8 de mayo de 2026

Dos empresas se han aliado para poner en órbita su propio camión de la basura espacial

Dos empresas se han aliado para poner en órbita su propio camión de la basura espacial

A medida que avanza la carrera espacial, también lo hace la generación de escombros, entre los que se incluyen desde fragmentos de piezas hasta fases desechadas de cohetes o naves completas que perdieron su órbita. Esta basura espacial se acumula, generando cada vez más riesgos. Está claro que hay que gestionarla de algún modo, pero todas las hipótesis planteadas se han ido quedando en el aire. 

Ahora, en cambio, dos compañías privadas han propuesto el desarrollo de una especie de camión de basura espacial, que puede llevar el proceso a convertirse en algo operativo y repetible. Igual que ese camión que pasa cada madrugada bajo tu ventana, ellos también esperan alcanzar la periodicidad y la eficiencia con su servicio de retirada de desechos.

El camión y el basurero. Las dos empresas que han propuesto este servicio son la estadounidense Portal Space System y la australiana Paladin Space. La primera ha desarrollado Starbust, una nave maniobrable y reabastecible que funciona como el camión de la basura. El operario o basurero sería la aportación de Paladin, una carga útil llamada Triton. Esta se encarga tanto de obtener imágenes de la basura espacial como de clasificar y recoger los escombros. Si bien las propuestas experimentales que se han hecho hasta ahora recogerían uno o muy pocos objetos, este combo retiraría muchos más en una sola misión.

Un servicio regular. Ambas compañías han asegurado estar trabajando a buen ritmo, por lo que esperan hacer un primer lanzamiento a finales de 2026. Si todo va bien, empezarían a hacer más misiones regulares a partir de 2027. Sería un servicio repetible y bien organizado, con el que se intentaría mantener a raya los escombros de basura espacial que, lógicamente, se van a seguir generando.

Cada vez más basura espacial. Actualmente se calcula que hay en la órbita terrestre baja más de 130 millones de piezas de basura espacial. Es una cifra que posiblemente vaya a más, a causa de algo conocido como síndrome de Kessler. El término hace referencia a una especie de efecto dominó por el que, si un fragmento de basura espacial impacta con un satélite, por ejemplo, se generarán aún más escombros, que seguirán chocando entre sí, aumentando su número cada vez más deprisa. 

Los riesgos. La basura espacial es peligrosa por muchos motivos, todos ellos relacionados mayormente con los impactos. Para empezar, pueden afectar a objetos artificiales que se encuentran también en órbita, como los satélites. Además, si el impacto se produce sobre instalaciones tripuladas, como la Estación Espacial Internacional, o naves espaciales, se pondría en riesgo la vida de los astronautas. Y tampoco podemos dejar a un lado el riesgo que supone la basura espacial cuando se desorbita y vuelve a la Tierra

Lo normal es que la mayoría de las piezas se desintegren al cruzar la atmósfera y ni siquiera lleguen a la superficie terrestre. Sin embargo, pueden quedar restos capaces de causar daños materiales o personales. De hecho, en 2022 se publicó un estudio en el que se señalaba que, en los 10 años posteriores, el riesgo de que un fragmento de basura espacial caiga sobre un ser humano es de un 10%. Vale la pena lanzar al espacio la mayor cantidad posible de camiones de la basura cósmicos. Nos evitaremos muchos problemas si funcionan como se espera. 

Imagen de portada | Paladin Space

En Xataka | SpaceX ha logrado que enviar cosas al espacio sea baratísimo. El problema es que ahora el espacio está lleno de cosas

-
La noticia Dos empresas se han aliado para poner en órbita su propio camión de la basura espacial fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .



☞ El artículo completo original de Azucena Martín lo puedes ver aquí

No hay comentarios.:

Publicar un comentario