Científicos de Oxford han creado una molécula artificial que imita a la vida y la muerte: crece al mismo tiempo que se destruye. Se nutre de hidrocarburos y se descompone en un producto termodinámicamente estable. Proporciona un modelo físico para crear vida en laboratorio.

Científicos de la Universidad de Oxford han desarrollado una molécula artificial que imita a la vida y la muerte: se comporta como si estuviera viva, ya que se desarrolla y se deteriora.
Se trata de una molécula auto-replicante que tiene un comportamiento que varía entre la regeneración y la autodestrucción: se auto-ensambla al mismo tiempo que se destruye. Al auto-reproducirse, toma una forma cada vez más compleja.
Como cualquier otra forma de vida, su funcionamiento necesita acopio de energía y produce desechos: se nutre de hidrocarburos y se descompone en un producto termodinámicamente estable.
"La combinación de la formación y destrucción del replicador hac...
Se trata de una molécula auto-replicante que tiene un comportamiento que varía entre la regeneración y la autodestrucción: se auto-ensambla al mismo tiempo que se destruye. Al auto-reproducirse, toma una forma cada vez más compleja.
Como cualquier otra forma de vida, su funcionamiento necesita acopio de energía y produce desechos: se nutre de hidrocarburos y se descompone en un producto termodinámicamente estable.
"La combinación de la formación y destrucción del replicador hac...
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
☛ El artículo completo original de Redacción T21 lo puedes ver aquí

No hay comentarios.:
Publicar un comentario