Cuando pensamos en la energía del futuro, es fácil que pensemos en las renovables. Buena parte de Europa lleva un tiempo funcionando con renovables, China es una potencia en expansión y hasta algunos estados de Estados Unidos están viendo sus bondades. Sin embargo, el futuro pasa por la energía nuclear. Pero no por la fisión, sino por la fusión. Y China acaba de dar un paso de gigante en las previsiones de su programa BEST con un único objetivo.
Replicar el proceso que alimenta al Sol.
China y la energía definitiva. La fusión y la fisión son reacciones nucleares que liberan la energía del núcleo del átomo, y ahí terminan sus semejanzas. De forma muy resumida, la fisión consiste en romper núcleos de átomos pesados como el uranio para liberar la energía. Es el proceso que usamos en las centrales nucleares actuales, y logramos hace décadas que fuera algo estable. La fusión es el proceso inverso: une átomos ligeros para generar energía. Es tremendamente inestable y el calor generado es descomunal, pero el proceso genera una cantidad de energía muy superior.
Imitar ese poder de las estrellas es extremadamente complejo, pero llevamos años intentando replicarlo por un motivo muy simple: se estima que ofrecerá energía casi ilimitada y sin desechos de larga duración, algo contra lo que la fisión nuclear no puede competir. China es uno de los países que más está empujando el desarrollo de las centrales de fusión nuclear, tanto que pretende poner la primera planta en marcha una década antes que sus competidores.
EAST. Son las siglas de ‘Experimental Advanced Superconducting Tokamak’, un programa experimental que China desarrolla desde 2006 para probar la viabilidad de la energía de fusión comercial. Tras marcar algunos récords de temperatura y tiempo de funcionamiento, en 2021 lograron una operación continua de plasma durante 17 minutos en los que el núcleo funcionó a 70 millones de grados Celsius. Son cinco veces la temperatura del Sol y, aunque anteriormente se lograron temperaturas de hasta 160 millones de grados durante 20 segundos, lo ideal es mantener una altísima temperatura durante el mayor tiempo posible.
Se han seguido dando pasos y los investigadores descubrieron recientemente que el reactor podía trabajar a un 165% de su capacidad teórica máxima sin sufrir disrupciones. Por contextualizar, es como si tenemos un motor diseñado para ir a 200 km/h, pero descubrimos que podemos circular a 330 km/h de forma constante sin que se sobrecaliente. En definitiva: China está dando pasos para controlar el enorme desafío que representa el confinamiento magnético de plasma.
BEST. El ‘Burning Plasma Experimental Superconducting Tokamak’, por su parte, es la punta de lanza de su programa de fusión nuclear. Si EAST es la prueba de concepto, BEST es la demostración de viabilidad. Los pasos de EAST son los que se irán replicando en BEST, un reactor construido a una mayor escala que operará durante menos tiempo de forma mantenida, pero en unas condiciones de mayor ganancia energética.
Objetivo: 2030. China comenzó la construcción del BEST en 2023 y espera completarlo de cara a 2027 para empezar a realizar pruebas con plasma. Si sale bien, el reactor CFETR será el que vierta energía de fusión a la red. En un comunicado publicado por el medio estatal Xinhua, vemos que la intención es generar electricidad de cara a 2030 y empezar a hacerlo de forma comercial para 2035.
De llegar al objetivo, China será el primer país que podrá emular de forma comercial el poder del Sol para encender la “primera bombilla de fusión nuclear” de la historia. Aunque, claro, Estados Unidos y Massachusetts también dicen que serán los primeros.
No son los únicos. Si llegan al objetivo, será un paso fundamental en la consecución de energía de nueva generación, y quieren llegar a ese futuro una década antes que el resto de países, o eso apunta China. Se espera que en esta carrera por la fusión nuclear, el BEST empiece a operar de forma comercial entre 2030 y 2035. Mientras tanto, en Francia se encuentra el ITER. Con 24.000 millones de euros en presupuesto, es el programa internacional más caro de la historia, sólo superado por el Programa Apolo, la Estación Espacial Internacional, el Proyecto Manhattan o el sistema GPS.
Apunta a ser potentísimo, pero lleva retrasos constantes, un presupuesto que se ha desbordado y una fecha operativa que no se ha cumplido. En Estados Unidos, una startup privada está construyendo SPARC, mucho más pequeño que el ITER, pero más rentable. Reino Unido tiene el STEP, Japón el JT-60SA y Rusia el T-15MD híbrido. Hablar de fechas es complicado, ya que había pruebas que se esperaban conseguir en 2025 y no se lograron… y se habla de entre 2040 y 2060 para la viabilidad comercial de esta energía “de las estrellas”, aunque los calendarios se han ido reajustando.
China ha convertido la energía de nueva generación en una cuestión de Estado, y veremos si cumplen su objetivo de empezar a producir en 2030. Y, aunque parece que tenemos que meter la inteligencia artificial hasta en la sopa, las descomunales necesidades energéticas de esta tecnología están incentivando que se den avances en la fusión nuclear. Puede que el chiste de que a la energía de fusión nuclear siempre le quedan 30 años para llegar, haya llegado a su fin.
Imágenes | Oak Ridge National Laboratory, NASA
-
La noticia El futuro de la energía pasa por la fusión, y China pretende encender la primera bombilla con el poder del Sol en 2030 fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .
☞ El artículo completo original de Alejandro Alcolea lo puedes ver aquí
