28 de marzo de 2026

Caminar 10.000 pasos está bien, pero la ciencia avisa: el verdadero antídoto contra el envejecimiento está en un escalón

Caminar 10.000 pasos está bien, pero la ciencia avisa: el verdadero antídoto contra el envejecimiento está en un escalón

Durante décadas, el consejo médico estándar para los adultos mayores ha sido casi unánime: caminar, nadar o hacer un poco de bicicleta estática. Al final hablamos de actividades de bajo impacto centradas en el sistema cardiovascular, pero la evidencia científica reciente está dando un giro de 180 grados a esta recomendación, ya que el verdadero enemigo del envejecimiento no es solo la falta de fondo físico, sino la sarcopenia, que es la pérdida de masa y la fuerza muscular. Y para combatirla, la ciencia apunta a un simple ejercicio. 

Un simple ejercicio. Algo tan simple como subir un escalón, especialmente si se hace con un peso extra opcional, conocido como weight step exercise, no es solo un movimiento aeróbico de los años 90, sino que es un entrenamiento funcional de primer nivel. 

Y uno de los grandes beneficios de este ejercicio es que no requiere tener que ir a un gimnasio o contar con un gran equipamiento, sino que se puede hacer en casa e integrarlo en la rutina diaria.

Estudiado. No es algo que digan los entrenadores personales porque si, ya que hay diferentes ensayos publicados en varias revistas de primer nivel que demuestran que hacer sesiones de stepping son herramientas tremendamente eficaces. El primero de ellos consistió en analizar un programa de solo seis semanas de stepping con peso en casa en mujeres mayores de 65 años. El resultado fue que aumentaron la potencia de sus extremidades inferiores entre un 10 y un 11% y mejoró su tiempo para subir escaleras en un 9%. 

 Otro estudio de 12 semanas confirmó que el step aerobics eleva la aptitud funcional general, el volumen muscular y el equilibrio. 

Un rey indiscutible. Aunque el step es fantástico para piernas y glúteos, la verdad es que este debe ser la puerta de entrada para hacer un entrenamiento de fuerzas con cargas. Esto es algo que dejó claro una revisión sistemática de Cochrane que analizó un metaanálisis de 121 ensayos clínicos aleatorizados con más de 6.700 participantes. En este caso, el entrenamiento de resistencia progresiva, usando pesas 2 o 3 veces por semana, tiene un efecto muy importante en la mejora de la fuerza muscular, revirtiendo el efecto indeseado de la edad. 

De esta manera, sesiones cortas de apenas 20 a 30 minutos son suficientes para mejorar la capacidad para llevar a cabo actividades diarias complejas, reducir el dolor por la osteoartritis y aumentar la masa muscular. 

Más evidencia. Por si fuera poco, la Clínica Mayo apunta a que hacer entrenamientos por intervalos a partir de los 70 años, como por ejemplo sprints de 6 segundos en bicicleta estática, es capaz de revertir los aspectos del envejecimiento muscular a nivel celular. 

De esta manera, con solo 1 o 2 sesiones a la semana durante 8 semanas, los participantes no solo redujeron su glucosa en sangre, sino que mostraron una adherencia del 100% sin eventos adversos graves. Eso sí, los estudios subrayan que este tipo de rutinas requieren supervisión profesional en sus inicios para evitar sobrepasar a las personas o que se den caídas que son fatales a esta edad.

Imágenes | Vitaly Gariev  

En Xataka | Ni caminar ni correr: la ciencia apunta a que la sentadilla es el verdadero "fármaco" para envejecer con salud

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Nos estamos atiborrando a suplementos por culpa de las redes. La ciencia apunta que casi siempre estamos tirando el dinero

Nos estamos atiborrando a suplementos por culpa de las redes. La ciencia apunta que casi siempre estamos tirando el dinero

Una escena que puede ser bastante habitual (o al menos me ha pasado a mí) es abrir TikTok y, en algún momento, entre vídeos de gatos y recetas que parecen muy sencillas, aparece una persona que nos explica por qué el magnesio nos cambiará la vida. Dormir mal, tener ansiedad, dolor de músculos o incluso ir estreñido son algunos de los reclamos que nos bombardean constantemente para que acabemos suplementando nuestra dieta con alguno de los productos que hay disponibles (y que no son baratos). El problema es que se nos está yendo de las manos. 

Un gran uso. Levantarse de la cama y, antes de tomar el primer café, ya hay una fila de pastillas que hay que tomar para poder iniciar el día: la vitamina D, la creatina, la ashwagandha, el magnesio... Un auténtico 'skincare' pero para el metabolismo, que cada vez es más agresivo. 

Según los datos de 2024, en Estados Unidos el 61,72% de los adultos toma algún tipo de suplementación dietética, y la cifra lleva años creciendo. Pero lo peor de todo es que, de este elevado porcentaje, casi la mitad de las personas lo toma de manera independiente, sin seguir el consejo de un médico que haya podido detectar el déficit de una vitamina concreta. 

El problema de las redes. Una revisión sistemática de 82 estudios publicada en Healthcare en 2025 analizó el impacto de las redes sociales en conductas de salud entre los años 2010 y 2025. Aquí pudo identificar la desinformación en salud como una de las cinco categorías que dominaron en el ecosistema del contenido digital, puesto que estas plataformas funcionan como herramientas que dictan qué hacer para ser saludables, aunque no haya una evidencia detrás. 

Lo que incentiva todo esto no es más que un modelo de negocio que está viendo como sus ingresos no paran de aumentar. Y lógicamente aquí no interesa apuntar que la gran mayoría de las personas pueden recibir estos minerales 'milagrosos' gracias a una dieta variada. Y que todo lo que se tome por exceso puede acabar muy bien excretado. 

Qué dice la ciencia. En 2022, un estudio centrado en los suplementos vitamínicos y minerales para prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares o incluso cáncer, la verdad es que fue muy revelador. La conclusión aquí fue que para los suplementos de betacaroteno, vitamina E o los multivitamínicos no tenían una evidencia suficiente para afirmar que eran positivos para la salud. Pero tampoco que eran muy perjudiciales. 

Si vamos más allá, un metaanálisis publicado en el Journal of the American College of Cardiology en 2022 revisó 884 ensayos clínicos aleatorizados con 883.627 participantes sobre 27 tipos de micronutrientes. El panorama es matizado pero claro en sus líneas generales: la vitamina C, la vitamina D, la vitamina E y el selenio no mostraron efecto sobre la enfermedad cardiovascular. El betacaroteno, de nuevo, aumentó la mortalidad general, la mortalidad cardiovascular y el riesgo de ictus. Pero hay excepciones con el omega-3 que sí redujo el riesgo de infarto y mortalidad cardiovascular. 

El magnesio. Sin duda, la revolución del momento, puesto que parece que sirve para absolutamente todo. En 2020 ya apareció una revisión sobre el magnesio oral para ver si de verdad reducía los calambres musculares, y la verdad es que la conclusión fue que era poco probable que proporcione alivio clínicamente significativo a adultos mayores con calambres nocturnos.

Esto no significa que el magnesio sea inútil en todos los contextos. Significa que si eres una persona adulta sana que toma magnesio porque "te lo recomendó un influencer de TikTok para los calambres" se esté tirando el dinero. Pero si se toma porque se ha constatado con una analítica que se tienen niveles de magnesio por debajo de lo normal, sí que puede ser muy útil. 

La vitamina D. Hace unos años este era el suplemento de moda para todos, puesto que se vendió que había un déficit generalizado entre la población. En este caso, los expertos apuntaron a que no se debía suplementar la vitamina D de forma generalizada en los adultos sanos menores de 75 años para reducir el riesgo de enfermedad. 

Sí que existe evidencia a favor de suplementar en grupos concretos como niños y adolescentes para prevenir enfermedades como el raquitismo, mayores de 75 años para reducir mortalidad y embarazadas para reducir riesgo de preeclampsia y parto prematuro. De esta manera, la suplementación es útil, pero siempre con un consejo médico detrás que vea justificado enviar un suplemento vitamínico.

¿Cuándo tomarlos? La respuesta honesta es: en contextos específicos y bien definidos, con la indicación clínica clara y como seguro de vida preventivo para evitar todas las enfermedades. En algunos casos está claro que hay que hacerlo, como el ácido fólico en embarazos, la vitamina B12 en dietas veganas o la vitamina D en grupos con déficit documentados. Pero lo que no tiene sentido es tomar un cóctel diario de ocho suplementos porque nos han vendido que es necesario para que nuestro cuerpo 'arranque'. 

Pero también tiene la lógica del por qué lo tomamos, ya que tenemos una sensación constante de que hay que estar más descansados, concentrados y más sanos. Aquí los suplementos nos ofrecen esta solución muy fácil: con una pastilla. El problema es que nuestro organismo funciona con unos equilibrios constantes y por mucho que le echemos encima, no va a responder como nosotros podemos esperar. 

Imágenes |  Jellybee MIND FAVOUR

En Xataka | El magnesio se ha convertido en el suplemento estrella para dormir. La ciencia tiene claro con quién funciona de verdad (y con quién no)

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China ha inventado la aleación más fría del mundo sin usar helio. A la Defensa estadounidense no le va a gustar

China ha inventado la aleación más fría del mundo sin usar helio. A la Defensa estadounidense no le va a gustar

Además de para tener la voz extremadamente aguda, llenar globos o el buceo, el uso más generalizado del helio está en la refrigeración, una tarea crucial en infinidad de tareas que van desde los imanes para las resonancias magnéticas a los aceleradores de partículas (con helio convencional o Helio-4) a la refrigeración criogénica para la computación cuántica o detectores de neutrones (Helio -3). Industrias críticas. 

Porque sí, todo es helio, pero la casuística cambia en función del isótopo. Así, mientras que el Helio-4 es abundante en la atmósfera pero difícil de retener (se escapa a la atmósfera por su ligereza), ese Helio-3 escasea en la Tierra y además es difícil de obtener: es un subproducto del envejecimiento de las cabezas nucleares de tritio. En pocas palabras: el helio necesario para enfriar ordenadores cuánticos y física de vanguardia actúa como cuello de botella a la investigación. 

Un equipo chino de investigación ha publicado en Nature una solución: una aleación metálica que enfría casi hasta el cero absoluto sin necesitar helio.

El invento. Es una aleación metálica, el EuCo₂Al₉ (ECA), un compuesto intermetálico de tierras raras capaz de alcanzar los 106 milikelvin (–273,05 °C), estableciendo así un récord: es la temperatura más baja lograda por un un material magnetocalórico metálico sin utilizar helio-3. 

Otra particularidad es que combina dos propiedades en apariencia antagónicas: actúa como una esponja que absorbe el calor del entorno y además su conducción térmica es entre 50 y 100 veces superior a otros materiales similares. Una combinación que lo postula a ser el superrefrigerante definitivo.

Invento La estructura de red, sus interacciones y el estado supersólido del espín resultante. Academia China de las Ciencias

Por qué es importante. Ya hemos visto que el helio-3 es un bien escaso y su utilidad en física avanzada y computación cuántica. Encontrar una alternativa abre las puertas a aliviar ese cuello de botella, aunque esté todavía en un estadio inicial. Históricamente los grandes proveedores mundiales de helio-3 han sido Estados Unidos y Rusia, como subproducto de sus programas nucleares. Con este invento, China está un paso más cerca de lograr la independencia de este recurso estratégico porque en la actualidad, importa casi todo el helio-3 que consume (el 95%, según este paper de 2024). 

Pero es que a Estados Unidos también le interesa: a finales de enero, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa lanzó una convocatoria para desarrollar un sistema de refrigeración modular libre de helio-3 para tecnologías cuánticas y de defensa. En menos de dos semanas tenía la solución, eso sí, de China.

Contexto. Los ordenadores cuánticos superconductores requieren trabajar por debajo de 1 Kelvin y en ese escenario el estándar desde hace décadas es la tecnología de refrigeración por dilución. En pocas palabras y de forma simplificada: caros armatostes frigoríficos que ocupan metros cúbicos y necesitan helio-3 continuamente. Eso limita su escalabilidad, acotándola prácticamente a laboratorios especializados. 

La refrigeración por desmagnetización adiabática en la que se basa el ECA no es nueva, de hecho el concepto tiene un siglo, pero sus prestaciones nunca han estado a la altura. Como explica el CAS, el mal endémico era su escasa conductividad térmica. Según el South China Morning Post, la Universidad de Pekín ya construyó en 2024 dos refrigeradores usando este principio, que han estado operativos durante varios meses.

Cómo lo han hecho. La técnica de refrigeración se llama desmagnetización adiabática (ADR): se aplica un campo magnético al material en frío, de modo que los "imanes" internos del material se alinean y liberan calor al exterior. Cuando se retira el campo magnético, vuelven a su estado natural desordenado, absorbiendo calor del entorno, de modo que bajan la temperatura.

Para solucionar el problema histórico de la baja conductividad, el ECA entra en un estado físico inusual de "supersolido de espín metálico", que combina una alta capacidad de absorción de calor con conductividad térmica similar a un metal convencional.

Sí, pero. Conseguir desplomar la temperatura hasta 106 mK es notable, pero la realidad es que los los sistemas de dilución clásicos en su versión más avanzada son capaces de alcanzar de 10 mK o menos. Y aquí es donde opera buena parte de la computación cuántica. Resumiendo: todavía hay una brecha térmica a superar.

Por otro lado, es un primer paso: pasar de un material de laboratorio e incluso algún prototipo al entorno industrial o militar es un largo camino. La escalabilidad y los costes serán determinantes. Finalmente, cabe destacar que en la composición del ECA está el Europio (además del cobalto y el aluminio), una tierra rara que dificulta y encarece la operación. No obstante, China parte de una posición privilegiada, en tanto en cuanto es el líder absoluto en esta industria.


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Portada | VALGOASML


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Passkeys: qué son, cómo funcionan y por qué van a jubilar tus contraseñas

Contraseñas

Tienes 301 contraseñas. No las recuerdas todas —nadie las recuerda todas—, así que repites tres o cuatro variaciones y cruzas los dedos. Mientras tanto, más de dos tercios de las brechas de seguridad siguen empezando por lo mismo: una credencial robada o comprometida. Las contraseñas llevan décadas siendo el eslabón más débil de internet. Las passkeys son la tecnología que, por fin, tiene números reales para reemplazarlas.

Una passkey (clave de acceso) es una credencial digital basada en criptografía de clave pública que sustituye a la contraseña tradicional. En lugar de escribir una combinación de letras y números que un servidor almacena y puede ser robada, la passkey utiliza un par de claves criptográficas: una privada que nunca sale de tu dispositivo y una pública que se guarda en el servicio al que te conectas. Para iniciar sesión, tu dispositivo firma un desafío criptográfico usando la clave privada, verificada mediante tu huella dactilar, tu rostro o un PIN. No hay nada que memorizar, nada que teclear y nada que pueda ser interceptado por phishing.

Según datos de la FIDO Alliance publicados en mayo de 2025, el 69% de los usuarios ya tiene al menos una passkey configurada —frente al 39% de apenas dos años antes—, las passkeys alcanzan una tasa de éxito del 93% en inicio de sesión frente al 63% de los métodos tradicionales, y el 48% de los 100 sitios web más populares las soportan. Google informa de que más de 800 millones de cuentas las utilizan. Amazon superó los 175 millones de usuarios con passkey en su primer año. No es una promesa de futuro: es una migración en marcha.

¿Por qué las contraseñas son un problema tan grave?

El modelo de contraseñas tiene un defecto de diseño fundamental: depende de un secreto compartido. Tú sabes la contraseña, el servidor la almacena (o un hash de ella), y cualquiera que intercepte ese dato —por phishing, por una filtración de base de datos o por fuerza bruta— puede hacerse pasar por ti.

Los números son obstinados. El informe Cost of a Data Breach 2025 de IBM y Ponemon Institute cifra el coste medio de una brecha en 4,44 millones de dólares. La mayoría de esos incidentes comienzan con credenciales comprometidas. Y no es solo un problema técnico: casi la mitad de los consumidores reconoce haber abandonado una compra porque olvidó su contraseña. Las contraseñas son un problema de seguridad y de negocio.

La verificación en dos pasos (2FA) con SMS alivió algo la presión, pero ya no se considera suficiente. En 2025, Emiratos Árabes Unidos ordenó a todas sus instituciones financieras eliminar los códigos OTP por SMS antes de marzo de 2026. India sigue con plazo en abril. Filipinas, en junio. La Unión Europea avanza con su cartera de identidad digital para finales de año. La industria y los reguladores coinciden: hace falta algo mejor.

¿Cómo funcionan las passkeys por dentro?

La magia —que en realidad es criptografía bien aplicada— funciona así:

Cuando creas una passkey en un servicio compatible, tu dispositivo genera dos claves matemáticamente vinculadas. La clave privada se almacena en el enclave seguro de tu teléfono u ordenador (el chip especializado que protege datos biométricos y credenciales). La clave pública se envía al servidor del servicio.

Para iniciar sesión, el servidor envía un desafío aleatorio. Tu dispositivo lo firma con la clave privada —pero solo después de que te autentiques con huella, reconocimiento facial o PIN— y devuelve la firma. El servidor verifica esa firma con la clave pública que tiene almacenada. Si coincide, entras.

Lo fundamental: la clave privada nunca viaja por la red. No hay secreto compartido que robar. No hay base de datos de contraseñas que filtrar. Y la passkey está vinculada al dominio específico del servicio, lo que significa que un sitio de phishing que imite a tu banco no puede activarla. Es resistente al phishing por diseño, no por la prudencia del usuario.

Las passkeys están construidas sobre el estándar FIDO2, desarrollado por la FIDO Alliance (Fast IDentity Online) junto con el W3C. FIDO2 combina el protocolo WebAuthn —que permite a los navegadores comunicarse con autenticadores— y CTAP (Client to Authenticator Protocol), que gestiona la comunicación entre el dispositivo y las llaves de seguridad externas.

¿Dónde puedo usar passkeys ahora mismo?

La lista crece cada semana, pero las plataformas principales ya están dentro.

Sistemas operativos. Apple soporta passkeys desde iOS 16 y macOS Ventura, sincronizándolas a través de iCloud Keychain. Google las integró en Android y Chrome con sincronización mediante Google Password Manager. Microsoft las activó como opción predeterminada para nuevas cuentas en mayo de 2025, lo que provocó un aumento del 120% en su uso.

Servicios y apps. Google, Apple, Amazon, PayPal, WhatsApp, TikTok, eBay, GitHub, Shopify, Adobe, Nintendo, PlayStation y docenas más ya permiten iniciar sesión con passkey. Facebook lanzó soporte en 2025 tanto en la app como en Messenger.

Gestores de contraseñas. Dashlane, 1Password, Bitwarden y el propio Google Password Manager permiten almacenar y sincronizar passkeys entre dispositivos. Dashlane reporta que las autenticaciones con passkey se duplicaron interanualmente hasta alcanzar 1,3 millones mensuales, con un 40% de sus usuarios almacenando al menos una.

¿Puedo usar passkeys en varios dispositivos?

Esta era una de las barreras más importantes, y ya está resuelta en gran medida.

Las passkeys sincronizadas (synced passkeys) se replican automáticamente entre todos los dispositivos vinculados a tu cuenta de Apple, Google o gestor de contraseñas. Si creas una passkey en tu iPhone, estará disponible en tu Mac, iPad y cualquier otro dispositivo con tu Apple ID. Lo mismo ocurre con el ecosistema de Google y con gestores como 1Password o Dashlane.

Para situaciones donde necesitas usar un dispositivo ajeno —el ordenador de un amigo, por ejemplo—, puedes escanear un código QR con tu teléfono para autenticarte sin transferir la passkey al dispositivo temporal.

Además, la FIDO Alliance está desarrollando el Credential Exchange Protocol (CXP), un estándar que permitirá mover passkeys entre gestores de contraseñas de distintos proveedores. En 2026, las implementaciones en 1Password y Bitwarden ya están en marcha. El objetivo: que cambiar de ecosistema no signifique perder tus credenciales, igual que cambiar de operador de móvil no te hace perder tu número.

Passkeys vs. contraseñas vs. 2FA: ¿qué gana?

La comparación directa no deja mucho margen de duda.

Una contraseña puede ser adivinada, reutilizada, filtrada en una brecha, capturada por phishing o robada mediante ingeniería social. Una passkey no puede ser ninguna de esas cosas, porque el secreto nunca sale del dispositivo y está vinculado al dominio legítimo.

La verificación en dos pasos con SMS añade una capa de protección, pero es vulnerable al SIM swapping (duplicar tu tarjeta SIM) y al phishing en tiempo real (el atacante te pide el código y lo usa al instante). Las passkeys ofrecen autenticación multifactor en un solo gesto: algo que tienes (tu dispositivo) más algo que eres (tu biometría) o algo que sabes (tu PIN).

Los datos respaldan la diferencia. Google reporta que los inicios de sesión con passkey son cuatro veces más exitosos que con contraseña. TikTok alcanza una tasa de éxito del 97%. HubSpot registró inicios de sesión cuatro veces más rápidos y un 25% de mejora en la tasa de éxito tras implementar passkeys.

¿Son seguras las passkeys? Riesgos y matices

Ninguna tecnología es invulnerable, y las passkeys tienen sus propios puntos de atención.

El riesgo más evidente es la pérdida del dispositivo. Si pierdes el teléfono donde están tus passkeys y no tienes sincronización activada ni un método de recuperación configurado, puedes quedarte fuera de tus cuentas. La solución: usar passkeys sincronizadas o tener una segunda passkey registrada en un dispositivo diferente. Algunos servicios también permiten recuperación mediante correo electrónico o llave de seguridad física (como YubiKey).

Otro punto es la confianza en el proveedor de sincronización. Si usas iCloud Keychain o Google Password Manager para sincronizar tus passkeys, dependes de la seguridad de esos servicios. Es un riesgo real, aunque las passkeys están cifradas de extremo a extremo, lo que significa que ni Apple ni Google pueden leer tus claves privadas.

También existe la cuestión de la adopción incompleta. Aunque la lista de servicios compatibles crece rápidamente, muchos sitios todavía no ofrecen passkeys. Durante la transición, necesitarás mantener contraseñas para algunos servicios. La buena práctica es combinar passkeys con un gestor de contraseñas robusto para cubrir ambos escenarios.

¿Cómo configuro mi primera passkey?

El proceso es más sencillo de lo que parece. Te lo muestro con Google, pero el flujo es similar en la mayoría de servicios.

Accede a tu cuenta de Google y busca la sección de seguridad. Dentro de las opciones de inicio de sesión verás «Passkeys» o «Claves de acceso». Pulsa en crear una nueva. Tu dispositivo te pedirá que te autentiques con tu método habitual (huella, Face ID, PIN de pantalla). En unos segundos, la passkey estará creada y sincronizada.

La próxima vez que inicies sesión en Google desde cualquier dispositivo vinculado, te ofrecerá usar la passkey. Un toque en el sensor de huellas o una mirada a la cámara, y estás dentro. Sin escribir nada.

Para servicios como Amazon, PayPal o WhatsApp, el proceso es similar: ve a los ajustes de seguridad de tu cuenta, busca la opción de passkey o clave de acceso, y sigue las instrucciones. La mayoría lo resuelve en menos de un minuto.

¿Qué viene después? El horizonte de las passkeys en 2026

Tres tendencias están acelerando la adopción.

La primera es la presión regulatoria. Los plazos son concretos: Emiratos Árabes, marzo 2026; India, abril; Filipinas, junio; UE, finales de año. Las instituciones financieras de estas regiones están migrando activamente de SMS OTP a autenticación resistente al phishing, y las passkeys son la opción más madura.

La segunda es la portabilidad entre ecosistemas. Con el Credential Exchange Protocol de la FIDO Alliance madurando y Apple introduciendo importación y exportación de passkeys en iOS 26, la barrera del «lock-in» de plataforma se desvanece. Pronto podrás mover tus passkeys de iCloud a Bitwarden o viceversa con la misma facilidad con la que exportas un archivo.

La tercera es el empuje empresarial. Según la FIDO Alliance y HID, el 87% de las empresas encuestadas ya ha desplegado o está desplegando passkeys, 14 puntos más que en 2022. El uso de contraseñas cae un 26% tras la implementación. El argumento ya no es solo seguridad: es ahorro en soporte técnico, menos reseteos y empleados más productivos.

Microsoft lo resumió con una declaración clara de su CEO de Dashlane, John Bennett: cero contraseñas debería ser el objetivo, y estamos avanzando hacia un punto donde la contraseña empieza a desaparecer. Quizá no mañana. Pero la dirección ya no tiene marcha atrás.

Preguntas frecuentes sobre passkeys

¿Las passkeys son gratuitas? Sí. Crear y usar passkeys no tiene coste. Los sistemas operativos (iOS, Android, Windows, macOS) las soportan de forma nativa, y los servicios web las ofrecen como opción de inicio de sesión sin cargo adicional.

¿Necesito un dispositivo nuevo para usar passkeys? No necesariamente. Cualquier dispositivo con iOS 16+, Android 9+, Windows 10/11 o macOS Ventura+ y un método de autenticación biométrica o PIN soporta passkeys. La mayoría de los teléfonos y ordenadores de los últimos cuatro o cinco años son compatibles.

¿Qué pasa si pierdo mi teléfono? Si tienes sincronización activada (iCloud Keychain, Google Password Manager), tus passkeys estarán disponibles en tus otros dispositivos. Si registras una passkey de respaldo en una llave física o en un segundo dispositivo, tendrás un acceso alternativo.

¿Puedo seguir usando contraseña si tengo passkey? Sí. La mayoría de servicios mantienen la contraseña como método alternativo durante la transición. Pero algunos, como Microsoft, ya están haciendo de la passkey la opción predeterminada para cuentas nuevas.

¿Las passkeys funcionan en todos los navegadores? Chrome, Safari, Edge y Firefox soportan passkeys a través de WebAuthn. La compatibilidad es amplia en escritorio y móvil.

¿Un sitio de phishing puede robar mi passkey? No. Las passkeys están vinculadas criptográficamente al dominio del servicio legítimo. Si un atacante crea una copia falsa de la web de tu banco, la passkey simplemente no se activa. Es resistente al phishing por diseño.


La noticia Passkeys: qué son, cómo funcionan y por qué van a jubilar tus contraseñas fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.


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Amazon compra Fauna Robotics y su humanoide Sprout: un robot de metro y medio, 50.000 dólares, cejas articuladas y clientes como Disney

Robot Amazon

Amazon ha adquirido Fauna Robotics, una startup neoyorquina fundada en 2024 por ex ingenieros de Meta y Google DeepMind, que fabrica Sprout, un robot humanoide bípedo de un metro de altura, 23 kilos de peso y 50.000 dólares de precio diseñado específicamente para ser «simpático» y operar en espacios compartidos con personas: hogares, escuelas, hoteles y laboratorios de investigación. Es la segunda adquisición de robótica de Amazon en menos de una semana (la anterior fue Rivr, un robot cuadrúpedo para repartidores de última milla) y señala una estrategia clara: construir un portfolio de robótica completo que vaya del almacén a la puerta de tu casa y, eventualmente, al interior.

Sprout no es un robot industrial. No levanta cargas pesadas ni suelda piezas. Es una plataforma de desarrollo que camina, agarra objetos ligeros, baila (sabe hacer el Twist y el Floss), muestra expresiones faciales con cejas articuladas y pantallas LED, y navega autónomamente usando un SDK que permite a los desarrolladores crear aplicaciones en minutos. Disney y Boston Dynamics figuran entre sus primeros clientes. El jefe de estrategia de Boston Dynamics dijo en la presentación de Sprout que el robot permitía «ver un poco el futuro» de las máquinas que podrían ser bienvenidas en los hogares.

Los ~50 empleados de Fauna se unirán a Amazon en Nueva York bajo el Personal Robotics Group, operando como «Fauna Robotics, una empresa de Amazon». La financiación total de Fauna antes de la adquisición era de 16,6 millones de dólares. Los términos del acuerdo no se han revelado.

Amazon tiene un historial complicado con robótica de consumo. Lanzó Astro (un robot doméstico con ruedas por 1.600$) en 2021, pero sigue siendo un producto de nicho vendido por invitación. Su intento de comprar iRobot (Roomba) por 1.700 millones fue bloqueado por reguladores en 2024. Fauna es un enfoque diferente: en lugar de comprar un fabricante de electrodomésticos robóticos, Amazon compra una plataforma de desarrollo de humanoides con un diseño intencionalmente seguro (exterior blando, peso ligero, puntos de pellizco minimizados) que podría convertirse en la base de un producto de consumo futuro.

Mi lectura: Amazon tiene más de un millón de robots en sus almacenes. Con Rivr tiene un robot para repartidores. Con Fauna tiene un humanoide para el hogar. Con Alexa tiene la interfaz de voz que ya está en millones de hogares. Las piezas del puzzle se están juntando. La pregunta no es si Amazon lanzará un robot doméstico humanoide —la pregunta es cuándo y a qué precio—. Si consiguen bajar el coste de Sprout de 50.000 a un rango de consumo (digamos 2.000-5.000$), la combinación de Alexa + humanoide + ecosistema Amazon sería la propuesta de robótica doméstica más completa del mercado. Tesla quiere hacer lo mismo con Optimus, pero Optimus es un robot de tamaño adulto diseñado para fábricas que se adapta al hogar. Sprout es un robot de tamaño infantil diseñado para el hogar desde el primer día. Esa diferencia de enfoque importa.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Sprout? Un robot humanoide bípedo de 1 metro de alto, 23 kg, con cejas articuladas, navegación autónoma y SDK para desarrolladores. Precio: 50.000$.

¿Para qué lo quiere Amazon? Para entrar en el mercado de robótica doméstica de consumo. Se une al Personal Robotics Group junto con Astro y el equipo de Alexa.

¿Quiénes eran los clientes de Fauna? Disney y Boston Dynamics como clientes tempranos, además de laboratorios académicos y corporativos.




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