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Google anunció un cambio en su política de privacidad para compartir información entre cuentas y servicios, lo hizo con un tono casi festivo, como si se tratara un evento digno de celebración, y no de un jarro de agua fría como el que le acaba de tirar por encima la Comisión Europea. A pesar de que el gigante de Mountain View no puso escaso empeño en avisar a sus usuarios de que se avecinaban cambios, el hecho es que algunas de esas modificaciones podrían contravenir las normativas de la Unión en materia de privacidad, y Viviane Reding, comisaria de justicia, ha expresado su apoyo a una investigación.
Además de señalar con el dedo el detalle de que Google compartirá información con terceras compañías a pesar de que los usuarios no dieron su consentimiento para ello en primer lugar, Reding ha indicado que Google no consultó a las autoridades antes de implementar los cambios, y lo que podría haber sentado aún peor: tampoco paralizó el proceso de migración a pesar de que se pidió a Google que lo detuviera mientras se investigaba su legalidad. lo que no les ha sentado nada bien.
☛ El artículo completo original de Alberto Ballestin lo puedes ver
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