Una nueva investigación ha identificado las bases genéticas de la felicidad y del sentido de la vida. Un total de ocho variantes biológicas marcan la diferencia entre las personas que se consideran dichosas y conformes con sus vidas, y las que se sienten mal y perdidas.

Una nueva investigación ha podido establecer con gran precisión las bases genéticas del bienestar humano y de algo no menos importante: el sentido de la vida.
La diferencia entre ambos conceptos es importante: uno hace referencia al así llamado bienestar hedónico (sensación de felicidad) y otro al bienestar eudaimónico (sentir que nuestra vida tiene sentido).
Cada día se presta más atención a estos aspectos de la vida humana porque afectan a las políticas sociales y a la economía. El bienestar de la población se ha convertido en las sociedades desarrolladas en una aspiración básica, ya que medir el progreso sólo por el PIB (Producto Interior Bruto) resulta insuficiente: el bienesta...
La diferencia entre ambos conceptos es importante: uno hace referencia al así llamado bienestar hedónico (sensación de felicidad) y otro al bienestar eudaimónico (sentir que nuestra vida tiene sentido).
Cada día se presta más atención a estos aspectos de la vida humana porque afectan a las políticas sociales y a la economía. El bienestar de la población se ha convertido en las sociedades desarrolladas en una aspiración básica, ya que medir el progreso sólo por el PIB (Producto Interior Bruto) resulta insuficiente: el bienesta...
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
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