“La notificación que le ha sido practicada, se ha formulado de acuerdo a un procedimiento establecido expresamente en el artículo 85 U de la Ley 17.336 sobre Propiedad Intelectual, mediante el cual su proveedor de servicio de internet (Telefónica, VTR, Claro, Entel u otro) le ha hecho llegar una comunicación preparada por AFOCHI advirtiendo que se ha detectado que desde un determinado computador, vinculado con el cliente del ISP, se han realizado utilizaciones no autorizadas de grabaciones musicales, que infringen los derechos de miembros de AFOCHI”
Si recibiste este mensaje, en los últimos meses o año, es porque has sido identificado por la IFPI (Asociación de Productores Fonográficos de Chile) como una persona que baja música de forma ilegal, usando algún programa P2P.
¿Cómo acceden a tu información personal?
Como señala la IFPI en su sitio web: “Sencillamente porque la red P2P a la que estaba conectado el cliente del ISP es una red que, por su naturaleza, es pública y a la que cualquier usuario de internet tiene acceso”. Finalmente, quienes proveen la información son tus proveedores de internet. Esto es posible gracias a la modificación de la ley de propiedad intelectual en el año 2010, donde el artículo 85U señala que se puede hacer seguimiento a las direcciones particulares de IP.
Hasta el momento cuatro mil hogares han recibido la notificación, las cuales comenzaron a ser enviadas en julio de 2012. La campaña busca concienciar a la población, como argumenta la IFIP en su portal: "Las redes 'P2P' exponen a los menores de edad y demás usuarios de Internet a un sinnúmero de contenidos ilícitos, tales como pornografía infantil, piratería de música, películas y juegos, etc."
¿Qué podemos esperar?
La IFPI señaló a Emol que por ahora no entablarán acciones legales contra los “infractores”. De acuerdo a Richard Godoy, gerente de IFPI, por ahora se busca educar a la población y modificar una práctica que genera millonarias pérdidas a la industria de la música. Sin embargo, no descarta que en el futuro, de no cesar la actividad infractora, los directores de compañías podrán iniciar acciones judiciales.
La reacción de la IFPI es consecuencia de la insistencia, también frecuente en las industrias culturales tradicionales, en el ataque a internet aludiendo a las pérdidas monetarias que les genera, sin comprender que el fenómeno que enfrentan es mucho más profundo que la pura plataforma tecnológica y que alcanza prácticas culturales y sociales que difícilmente serán controladas. Como se trata de un fenómeno que se les escapa de las manos, los ataques serán cada vez más agresivos. Por lo tanto, las acciones legales llegarán tarde o temprano. Por otra parte, y como bien señala Claudio Ruiz en el citado artículo de EMOL, culpar a las redes P2P por sus pérdidas monetarias es no darse cuenta de que el problema está en que estas industrias no han sabido adaptarse a las nuevas condiciones de producción y circulación de la cultura.
Cucharadas de SOPA
Recuerdo que el año pasado salió en algunos medios el caso de una niña finlandesa de 9 años, Julietta Nylund, cuya familia fue contactada por la policía de ese país, a raíz de que la niña había bajado un álbum de Chisu, cantante pop del mismo país. El método de contacto fue una carta enviada a la familia en cuestión por el “Centro de Información de Derechos de Autor y de Lucha contra la Piratería”, donde se les instaba a pagar una multa de 600 euros y firmar un acuerdo de confidencialidad, con el fin de no enfrentar cargos judiciales. El padre de la niña se negó a pagar, alegando que la niña no alcanzó a bajar la música, por lo que finalmente compraron el CD de la artista. Pero eso no importó. La policía llegó y se llevó el laptop de Julietta, decorado con autoadhesivos de Winnie Pooh.
No estamos muy lejos de esto. De a poco nos dan a probar cucharadas de SOPA. Las últimas acciones de IFPI son un adelanto de lo que se nos viene con el TPP.
☛ El artículo completo original de Cgainza lo puedes ver aquí

No hay comentarios.:
Publicar un comentario