27 de abril de 2012

El origen de: La Nube

Esta ha sido la semana de la nube, y decidimos explorar en esta sección sus orígenes: ¿de dónde salió la nube? ¿Cómo llegó a donde estamos ahora? ¿Es realmente una nube? Dudas que intentaremos responder en los siguientes párrafos.
Partiendo por la última pregunta, no, no hay una nube involucrada, ni los datos están en el cielo, sino que el término “nube” se usa como una metáfora para Internet, basada en los diagramas que se usaban antes para representar las redes telefónicas, donde se dibujaba una nube. Esta idea fue traspasada luego para representar la red de internet, a modo de abstraer la infraestructura que representa.
La nube en sí está compuesta por la ubicuidad de redes de alta capacidad, computadores baratos, dispositivos de almacenamiento, virtualización, arquitectura orientada a servicios y otros, que en suma conforman lo que conocemos hoy.

Una idea prevista

Pese a que pueda parecer una idea nueva, los conceptos que formarían la nube nacieron en la década de 1960, de la mano de pioneros como J.C.R. Licklider (que participó en el desarrollo de ARPANET) y John McCarthy (quien acuñó el término “inteligencia artificial”).
Aunque para entonces acceder a un computador era difícil y los equipos eran complicados de usar, ambos previeron que las redes computacionales llegarían a estar disponibles en todas partes y para todos.
Licklider concibió las primeras ideas de una red computacional global en 1962, en discusiones sobre el concepto de “Red Computacional Intergalactica”. Estas ideas contenían casi todo lo que es internet hoy. Licklider aplicó el concepto en ARPA y plasmó su visión en diferentes documentos, en los que describió aplicaciones en la red, predijo el uso de redes para soportar comunidades de intereses comunes, y la colaboración entre personas sin importar la ubicación.
McCarthy en tanto opinaba que “la computación algún día estará organizada como un servicio público”, así como la luz o el agua. Aunque el germen de la idea estaba plantado en la década de 1960, no sería sino hasta los 90′s cuando se empezó a usar la palabra “nube” para referirse a todo eso.

La nube actual

El término proviene como ya mencionamos, de la telefonía, y comenzó en las empresas de telecomunicaciones. Hasta 1990, las compañías ofrecían circuitos de datos dedicados de punto a punto. Luego comenzaron a usar redes virtuales privadas (VPN), que permitían organizar el tráfico para equilibrar el uso de la red como les pareciera conveniente, lo que permitía a las firmas usar sus sistemas de forma más eficiente. El símbolo de la nube se usó para marcar hasta dónde llegaba la responsabilidad del proveedor, y hasta dónde la del usuario. La computación en la nube usa la misma idea, expandiéndose para cubrir también los servidores, además de la compleja infraestructura de redes.
El término fue usado de forma académica por primera vez en 1997 por el profesor Ramnath Chellappa, quien definió a la computación en la nube como “un nuevo paradigma de la computación donde los límites estarán determinados por racionales económicas en lugar de límites técnicos nada más”.
Lo cierto es que en los 90′s, la nube todavía era muy limitada.
Uno de los primeros en lanzarse a la piscina con este tema fue Salesforce.com, que introdujo el concepto de “software como servicio” en 1999, entregando aplicaciones para empresas a través de un sitio web.
Amazon jugó un rol clave más tarde al modernizar sus datacenters, iniciando el desarrollo de un nuevo producto para entregar computación en la nube a clientes externos, lanzando Amazon Web Service (AWS) en 2002.
El siguiente paso fue dado por Google en 2006 con Google Docs, que realmente llevó a la computación en la nube a los usuarios comunes y corrientes, e hizo que los internautas comenzaran a estar conscientes de qué era la nube. El mismo año, Amazon lanzó su Elastic Compute Cloud (EC2), como un servicio que permite a pequeñas empresas y personas arrendar computadores para correr sus aplicaciones.
Rápidamente las empresas se fueron sumando y hoy tenemos una multitud de servicios que están en la nube a nuestra disposición, de una forma que se ha hecho tan natural que ya se nos hace difícil pensar cómo era antes.


☛ El artículo completo original de Cony Sturm lo puedes ver aquí

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