En corto: esta guía es para cualquiera con padres, hijos o pareja que puedan recibir una llamada urgente con tu voz (o tú con la suya). La defensa más barata y eficaz es acordar hoy, cara a cara, una palabra clave familiar que nadie más conozca, y tener claro que ante cualquier petición urgente de dinero se cuelga y se llama al número de siempre. Al final tienes qué hacer si la llamada ya ha ocurrido.
El timo no es nuevo: es la estafa del «familiar en apuros» de toda la vida. Lo que ha cambiado es la materia prima. Según el banco británico Starling Bank, que lo cuenta en la nota de su campaña Safe Phrases, los delincuentes pueden replicar una voz con apenas tres segundos de audio, algo que se saca de cualquier vídeo subido a redes. Y el FBI ya avisaba en un aviso público de diciembre de 2024 de que se usan clips generados con IA para hacerse pasar por un familiar «en una situación de crisis» y pedir dinero inmediato o un rescate.
¿Cómo funciona una estafa con voz clonada?
Alguien graba unos segundos de tu voz, la reproduce con IA y llama a un familiar pidiendo algo urgente. El guion casi siempre combina tres ingredientes: una voz reconocible, una emergencia (accidente, detención, móvil roto) y una petición que no admite espera.
INCIBE recoge un caso real atendido por su línea de ayuda, publicado en junio de 2024: una mujer recibió una llamada de un número desconocido y escuchó la voz de su marido pidiéndole que enviara un mensaje a un número. Le pareció raro, llamó al teléfono habitual de su marido y él confirmó que no había llamado. Según INCIBE, el marido había recibido antes llamadas sospechosas en las que nadie hablaba o se oía un pitido, y algunas pedían datos personales, lo que pudo servir para capturar su voz.
Ojo: tu voz no solo sale de las redes; también puede salir de una llamada en la que contestas varias veces a un silencio.
Si quieres entender cómo se fabrican estas imitaciones y qué fallos las delatan, tienes una guía sobre cómo detectar vídeos, voces e imágenes falsas generadas con IA. Pero aviso: con audio de calidad telefónica, fiarse del oído es mala estrategia.
La palabra clave: cómo elegirla y cómo usarla
Una palabra clave familiar es un santo y seña acordado en persona que cualquiera de vosotros puede pedir en una llamada sospechosa. Si quien llama no la sabe, da igual lo convincente que suene: se cuelga. Es la recomendación que coinciden en dar INCIBE («acordar una palabra clave entre sus familiares y amigos para poder corroborar su identidad»), el FBI («crea una palabra o frase secreta con tu familia para verificar su identidad») y Starling Bank con su campaña Safe Phrases.
Para que funcione, conviene que cumpla varias condiciones:
- Se acuerda en persona, nunca por WhatsApp ni por correo. Starling insiste en que la frase «nunca se comparta digitalmente».
- No se puede deducir: ni el nombre del perro, ni el pueblo de los abuelos, ni nada que aparezca en tus redes.
- Es fácil de recordar bajo presión: mejor una frase absurda que una contraseña con símbolos.
- La conocen todos los que pueden recibir la llamada, incluidos los mayores de la familia.
- La pides tú; no se ofrece. Si el que llama dice «soy yo, la palabra es…», algo raro pasa.
Mi lectura es que la palabra clave tiene un valor añadido que va más allá de la seguridad: obliga a tener la conversación. Una familia que ha hablado de este timo ya sabe que existe, y eso solo reduce mucho el riesgo.
¿Y si no hay palabra clave o la persona no la recuerda?
Cuelga y llama tú al número que ya tienes guardado de esa persona. Es el consejo central de la FTC, la agencia de protección del consumidor de Estados Unidos, en su alerta sobre estafas familiares potenciadas con IA: «no confíes en la voz» y contacta con quien supuestamente te ha llamado usando un número que sepas que es suyo; si no responde, prueba con otro familiar o con sus amigos. El FBI da la misma pauta para llamadas que dicen venir del banco o de cualquier organización.
Hay otras señales de alarma que la FTC destaca: la petición de pagos difíciles de revertir, como transferencias inmediatas, criptomonedas o tarjetas regalo cuyos códigos te piden leer por teléfono. INCIBE añade tres reglas básicas: no facilitar datos personales ni bancarios, no seguir indicaciones como abrir enlaces o instalar aplicaciones, y contrastar siempre con la persona que dice llamar. Las tácticas de presión son las mismas que en cualquier phishing con sus señales delatoras: urgencia, secreto y un canal que no controlas tú.
También puedes reducir la materia prima. El FBI recomienda limitar el contenido público con tu imagen o tu voz, poner las cuentas en privado y restringir los seguidores a personas que conozcas. No siempre es realista, pero sí para la cuenta de un adolescente.
¿Cuánta gente cae?
Las cifras que más circulan sobre este fraude salen de encuestas, no de fraudes confirmados. La más citada es la de Starling Bank, realizada con Mortar Research entre el 21 y el 23 de agosto de 2024 a 3.010 adultos británicos:
- El 28 % cree haber sido objetivo de una estafa de clonación de voz en el último año.
- El 46 % no sabía que este tipo de estafa existía.
- Solo el 30 % diría con seguridad qué señales vigilar.
- Un 8 % enviaría lo que le pidieran aunque la llamada le pareciera extraña.
Ojo con estas cifras: es una encuesta de un banco que lanza una campaña y mide percepción, no fraudes confirmados. Aun así, el dato del 8 % es el que más me preocupa, porque describe a gente que detecta algo raro y paga igualmente.
Qué hacer si ya te ha pasado
Si has recibido la llamada, hayas pagado o no, estos son los pasos que recomienda INCIBE para España, más uno que añadimos por sentido común (el del banco):
- Avisa a tus contactos para que estén alerta ante una llamada similar.
- Bloquea el número desde el que te llamaron.
- Si has pagado o dado datos bancarios, llama a tu banco cuanto antes para intentar parar la operación.
- Informa a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. INCIBE menciona sus herramientas de colaboración ciudadana; si hay pérdida económica, lo que procede es una denuncia formal.
- Busca tu información personal en internet (lo que INCIBE llama egosurfing) y, si una plataforma se niega a retirar datos publicados sin tu consentimiento, acude a la Agencia Española de Protección de Datos.
- Consulta al 017, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE: es gratuita y confidencial, funciona de 8:00 a 23:00 los 365 días del año y también atiende por WhatsApp (900 116 117) y Telegram (@INCIBE017).
Mi postura es clara: la tecnología de clonación va a seguir mejorando y ningún detector va a llegar a tiempo a una llamada de madrugada. La defensa que sí escala es humana, gratuita y se monta en cinco minutos de sobremesa. Si este fin de semana ves a tu familia, acordad la palabra. Es probablemente la medida de seguridad con mejor relación coste-beneficio que vas a tomar este año.
☞ El artículo completo original de Natalia Polo lo puedes ver aquí

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