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12 de abril de 2013

Ripple, la red P2P de crédito que complementa la economía de Bitcoin

Dinero
  • Tras las fluctuaciones que ha sufrido esta semana el valor de Bitcoin, se está hablando mucho de Ripple como posible alternativa
  • Más que una alternativa, Ripple es un complemento a Bitcoin y cualquier otra moneda, un sistema que permite realizar transacciones entre usuarios en un sistema descentralizado
  • Ripple se basa en la emisión y cobro de deuda entre usuarios que establecen una relación e confianza entre ellos
En las últimas semanas se ha hablado mucho de Bitcoin como posible valor refugio con el que conseguir cierta independencia del actual sistema financiero. La demanda de esta moneda digital se ha disparado y, con ella, también se disparó el precio de compra-venta aunque en los últimos días hemos visto un desplome (con un 50% de bajada) provocado por el pánico de algunos usuarios y un brutal ataque DDoS contra Mt.Gox que ha detenido sus operaciones de compra-venta de esta moneda electrónica. Aunque el nombre de Bitcoin se haya hecho muy popular (sobre todo en el último mes), no es el único sistema monetario descentralizado que opera en la red y el nombre de Ripple comienza a sonar mucho como una alternativa al sistema financiero actual y algunas voces apuntan a que podría ser un sustituto del Bitcoin pero que, realmente, actúa como un complemento a la economía de Bitcoin.

¿Qué es Ripple?

Ripple es un proyecto open source impulsado por OpenCoin Inc. (no confundir con el proyecto Open Coin) que tiene como objetivo desarrollar un sistema de emisión y gestión de crédito bajo un esquema descentralizado que se apoya en el P2P y fue concebido por Ryan Fugger en el año 2004.
¿Y qué quiere decir esto? Cada uno de los nodos pertenecientes a la red de Ripple funciona como si fuese una entidad de crédito que presta servicio a otros nodos o usuarios con los que mantiene una relación de confianza, es decir, se realizan transacciones de crédito (intercambio de fondos o préstamos) dentro de un círculo de usuarios con los que se mantiene una relación de confianza (sabemos que podemos "comerciar" con ellos). Al existir esta relación de confianza entre los participantes en la red, la suma de todas estas conexiones genera una red de usuarios y "entidades" entre las cuales fluye el crédito y, por tanto, entre las que se pueden realizar transacciones económicas.
Dado que el flujo de crédito circula por la red, no es necesario el establecimiento una autoridad central que regule este intercambio monetario ya que, en general, existe más de un camino para que una cantidad de dinero pueda llegar desde el punto A al punto B, por explicarlo de una manera sencilla.
El sistema que propone Ripple está sustentado por una empresa que, lógicamente, tiene como objetivo ganar dinero y, claro está, le interesa bastante que este modelo funcione porque le supondrá suculentos beneficios ahora que hay tanto interés en las monedas digitales (por ejemplo, existen comisiones en este esquema). Con esa idea, el esquema que plantean se hace bastante interesante puesto que, además de soportar intercambio de divisas (incluyendo Bitcoin) ofrecen a los usuarios el anonimato en sus transacciones (usando seudónimos) y han desarrollado el proyecto de manera abierta para facilitar la creación de un ecosistema de aplicaciones y servicios alrededor del sistema.

¿Cómo funciona Ripple? ¿Qué ventajas nos aporta?

Ripple toma como referencia las letras de cambio, es decir, en vez de realizar transacciones con un valor real, lo que se hace es trabajar con emisiones de deuda. Dicho de otra forma, si alguien nos prestase 10 dólares habríamos contraído una deuda de 10 dólares con dicha persona pero, si a su vez, otra persona nos debiese a nosotros 10 dólares y esto estuviese documentado, sería posible saltar la deuda que contrajimos con la deuda que tienen con nosotros, es decir, habríamos hecho fluir el crédito entre 3 nodos.
Aunque el ejemplo sea simple, en el fondo, así es como funciona Ripple; transfiriendo crédito y emitiendo deuda entre pares que establecen relaciones de confianza. Es decir, si ponemos dinero en Ripple, lo que hacemos es establecer relaciones de confianza con usuarios cercanos a los que les establecemos un límite de crédito y también establecemos relaciones de confianza con los gateways, es decir, servidores que hacen de puente entre el dinero real (dólares, euros, bitcoins, etc) con el sistema de Ripple. De esta forma, si quisiéramos realizar un pago mediante Ripple a un usuario fuera de nuestra red de confianza, tendríamos que traspasar el dinero a un gateway y éste, a su vez, lo traspasaría al gateway vinculado al usuario, de la misma manera que haríamos una transferencia entre bancos o trabajaríamos con PayPal.
Dado que podemos realizar transferencias en varias monedas, es decir, introducir euros y enviar bitcoins, el sistema se encarga de buscar la mejor tasa de conversión existente en la red Ripple para realizar el intercambio de divisas.
Por tanto, Ripple no es una moneda como lo podría ser Bitcoin sino que es un sistema de crédito que nos permite realizar transacciones económicas pagando pequeñas comisiones (que tienen como objetivo disuadir malas prácticas que intenten inundar la red con muchas pequeñas transacciones), es decir, es como si fuese un PayPal pero de manera descentralizada.
Si lo comparamos con PayPal, el sistema está gobernado por una compañía que dicta las normas y cómo se gestionan las obligaciones de pago, sin embargo, con Ripple todos los nodos tienen el mismo nivel jerárquico y, por tanto, las decisiones se tomarían de forma democrática entre todos los nodos de la red dentro de un proceso de consenso.
Viendo este funcionamiento en el que cada usuario se convierte en un pequeño banco que emite y cobra deuda al resto del sistema Ripple, tenemos ante nosotros una interesante alternativa al sistema financiero tradicional en el que podemos hacer fluir el crédito entre usuarios de manera ajena a las entidades financieras tradicionales con un coste en comisiones infinitamente más pequeño que abre las puertas a nuevas formas de financiar, por ejemplo, proyectos.
Red Ripple, complemento a la economía de Bitcoin

¿Es Ripple un sustituto del Bitcoin?

Aunque se tienda a hablar de Ripple como sustituto del Bitcoin, en el fondo, son dos cosas muy distintas y, realmente, Ripple es un buen complemento para la economía de Bitcoin.
Bitcoin es una moneda que se genera, es decir, se fabrica y conforme pasa el tiempo hay más moneda en circulación (aunque su tasa de crecimiento esté prefijada por unos algoritmos). Sin embargo, Ripple es finito; es decir, OpenCoin ha generado 100.000 millones de Ripples y actúa como banco central a la hora de emitir deuda aunque, en este caso, no se generará más tras esta única emisión para evitar la especulación y la devaluación (entregando a cada usuario una pequeña cantidad inicial al abrir su cuenta).
Dicho de otra forma, moneda y crédito son dos cosas muy distintas. La moneda es la representación abstracta de un valor tangible, el crédito materializa una deuda entre dos personas físicas o jurídicas, es decir, es un contrato entre dos partes. Por tanto, convertir Ripples en dinero implica cobrar una deuda y, por tanto, dependemos de terceros que deben cumplir solidariamente los compromisos adquiridos, por eso es tan importante generar una "cadena de confianza" que una a los usuarios entre los que fluye deuda.
Con Bitcoin podemos comprar cosas directamente, Ripple actúa como una pasarela de pago o como sistema con el que realizar transferencias entre dos elementos de la red. Precisamente, aquí es donde se ve el potencial de Ripple como complemento al Bitcoin puesto que aísla el sistema monetario de Bitcoin de los sitios de compra-venta, permitiendo la realización de transacciones de compra-venta entre pares sin tener que pasar por un tercero que, por lo que hemos visto en los últimos días, parecen ser el eslabón más débil de este sistema.
Ripple es un proyecto abierto, por tanto, un ecosistema alrededor de este servicio podría permitir el nacimiento de un sistema alternativo a servicios como PayPal con esquema descentralizado que podría usarse, por ejemplo, para realizar compras y transacciones a través de la red.


☛ El artículo completo original de JJ Velasco lo puedes ver aquí

21 de marzo de 2013

Aprendiendo a usar una moneda virtual: primeros pasos con el Bitcoin

matricula bitcoin
En Weblogs SL tenemos en marcha un especial sobre el Bitcoin, la moneda P2P que ya describimos hace un tiempo en Genbeta. Desde Xataka hemos visto su implicación en el mundo económico y nos hemos puesto algo más técnicos describiendo toda la tecnología que hay detrás de esta moneda virtual para ver si es tan segura como dicen. Pero a nivel de usuario hay que saber lo más básico: cómo usar los Bitcoins.
Recordad que estamos hablando de una moneda virtual, que no es tangible de ningún modo y que es completamente anónima. ¿Cómo se usa pues esta moneda? ¿Cómo podemos empezar? Hay muchas cosas a tener en cuenta, y la red no es que ayude precisamente al usuario novel. Vamos a ver qué procedimientos hay que hacer para probar esta moneda que capta cada vez más interés y más polémica.
bitcoin valor
Antes que nada, hay que tener en cuenta algo importante: la palabra Bitcoin puede sonar a moneda barata, pero su valor mientras escribo estas líneas es de casi 54 euros. Esto puede cambiar de la noche a la mañana, pero advierto de antemano que las cantidades en Bitcoins (o BTC) de las que vamos a hablar rondan las centésimas, milésimas o incluso millonésimas partes de un Bitcoin, pero traducido en euros y dólares son cantidades muy comunes que usamos en el día a día. Para que os quedéis con un ejemplo, suscribirse un año a una cuenta Pro I de Mega cuesta 1,7 Bitcoins.

Lo primero es lo primero: necesitamos un monedero para guardar nuestros Bitcoins

De la misma forma que guardamos nuestras monedas físicamente en una cartera o monedero, necesitaremos un monedero virtual para poder guardar nuestros Bitcoins. Ese monedero virtual no es más que un código alfanumérico, que se usa como “dirección” donde poder almacenar nuestras monedas. Esos códigos tienen la siguiente pinta:
9EWeUCmioDhhvUut2KErpLkcUNEKWmzYQZ
Hay infinidad de servicios y programas para crear tu propio monedero, y puedes tener tantos monederos como quieras. De hecho, como Bitcoin es completamente anónimo, hay usuarios que utilizan varios monederos porque así, al dar el código de uno de esos monederos a una persona concreta, sabes exactamente quién te ha pagado.
¿Cómo creo un monedero? Puedes crearlo utilizando una aplicación nativa para tu sistema o una aplicación web. Y basándome en las pruebas que he hecho, aconsejo fuertemente crear un monedero utilizando uno de los servicios web que hay disponibles. Las aplicaciones nativas (incluyendo la oficial) no son muy agradables a la vista y no facilitan para nada al usuario novel todos los procedimientos necesarios (incluyendo un proceso de sincronización que puede tardar más de un día) para activar el monedero cuando en realidad es bastante sencillo.
Para crear un monedero utilizaremos Instawallet, una web la mar de simple. Nos vamos a su web oficial et voilà, ya tenemos nuestro monedero creado. Ya podemos empezar a recibir y a enviar Bitcoins. Si recargáis la página crea otro monedero.
Esto es lo que os aparecerá en Instawallet:
instawallet
En este caso tenemos el monedero 1K9ETC77rcQ3fFGU5uWZBYeH9NATe5TCvU que podremos utilizar para enviar y recibir Bitcoins, y una dirección de internet fijada para poder acceder a ese monedero en concreto siempre que queramos. Mientras que el código del monedero se puede facilitar para recibir dinero, esa dirección es completamente confidencial y sólo para nuestros ojos (fijaos que en la dirección no consta el número del monedero sino un código cifrado, puede confundir). Es lógico: si diéramos esa dirección a alguien es como si le estuviéramos abriendo nuestro monedero de par en par.
Tenemos la opción de enviar monedas justo debajo de la dirección confidencial de nuestro monedero:
instawallet enviar bitcoins
Fijaos cómo la operación de mandar Bitcoins a alguien se reduce a introducir el código del monedero del beneficiario y la cantidad. Nada más, el sistema anónimo de Bitcoin se encarga del resto. Para recibir monedas, como he dicho antes, tenemos que facilitar el código (insisto: no la dirección de nuestro monedero sino su código alfanumérico) de nuestro monedero y veremos cómo el saldo de Bitcoins aumenta.

¿Y cómo consigo Bitcoins?

bitcoins monedas
Ah, la pregunta del millón: ¿Cómo puedo hacerme con mis primeros Bitcoins? Tenemos varias formas de conseguirlo. La primera es la más fácil: que alguien nos pague alguna deuda en Bitcoins en vez de con la moneda de nuestro país. Le damos el código de nuestro monedero y listo.
¿Y si nadie de nuestro alrededor tiene Bitcoins? Entonces siempre podemos cambiar moneda tradicional por Bitcoins, como cuando cambiamos euros por dólares. Aquí empieza, literalmente, una auténtica pesadilla en forma de docenas y docenas de servicios y portales web que no explican absolutamente nada al usuario novel y están orientadas a los más profesionales del mundo de los cambios de las divisas.
Tras una buena ración de frustración navegando por toda esa colección de servicios, el que más simpático me ha parecido para los usuarios de pie es Bitcoin-24. Se trata de un portal en el que podemos vigilar el cambio actual del Bitcoin y hacer dos cosas:
- Decirle al servicio que queremos comprar Bitcoins pero sólo cuando éstos tengan cierto valor. Por ejemplo, decirle que queremos coger 40 euros y cambiarlos por Bitcoins pero que lo haga sólo cuando el valor del Bitcoin sea de 10 euros.
- Comprar Bitcoins inmediatamente, con lo que pagamos el Bitcoin por el valor que tiene actualmente. Abonamos una cantidad fija de euros y recibimos la cantidad equivalente en Bitcoins. Aquí tenéis una captura del proceso:
bitcoin-24 compra
También podemos hacer esas dos funciones al revés para vender Bitcoins y cambiarlos por euros, jugando así con el valor del Bitcoin para obtener beneficios como quien juega en la bolsa con las acciones de compañías. En el caso concreto de Bitcoin-24 podremos ingresar euros mediante una transferencia bancaria (atentos al resto de opciones que sólo aceptan dólares y a otras webs que no aceptan euros en absoluto), que tarda varios días en completarse por ser internacional.
mina
Por último tenemos una última opción para ganar Bitcoins: el mining o el proceso de generar los bloques de datos que necesita el sistema de Bitcoins para que los pagos sean seguros y anónimos. Para ello necesitaremos una aplicación que pueda hacer mining, y una vez más las opciones son infinitas y muy frustrantes si te pones a investigar sin mucha idea.
Hay dos formas de hacer mining: tú solo o en un equipo de personas que unen esfuerzos para generar Bitcoins más rápidamente. Esos grupos se llaman pools, y para participar en ello sólo basta con configurar adecuadamente una aplicación de “minería” con los parámetros de ese pool que no son más que una dirección remota y una contraseña.
Un aviso: el mining no es un proceso sencillo de configurar, y ya he recibido recomendaciones de más de uno avisándome de que lo mejor ahora mismo para los novatos es cambiar moneda clásica por Bitcoins para evitarse dolores de cabeza. Y tras varios días viéndolo, no puedo más que recomendar que sigáis ese consejo. Aún así, si os atrevéis con el terminal y los entuertos con instalaciones de Java, lo más fácil y multiplataforma que he podido ver en cuanto a esto es DiabloMiner, una aplicación ejecutable desde terminal y compatible con Windows, OS X y Linux.
El proceso de mining, con DiabloMiner, implica un trabajo por parte del ordenador que irá procesando datos y generando pequeñas (y cuando digo pequeñas es realmente pequeñas) fracciones de Bitcoin que se irán añadiendo a tu monedero. A grandes rasgos y sin tener en cuenta detalles y conceptos, aportas poder de procesamiento de datos a cambio de recibir dinero.
bitcoin
Las conclusiones que saco de todo esto son que, si quieren que Bitcoin tenga éxito, el proceso para obtener esta moneda tiene que ser mucho más sencillo. Consecuencias políticas y económicas aparte. No son muchos los usuarios que tienen a priori todo el conocimiento técnico necesario para aprender a enviar, recibir y generar estas monedas, y es la prioridad máxima para que una gran masa de internautas adopte la moneda.
De todas formas, como experimento y como modo de ver cómo puede cambiar una moneda en un futuro donde internet cobra cada vez más protagonismo es muy interesante. Mi recomendación personal, si os animáis a probarlo, es que cambiéis euros por Bitcoins y probéis a adquirir algo.
Imagen | Fboyd


☛ El artículo completo original de lo puedes ver aquí.

¿Es seguro Bitcoin? Su tecnología al desnudo

Bitcoin


Internet ha transformado muchas cosas, y una de ellas es nuestra forma de ver el dinero. Ha pasado de ser algo físico a ser un bien intangible, un número en una página. Sabemos que está ahí porque confiamos en la autoridad de los bancos, creemos en su valor porque sabemos que las entidades lo gestionan como si fuese dinero físico y tangible, sin que podamos sacarlo del aire.
Sin embargo, con Bitcoinla moneda P2P en auge, el asunto es diferente. No hay entidades en las que confiemos. No hay un banco que nos asegure “este dinero es real”. En su lugar, la validez de Bitcoin reside en su tecnología, en todas las técnicas que aseguran que funciona como si fuese una moneda real.
Vamos a explicaros en qué consiste esa tecnología. Es un tema considerablemente complejo, así que primero dibujaremos un esquema simplificado de cómo funciona y después iremos entrando en los detalles, que en realidad son lo más importante y lo que asegura la validez de Bitcoin.
Conceptos previos
Ya he dicho que la tecnología de Bitcoin es muy compleja, y vamos a utilizar algunos términos técnicos como hash o firma digital. Antes de empezar, vamos a ver en qué consisten para que podáis entender sin problemas de lo que vamos a hablar. Si ya conocéis estos términos, podéis pasar a la siguiente sección.

  • Hash. Un hash de un objeto (una cadena de texto, un número o cualquier cosa que se pueda representar en bits) es el equivalente de nuestra huella dactilar. Es una identificación única y constante. Dos objetos distintos tienen (teóricamente) hashes distintos. Además, tiene la peculiaridad de que es una función “de una vía”. Es decir, si tienes el objeto es muy fácil obtener su hash. Sin embargo, si tienes el hash es extremadamente difícil obtener el objeto original del que proviene. En el caso de Bitcoin, el algoritmo es SHA256.
  • Firma digital. Se trata de un proceso que permite a cualquiera verificar la originalidad de un objeto. De forma similar a cuando pones tu firma en un documento, la firma digital certifica que eres tú quien ha creado, verificado, o aceptado ese objeto. Para ello se usan dos claves, una pública y una privada. La clave privada se “combina” con el mensaje a firmar y se obtiene la firma. Después, para verificar la firma se “combina” la clave pública del firmante con la firma, que debería dar como resultado el mensaje original. Bitcoin utiliza ECDSA, firma digital de curva elíptica, también un algoritmo muy seguro.
Transacciones y bloques, los pilares de BitcoinTransacciones en BitcoinBitcoin se basa en dos pilares fundamentales: uno es la transacción, y otro el bloque. La transacción es, como ya habréis imaginado, el envío de bitcoins de un usuario a otro.
Una transacción tiene entradas y salidas: de donde viene el dinero y a dónde va. Su ID (identificación) es un hash combinado del ID de las entradas y del ID del destinatario (su clave pública). Así se fija de forma inequívoca quién es el destinatario y de dónde han salido las monedas. Después, ese ID se firma con la clave privada del emisor de la transferencia, quedando certificado que el dinero lo ha transferido su propietario.
Las transferencias se agrupan en bloques. Cada bloque tiene, además, un sello de tiempo, un número de verificación (veremos más tarde en qué consiste) y el ID del bloque anterior. De esta forma, se genera una cadena de bloques, que contiene toda la historia de transferencias de bitcoins.
Los bloques los generan los miners, y antes de crearlos verifican la validez de todas las transferencias (es decir, que un usuario no haya gastado dinero que ya había transferido). Una transferencia que se ha quedado fuera de la cadena de bloques no es válida, y del mismo modo una transferencia dentro de la cadena se considera válida sin más operaciones.
Cadena de bloques de BitcoinCadena de bloques de BitcoinCuando un nodo genera un bloque, lo emite al resto de nodos. Estos verifican que el bloque esté construido correctamente y que sus transferencias sean válidas. Si no hay ningún problema, empezarán a trabajar con ese nuevo bloque como el final de la cadena.
Es posible que en un momento dado haya dos ramas de la cadena: un nodo ha emitido un bloque y en el mismo momento otro nodo ha emitido otro bloque distinto. En este caso, se conservan las dos ramas hasta que una de ellas sea más larga: esta será la que se mantenga, y la otra se desechará.
La creación de la cadena de bloques: proof-of-work
El enfoque de arriba no tendría ningún problema si todos los nodos que están creando bloques fuesen honestos. Pero todos sabemos que eso es imposible. Tal y como hemos explicado la creación de bloques, un nodo malicioso podría crear un bloque con una transferencia inválida (con dinero que se ha gastado dos veces) y después generar más bloques de forma masiva.
Al generar bloques válidos rápidamente, la transferencia inválida queda enterrada en la cadena. Cuando el resto de los nodos reciban esta cadena, que será la más larga de todo el entorno, verificarán como mucho los últimos bloques, darán la rama como válida y esa transacción inválida pasará desapercibida.
Por lo tanto, hay que implementar un método que evite que se puedan generar bloques de forma indiscriminada, algo que obligue a los nodos a invertir tiempo en generar el bloque. Esto se conoce como proof-of-work.
El trabajo consiste en encontrar el nonce, el número de verificación que comentábamos antes, de tal forma que el hash del bloque sea menor que un determinado valor (valor target o objetivo). La búsqueda de ese número es prueba y error: empezamos en cero y calculamos el hash. Si es menor que el objetivo, perfecto, lo hemos encontrado. Si no, aumentamos en uno el nonce y volvemos a verificar. Para que os hagáis una idea del trabajo necesario, con el target actual la probabilidad de encontrar un nonce válido es de uno entre 2 por 10 elevado a 16 (un dos seguido de dieciséis ceros).
El valor objetivo se elige de tal forma que se tarde unos 10 minutos en generar un bloque. Para que este tiempo se mantenga ajustado se recalcula cada 2016 bloques: los nodos cogen el tiempo que se ha tardado en generar esos bloques y lo comparan con el tiempo teórico que tendrían que haber tardado (aproximadamente 2 semanas) y se reajusta el objetivo. Así, se consigue que el tiempo de generación de un bloque se mantenga estable a lo largo del tiempo independientemente de la capacidad de proceso de los nodos.
Esos 10 minutos que se tarda en verificar cada bloque son la barrera que impide a los atacantes tomar el control de Bitcoin. De esta forma, no pueden generar bloques rápidamente para ocultar transacciones y gastar dinero dos veces.
¿Cómo almacenamos toda la historia de transacciones?
Árbol Hash Funcionamiento de un árbol hash. Los recuadros verdes son los hashes que generamos, y los grises los que guardamos. Los sombreados no los usamos, así que no hace falta guardarlos.Siguiente problema con el que nos encontramos en Bitcoin: el espacio de almacenamiento. ¿Cómo podemos guardar toda la cadena de bloques (que es considerablemente larga) sin desperdiciar espacio en disco?
Recordemos que, para verificar una transacción, tenemos que comprobar que las entradas de monedas ya han sido verificadas. Normalmente, los clientes verifican varias transacciones atrás y consideran que el resto son válidas.
Es decir, que necesitamos una forma de guardar las transacciones y comprobar que están en los bloques. Como decíamos antes, cada bloque contiene el hash combinado de las transferencias: verificarlo entonces es tan simple como coger el hash de la transferencia a verificar, combinarla con el resto de hashes de las transferencias del bloque y comprobar que tenemos la misma salida.
Pero este enfoque tiene un problema: mantenemos muchas transferencias que no nos sirven para nada. Por ejemplo, supongamos que, en un bloque, se ha gastado y verificado el dinero de todas las transferencias menos una. No vamos a necesitar el resto para verificar nada porque no vamos a llegar a tanta profundidad en la cadena. Sin embargo, tenemos que mantenerlas para que al verificar esa transferencia que no ha sido gastada, el hash siga siendo el mismo.
La solución es usar un árbol de hashes o un árbol Merkle. Los hashes de las transferencias se van combinando dos a dos en forma de árbol binario (cada nodo tiene dos hijos), como veis en la figura. Así, cuando no necesitamos dos hermanos (dos nodos que comparten el mismo padre), podemos borrarlos y quedarnos con el nodo padre sin perder la posibilidad de verificar el resto de nodos del árbol. Esto reduce considerablemente el espacio necesario para almacenar toda la historia, y de hecho nos permite quedarnos sólo con las transferencias más recientes y olvidarnos del resto.
Mining: la generación de monedas
Bitcoin Mining StationBitcoin es una moneda sin una entidad central que controle la inflación ni la introducción de más dinero en el mercado. Por lo tanto, de nuevo hay que confiar en la técnica para controlar este aspecto: es el mining de monedas.
Cuando un nodo crea un bloque, además de todas las transferencias que haya verificado incluye otra más: una transferencia sin entradas. Cada vez que se verifica un bloque, se introducen nuevas monedas en el sistema. La tasa a la que se liberan nuevas bitcoins está controlada de tal forma que cada 4 años se reduce en el 50%. Así, está calculado que el número de bitcoins en circulación nunca pasará de los 21 millones.
Esto es un incentivo para los nodos de la red: cuantos más bloques verifiquen, más bitcoins ganan. Además, este enfoque hace en muchos casos más rentable ser un nodo honesto que malicioso (un nodo que permite el doble gasto de bitcoins). Además, permite controlar el aspecto de “escasez” queplanteaba ayer Alejandro como requisito para considerar a Bitcoin como una moneda.
En resumen, Bitcoin cuenta con una tecnología considerablemente compleja detrás, y que garantiza que se pueda usar como moneda: sin que cualquiera pueda crear dinero por las buenas, asegurando que sólo puedes gastar tu dinero una vez y no reutilizarlo, y controlando la introducción de nuevas monedas en el mercado. Además, al basarse en tecnologías seguras (SHA256, ECDSA) parece difícil (tampoco me atrevería a asegurar nada en ningún sentido) que sea vulnerable.



☛ El artículo completo original de bomowski lo puedes ver aquí

8 de marzo de 2013

¿Afectó el cierre de Megaupload al consumo de contenidos de pago?

Megaupload
Un nuevo estudio publicado por la Carnegie Mellon University, una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, afirma que tras el cierre de Megaupload se incrementaron las ventas y el alquiler de películas y series en sus formatos digitales.
El informe analiza la correlación entre la penetración de Megaupload en 12 países diferentes (España incluido) y el incremento que se produjo en la venta y alquiler de contenidos legales (pertenecientes a dos estudios cinematográficos) tras el cierre de la empresa de Kim Dotcom, durante un período de 18 semanas.
Sin ningún tipo de tapujos, el estudio publicado por Michael D. Smith y Rahul Telang afirma que “nuestras estimaciones sugieren que, en los 12 países estudiados, el alquier y la venta de contenidos digitales fueron entre un 6 y un 10 por ciento mayores de lo que habrían sido si Megaupload no hubiese desaparecido.”
Esto, en principio, es algo muy complicado de demostrar si tenemos en cuenta que el mercado de venta y alquiler de contenidos digitales crece mes a mes en la mayoría de mercados, independientemente de que se cierren o dejen de cerrar webs como Megaupload de descarga directa y otras que comparten enlaces a redes P2P.
Lo que no tienen en cuenta en el estudio es que, en muchos de los países estudiados, no existe una gran cantidad de alternativas al P2P y la descarga de contenidos. En España disponemos de opciones como Wuaki, Filmin y similares, pero que todavía no son conocidas por un porcentaje importante de la población que sigue viendo el P2P y la descarga directa como la forma más rápida y sencilla de conseguir sus películas y series preferidas.
Estudio Megaupload
Para evitar estas diferencias entre los países, los autores del informe ponderaron los resultados en función del nivel de penetración de Megaupload, de tal forma que aquellos países con una mayor penetración deberían ver un incremento mayor de las ventas y alquileres. Y, en efecto, eso es lo que demuestra el estudio.
Más allá de estos aspectos puramente estadísticos, los dos autores afirman que la solución a los males de la industria televisiva y cinematográfica pasa por ofrecer alternativas legales a la piratería, algo que hemos repetido en múltiples ocasiones aquí mismo y que supone un ajuste de la oferta a las demandas de los usuarios de hoy en día.
Estudio e informe | Carnegie Mellon University


☛ El artículo completo original de Jaime Novoa lo puedes ver aquí

6 de marzo de 2013

Hola.org, el P2P para acelerar nuestra navegación por Internet

Hola.org
Aunque se tiende a pensar que el P2P solamente se utiliza para piratear contenidos, existen en la red ejemplos de uso de este protocolo para ofrecernos servicios de valor que pueden mejorar, por ejemplo, nuestra experiencia de navegación en Internet. Hola.org es un buen ejemplo de este hecho, un servicio que acelera nuestra navegación y nos abre las puertas hacia un Internet más rápido y accesible.Aunque la industria de los contenidos intente demonizar Internet y las redes P2P y, prácticamente, cuando hablamos de P2P la primera imagen que se suele asociar es la del intercambio de archivos y la piratería; las redes peer-to-peer nos presentan una arquitectura de red que optimizan el uso del ancho de banda y los recursos de los equipos que forman la red abriéndonos la puerta a múltiples servicios como la VoIP, el streaming de audio y vídeo o, incluso, la computación distribuida. El P2P no es un sinónimo estricto del intercambio de archivos y, por ejemplo, servicios como Skype nacieron bajo el paraguas del P2P y su aplicación a las comunicaciones de voz a través de Internet o el United Devices Cancer Research Project de Intel para la investigación contra el cáncer como ejemplo de proyecto de computación distribuida basada en el P2P.
Otro proyecto que ilustra el uso del P2P para mejorar la calidad de la red y abrirnos la puerta a mejores es servicios es Hola.org, un interesante servicio que nos ofrece aceleración web y un proxy a servicios que solamente son accesibles desde determinadas ubicaciones geográficas gracias al esfuerzo colectivo y la aportación de recursos (ancho de banda, computación, etc) de todos los usuarios del servicio.

¿En qué consiste Hola?

Hola.org es un servicio que nos ofrece la posibilidad de navegar más rápido por la web (dicen que hasta 10 veces) gracias a la eliminación de cuellos de botella, retardos y restricciones que podemos encontrar mientras navegamos por la red. Gracias a la combinación de una caché (que disminuye el número de peticiones a los servidores que alojan los contenidos), la combinación de múltiples fuentes de contenidos, algoritmos de compresión y una infraestructura basada en el protocolo P2P, Hola.org es capaz de acelerar nuestra navegación de la misma forma que si instalásemos un proxy-caché en nuestra oficina o nuestro ISP cachease los contenidos para descongestionar sus redes.
Gracias a este planteamiento, Hola.org ofrece aceleración en la navegación web en un buen número de sitios que no usen SSL (por motivos lógicos) aunque la cobertura del servicio depende, directamente, de los usuarios del mismo y de sus hábitos de navegación. ¿Y por qué esta dependencia? En el fondo, todos los usuarios del servicio somos piezas de esta gran caché de contenidos y, entre todos, contribuimos a acelerar la navegación de todos los usuarios; por tanto, cuantos más usuarios tenga Hola.org mejor será la calidad de servicio que ofrezca porque mayor será la infraestructura con la que cuente.
De la misma manera que SETI@Home usa nuestra CPU cuando no estamos usando nuestro ordenador personal, Hola.org usa nuestra conexión a Internet y nuestro equipo en los "tiempos muertos" en los que no lo estamos utilizando, revirtiendo en la red nuestros recursos y contribuyendo a que otros puedan mejorar su velocidad de conexión y su experiencia de navegación.
El servicio está disponible en forma de cliente para sistemas operativos Windows y Mac OS X así como extensiones para Firefox y Chrome (si buscamos aislar un poco más el funcionamiento del servicio) aunque el escritorio no es el único de los objetivos que se cubren en Hola.org puesto que también podremos encontrarlo en forma de aplicación Android con la que acelerar las descargas de datos desde nuestro terminal (ahorrando en consumo de datos, batería y, sobre todo, en tiempos de espera).
Además, aunque no llega al nivel de una VPN o al servicio que nos pueda ofrecer la red Tor, en cierta medida nos permite mantener el anonimato en la red y ocultar el origen de nuestra conexión, un aspecto interesante que se materializa en el acceso a servicios que, por disponibilidad geográfica, no podríamos usar.

¿Qué mejoras reales nos aporta?

Hola.org es un servicio que aún está en fase beta y, por ahora, parece que no hay planes de expansión a SmartTVs o cualquier otro dispositivo (Apple TV por ejemplo) pero, teniendo en cuenta que es gratuito, bien vale la pena echarle un vistazo con detenimiento porque los usuarios y nuestras infraestructuras somos los que formamos la "gran nube" que soporta el servicio.
Hola Extensión Chrome
En términos generales notaremos que los vídeos de YouTube tardan algo menos en cargarse, al menos esa es la percepción que he tenido al visitar varios vídeos musicales y poner la reproducción con y sin la extensión de Hola,org en Google Chrome.
Sin embargo, lo más interesante llega con el acceso a servicios que, debido a restricciones geográficas, no están a nuestro alcance y, por tanto, no podemos disfrutar. ¿Y qué servicios tenemos disponibles gracias a Hola? Tras instalar la extensión en Chrome (que ha sido la opción que he elegido), podremos observar que al pulsar sobre el icono de ésta se despliega una ventana en la que podremos activar o desactivar el proxy que nos permite desbloquear sitios web como Hulu, Netflix, Pandora, la web de la Fox, el iPlayer de la BBC o la web de la CBS.
Dicho de otra forma, si tenemos la extensión de Hola.org activa y activamos el proxy podremos disfrutar de Pandora sin necesidad de estar ubicados en Estados Unidos o tener que contratar un servicio de VPN para poder suscribirnos a Netflix.

¿Funciona bien? ¿Vale la pena?

La experiencia de navegación mejora conforme mayor sea el número de usuarios que formen la red y, por tanto, mientras Hola.org adquiere una masa crítica las mejoras son bastante sutiles y, en el caso de la navegación convencional, aún es pronto para hablar de grandes mejoras o diferencias. Al visualizar algunos vídeos de YouTube sí que he notado cierta mejora aunque, eso sí, por ahora no he notado un salto diferencial (aunque sí que los vídeos no se detuvieron porque el buffer se quedase vacío).
Pandora sin usar Hola.org
Donde sí notamos el efecto de Hola.org es al acceder a los "servicios prohibidos", es decir, a Pandora o Netflix que no prestan servicio en España. De obtener un disclaimer que dice que mi IP es de España y que, por tanto, no puedo acceder a Pandora porque solamente está accesible desde Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, he pasado a poder acceder a éste y, por ejemplo, escuchar algunos discos de Sting y The Police.
Algo parecido ocurre con Netflix puesto que gracias a la extensión de Hola he pasado de obtener un Sorry, Netflix is not available in your country yet a poder registrarme en el servicio sin, aparentemente, ninguna restricción. También funcionan sin problemas las páginas de la Fox y la CBS y podemos visualizar los vídeos de las series que cuelgan en sus respectivas páginas web.
Sin embargo, a pesar que Hulu es uno de los servicios que también se promocionan como visibles gracias a Hola, al intentar reproducir un vídeo obtenemos un mensaje que indica que se ha detectado que navegamos a través de un proxy y, por tanto, no podemos acceder a los contenidos que se publican en este sitio web
Pandora usando Hola.org.
Dejando a un lado que no funciona Hulu, poder acceder a la Fox o a Pandora ya es, de por sí, un detalle más que significativo que se hace aún más importante con el acceso a Netflix sin ninguna clase de problema. Si a estas ventajas le sumamos las mejoras en la navegación o la visualización de vídeos en Youtube, parece que Hola.org cumple con lo que promete y, si la comunidad de usuarios apoya el proyecto, nos podríamos encontrar con un servicio que podría cambiar por completo la red que conocemos y hacerla mucho más accesible, abierta y, sobre todo rápida.
Vale la pena echarle un vistazo al proyecto e instalar alguna de las extensiones (Chrome o Firefox) para probar el servicio y sus posibilidades si, por ejemplo, no queremos instalar un cliente de escritorio en nuestro sistema. Es de esperar que el servicio crezca conforme vaya creciendo el número de usuarios y, sin duda, parece que van por la senda adecuada.


☛ El artículo completo original de JJ Velasco lo puedes ver aquí

25 de febrero de 2013

Entra en acción la política de los “seis strikes” de cinco ISPs en Estados Unidos

Sin mediar una ley ni nada por el estilo, cinco de los grandes ISPs de Estados Unidos se asociaron para castigar a los clientes que descarguen material protegido por copyright. Las operadoras involucradas son Verizon, Comcast, AT&T, Cablevision y Time Warner, lo que significa que la mayoría de los ciudadanos se verá afectado por esta medida.
El “Copyright Alert System”, también conocido como sistema de los “seis strikes” es una cooperación entre los ISPs y las empresas dueñas del copyright, como estudios de cine y sellos musicales. La idea, según los ISPs, es “educar” a los clientes y lanzarles una advertencia respecto a que están descargando material ilegalmente en caso de que ello ocurra. El sistema será administrado por el “Center for Copyright Information“.
El sistema comienza con los dueños del copyright monitoreando redes como BitTorrent en busca de sus propios contenidos – algo que ya están haciendo hace tiempo. Una vez que encuentran una copia de material no autorizado, la compañía puede identificar la dirección IP y el ISP de la persona infractora y reportar la dirección al operador. Luego, la compañía que provee el servicio de internet buscará al cliente y le enviará una alerta de copyright, que puede ser una advertencia, un video educacional, un mensaje que requiere que el usuario certifique haberlo leído, o en último caso, una baja en la velocidad del servicio.
El orden en que se entregarán las alertas y la forma en que se haga (por e-mail, por teléfono, redireccionando el browser, etc) dependerá del ISP y cada empresa deberá clarificar sus políticas en los próximos días.
No está claro cómo los usuarios pueden recuperar luego su velocidad de descarga normal. El sistema no requiere que el castigo sea permanente ni tampoco que haya cortes a la conexión a Internet.
Los “piratas” comprometidos podrán seguir usando herramientas como VPNs para saltárse el sistema de alertas. Habrá que ver cómo funciona y cuál será la reacción de los usuarios, que estarán siendo observados más de cerca por las empresas.




☛ El artículo completo original de Cony Sturm lo puedes ver aquí

29 de enero de 2013

La moneda virtual bitcoin cotiza a más de 16 dólares

El bitcoin, a 16,37 dólares. Hace un par de meses se podía cambiar en Mt. Gox (la mayor casa de cambio de esta moneda virtual), a 5,88 dólares. Aún así no es la cotización más alta (ni más baja) de la historia de esta moneda nacida en Internet hace cinco años. En noviembre de 2011 alcanzó los 29,58 dólares y unos meses antes había caído a los 2,14.
"Las fluctuaciones del bitcoin tienen mucho que ver con los robos en los sitios de cambio de estas monedas virtuales; pero no por una desconfianza de la gente en el bitcoin", explica David Ávila, de la sociedad Sec21, dedicada a la seguridad en el mundo digital.
Bitcoin es una moneda virtual, cifrada y de circulación P2P desarrollada colectivamente a través de una plataforma open source. Constituye una de las primeras implantaciones del concepto de criptomoneda. Iniciado en 2009 por el enigmático Satoshi Nakamoto, el objetivo del proyecto es crear un sistema monetario descentralizado y seguro, independiente de gobiernos, bancos o empresas de procesamiento de pagos.
"El bitcoin escapa al control de cualquier gobierno y entidad. Eso, por sí mismo, ya es un problema para los poderes establecidos", explica Ávila. "Además, todas las operaciones, al carecer de control oficial, están exentas de impuestos. Así que esto atrae a mucha gente. Buena y mala".
El bitcoin no es una gracia de cibernéticos; no es una moneda para los videojuegos de Facebook. La enciclopedia Wikipedia acepta donaciones en bitcoins, la red de blogs WordPress también, pero incluso empresas físicas, como de alquiler de limusinas o vendedores de pizzas.
El pasado año el Banco Central Europeo emitió un informe sobre el negativo impacto del bitcoin para la reputación de los bancos centrales. Desde que emitió el informe en octubre, la cotización de la moneda virtual ha subido un 55% respecto al dólar.
"Es lógica la preocupación de las autoridades monetarias, porque escapa a su control", explica Ávila. "Nació como un sistema P2P para que su rastreo fuera lo más complicado posible. Te permite ser totalmente anónimo, con lo cual es una moneda refugio para actividades delictivas como el tráfico de armas y de drogas".
Esta criptomoneda, al ser de naturaleza descentralizada, no depende de la confianza en ningún emisor central. Esto hace imposible para cualquier autoridad manipular su valor y aumentar su cantidad arbitrariamente para generar inflación.
"Solo va a haber 21 millones de bitcoins al final del complicadísimo modelo matemático establecido. Nadie puede hacer moneda", explica Ávila. "El gasto en electricidad y tarifas de Internet para emitir costaría más que la misma moneda. No sale rentable, lo único es robar identidades en Internet, los botnets, y poner a trabajar a esa red, pero es complicado".
Debido a la estructura del propio algoritmo, cada bloque generado incrementa la dificultad para generar bloques nuevos. Esto convierte a bitcoin es un sistema deflacionario, ya que cuantas más monedas se hayan creado más lento será el proceso de generación de otras nuevas.
El concepto central sobre el que gira todo el sistema es la transacción en la red P2P, la transferencia de monedas a otro usuario. Pero antes hay que conseguirlas.
Una de estas casas de cambio de moneda es Bitbay, que ha recogido recientemente 510.000 dólares en una segunda ronda de financiación. Desde noviembre más de 2.000 empresas han utilizado sus servicios, un crecimiento semestral del 50%.
El bitcoin "es una clara amenaza competitiva", ha declarado a la agencia Bloomberg Steve Hanke, profesor de la universidad Johns Hopkins, que ayudó a crear nuevos sistemas monetarios en Argentina y Bulgaria.
El autor de la moneda ha desaparecido de la red y de la calle desde 2010. No se conoce nada de él, con razón. En Estados Unidos no hay mayor delito que crear una moneda que compita con el dólar. Es una violación de las leyes federales y su autor se enfrentaría a un delito de conspiración contra el estado.
Si la popularidad del bitcoin aumenta, la única solución de los bancos centrales sería la eliminación masiva de monedas. En caso de que el archivo de la moneda wallet.dat sea borrado, esas monedas desaparecen definitivamente. Ya que solo existirán 21 millones de bitcoins (aunque se puede subdividir casi infinitamente), permite plantear un escenario de eliminación masiva de archivos wallet, ya sea mediante un virus, o mediante la destrucción de un servicio de almacenamiento de wallets que tuviese gran aceptación.
Ávila no lo ve tan claro. "Al ser una moneda P2P, no está centralizada. No se puede eliminar, a no ser que se eliminaran todos los servidores de Internet. Además, el servicio en sí es legal y mucha gente lo emplea legalmente, bien para pagar clases de inglés o para el hospedaje de páginas web y en muchos servicios principalmente de Internet".


☛ El artículo completo original de Javier Martín lo puedes ver aquí

P2P: Francia cambiará Hadopi por una multa de 140 euros por descarga

Francia está a punto de ser pionera nuevamente en la lucha contra la "piratería" en la red. Según podemos leer en Numerama, el gobierno está a un paso de modificar Hadopi y su sistema de avisos con reducción de la velocidad o desconexión por una norma aún más dura. La nueva ley significaría la llegada de multas de 140 euros sistemáticas por infracción, dicho de otra forma, la industria del entretenimiento podría percibir una ingente cantidad de dinero por cada usuario que descargue películas o canciones con derechos de autor de forma ilícita.
P2P: Francia cambiará Hadopi por una multa de 140 euros por descarga
Hasta ahora habíamos visto todo tipo de movimientos en torno a la lucha de la industria del entretenimiento contra el intercambio de archivos no autorizado. Intento de cierre de sitios, demandas de grupos antipiratería, cartas de extorsión y finalmente el sistema de avisos gradual iniciado por Hadopi (a punto de empezar en Estados Unidos con las Six Strikes).
Hadopi llegó a Francia con la idea de "educar" a los usuarios. Una serie de advertencias o cartas donde se informaba a los usuarios del seguimiento de sus prácticas ilícitas instándoles a cambiarlas. Tras el último aviso y si el usuario continuaba con sus "hábitos", los proveedores podrían actuar con una reducción de la velocidad contratada o incluso una desconexión del acceso a la red.
Tras cinco años en activo, Hadopi arroja unos resultados poco satisfactorios para la industria. Más de un millón de avisos emitidos sin apenas desconexiones finales. La razón es que se trata de una medida demasiado impopular y susceptible a múltiples recursos legales en el país. Incluso el ministro de Cultura Aurélie Filippetti ha llegado a describir la suspensión como una "sanción desproporcionada" con respecto al objetivo final de "educar" al ciudadano.
La respuesta ha llegado estos días en Cannes. Con el pretexto de eliminar la sanción que nunca se hace efectiva, los representantes de la industria se han reunido con el gobierno para solicitar un nuevo enfoque, una multa sistemática por descarga ilícita de 140 euros para todos aquellos usuarios "piratas" en las redes de intercambio de archivos.
Según Numerama, se trata de la creación de una sanción administrativa que ya ha sido aceptada por el gobierno y que ahora pasará a debatirse en el Parlamento para discutir su constitución legal y cómo puede ser gestionada en el futuro.
Se apunta a la propia Hadopi como agencia encargada de llevar a cabo estas multas, o en su defecto, un órgano administrativo elegido por la industria. De convertirse en una regulación, sustituiría el régimen de avisos de Hadopi y se transformaría en una ley que ataca directamente al bolsillo de los "piratas" en la red.
Una idea de concuerda con las palabras hace unos días de Thierry Chassagne, director de Warner Music, quién sugirió que los castigos de Hadopi no habían resultado suficientes y que eran necesarios nuevos elementos de disuasión:
No ha existido represión. En parte, la misión de Hadopi ha fracasado. Si tenemos en cuenta que la descarga ilegal debe ser castigada, creo que un sistema de multas sería lo más adecuado.
Sea como fuere, febrero se apunta como el mes en el que se decidirá si se modifica el régimen de avisos y desconexión por una multa administrativas de 140 euros a los infractores. Unas multas que serían emitidas por una comisión u órgano administrativo que pasará a "educar" con la sanción directa al usuario que descargue material con copyright.


☛ El artículo completo original de Miguel Jorge lo puedes ver aquí

22 de enero de 2013

Los usuarios de P2P compran más música según una encuesta de Google

Con el fin de proporcionar nuevas pistas sobre cómo los usuarios perciben los pasos de la industria musical y las estrategias en torno a la defensa del copyright, American Assembly, un centro de investigación en la Universidad de Columbia, ha llevado a cabo una encuesta en Estados Unidos y Alemania. Los investigadores Joe Karaganis y Lennart Renkema junto a Google unieron esfuerzos con unos resultados sorprendentes. Los usuarios de P2P compran más música que aquellos que no utilizan la tecnología.
Usuarios de P2P compran más música
Una encuesta pública que viene a tirar por tierra una vez más la teoría de que aquellos que utilizan el intercambio de archivos son unos "piratas" que están destrozando la industria de la música.
Entre los hallazgos que podemos recoger de la misma, los estadounidenses se oponen de manera abrumadora a la utilización de técnicas de desconexión (en Estados Unidos las Six Strikes) con limitación de velocidad como sanción por compartir archivos no autorizados. Una encuesta que también sugiere que los usuarios de intercambio de archivos P2P compran hasta un 30% más de música que aquellos no usan la tecnología.
Si nos fijamos en Estados Unidos, el estudio de la encuesta indica que la distinción entre el intercambio público y el privado es una pieza fundamental en el pensamiento de los usuarios del país en cuanto a la "moralidad" o no del propio intercambio. Ocho de cada diez de los encuestados creen que está bien compartir contenidos con copyright con los miembros de la familia, mientras que seis de cada diez extienden esta lógica a los amigos.
En cambio, tan sólo una pequeña minoría, de entre el 4% y el 15%, dicen que es razonable cargar contenidos con derechos de autor para el consumo público, publicar enlaces a contenidos "piratas" en Facebook o vender copias no autorizadas de materiales protegidos con copyright.
En cuanto a la franja de edades, los jóvenes tendieron en la encuesta a ser más "amables" con la copia que los encuestados de mayor de edad. El 76% de los estadounidenses encuestados menores de 30 años dicen que es razonable compartir contenido con amigos, mientras que sólo el 51% de los mayores de 65 lo creen.
De la encuesta también podemos encontrar que el 13% de los usuarios de Internet en Estados Unidos usan las P2P para compartir archivos de software, de estos, el 20% de los adultos menores de 30 años las utilizan para tales fines.
Un estudio que fue encargado por Google a través de los investigadores que arrojó una serie de resultados contradictorios para el gigante. Frente a la opinión de los de Mountain View, una mayoría del 53% de los estadounidenses cree que los motores de búsquedas deberían ser obligados a bloquear enlaces a música y vídeos "piratas". En cambio, un 42% se mostraba en desacuerdo con esta afirmación.
Quizá la parte más controvertida es aquella que habla de los usuarios de las P2P y su relación con la compra de música. Al contrario que el slogan oficial de la industria, quién aboga por demonizar las redes de intercambio de archivos como el principal mal, principalmente porque se cree que a más descargas menos ventas, la encuesta parece indicar lo contrario, al menos en parte.
Estudios anteriores sostienen que el intercambio de archivos puede hacer que sea más fácil para los aficionados a la música encontrar nuevos contenidos que les gustan, de esta manera amplían sus gustos y finalmente compran más música a largo plazo.
Según podemos ver en la encuesta, el intercambio de archivos, más que dificultar, acaba ayudando a un mayor número de ventas. El promedio del estadounidense que usa las P2P tiene una biblioteca de alrededor de 2.000 canciones, de ellas, 760 (el 38%) son adquisiciones legítimas. En cambio, aquellos que indicaron que no usaban las P2P, tenían un archivo digital de unas 1.300 canciones. De ellas, 582 (el 45%) fueron adquiridas de forma legítima. En este caso el resto de la biblioteca llegó de CDs o copias de amigos y familiares.
Es decir, que si bien existe una mayor fracción de colecciones de música de fuentes legítimas de usuarios que no acceden a las P2P, en términos absolutos, los usuarios de P2P compran más música legítima.
Las causas podrían ser que los fans más melómanos son también los más propensos a utilizar las redes P2P, posiblemente en la búsqueda de nuevo material que finalmente se convierte en la compra de aquello que más le ha gustados desde los canales legítimos.
En cuanto a los usuarios en Alemania, se observan diferencias con el pensamiento de los usuarios en Estados Unidos. Aunque con resultados similares, los alemanes parecen mostrar un mayor apoyo a cumplir con los derechos de autor. Según la encuesta:
  • Mientras el 59% de los alemanes cree que la descarga "pirata" debe ser sancionada, tan sólo el 52% de los estadounidenses está de acuerdo.
  • En cuanto a la privacidad, el 71% de los alemanes se opone al seguimiento en la red como medida de prevención ante infracciones. En Estados Unidos se opone un 69%.
  • En términos de adopción de las nuevas tecnologías, el 14% de los estadounidenses tenían un lector de libros electrónicos y un 10% una tablet. En Alemania las cifras se reducían a un 2% y 4% respectivamente.
  • En cambio, en Alemania el 82% de los ingresos de la música llega desde los formatos físicos como el CD. En Estados Unidos la cifra desciende hasta menos de la mitad de la música grabada.
  • Finalmente, el 13% de los consumidores estadounidenses (incluyendo un 29% de los menores de 30 años) obtiene su música de un servicio de streaming como Spotify o Pandora. En Alemania en cambio sólo el 2% de los consumidores se basan en un servicio de streaming.


☛ El artículo completo original de Miguel Jorge lo puedes ver aquí

17 de enero de 2013

Sobre el nuevo Megaupload y las formas en que Internet se defiende de los bloqueos legales

Desde la aparición del ser humano sobre la tierra, existe evidencia de su afán por compartir información con sus pares, en primera instancia a través de rústicos jeroglíficos en las cuevas y más tarde, mediante el lenguaje hablado. Fue pasando el tiempo y se inventó la escritura, dando origen a los primeros documentos, libros y compilaciones de datos. Siglos después y junto a la invención de la imprenta, los panfletos fueron la herramienta preferida por grandes líderes para difundir ideologías, más tarde derivando en la creación de los periódicos y revistas. Nacen los medios de comunicación tradicionales. Décadas después, se suma la televisión a este fenómeno.
Luego, Internet y la World Wide Web hacen su aparición, masificándose en la década de los ’90 y ofreciendo el canal de transmisión de datos más impresionante que ha visto la historia de la humanidad, sirviendo para el intercambio de toda clase de medios digitales que incluyen texto, audio, video y aplicaciones. Y ocurre lo natural: en forma gratuita se comienzan a distribuir contenidos protegidos por derechos de autor, con los usuarios utilizando diversos métodos para lograr una descarga que según las leyes, es ilegal.



Una serie de fenómenos comenzó a ocurrir desde aquel día hasta la actualidad, con diversos intereses económicos preocupados de echar abajo las plataformas de distribución de datos en la red, confundiendo la fiscalización para evitar robos intelectuales con la censura a la libertad de comunicación vía Internet, siendo el caso de Megaupload uno de los más emblemáticos en la última década, servicio que almacenaba en sus servidores cualquier cosa que una persona externa quisiera alojar y que fue clausurado por el FBI de Estados Unidos.
Pero el servicio volverá en gloria y majestad según prometió Kim Dotcom, el día 19 de enero de 2013, renombrado simplemente como “Mega” (mega.co.nz) y utilizando un inteligente método para evitar ser víctima de acusaciones legales en el futuro. Porque Internet es así, es un medio de comunicación que no se puede bloquear. Tal y como la impresión en papel o el sonido de la voz: la red es un canal para transferir información que no puede echarse abajo. Y de la misma forma que dos personas pueden susurrar a escondidas o pasarse un papel por debajo de la mesa incluso si están siendo vigilados, en Internet existen métodos aún más inteligentes para lograr la ansiada libertad de comunicación y transmisión.

La revolución del P2P y BitTorrent


Durante los primeros días de Internet, la forma común de compartir archivos era a través de un único servidor privado FTP, al que su dueño le podía dar acceso a quien deseara a través de un usuario y contraseña. Pero esto planteaba problemas cuando muchas personas deseaban bajar algo del mismo lugar, siendo un sistema poco adecuado para compartir contenido a gran escala, ya que el dueño del FTP debía correr con los gastos y el ancho de banda de su servidor, siendo el único proveedor de ese fichero para todo el mundo.
A raíz de aquello es que se idearon las redes P2P o peer-to-peer, pensadas para crear una conexión entre pares donde no existe un servidor central que gestiona todo, sino que cada participante de la red está en igualdad de condiciones para enviar y recibir datos a otro. Como es de suponer, esta red se coloca sobre otra más grande como es Internet, haciéndose de uso masivo y mejorando el funcionamiento del sistema colaborativo en poco tiempo, convirtiéndose en una herramienta imperdible para acceder a audio, video y software entre los consumidores generales.

Acto seguido, el año 2001 nace el protocolo BitTorrent, el que soluciona uno de los pocos problemas presentes en la tecnología P2P: hasta ese momento, cuando alguien se conectaba a la red y descargaba algo, lo hacía tomando como fuente a un único usuario y se dependía de su disponibilidad de ancho de banda para determinar qué tan velozmente uno conseguía la información, basándose en la buena voluntad de la fuente, incluso si el mismo archivo lo tenían varias personas en la red. Así, BitTorrent toma múltiples fuentes para que una sola persona descargue algo, con cada contribuyente aportando un trozo del archivo final, en definitiva acelerando el proceso. Lo único que debe hacer el usuario es descargar un archivo de formato .torrent que contiene la información del fichero final junto a las fuentes que tomará, no conteniendo en sí mismo lo que se quiere bajar, pues de hecho, generalmente un .torrent tiene un tamaño bastante pequeño.

Comienza la persecusión a los sitios indexadores


(cc) chroniclelive.co.uk
Cuando esta tecnología se masificó, las autoridades se preocuparon ya que efectivamente se estaban distribuyendo contenidos protegidos por derechos de autor, sin embargo, no existía un ente central a quien acusar de lo que según la ley es un crimen –sea cuestionable o no–, por lo que se apuntaron las armas hacia los sitios de Internet que reunían los catálogos para ordenar, clasificar y hacer disponibles a los usuarios del planeta los archivos .torrent.
Y literalmente se apuntaron armas, ya que en mayo de 2006 se produjo un suceso emblemático que pondría las primeras voces de alerta acerca de una persecución indiscriminada por parte de las autoridades: dependencias pertenecientes al portal The Pirate Bay fueron allanadas por la policía de Estocolmo, Suecia, con los afectados clamando que la acción había sido motivada por Estados Unidos y la Motion Picture Association of America (MPAA), entidad que representa a los seis estudios más grandes de Hollywood.

La caída de MegaUpload


Al extremo derecho, Kim Dotcom durante su arresto junto al equipo de Megaupload.
Paralelo a esto y a raíz de lo contingente que estaba el tema de la protección a los derechos de autor para obras digitales, las miradas ahora cayeron sobre otra clase de servicios en Internet: los sistemas de alojamiento de datos. Esta tecnología difiere de la utilizada en redes P2P y es más cercana al principio de los tiempos, cuando se utilizaban servidores FTP únicos. En este caso, y conforme la disponibilidad técnica fue aumentando con más capacidad de almacenamiento, poder de cálculo y ancho de banda disponible en el mercado, fue posible la creación de empresas como MegaUpload, quienes ponían un gran número de máquinas servidores para permitir a los usuarios enviar sus archivos a ellas, haciéndolos disponibles al público a través de un sencillo vínculo o link de descarga directa. Era el FTP en su máxima expresión.
Pero a diferencia del P2P, en MegaUpload sí hay un ente central a quien perseguir y de hecho, éste tiene nombre, apellido y hasta seudónimo: Kim Schmitz, más conocido como Kim Dotcom. Y pasó lo que tenía que pasar. Con la euforia de las autoridades norteamericanas, el día 19 de enero del año 2012 el Departamento de Justicia de Estados Unidos cerró el portal, estableciendo cargos criminales contra el fundador y algunos de sus empleados, por requerimiento del FBI en un acto que ocurrió en tierras de Nueva Zelanda y que para muchos analistas, se trató de algo ilegal por parte de los gobiernos involucrados.

Una nueva esperanza


La persecución a los sitios indexadores de archivos .torrent dio inicio a un período de años difíciles para la comunidad en Internet, ya que se desestabilizaron sistemas centrales como The Pirate Bay y otros como BTjunkie y Demonoid, existiendo un miedo entre los administradores de estos portales por tener un día cualquiera a la policía en la puerta de su hogar. A esto se sumó la caída de MegaUpload y la dificultad de mantener arriba servicios que utilizan el mismo sistema, haciendo más complicado al usuario poco instruido en informática el encontrar los archivos de su interés.
Sin embargo, diversas redes P2P y otras fuentes de archivos .torrent siguen vivas y si bien es más difícil que antes encontrarlas, se ve casi imposible que las autoridades logren apagarlas por completo, ya que por la naturaleza de la tecnología P2P al ser una amplia red de muchos usuarios. Echarla abajo sería tan difícil como hacer caer la Internet misma, que dicho sea de paso, destina entre un 45% y un 78% de sus recursos a atender sólo la necesidades de las redes P2P.
Por otro flanco, Kim Dotcom logró salir poco dañado de su revuelta con el Gobierno de Estados Unidos, por lo que prometió una suerte de “venganza” a través de la apertura de un renovado MegaUpload, servicio que ahora ha sido renombrado simplemente como “Mega” y que hará su estreno exactamente a un año del incidente sufrido el año pasado: el día 19 de enero de 2013, bajo la dirección URL mega.co.nz
¿Pero qué diferencia a Megaupload de Mega? Y más importante aún, ¿cómo evitará Kim Dotcom que la policía se lo vuelva a llevar?

El nuevo sistema de encriptado de Mega


En esencia, MegaUpload era un repositorio de datos donde los archivos tangibles sí eran almacenados de manera íntegra en los discos duros de Kim Dotcom, siendo extremadamente fáciles de reconocer. Es por esto que la policía pudo demostrar fácilmente que habían documentos protegidos por derechos de autor en los servidores, los que a pesar de haber sido creados por usuarios alrededor del mundo, eran alojados por MegaUpload.
Para evitar aquello, pero ofreciendo la misma clase de servicio de descarga directa centralizada a las personas, es que se pensó en un nuevo modelo de alojamiento basado en el cifrado o encriptación de datos. La idea es que cuando alguien desee subir un archivo a los servidores de Mega, éste será cifrado en clave AES en el navegador web del usuario, es decir, se transformará su formato original a un fichero completamente ilegible e irreconocible, por lo que en rigor Mega no almacenará nada más que garabatos sin sentido en sus discos duros. Para reestablecer estos archivos y volverlos legibles será necesario tener una “llave” de acceso para descifrar el código AES, la que estará en posesión del usuario que subió el archivo y éste será quien decida con quién compartir la llave, no estando en manos de Kim Dotcom y su sistema, por lo que por segunda vez, ellos no estarán haciendo nada malo.

Además, no habrá duplicación de datos, pues antes si dos personas subían el mismo archivo, éste en realidad existía sólo una vez y todos los interesados accedían al mismo. Pero ahora si veinte personas suben veinte veces lo mismo, ésto se encriptará veinte veces y se generará igual número de llaves distintas, por lo que será muy difícil para entidades como la MPAA identificar veinte infracciones y enviar veinte solicitudes legales a la policía.
Así, en rigor legal Mega no hará más que encriptar y almacenar cosas encriptadas, ni siquiera teniendo el poder de descifrar lo que ellos mismos guardan, ya que no estarán en posesión de ninguna llave y por lo tanto, será casi imposible demandarlos o acusarlos de algún crimen, a menos que encriptar datos sea considerado una violación a la ley, lo cual no tiene sentido.

Mapa de Internet.

Con esto, una vez más las técnicas de la informática demuestran que Internet es un animal indomable, apareciendo siempre nuevas ideas para compartir archivos de maneras muy ingeniosas y efectivas, esta vez con el desafío al frente de tener que sortear los embates de una industria de entretenimiento que dice ver afectado su patrimonio a raíz de la red, pero que sin embargo no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos para utilizar las nuevas tecnologías a su favor, recurriendo a las leyes y policía en su lugar. Ya veremos hasta cuándo.


☛ El artículo completo original de Juan Pablo Oyanedel lo puedes ver aquí

14 de diciembre de 2012

Gigapedia sólo fue el comienzo

En febrero de 2012, la Unión Internacional de Editores (IPA, por sus siglas en inglés) junto a otros organismos presionaron para el cierre de una biblioteca virtual llamada library.nu (ex Gigapedia) que contenía links a miles de libros protegidos por copyright, subidos a distintos servidores como ifile.it, Rapidshare o Megaupload. En el caso de ifile.it, optaron por terminar con el servicio de almacenamiento de archivos anónimos. Lo particular de esta biblioteca virtual es que no solo contenía los últimos best sellers, sino que también publicaba amplio material académico en todas las áreas del conocimiento.
Poco después de la presión ejercida por la IPA, tanto library.nu como ifile.it (ahora transformado en otro sitio de intercambio de archivos) terminaron por desaparecer, pero ¿qué pasó con el intercambio de libros con derecho de autor? ¿Lograron frenar la piratería en los libros o simplemente la fomentaron?
Actualmente existen distintas páginas que distribuyen libros con derechos de autor bajo distintos modelos de distribución. AvaxHome y ebookee, por ejemplo, muestran el mismo sistema que la extinta library.nu y libraron con más suerte de la ofensiva de la IPA. Sin embargo, la gratuidad de sus servicios les expone a que quiten los archivos subidos por infringir derechos de autor.

Estrategias alternativas

Independiente de la legalidad y el costo del servicio, analicemos el funcionamiento de sitios como library.nu. Como ya dijimos, es un directorio que apunta a libros subidos en otros servidores. Los libros subidos en otros servidores se agregan al directorio, cuando los libros desaparecen el directorio no los borra. El gran problema es que basta que un libro tenga un par de meses de haberse subido, para que ya no esté disponible, pese a que haya sido subido originalmente a varios servidores. Esto termina por dejar muchas publicaciones como basura después de un tiempo y se tiene que estar constantemente "resubiendo" los libros en cuestión.
Una alternativa interesante, y a mi juicio la más importante actualmente, es la que plantea Library Genesis. Este sitio cuenta con varios "sitios espejos" [1, 2, 3, 4, 5 y 6], que contienen casi el mismo material en sus servidores propios. Hasta el momento existen seis de estos sitios que varían en cuanto a su calidad de funcionamiento (velocidad, estabilidad de la descarga y disponibilidad de libros). Los administradores de Library Genesis lejos de mantener su base de datos privada como lo hacía library.nu alientan a su reproducción a través de otros servidores. Para esto, informan cómo es posible generar nuestro propio sitio espejo a partir del contenido de su página (aproximadamente 10 TB), entregado a través de archivos XML, bases de datos MySQL y varios torrents que contienen los libros. Esto hace que no sea tan complicado empezar una distribución de este tipo. Sólo se tendría que tener en cuenta posibles problemas con la ley vigente en el país en donde se quisiese instalar un sitio espejo.
La potencialidad del proyecto Library Genesis es grande porque al hacer públicos estos datos demuestran un verdadero interés por difundir libros (con copyright) de una forma descentralizada, pero con una articulación clara entre quienes manejan los sitios y envían material para publicación. ¿Cuál es el siguiente paso para Library Genesis? Un mejoramiento en la distribución de journals científicos que no sean de Acceso Abierto.
La distribución mediante torrents en sitios generales como The Pirate Bay o trackers dedicados (y muchos de ellos, privados) a libros es bastante menor en general. Los sitios de torrents más populares contienen pocos ebooks y los que son dedicados no poseen gran popularidad y muchos no contienen gran cantidad de libros académicos. Sin embargo, uno de los pocos que posee una buena reputación es bibliotik. Lamentablemente, no es posible para todos acceder fácilmente a este tracker, puesto que es privado y tiene requisitos para quienes quieran integrarlo. Si no sabes de torrents, probablemente ese no es el sitio indicado para buscar algo urgente, puesto que está enfocado a personas que compartan la información que ahí se entrega y que estén dispuestas a cumplir con todos los requerimientos del sitio. Este modelo de distribución de libros es totalmente opuesto a lo planteado por Library Genesis. Aquí, se hace que solamente algunos usuarios privilegiados y que tienen experiencia o dedican gran tiempo a estar en el mundo de BitTorrent, puedan compartir sus libros con usuarios como ellos. Se tienen reglas para compartir (que la mayoría de sitios de este estilo tienen), en donde exigen cumplir con ciertas estadísticas para poder mantener el privilegio de participar en el "club".

¿Qué queda para el futuro?

Probablemente estos no sean todos los modos de distribución de libros bajo copyright que existen. Probablemente algunos de estos modelos mutarán o se extinguirán y naceran nuevos medios para la distribución de estos contenidos. Lo que está claro, es que el cierre de library.nu (que se había transformado en una especie de Cuevana) sólo hizo potenciar a otros sitios que ya distribuían el material. No habría problema para la IPA (e incluso organismos de otras áreas) en presionar para cerrar algunos de ellos. Sin embargo, el modelo de Library Genesis parece infranqueable por su propia concepción de la publicación del material. Es tanto o más importante, garantizar que se pueda distribuir la información en grandes volúmenes para así perpetuar la vida de los archivos y la organización que tienen, pudiendo ser replicados los proyectos sin partir desde cero.
Imagen: kodomut


☛ El artículo completo original de Felipe Raimann lo puedes ver aquí

12 de diciembre de 2012

Verizon pide exponer a los copyright trolls en defensa de las P2P

En vista del gran número de demandas en masa contra las P2P y el BitTorrent por parte de los denominados copyright trolls, Verizon ha dado un paso al frente en defensa de los usuarios. Ante las tácticas, en su mayoría prácticas de extorsión, el proveedor está pidiendo a una corte en Texas a que le otorgue la posibilidad de exponer qué empresas operan detrás de cada petición de los titulares de derechos.
Verizon
Tal y como cuentan desde TorrentFreak, hace dos semanas se unieron varias productoras de películas para adultos que demandaban a Verizon por no facilitar los datos personales de supuestos "piratas" del BitTorrent. El proveedor ignoró las órdenes judiciales y Malibu Media, Patrick Collins y Third Degree Films pidieron al tribunal que obligaran a Verizon a responder a sus citaciones.
La respuesta de Verizon ha sido un ataque ante lo que creen un agravio y unas tácticas de "matones". El ISP pide a un tribunal de Texas que le conceda la posibilidad de detección y que pueda exponer cómo los "copyright trolls" en cuestión operan. Según la petición, Verizon explica que:
Los titulares de derechos siguen unas pautas que, si no ilegales, están bajo unos mínimos de la legalidad, unos mínimos que los tribunales no deben prestar atención ni respaldo.
La idea del proveedor es cambiar las tornas. Si hasta ahora se exponía la identidad de sus clientes, el ISP quiere que se le conceda la posibilidad de descubrir y solicitar información confidencial acerca de las empresas involucradas en las demandas contra las P2P y el BitTorrent. Una petición pionera basada en la incapacidad de defensa de muchos de los usuarios. Según Verizon:
Las circunstancias son también inusuales porque las personas sujetas a posibles abusos por parte del enfoque de los demandantes es improbable que sean capaces de defender, ya sea por razones económicas, razones personales, o porque el enfoque y táctica de los demandantes a aquellos que se les oponen activamente, son tácticas opresivas y métodos injustos.
Si le dan luz verde a esta vuelta de tuerca, Verizon espera que los tribunales puedan tomar una decisión basada en información veraz en cuanto a si la identidad de los usuarios debe o no ser revelada. La exposición que pide el proveedor abarca toda la red empresas y personas que están detrás de este tipo de demandas y qué tipo de tácticas utilizan para obtener dinero de los demandados:
Nosotros tenemos la intención de buscar y descubrir el modelo de negocio detrás de los demandantes, y si los demandantes son editores de buena fe y el material que supuestamente buscan proteger está siendo el principal beneficio de sus esfuerzos, y no aplicando agresivas y abusivas tácticas de derechos de autor.
Verizon finaliza la petición equiparando las actuales tácticas de muchos titulares de derechos como las propias de unos matones de patio de colegio:
Las tácticas de los demandantes parecen ser similares a las de los patios de colegio con matones que empujan y empujan hasta que obligan a otros asustados a ceder. Los demandantes y los que como ellos, aparentemente, han evitado tener que lidiar con estos problemas sin un juicio completo.
La idea ya de por sí es pionera, ya que se busca igualar al demandante y al demandado en un juicio justo. Por primera vez se expondría al escrutinio el demandante de la misma forma que estos piden la información personal de los usuarios para, en muchos casos, llevar a cabo prácticas abusivas. Una propuesta que de aprobarse, podría extenderse al resto de Estados Unidos.


☛ El artículo completo original de Miguel Jorge lo puedes ver aquí

17 de noviembre de 2012

BitTorrent llega a un acuerdo con 20 fabricantes para incluir video P2P en sus televisores

BitTorrent llega a un acuerdo con 20 fabricantes para incluir video P2P en sus televisores
Hasta ahora hemos asociado la marca BitTorrent con software P2P para ordenador y algún que otro streamer o NAS, pero en poco tiempo podríamos ver el servicio de descargas en muchos productos adicionales. El CEO de BitTorrent, Eric Kinkler, ha anunciado un acuerdo con 20 fabricantes de productos electrónicos para incluir el sistema peer-to-peer directamente en televisiones. Estas teles podrían llegar al mercado dentro de muy poco; tal vez incluso a finales de 2012.

Kinkler no ha proporcionado nombres de fabricantes específicos, pero sí ha dicho que BitTorrent se integrará en televisiones destinadas a Europa y Asia, porque los modelos comercializados en EEUU ya incluyen una infinidad de servicios de video como Netflix. Sobre los contenidos disponibles, lo más que podemos contarte es que hace un tiempo el fabricante turco Vestel ya mostró un televisor con BitTorrent que incorporaba canales específicos de compañías que utilizan la plataforma de distribución digital para ofrecer sus vídeos y canciones.

Ahora sólo falta que el ancho de banda en nuestros hogares sea suficiente para que todos podamos ver nuestros programas favoritos sin tener que amenazar con una muerte lenta y dolorosa a nuestros hermanos por abusar de la conexión a internet.


☛ El artículo completo original de Jose Andrade lo puedes ver aquí

13 de noviembre de 2012

Japón: los consumidores gastan menos en música tras implantarse la ley de descargas

Podría aplicarse como medida para futuras leyes en camino. En Japón, el 1 de octubre entró en vigor una ley draconiana de descargas, una ley que castigaba a los usuarios que descargaran música o vídeo con derechos de autor con hasta dos años de prisión y una multa de dos millones de yenes. Hoy, tras más de un mes en marcha, las encuestas muestran unos resultados aún más preocupantes para la industria de la música. Los consumidores gastan menos en música que antes de la ley.
Ley de descargas en Japn
Una ley que fue aprobada en el mes de junio, después de que la industria de la música en el país, la segunda más grande en el mundo tras Estados Unidos, reportara unas pérdidas económicas récord. Los analistas sugirieron que sólo una de cada 10 descargas en la red eran legales.
La ley entró en vigor y los resultados han mostrado cambios, aunque posiblemente no los esperados. Según un último estudio estadístico en el país, muchos consumidores son reacios a descargar por miedo a las fuertes multas, un indicativo en cierta manera de que la ley ha tenido éxito.
Sin embargo, el estudio nos indica que desde que la ley fue aprobada, las ventas de música en el país han seguido bajando, los consumidores están realmente mostrando menos interés por la música que nunca. Para que nos hagamos una idea, según publica Livedoor News a través de los resultados del estudio de consumo en el país, más del 68% de los encuestados gastan 0 yenes en música al mes, la cifra más alta y devastadora para la industria en 10 años.
El estudio llevado a cabo realizaba diversas preguntas a los consumidores. Se les preguntaba por el dinero invertido de su economía al mes para la compra de música. Las respuestas posibles iban desde “0 a 500 yenes” a “más de 10.000 yenes”. El resultado, desde el 2004 se ha visto aumentado de manera drástica la exclusión de la compra de música dentro de la economía familiar o personal de los consumidores.
La pregunta por tanto podríamos trasladarla ahora a la ley implantada. ¿Se ha producido un efecto tras las restricciones de descargas? ¿Tiene la ley en realidad un efecto negativo en las ventas de música? Quizá ni la una ni la otra, quizá simplemente el problema no era ese y el gobierno identificó de manera errónea a las descargas ilegales como la causa del mal de la industria.
Sea como fuere, desde JapanToday recogen el sentir de muchos usuarios en el país a través de las redes sociales tras la encuesta. La mayoría hablan de unos precios desorbitados, otros de la dificultad para encontrar la música que les gusta fuera de las tiendas extranjeras, pero la mayoría parecen indicar que las ventas de la música han caído debido a la falta de interés en general y a la poca relación calidad-precio que existe actualmente.
Es como si el público percibiera hoy la industria de la música de una manera bien diferente. Parece que no están dispuestos a invertir el dinero ganado en un producto que no les llena. Aún así, el aumento estos años en las descargas ilegales en el país es una señal de que la gente está lo suficientemente interesada por la música, aunque de manera gratuita, quizá no tanto con el precio actual de venta. La encuesta parece decirnos que tras eliminar la opción de descarga en el país con la ley, pocas personas están interesadas en la música de hoy, al menos lo suficientemente como para pagar por ella.
Quizá en Japón, al igual que en la mayoría de países que intentan buscar el mal de la industria en la “piratería”, deberían darse cuenta de que lo más importante es generar ingresos y formas de llegar a ello. Culpando a las descargas y a la “piratería” solamente desvían el problema para finalmente volver al punto de inicio. Ni Hadopi en Francia ni ahora la ley de descargas en Japón han demostrado que el problema sea de los usuarios.


☛ El artículo completo original de Miguel Jorge lo puedes ver aquí