
Los chimpancés tienen un parentesco increíble con los humanos. Solo tenemos un 1,2% de ADN diferente. Pero entonces, ¿por qué somos aparentemente tan distintos? Es cierto que los chimpancés son animales muy inteligentes, pero no tanto como los humanos. Nuestro cerebro está más desarrollado, por lo que puede que, hace mucho tiempo, sucediese algo que hiciera divergir el desarrollo de nuestros cerebros . Qué pudo ser eso que tanto nos alejó ha sido una incógnita durante mucho tiempo, pero ahora unos científicos de la Universidad de Lund han dado una posible respuesta: quizás se trató de un virus.
El virus que lo cambió todo. Existen algunos virus que no solo invaden las células ajenas y utilizan su maquinaria para reproducirse. También son capaces de insertar su propio ADN en medio del ADN del huésped. Si esto ocurre en las células germinales, la inserción puede pasar de generación en generación. Por eso, los científicos de la Universidad de Lund examinaron el ADN de chimpancé en busca de fragmentos virales que pudiesen resultar sospechosos. Les llamó especialmente la atención la presencia de ADN de un virus llamado Pan troglodytes endogenous retrovirus-1 (PTERV1), ya que se encuentra en estos y otros simios africanos, pero no en los humanos. Era un gran candidato.
Invasión al cerebro. El segundo motivo por el que les llamó la atención este virus fue porque su ADN se encontraba insertado cerca de un gen no codificante llamado LINC00662, que tiene un papel muy importante en el desarrollo del cerebro. Que sea no codificante significa que no tiene las instrucciones para sintetizar proteínas, sino que regula a otros genes de algún modo. En este caso, cuando se activa en el cerebro, regula positivamente los genes que favorecen que las neuronas maduren y desarrollen las extensiones necesarias para poder conectarse.
Estos científicos tenían una sospecha, pero necesitaban confirmarla, así que cultivaron en el laboratorio una especie de minicerebros experimentales, llamado organoides cerebrales humanos, y comprobaron qué ocurría si se inhibe LINC00662. Como se podía intuir, las neuronas y sus conexiones maduraron mucho menos. En cambio, cuando se eliminó la inserción viral del ADN de células madre de chimpancé, LINC00662 comenzó a funcionar con normalidad en el cerebro y las neuronas se desarrollaron mucho más. Eso sí, es importante destacar que estas son pruebas de laboratorio. No sabemos cómo afectaría a los humanos la inserción del ADN viral, ya que el comportamiento resultante depende también del resto del ADN.
Más factores implicados. Los autores del estudio insisten en que posiblemente la ralentización del desarrollo cerebral de los chimpancés con respecto al nuestro sea multifactorial. No obstante, parece que el papel del virus PTERV1 podría ser bastante relevante.
¿Por qué no nosotros? Algo que llama la atención de estos científicos es que, siendo en nuestro pasado tan parecidos a los chimpancés, el virus PTERV1 pudiese infectarles a ellos, pero no a nosotros. Hay varias hipótesis para intentar explicar esto. Una apunta a que quizás alguna de nuestras moléculas inmunitarias, como la proteína antiviral TRIM5α, pudieron actuar como escudo. La otra señala que, quizás, no coincidimos geográficamente con los chimpancés en el momento de este supuesto brote viral.
Ninguna de las hipótesis está clara, como tampoco es seguro que LINC00662 sea tan relevante en la brecha que nos separa de los chimpancés. No obstante, es una buena pista en torno a la que vale la pena seguir investigando.
Imagen|Giles Laurent
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La noticia Unos científicos "culpan" a un virus de colarse en el ADN de los chimpancés e impedirles desarrollar un cerebro humano fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .
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