El viernes pasado estuve hablando en mi cuenta de Twiter (@zapata131), pregunté acerca del futuro de los libros electrónicos. Hay muchos facetas distintas desde las que se podría abordar este tema y hay muchos puntos en los que me gustaría que me ayudaran a crear un debate o a compartir su opinión.
La industria editorial está viviendo una revolución, esto es un hecho. El problema más grande al que se enfrentan es a la -mal llamada- piratería. ¿Cómo solucionarla? Todos tienen sus propuestas, desde leyes absurdas hasta moralinas interminables. Pero lo que la gente no está viendo es que con el libro electrónico estamos acercándonos a un escenario en el que pocas empresas tecnológicas podrían apropiarse del mercado.
De entrada tenemos a Amazon y el Kindle, al amo y señor de los libros electrónicos. Pero también tenemos a otras compañías con algunas propuestas interesantes, como Google y su propuesta de Google Books, Barnes & Noble con el Nook -la única competencia real al Kindle- y Apple y todo el ecosistema que están armando alrededor del iPad.
¿Lo más interesante? La mayoría de estas compañías no pretenden ser sólo la competencia de las librerías, sino también son competencia directa de las editoriales. ¿Cuántos autores no prefieren escribir directamente en formato electrónico, venderlo en Amazon y administrar las ganancias ellos mismos?
En este sentido tenemos algo interesante. Hagamos una analogía. Supongamos que las editoriales son el equivalente a las disqueras y los escritores son equivalentes a los músicos. En teoría, los músicos independientes podrían vivir sin problemas si regalaran su música y sólo cobraran sus conciertos. De hecho, algunos artistas lo hacen así. El gran problema es que los escritores no dan conciertos.
Pero con los libros electrónicos hay una alternativa. Cortar intermediarios. Amazon se está convirtiendo en la editorial por excelencia para hacerlo. Les da a los autores más control a los escritores sobre sus obras, más ingresos por ventas y un gran escaparate para poder poner sus libros. Con esto y con el hecho de que las editoriales normalmente están atrasados unos 10 años con respecto a las nuevas tecnologías, tenemos un cóctel ganador para las opciones electrónicas.
Aún así sigue habiendo autores que defienden a las editoriales mientras otros han encontrado en la distribución digital el éxito personal. Pero todo apunta a que las editoriales tradicionales están perdiendo y perderán muchas más funcionalidades en un futuro.
Ahora hay otra cosa que determina el futuro del libro electrónico. El control del medio de consumo.
Amazon lo entendió a la perfección, controlando el Kindle y la experiencia de usuario en él, la cual es verdaderamente genial, Amazon se ha asegurado de que puede también controlar el mercado. Es lo mismo que pasó con Apple y el iPod y la iTunes Store.
La verdad es que Amazon ha llevado tan bien su estrategia que ha decidido aceptar perdidas a la hora de vender sus dispositivos porque saben que la mayoría de las ganancias vendrán de la venta de libros. Y les funciona. Fuera de Amazon, sólo Barnes & Noble están haciendo algo similar y también les está funcionando, pero tardaron mucho y le dieron tiempo a Amazon para tomar la delantera.
Entonces, a partir de hace unos años, si es que las editoriales tradicionales quieren competir con Amazon, tendrán que hacer muchísimo -pero en verdad muchísimo- trabajo.
Ahora hay algo que también hay que considerar en el ecosistema de los libros electrónicos: los precios. ¿Cuánto están dispuestos a pagar por un libro electrónico?
La mayoría de la gente piensa que el precio de un libro electrónico debería ser mucho menor que al de su contraparte real; las empresas que los distribuyen siguen experimentado acerca de cuánto cobrar. Y es chistoso, porque en el caso de los libros, el medio físico es sólo eso, un medio, pero culturalmente los hemos convertido en algo cercano al arte-objeto. Es por eso que cuando compramos lo que sólo parece un archivo electrónico más, esperamos un precio mucho menor. La idea de el ahorro en la impresión y la distribución hace que no queramos pagar mucho.
Tomando esto en cuenta, lo que parece ser que pasará será que los autores y optarán por vender mucho a bajo precio -una buena apuesta, diría yo-, pero para poder hacerlo se necesita de un gran mercado. Esto dejaría afuera a muchas editoriales locales que serían desplazadas por gigantes del Internet, como bien podría ser Google, Apple, Amazon u otros, quienes ya tienen un gran prestigio y muchísimos usuarios.
Entonces ¿qué le depara a los libros electrónicos?
Muchas cosas. En la discusión que tuvimos en Twitter hubo quien dijo -el buen @KidAtocha- que las editoriales se tendrían que convertir en productoras audiovisuales que completaran la experiencia de leer un libro explotando la capacidad de estar en un medio electrónico, agregando animaciones, gráficos, videos y demás. Aunque no comulgo completamente con la idea -creo que quizás esto no aplicaría para todos los libros, digo ¿por qué hacer una novela con ayuda audiovisual cuando gran parte de la magia del libro es imaginarte cosas?- Apple lo está viendo como una opción muy viable, pero en un campo en donde le veo más futuro: libros de texto y educación. Sin lugar a dudas estos necesitan gráficos, sonidos y otras cosas, es por eso que con iBooks 2 y iBooks Author, Apple parece estar dando un paso hacia el futuro.
Si las editoriales tradicionalees no evolucionan y adoptan nuevos modelos e venta y distribución, están condenadas a morir. Su enfoque en los últimos años ha sido el tratar de hacer que se creen leyes en contra de la piratería, cuando deberían haber estado concentrando sus esfuerzos en cambiar las maneras en que producen dinero. La solución a la piratería es en realidad, relativamente sencilla.
Amazon ha apostado por el escritor independiente, por darle un espacio en el que pueda vender su contenido y tener un margen de ganancias. Apple espera hacer algo parecido con iBooks 2.
Aún así hay autores que prefieren vender sus libros directamente desde su sitio web, sin DRM ni nada por el estilo. Es una manera interesante de hacer negocios, pero ha demostrado ser buena. Una oportunidad de negocios por demás interesante.
La verdad es difícil aventurarse en el futuro de las publicaciones electrónicas. Muchos dicen que en un futuro tal vez veamos varios mercados de nicho, o a muchos escritores ofreciendo sus libros directamente en sus sitios. Aunque quizás ver a Amazon el día de mañana como el gran editor mundial de libros electrónicos no sea algo que esté muy alejado de la realidad.
Si algo es verdad es que es un momento crucial para la industria de los libros, en la que han sufrido una dolorosa transformación que sigue sucediendo ante nuestros ojos. Y nadie sabe a ciencia cierta en qué terminará, pero si algo es cierto, es que será emocionante ver lo que pasará mañana.
¿Cuál creen ustedes que sea el futuro de la industria editorial?
(Imagen vía CuriosityCounts)
☛ El artículo completo original de zapata131 lo puedes ver aquí

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