Escuela Andina – Laboratorios Naturales, iniciativa que se desarrolla en San Pedro de Atacama, propone una metodología de enseñanza y aprendizaje que integra la formación intercultural con las ciencias sociales, exactas y naturales, además del conocimiento ecológico local, fuera de la sala de clases. Este viernes 11 de septiembre se realizará el lanzamiento oficial de esta iniciativa.
Que los volcanes y salares del desierto de Atacama sean protagonistas del paisaje turístico y de la vida de las comunidades no es una novedad. Pero que estos mismos espacios se transformen en escenarios para enseñar ciencias y otros conocimientos es la apuesta de Escuela Andina – Laboratorios Naturales, un proyecto educativo que se desarrolla en la comuna de San Pedro de Atacama, en el norte de Chile.
Se trata de un programa de formación con más de 20 años de trayectoria en la región, ejecutado por científicas y científicos del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo (IIAM) de la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado, en su actual etapa, por el Gobierno Regional de Antofagasta. En su edición anterior, desarrollada entre 2022 y 2024, el programa benefició directamente a 350 personas y alcanzó a más de 3.600 beneficiarios indirectos, consolidándose como un espacio de formación intercultural y situada para la comuna de San Pedro de Atacama.
En esta nueva etapa, la iniciativa busca co-crear junto a las comunidades educativas locales y la Comunidad Atacameña de Toconao una metodología de enseñanza y aprendizaje que integre la formación intercultural con las HASS-STEM-TEK: las ciencias sociales, exactas y naturales, junto con el conocimiento ecológico tradicional.
A lo largo de estos años, explica el director del proyecto e investigador del IIAM-UCN, Carlos Chiappe, la Escuela Andina ha sido resignificada a partir de un proceso colaborativo con distintos actores del territorio.
Generar conocimiento desde el territorio
“Esto implica trabajar desde su misma concepción con otros actores del territorio. En el caso de Escuela Andina, colaboramos con los docentes para diseñar experiencias de aprendizaje que permitan fortalecer el trabajo con los estudiantes, buscando nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje”, resume el director.
La investigadora Jacinta Arthur, coordinadora de la línea de producción científica de Escuela Andina y profesora asociada del IIAM-UCN, enfatiza en la importancia de este componente colaborativo.
“Sus objetivos y metodologías están en un proceso constante de revisión con las comunidades con quienes colaboramos, asegurando un impacto acorde a sus intereses, necesidades y brechas identificadas conjuntamente. Todo esto con el objetivo de generar espacios de educación seguros en entornos naturales únicos y socialmente diversos”, explica.
Para Ester Colque, reconocida montañista lickanantay y Educadora de Lengua y Cultura Indígena (ELCI), los laboratorios naturales que propone esta nueva etapa de Escuela Andina representan una oportunidad tanto para docentes como para estudiantes.
La iniciativa, señala, permitirá que los profesores incorporen nuevas herramientas metodológicas a sus clases y que, al mismo tiempo, niños y niñas puedan conocer espacios de su propio entorno y acercarse a la ciencia desde una experiencia directa.
Explorar la ciencia fuera del aula
“Ellos podrán aprender lo mismo que exige el Ministerio de Educación, pero explorando el Valle de Catarpe o la cordillera de Domeyko, que son dos formaciones geológicas de San Pedro de Atacama que muchos niños desconocen; o dos oasis de Toconao: Bosque Viejo y Quebrada de Jere”, explica Colque.
En estos espacios se abordarán contenidos de ciencias naturales y sociales desde nuevos escenarios educativos, articulando tres dimensiones fundamentales para el aprendizaje: lo local, lo científico y lo educativo.
El proyecto contempla, en una primera etapa, un proceso de co-creación de metodologías y contenidos junto a docentes de ciencias sociales y ciencias naturales de establecimientos educacionales de la comuna de San Pedro de Atacama, además de programas de formación HASS-STEM-TEK-I+D+i.
“Este trabajo con los docentes tendrá énfasis en la revisión crítica de la educación intercultural como una herramienta pedagógica para la inclusión y el reconocimiento de derechos en contextos educativos social y culturalmente diversos”, señala Carlos Chiappe.
Posteriormente, Escuela Andina comenzará una etapa de experimentación en espacios educativos fuera del aula junto a estudiantes de Toconao y San Pedro de Atacama. Para ello, se utilizarán domos donde se desarrollarán talleres en torno a contenidos científicos interdisciplinarios.
A este espacio se sumará una tercera modalidad educativa, de carácter itinerante, que permitirá recorrer salares, volcanes y otros lugares que la propia comunidad educativa proponga para desarrollar experiencias de aprendizaje.
“Este tercer espacio educativo será itinerante y recorrerá salares, volcanes y otros lugares que la comunidad educativa quiera experimentar, revisitando el concepto de laboratorio natural como espacios que son también sociales”, asegura Jacinta Arthur.
De esta manera, la propuesta busca que el territorio no sea únicamente el escenario donde ocurre el aprendizaje, sino que se convierta en parte activa de él, articulando conocimientos científicos, saberes locales y experiencias educativas vinculadas directamente con el entorno.
El lanzamiento oficial de Escuela Andina 2026-2027 se realizó el pasado 11 de septiembre en el Salón Parroquial de San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta.
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