21 de febrero de 2026

El fallo de Microsoft 365 Copilot Chat que dejó asomar correos “confidenciales” y lo que enseña sobre la IA en la oficina

redes Wi-Fi públicas sin seguridad exponen datos confidenciales

Microsoft ha reconocido un error en Microsoft 365 Copilot Chat, su asistente de trabajo basado en IA generativa, que provocó que algunos usuarios empresariales vieran cómo el sistema era capaz de acceder y resumir contenido de correos almacenados en Outlook dentro de Borradores y Elementos enviados, incluso cuando esos mensajes estaban marcados con etiqueta de confidencial. La información se “asomaba” en la experiencia de Copilot, especialmente en la pestaña de trabajo, como si el asistente hubiese abierto un cajón que tenía una pegatina de “no tocar” y, sin embargo, hubiera podido describir lo que había dentro.

Según explicó la compañía a la BBC, sus controles de acceso y políticas de protección de datos seguían vigentes, pero el comportamiento no encajaba con el diseño esperado de Copilot, que pretende excluir contenido protegido de su acceso. Microsoft afirma que desplegó una actualización de configuración a nivel global para clientes empresariales con el fin de corregirlo y subraya que “no dio acceso a nadie a información para la que no estuviera ya autorizado”.

Por qué importa aunque “nadie” viera lo que no debía

La frase clave aquí es “autorizado”. En el día a día corporativo, estar autorizado no siempre significa “debería aparecer resumido en una conversación con un bot”. Un empleado puede tener permisos para acceder a su propio correo, pero no por ello espera que un asistente automatizado mezcle, recombine o exponga fragmentos de mensajes sensibles en un contexto distinto al que fueron creados.

Es como tener una caja fuerte en casa: tú tienes la llave, sí, pero no esperas que un altavoz inteligente se ponga a leer en voz alta el contenido del sobre que guardaste dentro solo porque le pediste “hazme un resumen de lo importante de mi semana”. El matiz no es menor, porque el valor de herramientas de IA para empresa como Copilot depende de que el usuario sienta que hay fronteras claras entre lo “consultable” y lo “protegido”, y de que esas fronteras se respeten por defecto.

Etiquetas de sensibilidad y DLP: cuando el cinturón de seguridad no actúa como esperabas

El caso llama la atención porque, según lo reportado por Bleeping Computer y recogido por la BBC, el problema afectaba incluso a organizaciones que tenían configuradas etiquetas de sensibilidad y políticas de prevención de pérdida de datos (DLP) para evitar compartición no autorizada. Estas protecciones funcionan como señales de tráfico y barreras: indican qué se puede mover, compartir o procesar, y bajo qué condiciones. El incidente sugiere que, al menos en este flujo concreto, Copilot Chat estaba procesando mensajes con etiqueta “confidencial” cuando el comportamiento deseado era excluirlos.

Microsoft ha atribuido la causa raíz a un “problema de código” en un aviso que apareció en un panel de soporte del NHS en Inglaterra, y el propio NHS indicó a la BBC que el contenido procesado se mantenía con sus creadores y que no se expuso información de pacientes. Aun así, el simple hecho de que la herramienta pudiera “tocar” mensajes marcados como sensibles tiene impacto reputacional y operativo, porque muchas organizaciones adoptan Copilot precisamente por la promesa de seguridad y cumplimiento en entornos regulados.

La carrera por meter IA en todo y el coste de ir demasiado rápido

Varios expertos citados por la BBC apuntan a un patrón más amplio: la velocidad de lanzamiento de funciones de IA en el software empresarial. Nader Henein, analista de protección de datos y gobernanza de IA en Gartner, lo describe como un tropiezo difícil de evitar en un contexto donde se liberan con frecuencia capacidades “nuevas y novedosas”. La idea es incómoda, pero realista: cuantos más engranajes se añaden a un sistema, más posibilidades hay de que una pieza encaje mal durante un tiempo, aunque el resto del mecanismo sea sólido.

El problema es que, en condiciones normales, una organización podría desactivar una función y esperar a que su gobernanza se ponga al día. Pero la presión por “subirse al tren” de la IA —a veces alimentada por expectativas poco aterrizadas— reduce ese margen de maniobra. Cuando el incentivo es “habilítalo ya”, el riesgo es que la seguridad y el control se conviertan en tareas de persecución: vas corriendo detrás de la herramienta, tratando de encajar políticas, formación y auditorías una vez el sistema ya está en marcha.

“La fuga de datos ocurrirá”: cómo pensar la privacidad por defecto

El profesor Alan Woodward, experto en ciberseguridad de la Universidad de Surrey, remarcó a la BBC la importancia de que estas herramientas sean privadas por defecto y operen con un modelo opt-in. Esa recomendación tiene una lógica muy práctica: si aceptamos que habrá bugs, el diseño debe minimizar el daño cuando ocurra el error inevitable. En términos cotidianos, es como instalar un grifo con limitador de caudal: si algo falla, al menos no inundas la cocina en segundos.

Aplicado a Copilot, “privado por defecto” significa que lo sensible se excluye sin que el usuario tenga que acordarse de marcar casillas, y que la exposición potencial no depende de que cada departamento haya configurado todo de forma perfecta. “Opt-in” implica que el acceso de la IA a ciertas fuentes o carpetas debe activarse de manera consciente y documentada, no llegar encendido de serie por la promesa de productividad.

Qué deberían revisar las empresas que usan Copilot y asistentes similares

Este episodio es un recordatorio de que adoptar Copilot o cualquier asistente de IA no es solo comprar una licencia. Es introducir un actor nuevo en el flujo de trabajo: uno que no “lee” como una persona, sino que ingiere y resume de forma probabilística, y que puede ofrecer respuestas convincentes incluso cuando no debería haber visto el material en primer lugar.

En la práctica, conviene que las organizaciones traten estas herramientas como tratarían una nueva integración de datos: con control de alcance, pruebas y monitorización. Hay que verificar qué fuentes se conectan a la experiencia de chat, cómo se comporta con carpetas específicas, qué ocurre con borradores, qué diferencias hay entre escritorio y web, y cómo se aplican las etiquetas de sensibilidad en los distintos caminos de procesamiento. También es importante que el usuario final entienda el límite: un resumen “correcto” no garantiza que el acceso fuera apropiado.

El mensaje de Microsoft de que “nadie vio lo que no estaba autorizado a ver” puede ser cierto en términos de permisos, pero el debate real está en el “principio de mínima exposición”: incluso si el usuario es el autor, un sistema automatizado no debería tratar el contenido protegido como materia prima para generar resúmenes si la política dice lo contrario. En sectores como salud, finanzas o administración pública, esa diferencia es lo que separa un susto controlado de un incidente con consecuencias legales.

Qué cambia a partir de aquí

Microsoft afirma haber desplegado una actualización global para corregir el comportamiento. En el corto plazo, la corrección técnica es lo mínimo exigible. Lo interesante es lo que deja al descubierto: el modelo de confianza con el que se está intentando meter la IA en el trabajo diario. Las empresas no solo preguntan “¿funciona?”, sino “¿funciona de manera predecible cuando el contenido es sensible?”. Si la IA es como un compañero nuevo en la oficina, no basta con que sea rápido redactando; tiene que demostrar que sabe cuándo no debe entrar en una conversación.

Este caso también pone foco en la necesidad de transparencia operativa. Cuando un fallo afecta a cómo se aplican etiquetas de confidencialidad, los responsables de seguridad necesitan información clara: qué escenario exacto lo desencadenaba, qué porcentaje de usuarios pudo verse afectado, qué registros existen para auditarlo y cómo prevenir que reaparezca en futuras versiones. En la era de la IA generativa, la confianza se gana con ingeniería, pero también con explicaciones comprensibles y verificables.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

La Psicohistoria, la Ley Cero de las Leyes de la Robótica, el Imperio Galáctico & R. Daneel Olivaw

El año pasado me ley por fin la Trilogía de la Fundación de Isaac Asimov gracias a un regalo que me había hecho mi amigo Arturo González-Campos, y me inyectó el veneno, lo que me llevó a engancharme de lleno en lo que se llama la Gran Saga de la Galaxia o el Ciclo de Trantor, que es una obra que el genial escritor construyó durante 43 años, desde su primer libro "Un Gijarro en el Cielo" en 1950 donde describe la primera aventura dentro del Imperio Galáctico, hasta el último libro que publicó "Hacia la Fundación" en 1993.
Durante estos años, Isaac Asimov desarrolla una historia donde la humanidad se ha expandido por la galaxia, en 50 mundos inicialmente, donde viven los Espaciales, manteniendo unas tensas relaciones con La Tierra por culpa de los RobotsLas historias del Imperio Galáctico se desarrollan en varios libros, que expanden la visión original que Isaac Asimov tenía del futuro de la humanidad. A saber, "En la arena estelar" (The Stars, Like Dust, 1951), "Las corrientes del espacio" (The Currents of Space, 1952) y "Un guijarro en el cielo" (Pebble in the Sky, 1950).


De esta problemática con los Robots, el genial escritor desarrolló las famosas Leyes de la Robótica en múltiples relatos y novelas cortas como "Yo, Robot" o "El Hombre Bicentenario" que yo había disfrutado de adolescente las recopilaciones de "Visiones de Robot", "Sueños de Robots" o el compendio completo de "Los Robots". Las tres primeras leyes originales.
  • Ley 1: Un robot no puede dañar a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
  • Ley 2: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.
  • Ley 3: Un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando dicha protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Cuando me leí primero los tres libros de la Fundación, a saber, "Fundación" (Foundation, 1951), "Fundación e Imperio" (Foundation and Empire, 1952) y "Segunda Fundación" (Second Foundation, 1953) descubrí que además de las Leyes de la Robótica, Isaac Asimov había construido el concepto de la Psicohistoria, una especie de Data-Driven Prediction que bien podrían ser algoritmos de Machine Learning aplicados a la Analítica Predictiva del futuro de la humanidad.


La Psicohistoria es una ciencia ficticia diseñada por el personaje de Hari Seldon que combina historia, psicología y estadística matemática para predecir el futuro de grandes poblaciones. Su premisa fundamental es que, si bien el comportamiento de un individuo es impredecible, las reacciones de una masa crítica de seres humanos (como los trillones de habitantes del Imperio Galáctico) pueden modelarse con precisión mediante ecuaciones.
 
Para que sus predicciones sean válidas, requiere dos condiciones estrictas: que la población sea suficientemente numerosa y que permanezca en la ignorancia sobre los pronósticos, evitando así que el conocimiento del futuro altere sus acciones. El objetivo de Hari Seldon no era evitar la caída del Imperio Galáctico, algo inevitable por su propia inercia, sino utilizar la Psicohistoria para reducir un periodo de caos de 30.000 años a solo un milenio, mediante la creación de la Fundación.


Lo maravilloso para mí fue descubrir que Isaac Asimov, además de las Leyes de la Robótica había definido la Psicohistoria dentro de un Imperio Galáctico, así que quise leer todo lo que hubiera al respecto, y comencé por leer las precuelas de la Fundación, a saber "Preludio a la Fundación" (Prelude to Foundation, 1988) y  Hacia la Fundación (Forward the Foundation, 1993). En estos libros, hay varios personajes que emergen en relevancia, y entre ello se encuentra Eto Demerzel, que al final desvela que lleva desde el principio del Imperio Galáctico y que su verdadero nombre es R. Daneel Olivaw, donde la R. indica que es un "Robot".

El genial escritor desarrolló el Imperio Galáctico y el personaje de R. Daneel Olivaw en la Serie de los Robots, donde R. Daneel Olivaw es personaje clave en la construcción del Imperio Galáctico. Las novelas, a saber, son "Las bóvedas de acero" (The Caves of Steel, 1954) donde es presentado, "El sol desnudo" (The Naked Sun, 1957) y "Los robots de la aurora" (The Robots of Dawn, 1983), para terminar con "Robots e Imperio" (Robots and Empire, 1985) donde Isaac Asimov describe la Ley Cero.


El personaje de R. Daneel Olivawrobot, es el que une toda la Gran Saga de la Galaxia, ya que no es sólo un personaje sino que es el eje sobre el cual Isaac Asimov construyó su puente entre la robótica y el destino galáctico. R. Daneel Olivaw comenzó como un compañero del detective Elijah Baley, que había sido diseñado a imagen y semejanza de su creador, Han Fastolfe. Sin embargo, lo que empezó como una herramienta de cooperación entre los Mundos Espaciales y la Tierra, evolucionó hacia una figura casi mística que veló por la humanidad durante milenios.

Su naturaleza como robot humanoide le permitió infiltrarse en la sociedad humana sin ser detectado, pero fue su evolución ética lo que lo definió. Junto a su compañero robótico R. Giscard Reventlov, R. Daneel  Olivaw ayudó a formular la Ley Cero de la Robótica. Las Tres Leyes de la Robótica originales estaban diseñadas para proteger a los individuos humanos. Sin embargo, R. Daneel Olivaw y R. Giscard Reventlov se dieron cuenta de que estas leyes eran insuficientes cuando los intereses de una persona chocaban con los de toda la especie. El gran problema de la Ley Cero es su ambigüedad. Mientras que la Primera Ley trata con individuos (fáciles de identificar), la "Humanidad" es un concepto abstracto.

"Un robot no puede dañar a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño". 

Esta ley le otorgó una carga existencial inmensa, obligándolo a calcular el bienestar de billones de seres vivos por encima de las tres leyes originales. Es R. Giscard Reventlov quien la formuló teóricamente, pero fue R. Daneel Olivaw quien la internalizó y la ejecutó durante milenios. La Ley Cero representa el salto evolutivo más importante en la lógica de los robots de Isaac Asimov, transformando a R. Daneel Olivaw de una máquina de servicio en un guardián galáctico. La Ley Cero se sitúa por encima de todas las demás, modificando su aplicación de la siguiente manera:
  • Ley 0: Un robot no puede dañar a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.
  • Ley 1: Un robot no puede dañar a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño, excepto cuando esto vulnere la Ley Cero.
  • Ley 2: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes entren en conflicto con la Ley Cero o la Primera Ley.
  • Ley 3: Un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando dicha protección no entre en conflicto con la Ley Cero, la Primera o la Segunda Ley.
A través de los siglos, R. Daneel Olivaw operó desde las sombras, adoptando identidades como Eto Demerzel para influir en el Imperio Galáctico y guiar a mentes como la de Hari Seldon. Para terminar de cerrar la Gran Saga de la Galaxiaun robot, tiene que decidir qué beneficia a la humanidad a largo plazo lo que es casi imposible. El estrés de esta decisión causó que el cerebro positrónico de R. Giscard Reventlov se congelara (muerte robótica) tras permitir la desertización de la Tierra para forzar la expansión humana. La solución de R. Daneel Olivaw para aplicar la Ley Cero con precisión matemática fue impulsar a Hari Seldon a desarrollar su Psicohistoria. Sólo con una ciencia que pudiera predecir el futuro de las masas, R. Daneel  Olivaw podría saber si sus acciones realmente ayudaban a la humanidad.

Por supuesto, quise terminar de saber qué pasaba con la Fundación, así que para cerrar el ciclo, hay que irse al final de la bora de Isaac Asimov y leer las novelas que cierran el arco narrativo y revelan el destino final de la humanidad, a saber, "Los límites de la Fundación" (Foundation's Edge, 1982) y "Fundación y Tierra" (Foundation and Earth, 1986), que fue la última novela que escribió el genial escritor.


En ellas se explica el trabajo de R. Daneel Olivaw, ya que su objetivo final fue la creación de Gaia, una superconciencia colectiva que asegurara la supervivencia de la especie. R. Daneel Olivaw concluyó que la única forma de evitar que la humanidad se destruyera a sí misma era crear un organismo galáctico unificado (Galaxia), donde la Ley Cero fuera una realidad biológica y no solo una programación ética. Al final de su cronología, R. Daneel Olivaw representa el sacrificio máximo, aceptando la pérdida de la individualidad en favor de un bien común universal, consolidándose como el personaje más complejo y longevo de la ciencia ficción de Isaac Asimov

Si esta historia te ha parecido, como me parece a mí, simplemente maravillosa, y quieres descubrir Las Leyes de la Robótica, el Imperio Galáctico, la Psicohistoria, y vivir la historia de la Humanidad de la mano de Issac Asimov, te dejo el orden cronológico en que debes leerlos. Yo los he ido descubriendo poco a poco. 

Orden Cronológico de lectura de la Gran Saga de la Galaxia

1. Serie de los Robots (El inicio)
Aquí se establecen las Tres Leyes y se presentan a R. Daneel Olivaw y Elijah Baley.
2. Trilogía del Imperio Galáctico
Relatos situados miles de años después, cuando la Tierra es radiactiva y la humanidad ya se ha expandido por la galaxia.
3. Preludios de la Fundación
Isaac Asimov escribió estos libros al final de su vida para conectar todas sus sagas a través de la figura de Hari Seldon y Eto Demerzel.
4. La Trilogía Original de la Fundación
El núcleo de la obra: la caída del Imperio y el ascenso de la Psicohistoria.
5. Continuación de la Fundación
Las novelas que cierran el arco narrativo y revelan el destino final de la humanidad.
Hay una novela muy especial que no está aquí, pero que por su temática podría ser un nexo que explicara el nacimiento ¿o no? del Imperio Galáctico, que es "El Fin de la Eternidad", donde los protagonistas analizan cambios en la historia de la humanidad, viajando en el tiempo para cambiar el destino de la humanidad en base a análisis de datos, para garantizar el "bienestar" de la humanidad... para terminar de una manera muy especial.
Espero que este artículo os anime a la lectura de una saga fantástica, de un escritor maravilloso, y con más actualidad de lo que os podéis imaginar, ya que esas Leyes de la Robótica no son más que el System Prompt de los Robots, que hoy sabemos que pueden sufrir ataques de Jailbreak... interesante, ¿no?

¡Saludos Malignos!

Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)  




☞ El artículo completo original de noreply@blogger.com (Chema Alonso) lo puedes ver aquí

Si la pregunta es si hubo vida en Marte, la NASA tiene una nueva explicación: depende

Si la pregunta es si hubo vida en Marte, la NASA tiene una nueva explicación: depende

El rover Curiosity de la NASA lleva desde agosto de 2011 arrojando luz sobre Marte haciendo auténticos hallazgos en su superficie, en sus nubes y por supuesto, sobre su potencial habitabilidad. Y si su hermano más joven el Perseverance encontró hace escasos meses "el indicio más claro de vida que hemos visto en Marte", uno de los últimos descubrimientos del Curiosity no está tan claro. 

Lo que Curiosity encontró. Desde 2012, el Curiosity está explorando el cráter Gale, un lugar donde hace miles de millones de años había un lago. En marzo de 2025, mientras el laboratorio integrado del rover estaba analizando una roca arcillosa de allí, encontraron la presencia de decano, undecano y dodecano. ¿Qué es eso? Alcanos, es decir, hidrocarburos de cadena larga formados por átomos de hidrógeno y carbono. 

Por qué es importante. Porque el hallazgo del Curiosity son los compuestos orgánicos más grandes jamás encontrados en el planeta rojo y su tamaño es tal que su existencia difícilmente se puede explicar a partir de química simple. En la Tierra, este tipo de hidrocarburos suelen ser fragmentos de los ácidos grasos producidos por los seres vivos. Sin embargo, en Marte, su procedencia no está tan clara: es razonable pensar en un origen biológico, pero con las evidencias actuales no hay una confirmación.

¿Biología o geología? La degradación de los ácidos grasos origina la aparición de estos hidrocarburos sí o sí, pero su presencia no implica que parta necesariamente de un organismo vivo. De hecho, en la Tierra también pueden generarse mediante procesos geológicos. En pocas palabras: que detectar moléculas orgánicas en Marte no significa encontrar vida. Correlación no implica causalidad.

Una hipótesis "razonable".  Así que analizaron las fuentes no biológicas conocidas de estas moléculas orgánicas buscando una explicación a esas cantidades encontradas. Como ninguna explicaban del todo esta abundancia, en este estudio reciente publicado en Astrobiology que recoge la investigación han planteado una hipótesis "razonable": que seres vivos pudieron haberlos formado.

Entre las fuentes conocidas están las moléculas provenientes de meteoritos que se estrellan contra la superficie de Marte, el polvo cósmico, la química geológica como la síntesis de Fischer-Tropsch plausible en el Marte primigenio o la radiación ultravioleta, que además de destruir componentes orgánicos también puede formarlos, son algunas de las candidatas.

El método. Para llegar a estas conclusiones, el equipo de científicos combinaron experimentos en el laboratorio, modelos matemáticos y los datos del rover, lo que les permitió retroceder en el tiempo 80 millones de años estimar cuánta materia orgánica existía al principio, antes de que la radiación cósmica fuera destruyéndola. 

La cantidad que fueron capaces de reconstruir supera con creces lo que los procesos no biológicos no conocidos pueden generar. Eso sí, no afirma que hubiera vida, ni hay fósiles o biomarcadores claro. De hecho, su conclusión es clara: hacen falta más estudios para concluir sobre la ausencia o presencia de vida en Marte.



En Xataka | Hay quien cree que hace 50 años encontramos vida en Marte (y que acto seguido la destruimos sin querer)


En Xataka | China está cada vez más cerca de superar a la NASA en su misión marciana. Y acaba de invitar a otros países a unirse

Portada | NASA/JPL-Caltech/MSSS







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La noticia Si la pregunta es si hubo vida en Marte, la NASA tiene una nueva explicación: depende fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



☞ El artículo completo original de Eva R. de Luis lo puedes ver aquí

Advantest Corporation confirma sufrir un ataque de ransomware

Advantest, líder mundial en equipos de prueba para semiconductores, informa un ataque de ransomware en su red corporativa. Aunque la investigación está en curso y no se han confirmado filtraciones de datos, el incidente destaca los riesgos críticos para la cadena tecnológica global.

Imagen conceptual de un ransomware sobre fondo de circuitos de semiconductores.

El pasado 15 de febrero, Advantest Corporation, uno de los principales fabricantes japoneses de equipos de prueba para semiconductores, detectó actividad inusual en su red IT. Tras la alerta inicial, la compañía activó su protocolo de respuesta ante incidentes, confirmando la presencia de ransomware en partes de su entorno corporativo. Si bien no se ha atribuido este ataque a un grupo específico ni se tiene constancia aún del robo de datos, la preocupación crece por el potencial impacto en la industria de los semiconductores y la posible afectación a clientes y empleados.

El ataque inició mediante un acceso no autorizado a la red corporativa detectado el 15 de febrero. El atacante desplegó ransomware en sistemas seleccionados, comprometiendo la disponibilidad y, potencialmente, la confidencialidad de información crítica. Los protocolos de respuesta incluyeron el aislamiento de sistemas afectados y la colaboración con expertos externos para mitigar la amenaza. Hasta la fecha, no se han publicado Indicadores de Compromiso (IoCs) técnicos (como dominios, hashes, o nombres de archivos específicos), pero se identificaron eventos de acceso irregular y modificaciones sospechosas en algunos sistemas.

El incidente puede tener consecuencias significativas: interrupción de operaciones críticas en la empresa, riesgo de filtración o exposición de datos sensibles de clientes y empleados, y efecto dominó en la cadena de suministro tecnológica global. En el sector de semiconductores, esencial para la industria electrónica mundial, paradas imprevistas por ransomware pueden traducirse en retrasos productivos, pérdida de confianza o incluso sanciones regulatorias si se comprobara exposición de datos personales.

Desde Hispasec recomendamos:

  • Reforzar la concienciación en ciberseguridad de los empleados.

  • Aplicar segmentación de red y controles de acceso más estrictos.

  • Desplegar filtros de seguridad avanzados y monitorización continua de red y sistemas críticos.

  • Mantener actualizados los sistemas operativos y herramientas de seguridad.

  • Incorporar soluciones EDR de detección y respuesta en endpoints.

  • Realizar revisiones periódicas de la arquitectura de seguridad y simulacros de respuesta a incidentes.

El ataque a Advantest es un recordatorio para cualquier industria crítica: ningún actor del sector está exento de convertirse en objetivo de ransomware. Actuar con rapidez, colaborar con expertos y fortalecer hábitos de prevención sigue siendo la pauta esencial para reducir tanto la probabilidad como el impacto de futuros incidentes.

Más información

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Marie Curie murió hace 92 años. Sus cuadernos personales siguen enterrados bajo capas de plomo por un buen motivo

Marie Curie murió hace 92 años. Sus cuadernos personales siguen enterrados bajo capas de plomo por un buen motivo

Si visitas los sótanos de la Biblioteca Nacional de Francia (BnF) y quieres ojear alguna de las joyas bibliográficas que allí se conservan lo más probable es que te obliguen a respetar una serie de medidas, como usar guantes o manejar los libros en unas condiciones perfectamente controladas. El objetivo, evidente: proteger los  volúmenes. De ti, de una excesiva exposición a la luz, de la degradación. La cosa cambia si lo que quieres leer es alguno de los cuadernos de notas que garabateó Marie Curie en su laboratorio. En ese caso es a ti a quien deberán proteger.

Literalmente. Lo de que hay publicaciones peligrosas tal vez sea una afirmación polémica que puede o no compartirse, pero en el caso de los folios manuscritos por la célebre científica franco-polaca deja poco margen para el debate. A pesar de que Madame Curie falleció en 1934, hace casi 89 años, sus libretas siguen generando preocupación entre los archivistas. Y es bastante normal que así sea.

Cuando Marie Salomea y su marido, Pierre, investigaban en su laboratorio con uranio poco se sabía del daño potencial de la radiación, por lo que no aplicaban las medidas de seguridad básicas que rigen hoy en cualquier tarea radiológica. Así las cosas —admite el American Council on Science and Health (ACSH)— "no es de extrañar que su espacio de trabajo y los cuadernos se contaminaran".

Pierre And Marie Curie Pierre y Marie Curie, en el laboratorio, en torno a 1904.

Para evitar posibles riesgos las libretas manuscritas se conservan en los sótanos de la Biblioteca Nacional de Francia dentro de cajas especiales, compuestas por varias capas de plomo. No solo eso. Según detallaba en 2021 la cadena BBC, la institución gala exige a los investigadores que quieran manipular las libretas en persona que antes se enfunden unos trajes de protección especiales y, por supuesto, que firmen un documento en el que la eximen de cualquier responsabilidad.

¿Está justificado semejante recelo?

Cuando leer requiere un traje especial

Para sus investigaciones, que les llevaron al descubrimiento del polonio y radio, los Curie acumularon, trituraron y manipularon en su laboratorio enormes cantidades de minerales que contenían uranio. El conocimiento sobre la radiactividad natural era por entonces muy reciente y el matrimonio, que contribuyó a su investigación, se expuso sin ser consciente a sus efectos nocivos. Ellos mismos y, por supuesto, todo el material que empleaban. Incluidos los cuadernos de notas.

Para entender en qué condiciones trabajaban viene bien repasar las notas de Marie, recogidas por Philipp Blom en ‘Los años de vértigo: Europa, 1900-1914’:

"Una de nuestras alegrías era entrar en el taller por la noche; percibíamos por todos lados las siluetas débilmente luminosas de los frascos de cápsulas que contenían nuestros productos. Era una vista hermosa y siempre nueva para nosotros. Los tubos brillantes parecían tenues luces de hadas".

No era extraño, dicen, que la pareja de científicos llevaran consigo frascos con polonio y radio en los bolsillos del abrigo o los guardaran en el escritorio. La propia Marie acabó falleciendo en 1934 por una anemia aplásica que, probablemente, le causó su frecuente exposición a las muestras de radio y al polonio.

“Teniendo en cuenta la vida media de 1.600 años del radio y la sensibilidad de los detectores de radiación actuales, tampoco sorprende que esta contaminación aún sea detectable en la actualidad”, comenta el ACSH en un artículo dedicado al tema. Los expertos, precisa la BBC, calculan que dado que de media los átomos de radio tardan en desintegrarse unos 15 siglos no es descabellado pensar que los cuadernos deberán seguir en su caja de plomo durante ese período.

La Biblioteca Nacional de Francia no es en cualquier caso la única en conservar cuadernos de Curie. La Wellcome Colection cuenta con un volumen también, digitalizado, con anotaciones sobre experimentos y sustancias radiactivas y croquis. El volumen data de entre 1899 y 1902 y se escribió en París.

Para evitar sustos en 2014 la firma Aurora examinó el material y llegó a la conclusión de que estaba contaminado con radio-226. La ACSH desliza en cualquier caso que el volumen "no representa un riesgo apreciable". Por fortuna, la libreta puede consultarse ya desde casa, online, o incluso descargarse en PDF.

El tema de "los cuadernos contaminados" de Curie generan tanto interés que incluso tiene una entrada propia en la web Marie-curie.eu, centrada en la figura de las dos veces premio Nobel, y sobre el tema se han escrito abundantes artículos. 

Las libretas no son las únicas que están en una situación similar. La BBC explica que la casa del sur de París en la que trabajó Marie Curie hasta 1934 también está afectada por los niveles de radiación generados durante sus experimentos. El bloque se ha ganado incluso el mote irónico del "Chernóbil del Sena".

Cuando se sepultó en el Panteón de París, incluso la propia Marie Curie acabó en un sarcófago de plomo con casi una pulgada de grosor.

Imagen |  Aurora

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La noticia Marie Curie murió hace 92 años. Sus cuadernos personales siguen enterrados bajo capas de plomo por un buen motivo fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .



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