Por Revista Ecociencias
El cielo del hemisferio sur tiene un visitante inesperado: el cometa C/2026 A1 (MAPS), detectado a mediados de enero desde el desierto de Atacama y que, si sobrevive a su paso extremo junto al Sol, podría convertirse en uno de los cometas más brillantes de los últimos años —incluso visible durante el día—.
El objeto fue identificado el 13 de enero de 2026 desde el observatorio AMACS1 Observatory, en el desierto de Atacama Desert. El hallazgo se atribuye al equipo del programa MAPS, integrado entre otros por Alain Maury, Georges Attard, Daniel Parrott y Florian Signoret; la detección fue luego comunicada oficialmente a la comunidad mediante el circuito de telegramas y circulares del Minor Planet Center.
Por qué es especial (o peligroso) — la familia Kreutz y el “rozar” al Sol
C/2026 A1 pertenece al grupo conocido como cometas rasantes de la familia Kreutz, fragmentos de un gigantesco cometa antiguo que a lo largo de los siglos ha generado algunos de los cometas más brillantes registrados (por ejemplo, los grandes cometas de 1843 e Ikeya–Seki en 1965). Los miembros de esta familia describen órbitas que los llevan extremadamente cerca del Sol, lo que puede producir dos destinos opuestos: desintegración por el calor y las fuerzas de marea, o bien explosiones de actividad que los hacen súbitamente muy brillantes.
Cuándo y cómo pasará por el Sol y ¿Qué brillo podría alcanzar?
Los elementos orbitales publicados en la circular electrónica del Minor Planet Center indican que el perihelio —el punto de máxima aproximación al Sol— ocurrirá a principios de abril de 2026, con una distancia extremadamente pequeña respecto al Sol (del orden de 0.0055 ua desde el centro solar, lo que equivale a decenas de miles de kilómetros sobre la superficie solar). Si el núcleo del cometa llega a sobrevivir a ese paso, la enorme liberación de gas y polvo podría convertirlo en un objeto de brillo extraordinario; algunos análisis incluso mencionan la posibilidad de que, momentáneamente, supere la luminosidad de objetos brillantes en el cielo y sea perceptible en condiciones de crepúsculo —o, en el escenario más espectacular, a plena luz del día—. Sin embargo, este resultado no está garantizado: la mayoría de los rasantes se desintegran durante el perihelio.
Desde dónde será visible y cuándo conviene mirar
Las proyecciones actuales sitúan la mejor visibilidad para observadores del hemisferio sur. Se espera que el cometa empiece a ser accesible a telescopios modestos (8–10 pulgadas) a fines de marzo, ganando potencialmente brillo hacia los días cercanos al perihelio. Puesto que su máxima aproximación lo coloca muy cerca del Sol en el cielo, las oportunidades seguras de observación se concentran en crepúsculos (al amanecer y al atardecer), cuando el cielo está lo suficientemente oscuro para separar el cometa del resplandor solar. Si llegara a sobrevivir y brillar mucho, habrá ventanas breves —y siempre con precaución— en las que podría verse durante el día en posición y condiciones concretas.
Advertencia práctica: nunca apuntes telescopios, binoculares o cámaras directamente al Sol sin el filtro adecuado. Observar objetos cercanos al Sol exige experiencia y equipos/filtrados específicos; para la mayoría de los aficionados, la observación segura durante crepúsculo y con protección ocular es la opción recomendada. (Fuentes: recomendaciones de observatorios y circulares astronómicas).
Por qué interesa a la ciencia y a la divulgación
Que un rasante del Sol sea detectado con tanta antelación es en sí mismo valioso: permite a científicos planear campañas de observación multi-longitud de onda (óptico, ultravioleta, coronógrafos solares, incluso radio) y seguir la evolución del coma y posibles fragmentaciones mientras el cometa se calienta. El seguimiento temprano puede aportar datos sobre su tamaño, cohesión estructural y composición —información clave para entender la historia de la familia Kreutz y la dinámica de cometas extremos—. Además, si llega a volverse brillante, generará una oportunidad inusual para la educación y la divulgación científica en la región sur.
Para quienes quieran seguir su evolución en tiempo real y recibir efemérides y mapas de visibilidad, conviene monitorear fuentes oficiales y bases de datos como el Minor Planet Center / MPEC, servicios de efemérides y herramientas para aficionados (TheSkyLive, COBS, Star Walk, etc.), y los comunicados de observatorios que participen en las campañas. También recomendamos seguir la cobertura de medios científicos serios para interpretaciones y avisos de seguridad.
La entrada Nuevo cometa descubierto en Chile: C/2026 A1 (MAPS), un posible espectáculo en abril se publicó primero en Revista Ecociencias.
☞ El artículo completo original de Revista Ecociencias lo puedes ver aquí
