el Reglamento (UE) 2026/1744 de 8 de julio de 2026, en vigor desde el 27 de julio de 2026. Ya no exige a las empresas que garanticen un nivel concreto de capacitación, sino simplemente que adopten medidas para apoyar la formación de su plantilla y de quienes usan los sistemas en su nombre.

Las empresas ya no están obligadas a garantizar el logro de objetivos de aprendizaje, pero la obligación de poner medios sigue existiendo. Si su empresa utiliza asistentes de inteligencia artificial en el trabajo, pregunte qué formación ofrece y solicítela. Ninguno de los estudios mencionados resuelve quién formará dentro de diez años a los perfiles sénior si se reduce el número de personas que aprenden el oficio en los puestos de nivel bajo.

Imágenes | Pexels con edición

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Un riñón de cerdo recupera función tras un año a 150 grados bajo cero, pero nadie ha demostrado todavía que un órgano de este tamaño pueda mantener vivo a un animal

Un riñón emerge del hielo y vuelve a producir una gota tras más de un año congelado.

Un equipo de la Universidad de Minnesota ha conseguido vitrificar riñones de cerdo del tamaño de un riñón humano, almacenarlos a 150 grados bajo cero y recalentarlos sin que se rompan, con función recuperada al conectarlos a una máquina de perfusión. Uno de ellos pasó 366 días congelado y, al recalentarlo, recuperó flujo sanguíneo y volvió a producir orina, aunque menos que la mayoría de los riñones vitrificados del estudio. El trabajo se publicó el 14 de octubre en bioRxiv y aún no ha pasado revisión por pares.

Es un avance real y de escala inédita. Pero conviene separar dos experimentos que la cobertura mezcla, porque la diferencia lo cambia todo.

¿Qué se trasplantó exactamente?

No el riñón que estuvo un año congelado. Ese se evaluó únicamente en una máquina de perfusión, fuera del cuerpo, durante dos horas. Nunca se implantó en ningún animal.

Los trasplantes se hicieron con otros riñones, tres por grupo, en un modelo agudo de 120 minutos tras el cual los animales se sacrificaron. El propio paper señala que la mayoría de los riñones vitrificados se almacenaron entre uno y siete días, y no indica cuánto tiempo llevaban congelados los tres que se trasplantaron. Es decir: nadie ha trasplantado todavía un riñón que llevara un año congelado.

¿Cómo se congela un órgano sin destruirlo?

El enemigo es el hielo. La técnica, llamada vitrificación, consiste en enfriar el tejido tan rápido y con tal cantidad de crioprotectores que el agua pasa a un estado vítreo, sin formar cristales. El problema histórico no es congelar, sino descongelar: al recalentar desde fuera, el exterior se calienta antes que el interior, aparece hielo y el órgano se agrieta.

La solución del equipo es el nanocalentamiento: hacer circular por los vasos sanguíneos nanopartículas de óxido de hierro recubiertas de sílice y luego aplicar un campo electromagnético que las calienta todas a la vez, desde dentro. El recalentamiento completo lleva menos de seis minutos. Los investigadores desarrollaron además un crioprotector nuevo, PEZ42, para esta escala: el que usaban con riñones de rata no vitrifica de forma fiable a las velocidades de enfriamiento que alcanza el interior de un órgano de cien gramos. La carga y la descarga, más largas, obligaron a su vez a una perfusión por etapas para limitar la toxicidad.

El salto de tamaño es el verdadero titular: estos riñones pesan unos 100 gramos, cien veces más que los de rata que el mismo grupo logró vitrificar y trasplantar con éxito en 2023. Ya contamos entonces los avances de la criopreservación en el campo de los trasplantes.

¿Qué significa «producir orina»?

Menos de lo que suena, y aquí es donde conviene frenar. Que un riñón produzca orina indica que está perfundido, que los túbulos no se han colapsado y que el tejido no está necrótico. No significa que funcione lo suficiente para mantener vivo a alguien.

La prueba está en el propio paper: los injertos vitrificados producían orina de forma sostenida mientras, al mismo tiempo, desarrollaban daño endotelial y hemorragia en el tejido. Y el indicador que de verdad mide la capacidad de filtrado, el aclaramiento de creatinina, fue de 1,0 mL/min/100 g, en torno al 2 % de los 47,8 que marcaron los riñones frescos trasplantados en el mismo modelo. El dato pide una precisión importante: los riñones conservados 24 horas en frío, el estándar clínico de hoy, se quedaron también muy abajo, en 3,6, y el paper describe el aclaramiento de los vitrificados como «similar» al de ese grupo. Conviene además leer estos números con la etiqueta que les pone el propio trabajo: con tres riñones por grupo, las comparaciones dentro del animal son descriptivas y exploratorias, el estudio no tenía potencia para detectar diferencias entre grupos y, advierten los autores, la falta de diferencias significativas no debe interpretarse como equivalencia.

En la máquina de perfusión los resultados son mejores, aunque tampoco equivalentes: el aclaramiento fue de 4,16, por debajo de los 12,56 del almacenamiento en frío de 24 horas y de los 18,35 de los riñones frescos. El daño se concentra en los túbulos, mientras que glomérulos y vasos salen casi intactos.

¿Qué dicen los expertos ajenos al trabajo?

Hay entusiasmo y hay cautela, y las dos cosas están justificadas. «Gracias a Dios que alguien lo ha conseguido en un órgano y ha demostrado que funciona», dijo a MIT Technology Review el criobiólogo Peter Kilbride, cofundador de Kyros Kairos, que no participó en el estudio, aunque matizó que esto resuelve «la mitad del problema».

La objeción más seria la pone Greg Fahy, criobiólogo, uno de los pioneros del campo y director científico de Intervene Immune y de 21st Century Medicine, esta última una empresa de criopreservación: «No podemos saber, a partir de estos experimentos, si estos riñones habrían podido mantener la vida o no». Viniendo de quien desarrolló la solución crioprotectora que los autores usan como referencia, el reparo pesa.

Los propios investigadores lo asumen. En su lista de limitaciones reconocen que harán falta trasplantes de supervivencia a largo plazo para determinar si estos riñones pueden sostener la función renal, que los grupos son muy pequeños, que el año de almacenamiento se probó en un solo riñón y que todo esto aún no se ha intentado con riñones humanos. No dan ningún plazo para llegar a la clínica.

¿Por qué importa aun así?

Porque el límite actual de conservación de un riñón humano es de 24 a 36 horas. Todo el sistema de trasplantes funciona contra ese reloj: la logística, el reparto geográfico, la compatibilidad, las prisas. Si un órgano pudiera guardarse meses, se podría construir un banco de órganos, cruzar donante y receptor con calma y reducir los descartes, que según los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses rondan el 20 % de los riñones donados. Es el mismo patrón de otros avances biomédicos que hemos contado: la técnica llega antes que el sistema capaz de usarla, como ocurre con el diagnóstico precoz del alzhéimer mediante un análisis de sangre.

El hallazgo más útil del paper es, quizá, el menos llamativo: los riñones vitrificados no funcionaron peor que los expuestos solo al crioprotector sin congelar, al menos en la máquina de perfusión: los de ese grupo de control no se trasplantaron, así que el daño endotelial visto dentro del animal no se puede atribuir todavía. Con ese límite, el dato señala al crioprotector, y no al proceso de congelación y recalentamiento, como principal responsable del daño que queda, y los autores reconocen que no pueden descartar una contribución menor del propio proceso criogénico. El cuello de botella ha dejado de ser la física para pasar a ser la química. Reducir esa toxicidad es ahora el trabajo, igual que en otros campos donde el laboratorio sustituye poco a poco al animal, como los miniintestinos humanos que permiten probar fármacos sin recurrir a animales.

Mi lectura es que el titular que circula, el del riñón que vuelve a la vida tras un año, invierte lo importante. Lo valioso no es el año, que se probó una sola vez: es haber recalentado sin fracturas un órgano cien veces mayor que el anterior. Y lo que falta no es un detalle técnico, es la prueba decisiva: que un animal sobreviva con uno de estos riñones de tamaño humano dentro. Hasta que eso ocurra, estamos ante una demostración de ingeniería excelente y una promesa médica sin confirmar, publicada además sin revisión por pares. Es exactamente el tipo de avance que conviene contar entero, porque el banco de órganos cambiaría la medicina de trasplantes de arriba abajo y precisamente por eso no merece que lo vendamos antes de tiempo.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

Google Play Services Links Phone Numbers to Every Google Account on Android Devices Without a Prompt

Google Play Services is verifying the phone number on Android devices and attaching it to every Google account signed in on the same phone, according to a user report posted on Reddit. The user says the verification happens automatically, without a warning or a consent prompt.

The behavior matters most for people who keep separate Google accounts on one device. A common setup includes a personal account, a work account, and sometimes an anonymous account that is meant to stay unconnected to the owner's identity.

Once the same phone number is attached to all of them, that shared number creates a link showing the accounts belong to one person. The link does not make data from one account visible inside another.

The concern is the association itself, which the account owner did not explicitly approve. The Reddit user also says the same thing happened on a device running GrapheneOS, which shows the linking is tied to Google Play Services rather than to the stock software of one phone maker.

Google has not publicly explained why Play Services verifies and links numbers this way, and it has not said when the behavior started.

How to Stop Google Play Services Phone Number Verification

Android users can turn off the automatic verification and then remove numbers that were already added. The process has to be repeated for each Google account on the device, which takes some time for anyone with three or more accounts.

  1. Open the Settings app on the Android phone and tap Google.
  2. Select All services, then open Privacy & security.
  3. Open Phone number verification and turn off the automatic option.
  4. Open the Google Account settings and go to Personal info.
  5. Select Phone and review the numbers stored for that account.
  6. Delete any number that should not be connected to that account.
  7. Switch to the next Google account and repeat steps 4 to 6.

Turning off the toggle is meant to prevent future automatic verification. It does not remove numbers that are already stored, which is why the Personal info check is needed for every account, including work or secondary accounts that are rarely opened.

Removing a phone number has a trade-off. An account without a stored number relies on its other recovery options, so users who delete the number from their main account should confirm that a backup recovery method is in place first.

Accounts that were meant to stay separate from the owner's identity are the ones where removing the number matters most. The report comes from a single user, and Google has not confirmed which Android versions, Play Services releases, or devices are affected.

Thank you for being a Ghacks reader. The post Google Play Services Links Phone Numbers to Every Google Account on Android Devices Without a Prompt appeared first on gHacks.



☞ El artículo completo original de Arthur Kay lo puedes ver aquí