Investigadores de EE.UU. han diseñado microrobots nadadores manejables mediante magnetismo, y que se mueven igual que las bacterias, transformando su movimiento de rotación en traslación. Esto les permite moverse por fluidos muy viscosos, en los que el movimiento de nado normal, como el de los peces, se vuelve imposible.
Cuando se escalan hacia abajo los robots a escala micrométrica, para pequeñas tareas como la incisión de tejidos y la punción de venas de la retina, el minimalismo es clave.
Para hacer microrobots más pequeños y simples, investigadores de la Universidad Drexel (Filadelfia, EE.UU.) han desarrollado un método de fabricación que utiliza los requisitos geométricos mínimos para el movimiento de fluidos, y que consta de sólo dos micropartículas siamesas recubiertas con trozos de residuos magnéticos: óxido de hierro.
Cuando un microrobot está expuesto a un campo magnético externo -la fuente de alimentación, dada la dificultad para contrae...
Para hacer microrobots más pequeños y simples, investigadores de la Universidad Drexel (Filadelfia, EE.UU.) han desarrollado un método de fabricación que utiliza los requisitos geométricos mínimos para el movimiento de fluidos, y que consta de sólo dos micropartículas siamesas recubiertas con trozos de residuos magnéticos: óxido de hierro.
Cuando un microrobot está expuesto a un campo magnético externo -la fuente de alimentación, dada la dificultad para contrae...
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
☛ El artículo completo original de AlphaGalileo/T21 lo puedes ver aquí

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