El país está próximo a contar con una normativa clave que permitirá el uso seguro de plásticos reciclados en envases alimentarios, fortaleciendo la economía circular y alineándose con estándares internacionales.
Un paso decisivo hacia la economía circular de los plásticos está ad portas en Chile. En el corto plazo, el país contará con una regulación específica que permitirá el uso de plásticos reciclados en materiales y objetos en contacto con alimentos, bajo estrictos criterios de inocuidad.
Este avance es resultado de un trabajo público-privado liderado por el Pacto Chileno de los Plásticos de Fundación Chile, en conjunto con el Ministerio de Salud, que busca modificar el actual Reglamento Sanitario de los Alimentos (RSA). La iniciativa continuará su tramitación hasta su publicación en el Diario Oficial.
A nivel internacional, la Unión Europea ha fijado como meta que, para 2030, todos los envases sean reciclables e incorporen un porcentaje mínimo de material reciclado, cumpliendo altos estándares de seguridad alimentaria. En este contexto, Chile comienza a acortar brechas.
Según Alejandra Kopaitic, directora ejecutiva del Pacto Chileno de los Plásticos, “se están dando pasos fundamentales para avanzar hacia una regulación que garantice la inocuidad alimentaria y establezca condiciones claras para el uso de materiales reciclados en contacto con alimentos. Esto permitirá aumentar la demanda de material reciclado y aprovechar la capacidad instalada, considerando que cerca del 30% no se utiliza actualmente en el país, según datos de Asipla”.
Además, Kopaitic destaca que esta normativa contribuirá al cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y de la Ley de Plásticos de un Solo Uso (PUSU), que establece exigencias de contenido reciclado en botellas plásticas.
Aunque el desarrollo de esta regulación se remonta a 2011, fue en 2022 cuando el Ministerio del Medio Ambiente impulsó formalmente el proceso junto al Ministerio de Salud. A partir de entonces, el trabajo se estructuró en dos instancias: una Mesa Técnica Multidisciplinaria —con participación del MINSAL, Fundación Chile, LABEN/USACH y asesoría legal— y un grupo de trabajo con empresas e instituciones colaboradoras.
Como resultado, en 2023 se presentó una propuesta de regulación al Ministerio de Salud, la que fue sometida a consulta pública en 2025. Actualmente, se ha logrado consensuar una versión ajustada en el marco de la mesa técnica.
Un vacío normativo que comienza a cerrarse
El actual Reglamento Sanitario de los Alimentos establece condiciones generales para la seguridad de los materiales en contacto con alimentos, pero no aborda de forma específica el uso de plásticos reciclados. Esta falta de regulación ha generado incertidumbre en la industria, limitando su adopción.
“La ausencia de una normativa específica ha desincentivado la incorporación de material reciclado en envases alimentarios. Esta nueva regulación viene a cerrar ese vacío”, explica Tania Bishara, consultora senior del Pacto Chileno de los Plásticos.
Impulso a las metas 2030
La normativa también será clave para avanzar en las metas de circularidad al 2030 impulsadas por el sector, especialmente aquella que establece que los envases plásticos deben incorporar al menos un 25% de material reciclado.
Desde la industria valoran este avance. Daniela Hott, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Soprole, señala que “contar con certezas técnicas y sanitarias permitirá incorporar material reciclado de forma responsable, asegurando la calidad de los alimentos”.
En la misma línea, Lorena Contreras, asesora externa de Desarrollo de Productos de Agrosuper, afirma que “la certeza regulatoria es fundamental para innovar en envases más sostenibles, reduciendo el uso de plástico virgen sin comprometer la inocuidad”.
Tras recoger los últimos comentarios del sector, la normativa seguirá su curso administrativo hasta su aprobación final y publicación oficial.
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