
Internet y las redes sociales son un terreno fértil para los mitos nutricionales, y el último en cobrar fuerza tiene nombre y apellidos. Recientemente, unas declaraciones atribuidas al cardiólogo Aurelio Rojas sugerían que consumir frutas como el plátano, las uvas, el mango o la piña por la noche podría interferir directamente con nuestro descanso, fragmentar el sueño y hacer que nos despertemos agotados. Pero la verdad es que la evidencia disponible no está de acuerdo con esta información.
El debate de los carbohidratos nocturnos. El argumento principal para desaconsejar las frutas tropicales o más dulces por la noche suele basarse en la respuesta glucémica. Es cierto que nuestro cuerpo no metaboliza los macronutrientes exactamente igual a las ocho de la mañana que a las diez de la noche, y es algo que se estudia mucho y hasta tiene nombre propio: crononutrición.
Estudiado. Un reciente metaanálisis publicado en el Journal of the American Nutrition Association abordó precisamente esta cuestión y sus resultados concluyeron que, efectivamente, comer carbohidratos por la noche produce valores de glucosa después de comer más altos que si se consumen por la mañana. Sin embargo, el estudio no encontró diferencias claras en la respuesta de la insulina.
De esta manera, que un plátano o unas uvas eleven ligeramente más la glucosa por la noche no demuestra, por sí solo, que vayan a empeorar la calidad de nuestro sueño.
En los extremos. Otra cosa es que nos vayamos, como siempre, hacia los extremos y estemos ante un caso de una persona que se atiborra a fruta de noche donde lógicamente va a tener una digestión pesada y un sueño más fragmentado. Porque aquí precisamente uno de los consejos que los expertos dan siempre para hacer frente a los problemas de insomnio es cenar ligero y no inmediatamente antes de ir a la cama.
Pero lógicamente no estamos ante esta situación, sino ante el pretexto de comer un poco de fruta en la tarde-noche, que encima es bastante positivo.
La fruta no es un enemigo. Lejos de ser un gran problema para nuestro descanso nocturno, las frutas podrían ser grandes aliadas de la almohada. Aquí, un artículo publicado en 2025 en Sleep Health analizó la relación entre el consumo de estos alimentos y los patrones de descanso, y los expertos encontraron que una mayor ingesta de frutas y verduras durante el día se asoció, de hecho, con una menor fragmentación del sueño durante la noche siguiente.
En concreto, se estimó que consumir alrededor de 5 tazas diarias de frutas y verduras se relaciona con una mejora del 16% en la calidad global del sueño.
El consejo. De esta manera podemos ver que apuntar a que cualquier persona debe dejar de tomar fruta por culpa de una fragmentación del sueño no tiene ningún sustento. Otra cosa es que exista algún tipo de problema digestivo o incluso de diabetes que si pueda desaconsejar la toma de este tipo de alimentos, pero para la gran mayoría de la población este problema no debería existir.
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La noticia Los expertos no coinciden: "Consumir plátano, uvas, mango o piña por la noche podría interferir en el descanso" fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
☞ El artículo completo original de José A. Lizana lo puedes ver aquí

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