650.000 millones de dólares. Ahí es nada. Esa es la cantidad total que van a invertir Google, Amazon, Meta y Microsoft en centros de datos para IA. Esa cantidad de dinero es asombrosa y es similar al PIB a ctual de países como Argentina o Israel. Pero lo curioso no es solo eso: es que hay una Big Tech que está ignorando totalmente esa fiebre por gastar en la IA como si no hubiera mañana.
Apple a contracorriente. La empresa liderada por Tim Cook es la única del grupo de las grandes tecnológicas cuyo capex (gasto de capital previsto) se redujo el pasado trimestre. Según datos de FactSet compilados por Sherwood, las previsiones de Apple para ese trimestre no fueron las de gastar más, sino atención, gastar (bastante) menos.
Las cifras no mienten. Según los datos que han dado dichas empresas, Amazon espera que en 2026 su capex llegue hasta los 200.000 millones de dólares. Google quiere pasar de 175.000 a 185.000 millones. Meta estima que el gasto estará entre los 115.000 y los 135.000 millones. Y aunque Microsoft no dio una cifra específica, seguramente superen los 114.000 millones de dólares estimados por Wall Street. ¿Y Apple? Apple no gastará más, sino un 19% según sus últimas estimaciones: unos 12.700 millones de dólares.
- Amazon: +42% YoY (respecto al año anterior)
- Microsoft: +89% YoY
- Google: +95% YoY
- Meta: +48% YoY
- Apple: -19% YoY
Cupertino pasa de la IA. Mientras sus competidoras gastaron sumas récords el trimestre pasado (que terminó el 31 de diciembre) en la compra de material y propiedades ligados al sector de la IA y a centros de datos, Apple sigue sin invertir en dicho sector. Es algo que deja claro que la compañía parece haber decidido definitivamente que esta no es su guerra.
Siri+Gemini es la mejor prueba. La confirmación de esa "rendición" está en el reciente anuncio de que Gemini será la IA en la que se basará la nueva versión de Siri. Se espera que el nuevo asistente con IA de Apple llegue esta primavera al mercado al menos con algunas prestaciones iniciales, pero que lo haga dependiendo totalmente del modelo de IA de Google deja claro que Apple aquí prefiere delegar en lugar de invertir para tener su propio modelo fundacional.
La IA será una commodity. En lugar de participar en esa costosa guerra de modelos de lenguaje, Apple tiene claro que la IA va a acabar siendo una commodity, algo que se va a convertir en una tecnología estándar básica como ahora lo es el PC, el móvil o el portátil. Los precios de los modelos se desploman mientras la capacidad de esos modelos crece, y los benchmarks dejan claro que ningún modelo es mejor que otro durante mucho tiempo.
Apple como puerta de entrada a la IA. Como de costumbre, lo que hará Apple es aprovechar que tiene la "puerta de entrada a la IA. Con 2.400 millones de dispositivos en todo el mundo, controla el canal de distribución más valioso del planeta. Se puede permitir el lujo de no fabricar "el motor", sino de actuar como una vía para llevar la IA a las masas. Aquí acuerdos como el que ha completado con Google son solo el principio.
No importa llegar tarde. Es algo que está en el ADN de la compañía. No quiso tampoco librar la batalla de los buscadores, pero no importó: llegó a un acuerdo con Google, que le ha pagado miles de millones de dólares durante años para poder poner su buscador como motor por defecto en los iPhone, iPad y Mac. Apple prefiere que otros le allanen el camino y absorban los costes del aprendizaje temprano. Luego ella suele llegar con una integración superior y una experiencia refinada (iPod, iPhone) o directamente con acuerdos como el que completó en el ámbito de los buscadores.
La IA será invisible y ubicua. El objetivo de Apple no parece ser ofrecer su propio chatbot en la web, sino hacer que la IA sea invisible y ubicua. Que no importe qué modelo corre detrás, sino simplemente que esa IA funcione de forma transparente para el usuario. Y que lo haga, por supuesto, integrada a la perfección en los servicios y aplicaciones de Apple.
Privacidad por bandera. Y por supuesto, con esa cacareada apuesta por la privacidad de la que siempre presume Apple. Su Private Cloud Compute es la mejor prueba de ello. Al no depender de la publicidad (hola, Google, hola, OpenAI), es capaz de ofrecer funciones avanzadas sin recolectar datos masivos de los usuarios.
Pero hay riesgo. Aun así, la estrategia tiene un riesgo crítico: si los modelos de IA se convierten en una commodity y terminan creando monopolios tecnológicos, Apple podría quedar permanentemente a merced de sus proveedores. Si esas ventajas competitivas acaban consolidándose en la capa de modelo —la que controlan OpenAI, Anthropic y Google— y no en la de integración —que es de Apple—, la dependencia de terceros será una debilidad estratégica peligrosa.
Margen de maniobra. Apple tiene beneficios anuales cercanos a los 100.000 millones de dólares, lo que le confiere una posición financiera envidiable para esperar que este ciclo de "hype" se enfríe. Está claro que existe una burbuja de la IA y que esa burbuja probablemente acabará explotando y dejando muchas víctimas. Si lo hace, una de las que sin duda tendrá margen de maniobra para sobrevivir será Apple.
Imagen | Xataka con Freepik
-
La noticia Todas las Big Tech están apostando el dinero que tienen y el que no tienen al futuro de la IA. Todas menos una: Apple fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .
☞ El artículo completo original de Javier Pastor lo puedes ver aquí
