29 de febrero de 2012

Que no surja el Fénix

Se preguntarán a qué viene una ave mitológica en un post de tecnología y les responderé que todo viene a raíz de una analogía bastante desafortunada. No me vean a mi, los genios detrás de esto son los integrantes de la Secure Content Storage Association (o la Asociación de Almacenamiento Seguro de Contenido) quienes adoptaron el nombre de “Project Phoenix” para su nuevo sistema de DRM en video digital anunciado el día de ayer.
La Asociación, que busca hacer renacer el negocio del video digital (¡analogías!), esta formada por la Warner Bros., Twentieth Century Fox, Sandisk y Western Digital con la intención de crear soluciones de licencia que asegure todo el video en alta definición en medios como discos duros y tarjetas flash a la vez que se intenta hacerlos más fácil de conservar y compartir en diferentes dispositivos. Aunque el anuncio es medio escaso en detalles, la idea es que todo el contenido que tenga certificado de la SCSA se venda digitalmente, en formato físico y puntos de venta. Una vez que tengas en tu poder el archivo, este podrá ser reproducido (aún sin estar conectado a Internet) en todas las TVs, laptops, consolas de videojuegos, tableta y demás aparatos compatibles con el mismo certificado.
“Project Phoenix” es el segundo prospecto de seguridad digital que sale de los estudios de cine este año, después que el mes pasado se presentará el sistema Ultraviolet, un sistema basado en la nube que cuenta con un gran apoyo (aunque le falta Apple y Disney) pues promete ser prácticamente invisible para el usuario. Este servicio funciona creando una cuenta donde puedes registrar hasta 12 dispositivos que serán los que tengan permitido reproducir el contenido en streaming, descargarlo o transferirlo a formato físico, en un máximo de 3 dispositivos a la vez. ¿En donde queda la parte de la nube? Ultraviolet la usa para almacenar los derechos de uso y reproducción, lo que abarata los gastos ya que no guarda ningún contenido en si, sólo coordina sus permisos; aunque esto trae el inconveniente de tener que contar con una conexión constante al Internet.

Es pronto para saber si estas nuevas propuestas de DRM podrán funcionar o fallarán como muchas otras lo han hecho; lo que si hay que destacar es que aún después de tanto tiempo y tanto que se ha escrito al tema (aquí se ha abordado varias veces), los estudios aún no han comprendido que quienes gustan de descargar todo de manera ilegal siempre hallarán la manera de superar estos candados. Esto se ha demostrado un sinfín de ocasiones y sin importar que clase de restricciones se impongan, aunque es justo decir que también hay ejemplos que confirman que si el modelo de negocios ofrece un precio justo y contenido atractivo pueden crear un cambio de hábito incluso en el más acérrimo pirata. Netflix, Hulu, iTunes Store y las relativamente nuevas copias digitales en los Bluray y DVDs son muestra de que el contenido legal puede ser consumido con gusto, simplemente hay que brindar algo que sea percibido como un buen precio; ya no estamos en los tiempos en que un estudio podía cobrar lo que fuera y todos tendrían que comprarlo, existen muchas opciones (legales e ilegales) que pueden dar lo mismo por menos y los consumidores lo saben, simplemente al ejecutivo del habano en mano con oficina en Nueva York no quiere darse cuenta.
En este apartado hay un ejemplo que me agrada bastante, el del comediante Louis CK, quien puso a la venta uno de sus shows grabado en 1080p y sin restricciones de ningún tipo por el precio de 5dls argumentando que probaría que no todos en la red eran unos ladrones; este pequeño experimento le generó más de un millón de dólares en ganancias a pocas semanas de aparecer en Internet y su distribución en portales como The Pirate Bay fue casi nula; si esto no es un argumento firme a favor del consumidor en Internet no se que lo sea.
El usuario pirata promedio es incapaz de gastar un sólo centavo en contenido (he conocido personas que ganan hasta mil veces el salario mínimo que son asiduos al material ilegal) por lo que es mejor ignorar a ese nicho y enfocarse  en tratar mejor y hacer más fácil el acceso a quienes consumen su material de manera legal, en lugar de tratarlo como un delincuente en potencia. Basta poner un DVD y ver las miles de advertencias contra la copia para darse cuenta; advertencias que, irónicamente, no están en la mayoría de los productos piratas y no brindan ningún beneficio. El tiempo de cambiar los modelos de negocios ha llegado, desafortunadamente cada vez hay menos empresas dispuestas a hacerlo, aún si esto sería más barato que seguir invirtiendo en sistemas de seguridad tan efectivos como una resortera en un barrio peligroso.
Si realmente queremos que los candados digitales a lo que consumimos desaparezcan, hay que demostrar que nos gusta que nuestro material sea legal y tenga todas las características por las que pagamos, como una definición clara y un sonido espectacular; pero sobretodo hay que dejar en claro que no todos los que  gustamos de los productos que ofrece el internet somos unos ladrones y que no queremos que se nos trate como uno. Es así de simple.



☛ El artículo completo original de Daisuash lo puedes ver aquí

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