Un estudio nacional revela alto interés ciudadano por la ciencia, aunque con diferencias marcadas según nivel socioeconómico, edad, género y territorio.
La ciencia goza de una percepción mayoritariamente positiva en Chile. Así lo confirma el estudio “Percepciones y hábitos de consumo de información de ciencia en Chile: conectando audiencias con el patrimonio científico nacional y regional” (2025), que muestra que un 79% de la población se declara interesada o muy interesada en temas científicos. Este alto nivel de interés convive con una confianza elevada en la ciencia, aunque condicionada por variables sociales y económicas.
Sin embargo, tras estas cifras alentadoras, el informe advierte brechas persistentes que afectan el acceso, la participación y la apropiación social del conocimiento científico, especialmente entre distintos niveles de ingreso, educación, edad y territorio.
Interés alto, pero desigual
El estudio —basado en una encuesta nacional a más de 2.000 personas de entre 18 y 85 años, complementada con grupos focales en Antofagasta y Punta Arenas— muestra que el interés por la ciencia no se distribuye de manera homogénea. Mientras el 92% de las personas de altos ingresos (sobre $1,5 millones mensuales) declara un alto interés por la ciencia, esta cifra desciende al 75% en los hogares de menores ingresos (menos de $500 mil), evidenciando una brecha socioeconómica significativa.
La edad también marca diferencias relevantes. Aunque los adultos mayores (66 a 85 años) presentan los niveles más altos de interés, con un 90% que se declara interesado o muy interesado, este grupo participa menos en entornos digitales. En contraste, los jóvenes entre 18 y 25 años, si bien muestran un interés menor (75%), consumen más contenidos científicos a través de redes sociales como Instagram y TikTok.
Confianza en la ciencia, con matices
Si bien la ciencia mantiene altos niveles de legitimidad social, el estudio advierte que la confianza no es uniforme. Las personas con menor nivel educacional y menores ingresos tienden a confiar menos en las instituciones científicas, lo que refuerza la necesidad de fortalecer la vinculación entre el sistema científico y la ciudadanía. Además, persiste una mayor valoración de instituciones científicas extranjeras por sobre las nacionales, lo que plantea un desafío para la visibilidad de la ciencia que se produce en Chile.
Cómo se informa la ciudadanía
El consumo de información científica en Chile está fuertemente mediado por plataformas digitales y audiovisuales. Los buscadores de internet, YouTube, documentales y programas de televisión especializada aparecen como las principales vías de acceso a contenidos científicos. No obstante, pese al alto interés declarado, la participación en actividades presenciales —como charlas, talleres o visitas a museos— sigue siendo baja, especialmente en regiones fuera de la Región Metropolitana.
Territorio y ciencia: una conexión pendiente
Uno de los hallazgos más críticos del estudio es la débil identificación con el patrimonio científico regional. Aunque existe un reconocimiento general de la ciencia como parte del patrimonio cultural del país, muchas personas no logran identificar aportes científicos relevantes de sus propios territorios. En regiones con alto valor científico, como Antofagasta o Magallanes, persiste la percepción de invisibilización del conocimiento local en los medios nacionales, reforzando el centralismo informativo.
Prioridades claras: medioambiente y salud
Al consultar por las áreas científicas que deberían ser prioritarias para el desarrollo del país, la ciudadanía sitúa en primer lugar a las ciencias médicas y de la salud, seguidas por la ingeniería y la tecnología, y luego por las ciencias naturales. En este contexto, los desafíos ambientales, energéticos y de adaptación al cambio climático emergen como preocupaciones transversales para el futuro del país.
Un llamado a fortalecer la cultura científica
El estudio concluye que Chile cuenta con una base social favorable para avanzar hacia una cultura científica más sólida, pero advierte que este potencial solo podrá consolidarse si se reducen las brechas de acceso y confianza, se fortalecen los canales de comunicación científica y se reconoce el valor del conocimiento generado en los territorios.
En un escenario marcado por desafíos ambientales, sanitarios y tecnológicos crecientes, comprender cómo la ciudadanía se informa, confía y participa en la ciencia deja de ser un ejercicio académico y se transforma en una condición clave para el desarrollo democrático y sostenible del país.
La entrada Estudio revela que Chile confía en la ciencia, pero persisten brechas de acceso y participación se publicó primero en Revista Ecociencias.
☞ El artículo completo original de Revista Ecociencias lo puedes ver aquí
