
Viajar a Marte y establecer colonias humanas allí es un reto a muchos niveles. El simple hecho de llegar ya es un problema, pero los hándicaps no desaparecen una vez allí. Sin alimentos ni agua ni electricidad, los colonizadores marcianos tendrían que vivir en un lugar inhóspito, con una atmósfera venenosa y radiaciones cósmicas mortales. Se podrían usar escudos protectores e incluso cultivar tomates, según los chinos. Pero seguimos con el problema de la energía. Eso sí, ya hay algunas propuestas interesantes. Y también de parte de los chinos, por cierto.
MARS-MES. Este año, un equipo de científicos chinos ha hecho su propuesta particular para abastecer a los colonizadores marcianos de energía. Se trata de un sistema que aprovecha el dióxido de carbono (CO2), que supone un 96% de la composición de la atmósfera del planeta rojo.
En Marte la presión es muy baja, por lo que sería necesaria muy poca energía para comprimir el CO2 y emplearlo para obtener electricidad. Dicha energía se obtendría de un reactor nuclear y el proceso sería tan eficiente que seguiría sobrando calor, por lo que se podría usar para catalizar reacciones químicas como la obtención de oxígeno rompiendo las moléculas de CO2 o la obtención de metano a partir de hidrógeno y más dióxido de carbono.
Mejor que la energía nuclear. En realidad, la fisión nuclear ya se ha posicionado como una de las fuentes de energía preferentes de cara al futuro de la carrera espacial. Por ejemplo, podría ser útil para impulsar las naves espaciales bien lejos, a lugares en los que la energía solar no es una opción y los combustibles cargados en la Tierra resultan insuficientes.
También se ha pensado que podría usarse para abastecer de energía a las bases lunares y marcianas. Sin embargo, hay un problema. Las pilas de combustible que se usan en este tipo de reactores se deben cambiar cada 10 años aproximadamente si se trabaja con ellas a pleno rendimiento. Quizás sería factible en la Luna, donde el viaje de ida dura apenas unos días. Sin embargo, los nueve meses que se necesitan hoy en día para ir a Marte son demasiado tiempo para poder hacer las reposiciones adecuadas. Además, a eso hay que sumarle que las ventanas de lanzamiento para poder hacer un lanzamiento se dan cada 26 meses. Es muy poco viable.
Mejor diversificar. En realidad, ya hemos visto que el MARS-MES también parte de la energía nuclear. Sin embargo, se utiliza muy poca energía para comprimir el dióxido de carbono y, a partir de ahí, se obtienen electricidad y otros combustibles, como el metano. El sistema no depende solo de los combustibles fisionables, de modo que la pila debería durar mucho más tiempo.
Aún queda mucho camino por andar. Los propios científicos que han ideado este sistema reconocen que aún faltan décadas para disponer de las tecnologías necesarias para llevarlo a cabo. Aun así, cuando se trata de algo tan complejo, siempre es bueno empezar a trabajar sobre el proceso con suficiente antelación. Incluso cuando todavía es totalmente imposible llevarlo a cabo.
China va que vuela. El país asiático se ha convertido en un gran contendiente de la carrera espacial. Le pisa los talones a la NASA con la Luna y tiene mucho interés puesto en Marte. Además, dispone de su propia estación espacial: Tiangong. Con respecto al planeta rojo, el próximo paso de China será la misión Tianwen-3, que viajará a Marte en 2028, con el fin de recolectar muestras de su superficie y llevarlas a la Tierra en 2031. Si todo sale bien, sería la primera vez que se logra algo así. Con MARS-MES o sin ella, están en el buen camino hacia Marte.
Imagen | Magnific
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La noticia A la NASA le ha salido un competidor muy eficiente: el ingenioso sistema chino para que las bases marcianas no se queden sin luz fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .
☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

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