Cuando dormimos estamos más despiertos de lo que pensamos: no solo movemos los ojos, también percibimos el entorno y clasificamos sonidos para ignorar los irrelevantes.

El cerebro, aunque esté dormido, continúa registrando lo que sucede a su alrededor, ha comprobado una investigación del Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüísticas de Francia.
También ha observado que, si hablamos a una persona que está dormida diciendo cosas sin sentido, el cerebro ignora lo que hablamos: solo atiende si lo que decimos tiene significado.
Eso significa que el cerebro dormido puede seleccionar información del mundo exterior y amplificarla o suprimirla de manera flexible: posee un decodificador neuronal que rastrea el procesamiento del habla mientras soñamos.
Aunque una
También ha observado que, si hablamos a una persona que está dormida diciendo cosas sin sentido, el cerebro ignora lo que hablamos: solo atiende si lo que decimos tiene significado.
Eso significa que el cerebro dormido puede seleccionar información del mundo exterior y amplificarla o suprimirla de manera flexible: posee un decodificador neuronal que rastrea el procesamiento del habla mientras soñamos.
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
☛ El artículo completo original de Redacción T21 lo puedes ver aquí.

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