
Para la psicóloga Olga Albaladejo, este tipo de silencio puede ser un recurso de regulación emocional. Es lo que ella llama silencio regulador. Es decir, el individuo decide callarse para recobrar la calma. De esta manera podrá hablar y decir algo más útil que lo primero que se le ha venido a la cabeza. También se podría ver como un indicativo de mayor inteligencia emocional.
El secreto está en cómo se maneja. Por ejemplo, en este caso, el que utiliza el silencio dice lo que quiere comunicar. Que quiere unos minutos para recuperarse. Y que va a volver a hablar.
Por cierto, tiene su cara B. Por ejemplo, si se utiliza para castigar o escapar de la situación, deja de ser regulador para convertirse en un obstáculo para el diálogo.
Por qué el cuerpo necesita una pausa
Hay un motivo fisiológico. El Instituto Gottman (que lleva décadas estudiando parejas) explica que aquellos que quedan en blanco o se cierran en banda suelen estar inundados. El cuerpo entra en modo lucha o huida. Aumenta el pulso y se liberan hormonas de estrés. Ya no es posible continuar la discusión de manera tranquila y respetuosa.
Hay unas normas para utilizarlo. Por un lado, debe ser suficientemente largo. El mínimo son 20 minutos. Es el tiempo que tarda el cuerpo en tranquilizarse. Además, es recomendable establecer un código (palabra o gesto) previamente.
Otro tema es qué hacer en esos minutos. En otro texto del mismo instituto se recomienda salir a pasear o ir a otra habitación. Además, evitar dar vueltas al conflicto. Tampoco es correcto utilizar el silencio hosco como neutralidad. Esto no es poner un límite (que sería decir dónde está el límite y mantenerlo).
El opuesto (el no avisar de que uno se va) tiene mal presagio en la literatura. Un metaanálisis (que agrupa 74 estudios con más de 14.000 participantes) liderado por Paul Schrodt (Universidad Cristiana de Texas) y publicado en Communication Monographs encontró que el patrón de exigencia y retirada (uno de los miembros exige y el otro se retira) estaba asociado a menor satisfacción en la pareja, menor intimidad y peor comunicación. (Aunque no es solo el silencio).
Cuando la discusión es en el móvil
¿Qué pasa si la discusión es en el móvil? Otro estudio de la Universidad Brigham Young analizó a 276 jóvenes americanos en pareja. Asociaron el uso de mensajes de texto para pedir perdón, arreglar diferencias o tomar decisiones con una peor calidad de la relación en las mujeres. En los hombres, ya el envío de muchos mensajes estaba asociado a menor calidad.
En el caso de chats, hay un término técnico. Se trata de silenciar la conversación. En los grupos de WhatsApp podemos hacerlo por ocho horas, una semana o siempre. De esta forma no tendremos notificaciones en nuestro móvil. Nosotros tenemos que escribir el mensaje de que volvemos en un rato.
El otro lado de la moneda lo contamos en Genbeta. El psicólogo Luis Miguel Real Kotbani escribía que “Guardar silencio no nos hace maduros, sino sumisos”. Hablaba de silencio como hábito de no molestar. Con el riesgo de acabar explotando. No es contradictorio con lo que decía Albaladejo. Se trata de dos tipos de silencio.
Uno es de unos minutos. Se avisa. Y se abre a conversación. El otro no tiene fecha de regreso.
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La noticia Los expertos en psicología coinciden: quienes eligen guardar silencio durante una discusión presentan una mejor inteligencia emocional fue publicada originalmente en Genbeta por Redacción de Genbeta .
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