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18 de marzo de 2013

Change.org: “La tecnología es una gran herramienta contra la corrupción”

Jennifer Dulski va de un lugar a otro de la oficina de San Francisco (EE UU), donde corretean perros como si estuvieran en casa. Hay bicicletas apoyadas en las paredes y los desarrolladores trabajan en pupitres pensados para estar de pie. Es la última moda, adiós a la silla. Hace menos de dos meses que Dulski fichó como presidenta de Change.org, la mayor plataforma mundial del activismo, tanto virtual como real.
Dulski conoce tanto el mundo de los emprendedores como el de la tecnología, pero lo que le apetecía era cambiar el mundo. Fue vicepresidenta de Yahoo! se fue para montar su empresa, Dealmap, de ofertas basadas en posicionamiento y, tras venderle la empresa a Google, entró a formar parte de la directiva del buscador.
Change.org permite que cualquier ciudadano emprenda una acción para pedir cambios. Entre las acciones españolas de su plataforma destaca la petición de dimisión del juez Dívar o el cese del Rey como presidente de WWF. Se financia con el dinero de aquellas peticiones que quieren una promoción adicional, como pueda ser una campaña de Oxfam.

Pregunta. ¿Por qué dejó la gigante Google?
Respuesta. Porque es el trabajo de mis sueños. Combina mis dos pasiones: la ayuda social con los grandes proyectos en Internet. Tengo experiencia en hacer crecer este tipo de negocios.

P. ¿Su familia lo entiende?
R. Al final del día te das cuenta de que el dinero no lo es todo. Me importa más el impacto que podemos lograr en lo que nos rodea. Estudié algo de psicología, así que tengo claro que la gente puede ser más feliz cuando aporta algo a los demás.

P. ¿Cómo se manejan con diferentes legislaciones?
R. Es complicado; intentamos adaptarnos al marco legal de cada lugar contratando a expertos. Sabemos, incluso, que hacen bromas. En Brasil, donde hemos salido hace poco y estamos en pleno estallido, han pedido a Dios que deje de llover porque tienen inundaciones.

P. En España su salto a la fama ocurrió después de pedir a Mariano Rajoy que dimitiera, ¿cómo lo han encajado?
R. Ha sido la petición que ha crecido a más velocidad en una semana de nuestra historia. Superó 1,6 millones de firmas. Es una muestra de la indignación. La tecnología es una gran herramienta contra la corrupción. EL PAíS denunció el caso Bárcenas, los españoles se informaron y pasaron a la acción en nuestra plataforma.

P. Una vez que se hace una petición, ¿qué hacen ustedes?
R. Intentamos ayudarles a conectar, a conseguir un vínculo mayor. Las redes sociales son clave. Cuanto mayor sea la conexión, mejor.

P. En su declaración política y en las normas para comprar anuncios se descubrió que no son progresistas. Esto decepcionó a muchos de sus fieles...
R. No entiendo de dónde viene la decepción. Somos una plataforma abierta, sin sesgo político. Nuestra meta es que lo use todo el mundo. El único límite es la ofensa, tanto para estar en la comunidad como en los anuncios.

P. No he encontrado el precio de los anuncios en su plataforma, ¿por qué?
R. Porque cada cliente tiene un precio. No somos un medio que impone unas tarifas. Cada contrato, cada acuerdo, es único. Es lógico porque podemos ofrecer una audiencia concreta. En Internet se suele hacer así.

P. Si tramito una petición y no pago, ¿tengo posibilidades de ganar? De otra manera, ¿es necesario pagar para tener éxito?
R. Cualquiera puede abrir una petición y ganar sin gastar. Eso no cuesta. Creemos en el poder de la ciudadanía al margen de su cartera. Pagar ayuda a encontrar apoyos potenciales en la comunidad, pero también su capacidad para moverlo por redes sociales, emails....

P. Hay quien dice que el activismo en la red no sirve de nada, que lo importante es tomar partido en el mundo real. ¿Qué opina?
R. No es nada nuevo. Es lo que se denomina slacktivism \[una combinación de activismo y vago, en inglés\], pero no es justo. Cambiar lo que está mal no debería ser tan duro. Queremos facilitarlo. Además, funciona; basta con ver nuestros éxito, pero también se nota con solo darse cuenta de que muchas de las peticiones que comienzan en Change se convierten en movimientos palpables en la calle, con protestas y manifestaciones.

P. ¿Qué podemos esperar de Change.org en el próximo año?
R. No queremos grandes cambios. Lo importante es mantener el foco en lo que sabemos hacer y crecer con orden. Necesitamos llegar a todo tipo de aparatos en cualquier lugar. También nos gustaría tener un vínculo más fuerte, que no vengan firmen y se vayan.

P. ¿El móvil es su asignatura pendiente?
R. Estamos concretando nuestra estrategia en el teléfono móvil porque somos conscientes de que el futuro pasa por ahí. Lo primero es que funcione en todos los aparatos tan bien como en el ordenador. Después nos pondremos con las aplicaciones.


☛ El artículo completo original de Rosa Jiménez Cano lo puedes ver aquí

11 de mayo de 2012

El cambio se llama Change.org

Diez millones de personas confían en la fuerza de movilización de Change.org. Ben Rattray, fundador del sitio, fue entrevistado el jueves por los lectores de EL PAÍS, preocupados por la absorción del sitio español Actuable.es.
Sobre la compra de Actuable, Rattray dice: “Juntos vamos a ser mucho más fuertes que separados”, explica a un lector para disipar suspicacias. “Change.org y Actuable comparten una visión: permitir a la gente, no solo en Estados Unidos y en España, sino en todo el mundo, luchar por las causas que les importan”
“La gente ha mostrado con Actuable ha mostrado un gran interés en provocar cambios sumando fuerzas en internet. Millones de personas están muy desilusionadas con los políticos como agentes de los cambios que necesitamos. Y los dos millones y medio de personas que se sumaron a Actuable han mostrado que el cambio en España es posible”.
Rattray explica qué le llevó a crear este sitios de protestas online: "Yo quería ser un hombre de negocios en el mundo de la banca, pero mi hermano salió del armario y me contó que lo que más le había dolido no era la gente abiertamente homófoba sino la que no alzaba la voz para detenerlos. Yo era uno de esos. Esa experiencia cambió mi vida y decidí no permanecer nunca más en silencio. Por eso creé una plataforma para dar poder a cualquier persona, en cualquier lugar; para alzar su voz y luchar contra las injusticias. Eso es Change.org”.
Fundado en 2007 por este californiano de 31 años, en cinco años ha logrado éxitos clamorosos, como los 2,2 millones de firmas recogidas para procesar al autor de la muerte de Trayvon Martin, que obligó a intervenir al propio Barak Obama.
Rattray recuerda otros: “La petición de una chica de 22 años para que el Bank of America retirara una nueva comisión sobre las tarjetas de débito movilizó a más de 300.000 personas y consiguió que el mayor banco de Estados Unidos retirara esa comisión. En España una pareja de padres gays iniciaron una petición para que se vieran reconocidos los derechos de su hija. El problema era que, al ser dos padres, les negaron la inscripción en el registro civil y su hija carecía de cualquiera de los derechos que tienen todos los españoles. Una semana después de haber iniciado su petición y con tan solo el apoyo de 600 personas, lograron que el Ministerio de Justicia dictara una orden para forzar la inscripción de todos los niños hijos de familias homoparentales. Hoy más de 70 niños han pasado de no tener derechos a ver reconocida su ciudadanía”.
Los lectores preguntan por qué eliminar la marca española Actuable.es en beneficio de Change.org. “Estamos construyendo no solo un sitio en España sino una plataforma que permita a cualquiera luchar por la causas que le importan”, se excusa Rattray. “Teníamos que escoger una sola marca y Change.org ya es reconocida en más de 150 países. No fue una decisión fácil pero, juntos, decidimos que una sola marca haría que la plataforma fuera más potente”.
Raffray anuncia las primeras consecuencias del cambio. Traducción de la página a todos los idiomas del estado, el aumento del equipo de una a seis personas y creación de un grupo de ingenieros para los países de la Unión Europea.
“La gente podrá llevar a cabo acciones más allá de lo online, más integración con redes sociales como Twitter y Facebook y mayor velocidad en la propagación de las campañas. Pronto, el creador de cualquier petición podrá publicar sus propias notas de prensa para conseguir la atención de los medios, organizar encuentros o permitir a los firmantes llamar por teléfono a los destinatarios de la petición para incrementar la presión”.
Change.org tiene ya en el mundo un centenar de empleados y espera abrir una veintena de oficinas. “Hace poco contratamos a la primera persona en Argentina y pronto tendremos a gente en Brasil, México y otros países de América Latina. Vamos a contratar a gente en docenas de países en cada continente durante los próximos doce meses. Para nosotros es muy importante que los usuarios de cada país puedan recibir el apoyo de un equipo que entienda sus necesidades. Para cambiar el mundo necesitamos empezar fortaleciendo los movimientos locales".
Una pregunta clave es cómo pagar todos estos gastos recogiendo firmas online: “Generamos ingresos permitiendo a las ONGs pagar por peticiones patrocinadas y conectándolas con las personas que tienen verdadero interés por sus causas. Este modelo es muy similar a los anuncios patrocinados de Google o a los vídeos patrocinados de Youtube”
Para Raffray el futuro de la contestación online está asegurado. “El increíble crecimiento no solo de estas victorias sino de su número de usuarios muestra también el increíble potencial de la movilización online que existe”.


☛ El artículo completo original de El País lo puedes ver aquí

15 de febrero de 2012

"Está surgiendo una forma nueva de resolver los problemas"

Todo comenzó con una llamada por Skype entre Francisco Polo (Valencia, 1981) y Ben Rattray, en abril de 2011, ambos planeaban la expansión de sus plataformas, Actuable y Change.org. Se dieron cuenta de que no tenía sentido hacerse la competencia y Change adquirió a la española. Esta unión ha convierte a Change en la mayor plataforma de activismo en todo el mundo.
Durante un encuentro digital con los lectores de EL PAÍS.com, Polo ha explicado cómo funciona su plataforma de activismo. En todo momento subrayó que no hace falta dinero para comenzar una campaña: "cualquier persona, en cualquier lugar, puede iniciar una petición sobre el asunto que quiera. Generalmente suele ser sobre cuestiones relacionadas con los Derechos Fundamentales, la protección del medio ambiente o la lucha contra la pobreza. Pero la plataforma está abierta a lo que uno quiera cambiar sea esto grande o pequeño. Solo en algunos casos muy concretos que, de verdad, apenas a ocurren, intervenimos para retirar una petición".
Una de las dudas más frecuentes es si Change funciona como una empresa. Polo aclara en qué consiste una empresa social: "Tomamos la visión y la misión de una ONG pero funcionamos utilizando los métodos más efectivos de una empresa. Tomamos lo mejor de cada lado. Sí, generamos beneficios que reinvertimos en nuestra misión: empoderar a la gente".
Desde que Actuable se popularizó ha estado acompañado de una leyenda, sin contrastar, que indicaba que parte de sus ingresos provienen de la venta de datos de los usuarios a terceras empresas. Polo es tajante en este aspecto: "No, no es cierto que vendamos datos de los usuarios. No hay más que pasarse por nuestra Política de Privacidad para verlo. Nuestro modelo consiste en algo muy diferente y mucho más sostenible: trabajamos con las ONGs ofreciéndoles servicios de pago que consisten en ayudarlas a generar estrategias para aumentar su base social. Las ayudamos a conectar con las personas que, de forma expresa -repito: de forma expresa- quieren conectar con ellas para ayudarlas como voluntarios, activistas o haciéndose socios de ellas para ayudarlas en su labor".
A los que dudan de estos métodos les ha recordado algunos logros: "Hoy mismo estamos celebrando que Miguel Montes Neiro, la persona que más años lleva encarcelada en nuestro país sin haber cometido ningún delito de sangre", dice como ejemplo. También está: "la petición sobre los Centros de Internamiento de Extranjeros, la petición dirigida a TV3 para que no se dejara influir por las presiones políticas o la victoria frente al BBVA para que no desahuciara a una familia son solo algunas de las últimas victorias".
En Internet queda un cliché por romper, explicar que este tipo de servicios no son solo para gente joven: "Cuando creamos Actuable lo hicimos precisamente pensando en grupos de personas como la gente mayor. Tenemos un principio que puedes ver en nuestra página "crear una casa de techo alto y suelo bajo". Es decir, crear una plataforma tan potente que sea una fantástica herramienta para el mejor de los activistas pero, al mismo tiempo, diseñar una plataforma tan sencilla y tan fácil de usar que permita llegar a todo el mundo".



☛ El artículo completo original de El País lo puedes ver aquí