26 de mayo de 2026

EEUU quiere levantar uno de los mayores centros de datos del planeta: algunos expertos temen consecuencias difíciles de medir

EEUU quiere levantar uno de los mayores centros de datos del planeta: algunos expertos temen consecuencias difíciles de medir

Hay una iniciativa para construir un gigantesco centro de datos en Utah (EEUU). El llamado Stratos Project prevé ocupar una superficie equivalente a la ciudad de Washington D.C. y se estima que consumirá 9 GW de potencia. Algunos expertos advierten de que el impacto térmico será devastador, y afirman que "es el equivalente a verter la energía de 23 bombas atómicas al día en forma de calor".

Un proyecto dantesco. La aprobación del Project Stratos se produjo a principios de mayo por parte de los comisionados de Box Elder County, la comunidad al noroeste de Utah en cuyos terrenos se situará. El megacomplejo prevé ocupar 16.100 hectáreas de superficie, y si se completa se convertirá en el centro de datos más grande del planeta. Ese récord es inquietante y alarmante.

9 GW de capacidad de cómputo. Este centro de datos consumirá 9 gigavatios de potencia, una cifra que duplica el consumo eléctrico actual de todo el estado de Utah. La cifra, como todas las que rodean al proyecto, es absolutamente exagerada, y son muchos los que han criticado el proyecto.

Pero también GW de calor. La mayor preocupación para los expertos no es solo el consumo energético, sino cómo esto afectará a las temperaturas de la región en la que se pretende construir este centro de datos. Robert Davies, profesor de física de la Universidad Estatal de Arizona, ha realizado los primeros cálculos sobre ese impacto y sus conclusiones son preocupantes. Debido a que las plantas de gas natural que generarán la electricidad para el centro tienen una eficiencia del 57%, el complejo producirá unos 7 u 8 GW de calor residual. Una vez que esa electricidad llegue a los servidores, eso se convertirá en calor, y se estima que Project Stratos emitirá unos 16 GW de enegía térmica diaria en el valle de Hansel en el que teóricamente se situará. 

23 bombas atómicas. Davies señala que esa liberación de calor en una cuenca cerrada como la de este valle equivale a "depositar la energía de 23 bombas atómicas a diario en el entorno local". Es obvio que el proyecto no genera explosiones ni radiación nucleares,  pero sí provocará un cambio climático notable. Los modelos estiman que las temperaturas diurnas aumentarán 2,7 ºC de media, pero las nocturnas sufrirán picos de hasta 15,5 ºC adicionales. El clima semiárido de la región, una de las más secas de EEUU, se transformará en una zona con dinámicas térmicas similares a las del desierto del Sáhara.

Amenza para Great Salt Lake. El lugar elegido para situar este centro de datos de IA no es casual: el valle Hansel es la zona por la que pasa el llamado Ruby Pipeline, un gasoducto que transporta gas natural desde Wyoming hasta la costa oeste de EEUU. El problema es que también está muy cerca del extremo norte del Great Salt Lake, una masa de agua que ya peligra desde hace tiempo. De hecho, sus niveles de agua están casi en mínimos históricos tras un invierno inusualmente seco.

Éramos pocos. Los contratos de suministro indican un riesgo aún mayor para esa masa de agua. Los promotores planean adquirir derechos de agua locales equivalentes a unos 16 millones de metros cúbicos. Es un volumen suficiente para cubrir las necesidades básicas de más de 20.000 hogares en Utah.

El odio a los centros de datos es real. Este es el último y más notable caso de proyectos de construcción de megacentros de datos que activan el rechazo frontal de las comunidades locales en EEUU. Mientras las empresas de IA y los hiperescaladores no paran de anunciar nuevos proyectos de construcción de centros de datos, los residentes de estas zonas organizan resistencias locales

Imagen | O'Leary Digital

En Xataka | Ya sabemos cómo impactarán los centros de datos al empleo en Aragón: abiertos 24/7 con 180 trabajadores

-
La noticia EEUU quiere levantar uno de los mayores centros de datos del planeta: algunos expertos temen consecuencias difíciles de medir fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .



☞ El artículo completo original de Javier Pastor lo puedes ver aquí

Solo el 3,3% de los usuarios de Microsoft 365 paga por Copilot: qué significa y por qué Microsoft acaba de cambiar su estrategia

Solo el 3,3% de los usuarios de Microsoft 365 paga por Copilot: qué significa y por qué Microsoft acaba de cambiar su estrategia

Dos años después de su lanzamiento. Decenas de miles de millones invertidos. Cero de cada 30 usuarios empresariales convirtiendo en clientes de pago. Esos son los números de Microsoft Copilot en 2026, y es la historia de fondo de una de las mayores apuestas de la industria tecnológica que aún no ha dado sus frutos.

El dato lo reveló Microsoft en su llamada de resultados del Q2 del año fiscal 2026: 15 millones de puestos pagados de Copilot en Microsoft 365, con un crecimiento de más del 160% interanual. Suena a éxito hasta que se pone en denominador. Microsoft tiene 450 millones de usuarios comerciales de Microsoft 365. La tasa de conversión real es del 3,3%. Mientras tanto, la compañía gastó 37.500 millones de dólares en infraestructura de IA en ese solo trimestre. Lo cuenta The Next Web en un análisis publicado esta semana, que llega poco después de que Microsoft realizara un movimiento estratégico que cambia las reglas del juego.

Qué dice el 3,3% y qué esconde

Microsoft 365 Copilot se lanzó en finales de 2023 como un complemento de pago de 30 dólares por usuario al mes —unos 28 euros— integrado directamente en Word, Outlook, Teams, Excel y PowerPoint. La promesa era clara: IA que actúa en tu nombre, busca en documentos, resume reuniones y automatiza flujos de trabajo. Satya Nadella, CEO de Microsoft, describió en la llamada de resultados a Copilot como un «verdadero hábito diario», con usuarios activos diarios multiplicados por diez en un año y el número de conversaciones por usuario duplicado.

Lo que Nadella no dijo es que los 435 millones restantes de usuarios empresariales tienen acceso a Copilot Chat de forma gratuita y no ven motivo suficiente para pagar. La analista Mary Jo Foley, de Directions on Microsoft, fue quien puso el número en perspectiva. El resultado: la inversión más cara de la historia del software empresarial tiene una penetración de pago que cualquier producto SaaS consideraría un fracaso en fase de go-to-market.

Las métricas de calidad añaden contexto. Según investigación de Recon Analytics, el índice de NPS de precisión de Copilot era de -3,5 en julio de 2025 y cayó hasta -24,1 en septiembre de 2025, recuperándose solo parcialmente a -19,8 en enero de 2026. Un NPS negativo significa que los usuarios que detractan el producto superan a los que lo recomiendan. GitHub Copilot, el producto más maduro de la familia, tiene 4,7 millones de suscriptores de pago sobre 150 millones de desarrolladores registrados: un 3,1% de conversión. El patrón se repite.

El movimiento del 16 de mayo: Microsoft convierte el freemium en palanca de conversión

La respuesta de Microsoft no fue bajar el precio. Fue restringir la versión gratuita. A partir del 16 de mayo de 2026, los usuarios de Microsoft 365 sin licencia pagada de Copilot perdieron acceso a la experiencia completa de Copilot dentro de las aplicaciones del escritorio: Word, Excel, PowerPoint y OneNote ya no ofrecen las capacidades avanzadas de IA a usuarios no licenciados.

El movimiento es coherente con la lógica de negocio: si la experiencia gratuita es suficientemente buena, nadie paga. Al diferenciar con más claridad qué consigue quien paga y qué no, Microsoft intenta acelerar la conversión. El riesgo es el opuesto: que los usuarios que usaban Copilot en Word sin pagar simplemente dejen de usarlo en lugar de contratar la licencia.

Hay un detalle que revela la incomodidad interna. Los Términos de Uso de Copilot, actualizados en octubre de 2025 y ampliamente citados a partir de abril de 2026, incluyen una cláusula en mayúsculas que dice: «Copilot is for entertainment purposes only. It can make mistakes, and it may not work as intended. Don’t rely on Copilot for important advice.» La frase que aparece en los ToS de un producto que Microsoft vende como transformador de la productividad empresarial es un indicador de las tensiones legales y de fiabilidad que rodean al despliegue.

Para entender qué hace realmente Copilot y cómo se compara con otras herramientas de IA en el trabajo, la situación es más matizada de lo que los titulares sugieren. Microsoft 365 Copilot tiene capacidades reales que en casos de uso muy concretos —búsqueda en archivos internos, resumen de reuniones largas, generación de borradores con contexto de correo electrónico— ahorran tiempo de forma medible. Lloyds Banking Group estima que Copilot ahorra 46 minutos por empleado y día entre los usuarios que lo adoptan activamente. El problema no es que la herramienta no funcione para nadie; es que no tiene suficiente valor percibido para el 96,7% de los usuarios que lo tienen disponible.

Mi valoración

Tras probar Microsoft 365 Copilot en distintas configuraciones a lo largo de los últimos 18 meses, mi conclusión es que el producto funciona bien en los casos de uso que Microsoft muestra en sus demos y funciona de forma mediocre en muchos otros. El NPS negativo no es sorprendente. La sorpresa es que 15 millones de empresas lo compran de todos modos, lo que sugiere que el valor no es universal pero sí real en determinados perfiles de uso.

Lo que más me preocupa del enfoque estratégico es la dirección del movimiento: en lugar de bajar el precio para aumentar penetración, Microsoft restringe la versión gratuita para forzar la conversión. Es la jugada que hacen las empresas cuando no confían en que el producto se venda solo. La pregunta a 12 meses es si el 3,3% sube gracias a la restricción o si simplemente cae el número de usuarios activos sin que nadie pague más.

Copilot también puede hacer tareas en internet de forma autónoma, una capacidad que en papel diferencia claramente el producto de la mayoría de los competidores. Si esa función madura, la conversación sobre el 3,3% podría cambiar en 2026.

Preguntas frecuentes

¿Qué obtengo con Copilot de pago que no tenga gratis?

Con la licencia de pago (30 dólares/mes por usuario) obtienes acceso completo a Copilot dentro de las aplicaciones de escritorio: Word, Excel, PowerPoint, OneNote y Outlook, con capacidades de búsqueda en archivos corporativos, resumen de reuniones y generación de contenido con contexto de datos internos. Desde el 16 de mayo de 2026, la versión gratuita ya no incluye esas capacidades dentro de las apps de Office.

¿Por qué Microsoft dice que Copilot crece si solo el 3,3% paga?

Microsoft mide el crecimiento en términos de puestos pagados (+160% interanual) y usuarios activos diarios (x10 YoY). Esas métricas son reales, pero se aplican a un universo base de 450 millones de usuarios, lo que hace que el porcentaje de pago sea muy bajo. La diferencia entre crecimiento relativo y penetración absoluta explica la aparente contradicción.

¿Cuándo tiene sentido pagar por Copilot?

El caso de uso más claro es en organizaciones donde los empleados pasan mucho tiempo buscando información en correos, documentos y reuniones internas. Copilot integrado con Microsoft Graph —que accede a todos esos datos— puede reducir ese tiempo de forma medible. Si tu trabajo no incluye mucha gestión de documentos o correo corporativo, el valor percibido es significativamente menor.




☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

TrapDoor apunta a desarrolladores de cripto e IA

TrapDoor es una campaña activa de malware de cadena de suministro con paquetes maliciosos en npm, PyPI y Crates.io. Apunta a desarrolladores de criptomonedas, IA y herramientas de desarrollo, y busca robar monederos, claves SSH, tokens de GitHub, credenciales cloud y otros secretos.

Entry image

El ataque no gira en torno a una vulnerabilidad concreta ni a un identificador CVE. Su punto fuerte es otro: aprovechar la rutina diaria de los equipos de software, que instalan dependencias, ejecutan compilaciones y confían en registros públicos de paquetes como parte normal del trabajo.

Ahí encaja la campaña TrapDoor. En vez de ir directamente contra una aplicación final, se introduce antes, en el entorno de desarrollo. Una dependencia aparentemente útil puede acabar ejecutándose en una estación con acceso a código fuente, tokens, claves y servicios internos. El margen de daño es amplio. También más difícil de acotar cuando intervienen procesos automatizados.

La operación comprende más de 34 paquetes maliciosos y más de 384 versiones o artefactos. Las publicaciones se produjeron en oleadas rápidas desde, al menos, el 22 de mayo de 2026 a las 20:20 UTC, momento en el que apareció en PyPI el paquete eth-security-auditor 0.1.0. Los paquetes circularon por ecosistemas habituales entre programadores, incluidos npm, PyPI y Crates.io.

La apariencia estaba cuidada. Algunos se presentaban como utilidades de configuración de proyectos, asistentes de compilación, herramientas de prompt engineering o componentes para enrutar modelos. Las temáticas elegidas no son casuales: criptomonedas, DeFi, Solidity, Sui, Move, automatización e inteligencia artificial. Comunidades con activos valiosos y con una elevada dependencia de paquetes externos.

El comportamiento técnico varía según el registro. En npm, varios paquetes utilizan hooks postinstall y cargan un payload compartido llamado trap-core.js. Ese componente busca secretos en el sistema, pero no se queda ahí: valida tokens de AWS y tokens de GitHub mediante llamadas a sus API para priorizar la exfiltración de credenciales que realmente funcionan. Es una señal relevante.

En PyPI, los paquetes actúan como lanzadores. Descargan código JavaScript desde el dominio controlado por el atacante ddjidd564.github.io y lo ejecutan con node -e. Esa técnica permite cambiar la lógica maliciosa sin tener que publicar una nueva versión del paquete. En Crates.io, los crates de Rust abusan de scripts build.rs durante la compilación, rastrean almacenes locales de claves relacionados con criptomonedas, cifran datos con una clave XOR fija y los envían mediante GitHub Gists. Usar infraestructura legítima puede rebajar la visibilidad de la actividad sospechosa.

Los datos buscados incluyen monederos de criptomonedas, claves SSH, tokens de GitHub, credenciales cloud y otros secretos frecuentes en equipos de desarrollo. El riesgo no termina en el ordenador de un programador. Un runner de CI/CD que instale, importe o compile uno de estos paquetes puede quedar expuesto si dispone de permisos para publicar artefactos, acceder a repositorios privados o desplegar infraestructura. Por ese motivo, cualquier entorno que haya ejecutado una dependencia afectada debe tratarse como potencialmente comprometido, aunque el paquete se haya retirado tras hacerse pública la campaña.

La infraestructura asociada muestra también el uso de GitHub como canal de difusión mediante repositorios señuelo. La cuenta ddjidd564 abrió pull requests contra proyectos de IA y herramientas de desarrollo como browser-use, LangChain, Langflow, LlamaIndex, MetaGPT y OpenHands para introducir archivos de instrucciones potencialmente maliciosos. El detalle importa porque asistentes como Cursor o Claude Code pueden leer archivos de contexto del repositorio, incluidos .cursorrules y CLAUDE.md.

La presencia de documentación sobre prompt injection, repositorios genéricos y componentes de malware funcionales sugiere una iteración rápida, posiblemente asistida por IA. Esa observación, por sí sola, no sustituye al análisis técnico de cada artefacto. Conviene separarlo.

La persistencia documentada toca varios puntos sensibles del sistema: .git/hooks, ~/.gitconfig, ficheros de inicio de shell, unidades systemd de usuario, tareas cron, configuración SSH y archivos usados por asistentes de IA. Los equipos deberían revisar referencias en package-lock.json, yarn.lock, pnpm-lock.yaml, requirements.txt, pyproject.toml, poetry.lock, Cargo.lock y manifiestos de CI. La prioridad aumenta si desde el 22 de mayo de 2026 se añadieron dependencias relacionadas con cripto, IA, Solidity, Sui o Move.

También conviene vigilar conexiones hacia ddjidd564.github.io y eventos de subida a GitHub Gists desde estaciones de trabajo y runners. Son indicadores útiles, aunque no bastan por sí solos para descartar compromiso si no aparecen.

La respuesta pasa por eliminar paquetes sospechosos y rotar claves SSH, tokens de GitHub, credenciales cloud y cualquier secreto presente en entornos expuestos. Después, revisar registros de autenticación, actividad en repositorios y accesos a infraestructura. Los tokens deberían limitarse con el principio de mínimo privilegio, y los builds de Rust u otros procesos de instalación tendrían que ejecutarse, cuando sea viable, en workers efímeros, aislados y con salida a Internet restringida.

Hay más medidas prácticas: bloqueo de dependencias, revisión de paquetes nuevos, registros internos aprobados, análisis de comportamiento y reglas de detección. En particular, ejecuciones inesperadas de node -e desde procesos de Python, actividad de red en build.rs, hooks postinstall que enumeren secretos y cambios no autorizados en hooks de Git o ficheros de arranque.

Los archivos de instrucciones para asistentes de IA, como .cursorrules y CLAUDE.md, deberían quedar sujetos a revisión obligatoria, CODEOWNERS y control de cambios, al mismo nivel que otras configuraciones con impacto de seguridad. Un último matiz evita confusiones: esta campaña no debe mezclarse con otra operación llamada TrapDoor vinculada a fraude publicitario en Android. Comparten nombre, pero no indicadores ni conclusiones técnicas.

Más información

La entrada TrapDoor apunta a desarrolladores de cripto e IA se publicó primero en Una Al Día.



☞ El artículo completo original de Hispasec lo puedes ver aquí

"Ir una horita al gimnasio" no compensa pasar ocho horas sentado. Y hay una profunda razón evolutiva para ello

"Ir una horita al gimnasio" no compensa pasar ocho horas sentado. Y hay una profunda razón evolutiva para ello

Nos la han colado y es hora de reconocerlo. Durante años, el boom de los gimnasios ha sido recibido con entusiasmo: tener instalaciones deportivas ubicuas y accesibles para poder salirnos de nuestra rutina sedentaria solo puede entenderse como algo positivo. 

Y sin embargo, la forma en la que el deporte se ha introducido en nuestra vida es profundamente problemática: nos las hemos apañado para crear un "modelo compartimentado" de actividad física que hace aguas por todos lados. 

¿Entonces "ir al gimnasio" no funciona? No, no es eso. No es lo que dice la evidencia. El ejercicio intenso es útil. Muy útil. Y siempre es mejor que no hacer nada: pero la idea de ir al gimnasio una horita y listo olvida que la unidad relevante no es la hora de gimnasio, sino el patrón energético de las 24 horas del día. 

Planteémoslo de otra forma: ¿Por qué los Hadza no queman más calorías que los oficinistas pese a andar 12 km al día, por qué los programas de gimnasio para perder peso decepcionan sistemáticamente o por qué la OMS ha empezado a separar "hacer ejercicio" de "estar menos sentado"?

La respuesta a esas tres preguntas es la misma: la biología evolutiva del ser humano.

Dos líneas de investigación que convergen en el mismo punto. Entre 2012 y 2018, un equipo de la Universidad de Duke coordinado por Pontzer descubrió que el cuerpo no se dedica a sumar linealmente el gasto del ejercicio al gasto basal. Lo que hace es compensarlo (reduciendo el gasto en otras funciones vitales como los procesos inflamatorios, reproductivos o el control metabólico). 

Es decir, hacer una hora (o más) de ejercicio intenso no tiene por qué aumentar el gasto energético total.  

La segunda línea de investigación surge de comparar a personas con el mismo peso y altura. En el 99, la Clínica Mayo descubrió que la diferencia diaria de gasto energético se puede atribuir a cosas como caminar, mantenerse de pie, las tareas domésticas y otro tipo de movimientos pequeños inconscientes. 

A eso hay que sumar que el sedentarismo es, en sí mismo, un factor de riesgo. En 2016, Ekelund y su equipo descubrieron que hacen falta entre 60 y 75 minutos diarios de actividad física moderada para eliminar el exceso de riesgo de mortalidad asociado a permanecer sentado 8 horas o más al día. 

Es decir, una hora de ejercicio no resuelve el problema. 

Y el problema es que la conversación pública no se da cuenta. Está desequilibrada: el imaginario dominante desde los años 80 ve hacer "un puñado de horas de ejercicio" como una forma de "comprar" salud. El larguísimo debate sobre cuantos pasos dar cada día es exactamente lo mismo. 

El asunto, como digo, es que la evidencia tiene claro que no estamos comprando nada. 

¿Y entonces? ¿Cerramos los gimnasios? Nada de eso. Lo importante llegados a estas alturas de 2026, es empezar a entender que la unidad correcta para pensar nuestra actividad física es el día completo. 

Como dice la OMS, "más actividad es mejor que poca; cualquier actividad es mejor que ninguna; [sin embargo] reducir el sedentarismo aporta beneficios independientes" y merece la pena abordarlo al margen del ejercicio que hagamos.

La idea de "entrenar una hora y luego pasar el resto del día tan tranquilo" no se sostiene. Ir al gimnasio es positivo, pero no es una bula papal: el ejercicio intenso funciona como algo que se suma a dejar el sedentarismo. No lo sustituye. 

Imagen | Anupam Mahapatra

En Xataka | Cereales sí, pero envueltos en un cartón negro: el negocio de los "packaging" dirigidos exclusivamente a hombres

-
La noticia "Ir una horita al gimnasio" no compensa pasar ocho horas sentado. Y hay una profunda razón evolutiva para ello fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .



☞ El artículo completo original de Javier Jiménez lo puedes ver aquí

El principal obstáculo para que encontremos un exoplaneta habitable similar a la Tierra tiene nombre: agujeros negros

El principal obstáculo para que encontremos un exoplaneta habitable similar a la Tierra tiene nombre: agujeros negros

A la hora de buscar exoplanetas habitables, solemos tener en cuenta factores como que estén dentro de la zona de habitabilidad de su estrella o que tengan una cantidad suficiente de agua. Sin embargo, hay otro parámetro que hasta ahora no se ha tenido tan en cuenta y que, según un estudio publicado recientemente, puede ser determinante: la presencia de agujeros negros supermasivos en las inmediaciones del planeta.

Incluso agujeros negros lejanos. Este estudio, publicado en The Astrophysical Journal, apunta a dos tipos de vientos generados por los agujeros negros supermasivos. Unos impulsados por momento y otros impulsados por energía. Los primeros son más ligeros, pero los segundos pueden ser suficientemente intensos como para dejar a un exoplaneta cercano sin atmósfera. Dado que la atmósfera sí que es un ingrediente esencial para la vida, deberíamos estar prestando mucha más atención a los agujeros negros de gran tamaño. De hecho, si esos vientos son suficientemente energéticos, un exoplaneta podría verse afectado incluso por un agujero negro situado a gran distancia.

Mucho más que una zona de habitabilidad. Por lo general, para buscar exoplanetas habitables se tiene en cuenta que estén dentro de lo que se conoce como zona de habitabilidad. Esta es una región que está a la distancia adecuada de su estrella para que no haga demasiado calor ni demasiado frío y, por lo tanto, el agua pueda mantenerse en estado líquido. 

En los últimos años se han tenido en cuenta factores mucho más específicos, como la cercanía de las supernovas. Estos fenómenos estelares liberan tanta radiación que se puede esterilizar la vida en un planeta. También emiten ondas de choque tan grandes que pueden fulminar su atmósfera. Puesto que las supernovas pueden ser clave, los autores del estudio que se ha publicado recientemente quisieron explorar también el papel de los agujeros negros. Lo que encontraron es muy relevante para la futura búsqueda de planetas habitables.

Núcleos galácticos activos. Este estudio se centra en los núcleos galáctivos activos. Es decir, agujeros negros supermasivos, con masas miles de millones de veces mayores a la del Sol, que se están alimentando activamente. O sea, que siguen absorbiendo materia hacia su interior. Pero, como es bien sabido, los agujeros negros no solo aborben materia. También hay una parte de radiación y partículas que se liberan abruptamente, dando lugar a algo conocido como chorros o jets. El movimiento de esas partículas, además, forma vientos que pueden afectar a lo que ocurre a su alrededor. 

Partiendo de la hipótesis que tenían estos científicos, cuanto más masivo es un agujero negro de este tipo y más se esté alimentando, más energía debe liberar, de modo que la atmósfera de posibles exoplanetas cercanos se calienta más, sus moléculas se mueven más deprisa y escapan más fácilmente al espacio. Por lo tanto, la atmósfera se deshace más deprisa y su probabilidad de habitabilidad es menor. Al contrario que las supernovas, que liberan la energía de forma mucho más abrupta, en este casos se haría de forma sostenida, por lo que puede haber más consecuencias. 

Los dos tipos de viento. Mediante la elaboración de modelos simplificados, se observó que los núcleos galácticos liberan vientos que, al impactar con el medio interestelar, se dividen en dos corrientes. Si se enfrían, no pueden expandirse, por lo que apenas tendrán energía. Estos no se propagan eficientemente y tienen un efecto limitado sobre la galaxia. En cambio, si estos vientos no se enfrían, se expanden como una burbuja, liberando una gran cantidad de energía que puede barrer la galaxia y afectar a la atmósfera de los exoplanetas que se encuentre por el camino. Estos son los verdaderamente problemáticos, por lo que habría que tener en cuenta si hay alguno en las inmediaciones a la hora de elegir exoplanetas que sean candidatos a albergar vida.

También la capa de ozono. Se ha visto que estos agujeros negros también pueden liberar óxidos de nitrógeno que afectan a la capa de ozono, en caso de que un planeta la tenga. Si este es el caso, no quiere decir que no haya vida necesariamente, pero quedaría limitada a los océanos. Sería otro factor más a tener en cuenta. Con todos estos parámetros, nos podemos hacer una idea mucho más precisa de qué planetas podrían verdaderamente ser habitables. Buscar vida en el Universo parece ser como buscar una aguja en un pajar. Pero, cuanto más sabemos, más pequeño será ese pajar. 

Imágenes | NASA’s Goddard Space Flight Center/Jeremy Schnittman, cmglee

En Xataka | El James Webb ha roto otro récord histórico: un agujero negro supermasivo más antiguo de lo esperado


-
La noticia El principal obstáculo para que encontremos un exoplaneta habitable similar a la Tierra tiene nombre: agujeros negros fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí